Revitalizar a la dirigencia opositora, por Eddie A. Ramírez S. - Runrun
Revitalizar a la dirigencia opositora, por Eddie A. Ramírez S.
La unidad entre los que profesan los mismos principios y valores es un requisito necesario, aunque no suficiente para revitalizar a nuestra dirigencia

 

Requerimos revitalizar a nuestra dirigencia opositora. Como punto de partida hay que reconocer que está debilitada. Las encuestas son contundentes. Los dirigentes de la oposición tienen baja aceptación. El siguiente paso es discutir las causas. ¿Se debe a la campaña perversa de un régimen igualmente perverso? ¿Es por la proliferación de criticones en las redes sociales? ¿Por los errores, por acción u omisión, cometidos por algunos dirigentes? ¿Es por las descalificaciones entre ellos? Quizá un poco de todo. Como diría Churchill, “no son cosas agradables de decir, pero son necesarias”. Por último, hay que aplicar correctivos. La realización de elecciones primarias podría ser uno de ellos.

Mentiras del régimen

Desde luego, las mentiras del régimen contribuyen a poner en duda la idoneidad de nuestros dirigentes. Divulga embustes por sus innumerables medios de comunicación, con el agravante de que impide el libre acceso a medios independientes o adversos a la gestión gubernamental. Para ello cuentan con algunos comunicadores tarifados o fanáticos y con la alcahuetería de Conatel. Recuerdo que, en un evento social en Caracas, coincidí con un chileno comunista al que pregunté a qué atribuía la caída de Allende. Sin el menor pudor contestó “a que no tuvimos tiempo de implantar la hegemonía comunicacional”.

Hipercrítica en las RR. SS.

Los activistas de las redes sociales son hipercríticos. Hay que aceptar que ante la terrible situación que se vive en el país, los ciudadanos se desesperan al percibir que los dirigentes opositores no cumplen la promesa de poner fin a la usurpación de Maduro y solo se descalifican entre ellos. Ante estas circunstancias es difícil pedir a estos activistas que consideren que no es fácil salir de una dictadura totalitaria.

Errores de los dirigentes

Sin duda algunos dirigentes han cometido errores o deslices. A continuación, una lista corta:

  1. No realizar una selección estricta de militantes, que llegan a ocupar cargos de responsabilidad en el partido e incluso son postulados para el parlamento y gobernaciones. Por ello, han proliferado los Heliodoro Quintero, Juan Carlos Caldera, Ricardo Sánchez, Eduardo (Burrito) Martínez, Timoteo Zambrano, Bernabé Gutiérrez, José Brito y muchos otros.
  2. Rechazar a Chávez y a los golpistas del 4 F 1992, pero después apoyar la candidatura presidencial de Francisco Arias Cárdenas, uno de los principales cabecillas de esa asonada, evidencia inconsistencia.
  3. No reconocer que Chávez iba a ganar el referendo revocatorio presidencial, ya que las encuestas evidenciaban que, gracias a las misiones, él había remontado su popularidad. Cierto que utilizó indebidamente los recursos del Estado, demoró el referendo hasta que su popularidad lo favoreció y que sus militantes del CNE hicieron trampas en las mesas electorales cuando no había testigos.
  4. No aceptar que en la elección del 2005 no postularon candidatos porque solo sacarían unos doce parlamentarios.
  5. No rendir cuentas de la ausencia de testigos en los procesos electorales.
  6. Injerencia indebida del llamado G4 (Primero Justicia, Voluntad Popular, UNT y AD) en la designación de autoridades en la empresa Monómeros Colombo Venezolanos. Y no aclarar supuestas irregularidades.

Descalificación mutua

Un error injustificable es la descalificación mutua. Del lado del G4 el marginar a los otros partidos y a la sociedad civil. De parte de Vente Venezuela y de ABP el insistir en que el presidente interino Guaidó no cumplió con el “mandato” de la consulta popular del 16 de julio 2017 de poner fin a la usurpación, a sabiendas de que no tiene los medios para lograrlo; además, declaraciones constantes de que ellos son la verdadera oposición y los otros son “la oposición oficialista y colaboracionista”, sin aportar pruebas, ni identificar con nombre y apellido, así como insistir en el abstencionismo electoral.

A esta campaña se ha sumado ANCO, que no es un partido político y que promueve la convocatoria a una Asamblea Constituyente a sabiendas de que el régimen no reconocerá una elección sin participación del CNE. Los tres citados también descalifican posibles negociaciones en México que, aunque no nos guste, lo exige la comunidad internacional y son imprescindibles para algunos acuerdos. Debo aclarar que admiro la valentía con la que las tres organizaciones citadas enfrentan al régimen y siento gran afecto por sus dirigentes. Si piensan que están en lo correcto, no objetamos que sigan en esa línea. Pero, por favor, no procedan como el cuento del andaluz y su lugar de entierro.

Por otra parte, descalificar a Guaidó por no haber entrado la ayuda humanitaria por Cúcuta es injusto, ya que quien quedó mal fue el régimen. En los otros eventos, La Carlota y Gedeón, no se asesoró e hizo quedar mal a la oposición. Hay que reclamar al presidente interino que no toma decisiones, ello ha influido en la caída de su popularidad. Es una lástima porque tiene reconocimiento internacional.

La unidad entre los que profesan los mismos principios y valores es un requisito necesario, aunque no suficiente para revitalizar a nuestra dirigencia.

“Hay que unirse, no para estar juntos, sino para hacer algo juntos”, decía Donoso Cortés. Ese hacer algo es salir del régimen lo antes posible. Nuestra dirigencia puede revitalizarse a través de elecciones primarias para seleccionar no solo a quien lleve la voz cantante de la oposición, sino a un equipo de dirección. Una vez electo, se deberá evaluar si tiene suficiente aceptación y bajo rechazo para ser nuestro candidato presidencial. Caso contrario, el equipo de dirección deberá proponer un candidato que unifique a los militantes de las diferentes toldas y a los que son contrarios al régimen, pero no se identifican con la dirigencia actual. Hay que evaluar varias opciones. Una de ellas la presentó Douglas Jatem en el 2019.

La mayor parte de nuestros dirigentes son jóvenes. Pueden declinar aspiraciones legítimas a corto plazo, mientras se revitalizan y ganan la confianza de los ciudadanos. Parafraseando a Mariano José de Larra, ojalá no tengamos que decir que aquí yace media oposición, murió de la otra media.

Como (había) en botica

  • ¿El liderazgo que necesitamos? ¡Omar Zambrano y la orquesta Latin Vox Machine integrada por venezolanos en Argentina!
  • Felicitaciones a Yulimar Rojas, nuestra campeona mundial en salto triple.
  • ¡No más prisioneros políticos, ni exiliados!

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