Alimentos importados con sobreprecio y una “tajada” que le quedó a unos cuantos envolvió al caso de la Productora y Distribuidora de Alimentos (Pdval), conocido popularmente como “Pudreval“.
Se estima que hubo un sobreprecio de 15% en algunos casos. Los encargados de las negociaciones, entre ellos el destituido presidente de Pdval, Luis Pulido, aseguraron que compraban con un mínimo de diferencial para evitar intermediarios.
Con una crisis que ya galopaba y roncaba en el estómago de los venezolanos, el gobierno de Hugo Chávez permitió que toneladas de alimentos se pudrieran en contenedores y almacenes.
Hubo negligencia y, probablemente, desinterés en la distribución de la comida. Los mercaderes de la “carne” ya habían degustado el manjar de la coima y les importaba poco o nada que el pueblo se beneficiara.
Así fue como toneladas de alimentos se fueron a la basura. Años después de la muerte de Chávez, la foto de venezolanos hurgando en los desperdicios para comer hizo que el escándalo causara mayor indignación.
Hubo detenidos, pero no juicios. El caso fue engavetado, pese a que el entonces presidente de la Comisión de Contraloría de la Asamblea Nacional, Pedro Carreño, pidió mano dura contra la corrupción.



