humor archivos - Runrun

humor

No se puede vivir sin humor, por Juan E. Fernández “Juanette”

Ilustración de Alexander Almarza, @almarzaale

@SoyJuanette

Desde hace algunas semanas he experimentado el miedo de estar frente a la pantalla del computador viendo una hoja de Word totalmente en blanco. Y es que ¿cómo se puede hacer reír cuando todo lo que ves alrededor es un desastre?

La verdad es que para aquellos que usamos la cotidianidad para buscar temas y sacarle ese lado humorístico no ha sido fácil. El aislamiento, la segunda ola, y todo lo que dicen que se va a venir te consume los nervios. Sin embargo, estoy convencido de que es importante ver el vaso medio lleno ya sea de agua, de vino o del líquido de su preferencia.

A los humoristas nos toca la difícil tarea de hacer reír al que no tiene ganas, ni tiempo de hacerlo; y esa tarea se pone más cuesta arriba cuando es uno mismo el que no tiene ganas de reír… eso es bien jodido.

Pero tenemos que buscar dentro de nosotros esa chispa para pintar en el rostro del otro las ganas de vivir, las ganas de luchar.

El otro día, mientras googleaba sin sentido, tal vez buscando alguna receta mágica para lidiar con este bloqueo creativo que a veces no me deja dormir, me topé con una publicidad de una compañía de embutidos cuyo eslogan es “Que nadie nos quite la manera de disfrutar de la vida”. Y aunque parezca algo loco, luego de verlo me sentí mucho mejor.

En el primer video, titulado El CV de todos aparece el genial Fofito (sí, el de Miliki, no se hagan que no saben), dando algunas claves para sentirse mejor, en un mundo donde, minuto a minuto, se vive en crisis. Es un video que sin duda todos deberíamos ver, sobre todo si eres migrante, o si te quedaste en tu país luchándola…

Acá se los dejo:

El segundo video lleva por título Cómicos, y tiene que ver mucho con lo que inspiró la columna de esta semana. La pieza es una invitación a buscar el génesis de humor, excelente para cuando no tengas ganas de reír: 

Para despedirme quiero recordarles dos frases que es bueno ponerlas en práctica por estos días. La primera es el eslogan de la empresa de embutidos: “Que nadie nos quite la manera de disfrutar de la vida”.

Y esta última es mía, y fue una reflexión que inspiró el título de mi primer libro: “Que no te quiten las ganas de vivir, de reír, y mucho menos de hacer reír al otro… Miren que la vida no se puede vivir sin humor”.

Hasta la próxima semana.

Las opiniones emitidas por los articulistas son de su entera responsabilidad y no comprometen la línea editorial de RunRun.es

El reguetón sí puede educar, por Juan E. Fernández “Juanette”

Ilustración de Alexander Almarza, @almarzaale

@SoyJuanette

Tengo que confesar que pensé mucho antes de escribir esto. Sé que algunos pensarán que ando en drogas o que definitivamente ya me he vuelto loco… Pero sí, aunque no lo crean, el reguetón educa.

La verdad es que este género ha hecho historia en el mundo de la música. Es el único donde la letra de la canción no tiene ninguna importancia. Seamos francos ¿acaso hay que ser un genio para componer reguetón?

Debo reconocer que el reguetón tiene un gran número de seguidores, pero el ISIS también y ninguna de las dos cosas son buenas. Pero ¿cómo llegó esta música demoníaca a la sociedad mundial? Muy fácil: la gente dejó de leer, de informarse y solo se dejó llevar por lo que las grandes corporaciones mediáticas “mesmas” les decían (disculpen que incluya el “mesma”, que es una deformación de “mismas”; pero en el país donde nací, y también en donde vivo ahora, si dices corporaciones mediáticas y no agregas el “mesmas” pues simplemente no tiene el mismo efecto).

Dicen que el culpable, el responsable del primer ataque fue Daddy Yankee, quien aprovechando los altos precios del petróleo y lo que se llamó en geopolítica “la bonanza petrolera”, lanzó su famosa canción Gasolina.

Y entonces, claro, como todo el mundo andaba comprando petróleo como loco, se puso de moda. Al transcurrir del tiempo, este tipo de música fue propagando su falsa idea de riqueza, excesos y mujeres hermosas; a cambio de raparse, hacer mucho ejercicio (el suficiente para poder andar sin camisa), colocarse varias cadenas de oro y bajarse ligeramente los pantalones en la parte trasera, para dejar ver la ropa interior.

