A juicio de Andrés Guanipa, su hermano, el dirigente político Juan Pablo Guanipa no cometió delito alguno antes de que fuese nuevamente encarcelado por el gobierno de Delcy Rodríguez.
Guanipa fue junto al abogado penalista Joel García, invitado de la edición número 100 este martes 10 de febrero de La Conversa de la Alianza Rebelde Investiga (ARI) conformada por Runrunes, El Pitazo y Tal Cual.
Guanipa dijo en el programa semanal donde estuvieron, Ronna Rísquez, directora de ARI; Víctor Amaya, director de Tal Cual; César Batiz, director de El Pitazo y Luis Blanco, director de Runrunes, que al régimen chavista le molestó el apoyo recibido por su hermano en las calles de Caracas posterior a su excarcelación el pasado fin de semana.
“Porque en apenas unas horas libre, levantó el tablero sin planificarlo, haciendo lo que sabe hacer: dar la cara y decir la verdad”, dijo Guanipa.
Andrés relató que su hermano fue secuestrado por personas sin identificación que lo metieron en una camioneta y le taparon la cara con una franela para que no supiera hacia dónde lo llevaban.
El hermano de Juan Pablo afirmó que en una primera instancia le dijeron que lo iban a llevar a Maracay, pero luego se percató que estaba de vuelta en la sede de la Policía Nacional Bolivariana (PNB), de donde horas antes había salido.
“Allí se tranquilizó un poco porque sabía que no se trataba de grupos irregulares, sino del propio régimen”.
Guanipa manifestó que su hermano fue trasladado en un operativo policial “exacerbado” a Maracaibo para someterlo a casa por cárcel, portando un grillete y con funcionarios policiales permanentemente apostados a las afueras de su residencia.
Guanipa reiteró que su hermano no incumplió medida cautelar alguna porque en la boleta de excarcelación emitida el pasado fin de semana solo le indicaron presentarse en un tribunal en Caracas cada 30 días y no salir del país.
“Lo que hizo fue ir a visitar a otros presos políticos y dar declaraciones, si esos son delitos entonces estás demostrando que estamos en dictadura”.
Joel García indicó que el Ministerio Público tiene la potestad de pedir la revocatoria de una medida cautelar, pero lo grave es que haya un juez que la conceda.
“Si estuviésemos en un Estado de Derecho se apela la decisión y el juez tiene que ser destituido porque eso es un error inexcusable de derecho”, enfatizó el abogado.
El penalista sentenció que por esa razón es que el gobierno impide que se nombre a una defensa privada.
“Eso no es una excarcelación, Juan Pablo ahora está silenciado, vigilado y con un grillete en el tobillo. Es incoherente si estamos hablando de reconciliación y paz”.
Para Rísquez la decisión de volver a aprehender a Guanipa no fue aislada, sino tomada por el grupo que gobierna.
Amaya aportó que la detención de Guanipa fue una acción neutralizante, porque este le inyectó un tono político a las protestas de los familiares de los presos en El Helicoide y la Zona 7 de Boleíta.
“A Juan Pablo lo que le tienen es miedo, lo que le molesta al régimen es el apoyo que recibió, pero no lo van a poder silenciarlo, él no hizo nada imprudente. Me siento orgulloso de cómo actuó”, dijo Guanipa.
Andrés aseguró que tanto el secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, así como el senador republicano Rick Scott, brindaron apoyo mientras se desconocía el paradero de su hermano. “Me dijeron que me quedara tranquilo”.
Para Batiz, Guanipa es el primer preso de los hermanos Delcy y Jorge Rodríguez.
El director de El Pitazo indicó que Diosdado Cabello está en el Ministerio de Interior y Justicia para recordarle a la sociedad civil que “quien se salga de la línea será castigado con severidad”.
Según Batiz, el cargo de Tarek William Saab al frente de la Fiscalía se encuentra amenazado y por eso acata las instrucciones de los hermanos Rodríguez.
Una ley “chucuta”
Para el abogado García, la aprobada en primera discusión Ley de Amnistía le atribuye la responsabilidad de los supuestos crímenes al beneficiario y exime al Estado de atropellos cometidos.
“Ellos nunca hubiesen hecho una Ley de Amnistía, porque les funciona la represión. La hacen porque reciben instrucciones y es probable que antes de ser totalmente aprobada pase por un tutelaje”, sentenció García.
El experto en derecho penal denunció que pese a la promesa de Delcy Rodríguez de contemplar una amnistía de 1999 hasta el presente, la sumatoria de las fechas expuestas en el documento suman apenas dos años y dos meses.
“Eso no es nada y va a excluir a mucha gente, en el texto los militares están invisibilizados, no se incluyen aquellos delitos que tienen que ver con opinión, no se habla de reparación ni de indemnización de las víctimas, tampoco de la conformación de una Comisión de la Verdad que incluya a ONG y academias, es algo improvisado”.
García aplaudió que la discusión de la ley se haya diferido y los parlamentarios estén reuniéndose con familiares de presos políticos y miembros de organizaciones no gubernamentales.
“Hay que criticar a esos diputados que aprobaron esa ley en primera discusión sin conocerla. Tiene que ser evaluada y mientras tanto se pueden seguir produciendo excarcelaciones”.
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