El imperio venezolano, por Juan Eduardo Fernández “Juanette” - Runrun
El imperio venezolano, por Juan Eduardo Fernández “Juanette”
Los venezolanos en estos años hemos invadido a otros pueblos no a través de la violencia, sino conquistando su corazón

 

@SoyJuanette

La semana pasada vi en The History Channel un documental llamado La caída del Imperio romano, donde explicaban cómo una de las civilizaciones más poderosas de la historia sucumbió por estar con la peleadera todo el tiempo. Esto me hizo pensar que, por el contrario, los venezolanos en estos años hemos invadido a otros pueblos no a través de la violencia, sino conquistando su corazón. Imagínense lo que podemos lograr los venezolanos con nuestro carisma: ¡seremos invencibles! Jajajaja (leer con voz demoniaca y risa de maldad).

Quiero aclarar que lo que escribí en el párrafo anterior no es una expresión de deseo, sino un hecho científico-histórico-cultural-social-lúdico. A continuación, me permitiré ofrecerles una cronología donde explico cómo inició la expansión de nuestro vasto imperio. Por lo pronto me circunscribiré a tres vectores de colonización:

La telenovela

En la década del 80 las telenovelas venezolanas se vendían a distintas partes del mundo y con mucho éxito, pero en realidad estas producciones eran una fachada para que, cuando sus protagonistas fueran a promocionar los dramáticos, se quedaran viviendo en el país.

De hecho, si tomamos de ejemplo países como Argentina, España y Estados Unidos, podemos demostrarlo. A continuación, las pruebas:

  • Año: 1980. Vector de entrada: telenovela Topacio; agente colonizador: Grecia Colmenares.
  • Año: 1985. Vector de entrada: telenovela Cristal; agente colonizador: Carlos Mata. (Acá quiero reconocer varios logros del agente apellidado Mata: una calle lleva su nombre, y en la ciudad de Hialeah (Miami), se celebra el 3 de septiembre el “Día de Carlos Mata”. 
  • Año: 1988. Vector de entrada: telenovela Abigail; agente colonizador: Catherine Fulop.

Y ustedes se preguntarán ¿Los servicios secretos argentinos, españoles e incluso la CIA no notaron el plan de invasión que se estaba fraguando? La respuesta es sí. De hecho, Argentina nos envió a Ricardo Montaner para activar la misión antiimperialista. La idea era que Ricardo conquistara Venezuela y nos volviera argentinos, pero falló en la misión. ¿Por qué? No estaba preparado para resistirse a la simpatía venezolana y a la gastronomía maracucha, por lo que finalmente terminó del lado venezolano.

Y ahora una reflexión final en este punto: ¿por qué las telenovelas venezolanas ya no son exitosas? Porque ya no se hacen telenovelas en Venezuela.

La música

Pero con el fin de las telenovelas los venezolanos no nos rendimos, así que buscamos una nueva manera de propagar nuestra venezolanidad por el mundo: la música. ¿Cómo? A través de los talentos formados en El Sistema de Orquestas y Coros de Venezuela. No es casualidad que nuestros músicos hoy en día estén derrochando talento en plazas, estaciones de subtes, teatros y orquestas de todo el mundo.

Este plan de colonización casi llega a tener éxito. El tema fue que a Gustavo Dudamel le afectó la inflación y tuvo que conseguirse tres trabajos en las orquestas de Los Ángeles, París y Berlín, por lo que no le quedó tiempo para “dirigir” la invasión (dirigir ¿entendieron?  porque Dudamel es director de orquesta ¡qué chistazo metí!).

La gastronomía

Y ahora la tercera fase de nuestro plan para expandir el imperio venezolano a los confines del mundo es a través de la gastronomía. Estoy seguro de que esta será la estocada final para que todos los habitantes del planeta sean parte de nuestro imperio. ¿En qué me baso para afirmarlo? En la cantidad de extranjeros que sucumbieron al sabor del tequeño, las cachapas y las arepas, entre otros manjares de nuestra cocina.

De hecho, es normal ver gente comiéndose una pelúa o una reina pepiada en Praga, Oslo, Moscú y hasta Nueva Caledonia. Es más, las arepas que se están comiendo las personas nacidas en esas ciudades fueron hechas por ellos mismos, porque no solo comen nuestra comida ¡Ya saben hacerlas!

Definitivamente el plan de colonización es imparable ¿Hasta dónde podemos llegar? Yo solo les quiero decir que ya hay científicos venezolanos trabajando en la Nasa. Así que como dice Buzz Lightyear “Llegaremos al infinito y más allá”.

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