Afortunadamente yo no me dejé seducir por esas ideas locas del reguetón; y no porque no me gusten las mujeres guapas y el dinero, fue básicamente por mi alergia al ejercicio. Pero gracias a YouTube, he descubierto una canción de reguetón que no solo me gusta, sino que además educa.

Resulta que el músico Aldo Narejos y los comediantes Ana Morgade y Berto Romero demostraron al mundo que el reguetón puede educar. De hecho, puede hacer que las nuevas generaciones se interesen por los grandes genios de la literatura.

Narejos tomó poemas y escritos de Calderón de la Barca, Sor Juana Inés de la Cruz y Miguel de Cervantes y les agregó algunos elementos de producción para crear el tema. Por su parte, los genios de Morgade y Berto le pusieron el ingrediente cómico y surgió la única canción de reguetón que me gusta, pues además educa: La vida es sueño.

Acá se las dejo, espero que la disfruten.

Las opiniones emitidas por los articulistas son de su entera responsabilidad. Y no comprometen la línea editorial de RunRun.es

Reuben Morales Abr 02, 2021 | Actualizado hace 2 semanas
Tipos de profesores, por Reuben Morales

@ReubenMoralesYa / Escritor invitado: José Luis Torres, @MrTinaquillo

De niño, uno sueña con ser policía, astronauta… ¡pero jamás profesor! Uno no quisiera convertirse en esos individuos que conforman nuestros primeros objetivos de burla en la vida. Responsables, además, de los ataques de risa más grandes que uno se haya tenido que aguantar en medio de un salón de clases. Por eso, pasaremos a recordar La Clasificación Universal de los Profesores, Maestros, Educadores y Pedagogos (lección que quedó tatuada en nuestros cerebros a pesar de que nunca nadie nos la enseñó formalmente):

 MAESTRO DOCTOR

El que llega todos los días a decirnos que tenemos examen.

 EDUCADOOR WINDOW YELLOW

Es el profesor que le enseña inglés a todo el mundo, pero jamás a él mismo. No dice Window, sino Güindo, no dice floor, sino florrrrrrr y a este par de escritores muy pronto les dirá wasamara wi chú?!

 EDUCADORMIDO

Es el profesor con el que todos los estudiantes anhelan presentar un examen ya que es sumamente fácil copiársele.

 PROFESOR DOLITTLE

Maestro que trata a sus alumnos como si fueran ganado. Por alguna extraña razón, se comienza a generar una relación sadomasoquista en donde el profesor los trata mal y los alumnos disfrutan dicho maltrato (al punto de que esperan la clase con ansias a ver qué nuevo insulto trae el profesor).

 PEDAGOOFY

Es el profesor que intenta, incansablemente, ser cool y amigo de sus alumnos. Su verdadero mérito no es el de cuántos postgrados lleva encima o cuántas investigaciones ha publicado. Su verdadero mérito es el número de veces que lo han nombrado padrino de una promoción.

 PROFESORGASMO

En toda institución existe ese profesor que es viejo, tiene la sabiduría propia de un viejo, pero se ve joven. Esa combinación lo hace sumamente deseable para las chicas, quienes curiosamente prestan atención toda la clase y estudian para los exámenes a ver si eso les da una buena calificación (pero en el corazón del profe).

 PEDAGOGOLLYWOOD

Es el profesor más famoso de la institución. Su fama es de película de terror, porque todo el mundo termina muerto en sus exámenes. Sin embargo, siempre termina habiendo un alumno que pasa sus exámenes, logra hablar con él y, cual episodio de Scooby-Doo, descubre que, tras esa fachada de monstruo, hay un profesional frustrado.

 PROFESORDEÑADOR

Es el profesor que identifica quiénes son los alumnos adinerados del salón y los trata sumamente bien (para luego acceder a sus padres y ver cómo les ordeña el bolsillo).

 MAESTRO CERVECERO

Llega borracho todos los lunes. Los otros días que suele llegar borracho son los martes, miércoles, jueves y viernes.

 PROFESOR XXX

El que da clases en carreras como Comunicación Social, Enfermería u Odontología para aumentar sus probabilidades de apareamiento. Se caracteriza porque siempre negocia las calificaciones basándose en el conocimiento (en el conocimiento íntimo de sus alumnas).

 MAESTROFEO

Todos los maestros venezolanos, quienes se merecen una estatuilla por formar generaciones sin cobrar prácticamente nada.

