Luego de cuatro meses de aislamiento en la sede del Servicio Bolivariano de Inteligencia (Sebin) en El Helicoide, el Colegio Nacional de Periodistas (CNP) informó que las autoridades permitieron visitas al profesional de la comunicación social, Carlos Julio Rojas.
De acuerdo a la cuenta en X del CNP, al periodista y activista político le fue restituido su derecho a recibir visitas y sus familiares constataron que se encuentra en buen estado de salud.
El 15 de abril de 2024 Rojas fue detenido por personas encapuchadas en las inmediaciones de su residencia en la zona de La Candelaria, en Caracas, y posteriormente fue acusado por el fiscal impuesto por la extinta Asamblea Nacional Constituyente, Tarek William Saab, de los presuntos delitos de terrorismo, conspiración, instigación, asociación para delinquir y magnicidio en grado de tentativa.
El gobierno le acusa de estar supuestamente vinculado a un plan para asesinar a Nicolás Maduro durante el acto de inscripción de su candidatura presidencial en el Consejo Nacional Electoral (CNE) efectuado en marzo del año pasado.
De acuerdo al Sindicato Nacional de Trabajadores de la Prensa (SNTP), actualmente hay 22 periodistas y trabajadores del gremio presos, entre quienes destaca Rojas, la reportera de Nakary Mena Ramos y los también activistas políticos Roland Carreño y Biagio Pilieri.
Según la organización no gubernamental Foro Penal, hasta el pasado 10 de noviembre, había en Venezuela un total de 882 presos políticos, entre ellos 878 adultos y cuatro adolescentes.
El Índice de Chapultepec de 2024 de la Sociedad Interamericana de Prensa (SIP) ubicó a Venezuela en la casilla 21 de 22 en cuanto a libertad de expresión y prensa.
*El periodismo en Venezuela se ejerce en un entorno hostil para la prensa, con decenas de instrumentos jurídicos dispuestos para el castigo de la palabra, especialmente las leyes “contra el odio”, “contra el fascismo” y “contra el bloqueo”. Este contenido está siendo publicado teniendo en consideración las amenazas y límites que, en consecuencia, se han impuesto a la divulgación de informaciones desde dentro del país.



