Venezuela 1 Maduro 0, por Julio Castillo Sagarzazu - Runrun
Venezuela 1 Maduro 0, por Julio Castillo Sagarzazu
El partido de México comenzó con una carrera tempranera para Venezuela. A pesar de las amenazas de Maduro

 

@juliocasagar

El partido de México comenzó con una carrera tempranera para Venezuela. En efecto, a pesar de que Maduro lanzó la amenaza de que no concurrirían a la cita convocada por Noruega si antes no se levantaban las sanciones, si no se reconocían sus instituciones y sin una declaración de los partidos políticos en la que dijeran que se portarían bien de ahora en adelante.

Ya volando a la nación azteca, sorprendieron de nuevo con la amenaza de que no se sentarían si Carlos Vecchio estaba en la delegación. Todo eso, luego de que hicieron lo imposible para que se incorporaran los opositores que ellos deseaban que integraran la delegación.

Ninguna de sus extravagantes exigencias se cumplió y, a pesar de ello, llegaron a México y firmaron un memorándum de entendimiento en el que se da cuenta de cuáles son los temas que cada parte pondrá en la mesa para negociar. Sin duda, hemos anotado una primera carrera en el propio primer inning y todos sabemos lo importante que eso es, sobre todo, cuando se juega una serie corta.

Pero la cosa no se queda allí. Hay un elemento digno de ser señalado como un asunto mayor de la política venezolana. El acto de ayer es uno de los más importantes episodios de la lucha contra la dictadura en la que se debilita de manera importante el esquema de la polarización política.

La polarización ha sido siempre una herramienta eficaz y efectiva de las dictaduras. Plantear las luchas en términos de patriotas contra apátridas; pobres contra ricos; oposición contra gobierno; militantes contra escuálidos, da siempre dividendos: permite agrupar sus fuerzas, le da siempre un enemigo contra el cual luchar e impide que la gente piense en sus verdaderos problemas por estar peleando contra el enemigo de la patria.

Caer en la trampa de la polarización ha sido siempre una de las debilidades de la oposición democrática. La escena del 13 de agosto, con un sobrio y brillante discurso de Gerado Blyde y una cansona y trillada reláfica del “plenipotenciario” de Maduro, repetimos, nos aleja del clima de desazón que es el que interesa al régimen.

Estamos muy lejos de lanzar el sombrero al aire y cantar ninguna victoria. De acuerdo con Yogui Berra, “el juego no se acaba hasta que no se termina”. Y sabemos que el equipo contrario juega sin observar las reglas, con cartas marcadas y con escasos escrúpulos.

Mientras pasan los días, hay que saber recoger los frutos de la jornada inaugural de la negociación y mantener la ventaja inicial. Hay que seguir haciendo carreras y eso nos corresponde a quienes estamos aquí.

Apartarnos de los fake news, mantener la unidad de acción, seguir recorriendo el país y las comunidades anunciando y difundiendo el programa del Acuerdo de Salvación Nacional que está contenido en el memorándum de entendimiento, es indispensable para seguir aumentando la ventaja y no dejar que nos hagan carreras.

Nadie dijo que era fácil. Pero estamos en el juego y cuando uno juega lo hace para ganar.

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