¿Vio que se sabía esta Clasificación Universal al pie de la letra? Y lo curioso es que pasan los años y quienes antes eran esos seres despreciables en nuestras vidas, ahora son seres entrañables que despiertan una gran nostalgia en nosotros. Y a veces termina sucediendo que, quienes soñábamos con ser astronautas o policías, hoy terminamos convertidos en todos unos profesores.

Las opiniones emitidas por los articulistas son de su entera responsabilidad y no comprometen la línea editorial de RunRun.es

Los locos que no pararon la tele, por Juan E. Fernández “Juanette”

Ilustración de Alexander Almarza, @almarzaale

@SoyJuanette

Como dijo el poeta Peter Net Ruller (sí, tuve que cambiar el “ruda” de “Neruda” por rueda para que entrara el chiste) “Podrán cortar todas las flores, pero no podrán detener la primavera”; hay cosas que por más que insistan en eliminar, simplemente no se pueden borrar, y cuando digo cosas me refiero a aspectos como la libertad y el humor. Igual te digo que si creías que esta sería una columna política lamento decepcionarte, porque no lo será.

Hoy, querido lector, te quiero contar de un grupo de locos que viven en España y que han sobrevivido a guerras, gobiernos de derecha, de izquierda, y ahora también a una pandemia. Te hablo de esos locos maravillosos que conforman la familia de “El Terrat”.

Todo comenzó un 9 de marzo de 2020 cuando el Gobierno de España anunció que se tomarían medidas para evitar el contagio por covid-19. Y entre aquellas directrices estaba la de evitar la aglomeración de personas en espacios cerrados. Fue por eso que en la productora El Terrat tuvieron que decidir si grababan sus programas Late Motiv y La Resistencia con público reducido o no transmitir, es decir suspender los programas ¿Y qué hicieron los locos estos? Pues no pararon y se sacaron de la chistera un nuevo programa en menos de 24 horas. Lo más cumbre es que no lo hicieron una vez, sino dos veces, porque cuando se decretó el confinamiento total, entonces inventaron otro programa porque ¿para qué iban a parar la tele? 

No quiero hacer spoiler, pero si eres comediante, standupero, periodista, o simplemente quieres ver una historia épica en tiempo de coronavirus “Los locos que no pararon la tele” es para ti.

Acá te estoy sugiriendo un documental hecho por gente maravillosa y contado por sus protagonistas, donde serás testigo de cómo, cuando tienes a un grupo de gente muy loca, que es capaz de todo por evitar que el mundo deje de reír, el resultado es algo maravilloso.

Mientras los cómicos y los programas de entretenimiento de todo el mundo detuvieron sus emisiones para dar paso a los interminables programas donde solo se hablaba de coronavirus, estos “desquiciados” lo hicieron todo para mantener el humor en la pantalla, o más bien en las pantallas.

En esta peli, por ejemplo, tendrás la mejor definición del término “Estado de Alarma”, que, según palabras de Xen Subirats “Son las palabras que se usan en ficción para definir en las películas dónde es presidente Morgan Freeman que algo gordo está por pasar”.

También conocerás a un personaje, el “Friki”, que en este caso se llama Jandro, quien apareció de la nada y por esos designios maravillosos del destino. Pero bueno, como ya escribí unos párrafos antes, no te quiero hacer spoiler, solo te voy a decir que gracias a Late Motiv Bunker, y Late Motiv en Casa, Andreu Buenafuente y su equipo de El Terrat ganaron el premio Nacional de Televisión de España por su “versatilidad profesional que abarca lenguajes y formatos muy diversos, y también por su versatilidad creativa”.

Aplausos de pie para este grupo de locos. Ahora los invito a ver esta joya:

Las opiniones emitidas por los articulistas son de su entera responsabilidad y no comprometen la línea editorial de RunRun.es

El señorío de la Cota 905, por Laureano Márquez P.

@laureanomar

Venezuela marcha, sin duda, como Europa luego de las invasiones bárbaras, hacia una nueva forma política: el feudalismo malandro. Se van perfilando los pequeños reinos que constituye el delito, no solo en el sur del país donde la guerrilla y los narcos ya cuentan con vastos dominios, sino también en la propia capital. Se dice que la caída de Roma no fue una ruptura traumática, sino más bien una transformación gradual, hasta que poco a poco los ciudadanos fueron cayendo en cuenta de que el imperio ya había desaparecido. La destitución del último emperador de occidente fue una especie de formalidad, algo así como que los bárbaros dijeron: «Ese Rómulo Augústulo ¿qué dice? Mira, chamo, si nos fueranos dao de cuenta que tú estabas aquí, te fueranos quebrao antes, así que pírate de una». Claro todo esto dicho en perfecto latín.

Esta transición feudal que vivimos de una forma política malandra a otra, donde ya el poder no se concentra en uno, sino en muchos, va creando sus propias reglas.

Los señores feudales organizan su propio ejército y muy bien armado. Crean su propia corte malandra y si le brindan algún apoyo a un poder central, que termina siendo más simbólico que real, es bajo la vieja fórmula: «nos, que valemos tanto como vos, y juntos más que vos, os hacemos señor entre iguales». Iremos viendo, poco a poco, complejas formas de vasallaje entre bandas armadas y quién quita que con su propio ceremonial. Alianzas estratégicas entre ellas para mantener su fuerza y ocasionales vínculos con el poder central al que se reconoce formalmente, siempre y cuando este respete el poder del pran sobre su feudo. De hecho, el control hamponil sobre sus señoríos es total,  tómese debida nota de que allí no entran esos ejércitos a los que no les falta valor para arremeter en contra de estudiantes desarmados, pero a los que, ni por asomo, se les ocurre plantar cara a otros ejércitos, tan poderosos e inescrupulosos como ellos o incluso más.

Así como el señor feudal tenía derechos sobre todo lo que estaba bajo su dominio, el señor malandro controlará su zona, obtendrá los beneficio de los que en ella trabajen, que terminan convertidos en siervos en una relación de vasallaje. De hecho, podríamos decir que el pranato, que es el territorio bajo el dominio del pran, equivale a lo que en la Edad Media fueron los ducados, condados o marquesados. El pran tiene derecho a administrar “justicia” en su feudo, a cobrar impuestos de atraco, a secuestrar siervos, a disponer de sus vidas, a imponer las leyes que él considere convenientes y a conquistar otros territorios con su ejército montado en caballos de hierro.

Esta forma política, como sucedió con el feudalismo medieval, irá generando sus propias manifestaciones en el arte y la cultura. Quizá no veamos castillos, pero sí, seguramente, mansiones amuralladas en la Cota 905 de estilo «estrangótico». Una nueva literatura también, tal vez «el rap del mío Coqui», donde se relaten sus hazañas, cantadas por los robadores, perdón quise decir los trovadores. En la pintura predominarán los frescos, de grafiti claro.

Con el colapso del sistema eléctrico, sí que se podrá catalogar con propiedad a este período de oscurantismo. Puede que algún día nuestra historiografía contemple una edad denominada “la larga noche del chavismo”.

Pero, como toda aberración histórica, terminará siendo solo un mal recuerdo. Así que, en estos tiempos, lo que hay que hacer es prepararse para el renacimiento y evitar en lo posible que el señor pran te baje de la mula.

Las opiniones emitidas por los articulistas son de su entera responsabilidad. Y no comprometen la línea editorial de RunRun.es

El mayor temor de un comediante, por Juan E. Fernández “Juanette”

Ilustración de Alexander Almarza, @almarzaale

@SoyJuanette

Muchas personas creen que a los comediantes no nos da miedo y que justamente hacemos humor porque somos de teflón y todo nos resbala, pero realmente es todo lo contrario. Me atrevería a decir que la gran mayoría de los que hacemos humor tenemos mucho miedo.

Esta semana me tuve que enfrentar a ese maravilloso, pero al mismo tiempo aterrador espacio para probar chistes: los “Open mic”. Se puede decir que cada vez que tengo un open mic, o micrófono abierto, sigo una especie de ritual donde busco en libretas viejas, páginas de libros, grabaciones, y hasta en servilletas, ideas que anoté en algún momento y que puede que terminen en chistes o no lo hagan.

Para relajar me pongo a ver especiales de comedia y pódcast de humor, pero este domingo en particular vi de nuevo el episodio de El sentido de la birra, donde entrevistaron a Berto Romero. Y a los pocos minutos ya Berto decía: “Me aterran las open mic” algo que me hizo sentir que no estoy solo.

Y es que una de las cosas terribles de ese monstruo llamado open mic es que, en la mayoría de los casos, el público está integrado por comediantes. Por si eso fuera poco, los tipos se ponen en modo científico. Apenas se apaga la luz de sala y se enciende la del escenario, a tus colegas comediantes y standuperos les salen lentes, guardapolvos blancos y un postureo tipo Premio Nobel de Física.

Hay quienes toman nota de lo que está diciendo el compañero y hasta hacen caras de desaprobación, como si fueran un doctor que lee los estudios de un paciente terminal; algo que no me molesta, porque si el chiste es malo obviamente no se tendrían que reír. Pero lo que sí me molesta es cuando un chiste es bueno y los tipos no se ríen. Pero es que ni hacen mutis. Solo te ven con cara de circunspectos y ligeramente aprueban con la cabeza.

Y ustedes se preguntarán ¿por qué estoy escribiendo esto? Bueno porque necesito desahogarme. Hay un terror que tenemos los comediantes de cualquier parte del mundo, seas famoso o nunca llegues a serlo. ¿Sabes cuál es ese temor? Que un día, así no más, te levantes de la cama y ya no seas gracioso.

El otro día Eddie Murphy en una gira de medios (vía streaming), por la presentación de su nueva película Un príncipe en Nueva York 2, reveló por qué se alejó del cine durante casi 7 años. Resulta que le dieron dos premios Razzies por sus películas: Norbit y Tripulación Dave. ¿Qué son los razzies? Un galardón que se entrega a las peores producciones de Hollywood, la antítesis de los Óscars o los anti-Óscars, como también se les conoce. 

Murphy, en lugar de tomárselo como una sátira, que es realmente la razón por la que se entregan los Razzies, realmente se deprimió y se alejó por mucho tiempo. Afortunadamente volvió por la puerta grande con Mi nombre es Dolemite, que narra la historia de Rudy Ray Moore, el primer comediante de color.

La mayoría conoce la historia de Robin Williams, quien tuvo una vida marcada por las adicciones, justamente para lidiar con este miedo. Y qué decir de John Belushi, el astro de SNL que murió de sobredosis lidiando con sus demonios internos.

Bueno, seguramente la semana que viene vuelva a escribir una columna más graciosa que esta; pero por esta vez, les agradezco por permitirme contarles el lado oscuro de la comedia, que no tiene nada que ver con el humor negro.

Hasta la semana que viene.

Las opiniones emitidas por los articulistas son de su entera responsabilidad y no comprometen la línea editorial de RunRun.es

Inclusión para nosotros los lentos, por Reuben Morales

@ReubenMoralesYa

En esta era mundial en donde todas las minorías piden inclusión e igualdad de derechos, aprovecho este manifiesto para alzar la voz en representación de mi comunidad. Una comunidad vejada y denigrada durante años, pero eso terminó. ¡La comunidad de los lentos despertó! Una comunidad que desde hoy será conocida como la Comunidad LHAPBNGTIAMX (Lentos, Huevones, Ahuevados, Pendejos, Boludos, Nerds, Gallos, Tímidos, Introvertidos, Agazapados, Motolitos y “X” en la vida).

Por años, hemos sido una comunidad vejada por las clases dominantes de vivos, listos, pícaros, astutos, timadores, pilas, con chispa, ratas y almas de la fiesta. Dichas cúpulas siempre nos han hecho padecer vejámenes que sufrimos en silencio, sin ser escuchados, marchitándonos lentamente por dentro. Hasta hoy, nadie las entendía como agresiones, pero están conformadas por actos como los siguientes:

– Colearse en la fila donde estamos, haciéndonos quedar un puesto más atrás.

– No seleccionándonos para bailar la conga en una fiesta.

– Recibiendo nuestros esforzados actos de cortejo con un “Tú sí eres bello, amigo”.

– No explicándonos los chistes que no entendemos y de los cuales nos terminando riendo por compromiso.

– Dejándonos por fuera de los chismes más candentes del grupo de amigos.

– No llamándonos para beber cerveza un viernes en la noche.

– Burlándose de que nuestras películas favoritas son los documentales.

– Vernos mal, pues aún pensamos que la marihuana es una droga letal.

– Reírse de que nos dormimos en cualquier sala de espera.

– Hacernos bullying cuando somos puntuales o entregamos una asignación incluso antes de la fecha.

– Diciéndonos feos porque no nos implantamos silicona, cabello, músculos, glúteos y aceptamos el envejecimiento de nuestro cuerpo tal como va.

– Riéndose pues aún tenemos los mismos zapatos y camisas de hace años porque “si todavía sirven, para qué comprar otros”.

– No bajando el precio cuando hacemos esfuerzos sobrehumanos por regatear y parecer listos en una negociación.

– Aceptándonos el dinero que devolvemos cuando nos dieron dinero de más en un vuelto.

Si tú te consideras parte de la Comunidad LHAPBNGTIAMX, únete a este llamado. Ya estamos coordinando esfuerzos para nuestra gran marcha el próximo 31 de febrero (fecha que aún creemos existe).

Será una marcha en donde iremos uno detrás de otro y sin colearnos. Incluso contrataremos a un amigo “alma de la fiesta” para que vaya adelante vitoreando las consignas con un megáfono. Váyanse alistando, pues en ella entonaremos nuestro cántico bandera:

“Y la culpa no era mía,

sino del vivo que estaba en la fila

¡El coleado eres tú!”

Y tras agitar la calle, ese 31 de febrero, declararemos conformada la Asociación Civil Pendejos Lives Matter y entregaremos a la ONU nuestra Declaración Universal de los Derechos de los Lentos. Luego, pasaremos a repartir los carnets para todo miembro preinscrito en la comunidad. De esta forma, si lo llegan a tildar de aburrido en una fiesta, usted puede sacar su carnet -con mucha parsimonia- y decir que ciertamente nació en un cuerpo de persona normal, pero que está convencido de haber nacido en el cuerpo equivocado, pues usted se siente huevón.

Si tiene la misma sed de justicia, equidad y aprobación de nosotros, le esperamos en esta comunidad hecha para usted. Una comunidad donde todos somos lentejas -bueno, a excepción de quienes ya se erigen como los líderes sociales de la comunidad LHAPBNGTIAMX. ¡Esos sí es verdad que no son ningunos huevones!

Las opiniones emitidas por los articulistas son de su entera responsabilidad y no comprometen la línea editorial de RunRun.es

El siglo de María, por Laureano Márquez P.

@laureanomar

María Laprea llega al siglo de vida y a mí eso me parece tan bonito porque María es una mujer tan amable y cariñosa que cuando es madre de un amigo de uno, es como si lo fuera de uno también. Cumplir 100 años es todo un acontecimiento y yo declaro su cumpleaños fiesta nacional, por su vida plena y lúcida. Solo por sus tortas de chocolate sobre chocolate con relleno de chocolate, ya María se merece el cielo. Sus paisanos apureños la llaman Mariita, como el profesor Bermúdez cuando decía: «Mariita era la mujer más bonita de San Fernando, allá todos estábamos enamorados de ella, pero claro, vino Aquiles con su labia de poeta y se la llevó».

María cumple 100 años y se dice fácil. Nacer en San Fernando en 1921 no debe haber sido nada sencillo. Un año antes había terminado la llamada «Gripe española». Gómez era el amo y señor de Venezuela. Ese año fusilaron al temible Funes. La conexión de San Fernando con el país era esencialmente fluvial. Allá llegaban barcos europeos en busca de productos autóctonos, entre ellos, las plumas de garza que exportaba la familia de María, oriunda de Maratea «la perla del Tirreno» en Italia.

María cumple 100 años y en algunas cosas aparenta 80, en otras 40 y tiene una memoria de 20. Recuerda cuando navegaba el río Apure y el Orinoco y, cuando de parrillera de su hijo Raúl, recorrió Europa en una Vespa. Recuerda también cuando Aquiles Nazoa fue expulsado de Venezuela esposado (pero sin esposa) en tiempos de dictadura (que en Venezuela es casi siempre) y fue a dar a Bolivia, a casa del escritor Pepe Ballón, quien le brindó amistad y refugio, y tampoco olvida que cuando vino la dictadura a Bolivia (que es casi siempre), el intelectual boliviano vino a refugiarse en su casa en Caracas.

María cumple 100 años, un siglo. Me pregunto cómo será llegar a un siglo, con la mirada transparente y la conciencia clara del deber cumplido. Cien años haciendo el bien, cuidando de todos, leyendo, cocinando, riendo, porque María siempre ríe y quizá ese es su secreto: el humor y el amor con los que lleva la vida.

Celebro su siglo y le deseo muchos años más con similar salud y lucidez. María cumple 100 años y yo declaro este día como fiesta nacional, para recordar que la esperanza existe, que la vida es buena y para desearle que entre todas las cosas que ella ha visto convertirse en pasado esté también –muy pronto– este tiempo.

Las opiniones emitidas por los articulistas son de su entera responsabilidad. Y no comprometen la línea editorial de RunRun.es