La cuarentena atenta contra la educación inicial - Runrun
La cuarentena atenta contra la educación inicial
La pandemia y la situación país están haciendo que muchos niños se salten situaciones que son muy importantes para su aprendizaje y desarrollo 
La comunicación directa y fluida con los docentes facilitará el trabajo de los padres
Aunque el aprendizaje en esta etapa se puede adquirir desde la casa, los padres necesitan guías y acompañamiento profesional

 

@Yeannalyfermin

 

Mariana Martínez tiene dos hijos que están por comenzar el primer nivel de educación inicial, o preescolar -como también se le conoce- en una escuela pública en Catia. Martínez realizó la inscripción de sus morochos el pasado 16 de septiembre y desde entonces, la que será la maestra y guía de sus hijos se ha comunicado con ella en un par de ocasiones para informarle que los docentes están de paro y que mientras las condiciones para los ellos no cambien, no van a iniciar sus actividades. 

Mariana afirma que le da un poco de temor el inicio de este nuevo año escolar porque no cuenta con las herramientas tecnológicas adecuadas, y también porque no dispone de mucho tiempo, trabaja desde muy temprano hasta altas horas de la noche como distribuidora de frutas y verduras en varios mercados de Caracas. 

Sin embargo, Martinez le coloca tareas a su hija y le va enseñando poco a poco lo propio para su edad. “Es muy difícil cuando no cuentas con la ayuda de un familiar, ya no tienes el preescolar para que aprenda y no tienes mucha paciencia”, afirmó. 

Una base fundamental

La educación inicial es el primer peldaño en la escolarización de los niños y niñas. Este primer contacto con el mundo de las letras, los números, colores y formas, es clave y obligatorio debido a que facilitan un sinfín de herramientas que serán necesarias para la etapa de educación básica. Sin embargo, la mayoría de los niños venezolanos que estudian en colegios públicos no han empezado clases ni siquiera a distancia.

La psicóloga infantil y escolar, Carmen Chilina León explicó que es en esta etapa donde se construyen las bases del desarrollo y aprendizaje en todo niño. “Hay cuatro grandes líneas a evaluar en esta etapa. Primero, cómo se mueve, su desarrollo físico y motor. Segundo, cómo se comporta, su desarrollo afectivo, social, moral y lenguaje. Tercero, cómo se comunica, desarrollo del lenguaje y cognitivo. Cuarto, cómo juega, donde pone en acción sus logros de desarrollo cognitivo”.

León considera que las cuatro dimensiones antes descritas cambian todas juntas y muy rápido, por lo que día a día se puede ver cuánto aprenden en la etapa inicial.

En estos años se aprende todo lo que hace falta en la vida. Explorar el entorno, compartir, comunicarse, tolerar la frustración y controlar las emociones”, dijo León. 

Omisiones graves

La licenciada en educación pedagógica, Elizabeth Fernández, afirmó que debido a la pandemia y la situación país, muchos niños se están saltando situaciones que son muy importantes para el aprendizaje y desarrollo de los infantes. 

“Los niños necesitan de otros niños para aprender. Se aprende más rápido con tus iguales que con los adultos. El niño se está perdiendo el tiempo de compartir, se está perdiendo el arraigo con la maestra, el momento de sentirse grupo, de sentir pertenencia. Con esto estamos criando un niño aislado que en el futuro le va a costar trabajar en grupo porque va a preferir hacer sus tareas solo”, explicó. 

La Organización de las Naciones Unidas (ONU) afirmó en el mes de julio que los jardines de infancia y las guarderías son esenciales para que el niño tenga protección, afecto, estimulación y nutrición mientras desarrolla sus habilidades sociales, emocionales y cognoscitivas.

Trabajo en equipo

Juan Carlos Carrillo se define como ingeniero de profesión y padre de Sebastián por vocación. Desde que la madre del pequeño emigró a España en busca de mejores oportunidades en 2018, él ha cuidado del pequeño en todos los aspectos. Afirmó que aunque ha sido un reto, ha sabido manejar la situación y hasta los momentos ha logrado salir airoso. 

Juan Carlos comentó que se está estrenando en todo esto de la educación inicial y ahora con la complejidad de que es a distancia. “Me siento muy raro, a veces siento que no manejo la situación porque no tengo la pedagogía que requiere Sebastián, pero con la ayuda de las maestras hemos logrado avanzar”, dijo Carrillo. 

Sobre este punto, Chilina León afirmó que, aunque el aprendizaje en esta etapa se puede adquirir desde la casa, los padres necesitan guías y acompañamiento profesional.

“Hay algunas instituciones que lo están haciendo muy bien. Comparten con los papás su planificación, dejan claros los objetivos a lograr y combinan actividades síncronas y asíncronas que incluyen sesiones sociales, como celebrar cumpleaños y jugar bingo”, dijo la psicóloga escolar. 

León reiteró que los maestros están obligados a ordenar mejor su planificación para poder compartirla con los padres y que estos observen y reconozcan las habilidades y fortalezas de sus hijos. 

“Hay que hacer un equipo ganador para que los estudiantes de educación inicial, pues su desarrollo no puede esperar por la vacuna y hay que minimizar el inevitable rezago escolar que quedará de esta medida de contingencia”, afirmó Carmen Chilina León.

La licenciada Elizabeth Fernández afirmó que es importante que los niños estén bien consigo mismo para que el aprendizaje sea óptimo. “Si un niño ve que sus padres están angustiados o ansiosos por la situación económica, será un niño que no va a aprender”. 

Chilina León recomendó que en este momento lo más importante es que los padres mantengan una comunicación clara y directa con los maestros, que la escuela comparta sus planes e informe a los padres y que estos, a su vez, sepan cómo monitorear el desempeño de sus hijos. 

A juicio de León, la escuela debe dosificar las actividades e incluir el componente lúdico y recreativo -para que los niños no pasen tanto tiempo frente a la computadora- respetando siempre las horas de descanso, alimentación y aseo personal. 

Un gran reto

Para la coordinadora de la mención integral y preescolar de la Universidad Católica Andrés Bello (Ucab), Ana Díaz, la escuela pasó de estar en manos de instituciones educativas a trasladarse al hogar, y entender ese proceso, ha sido complejo y se ha convertido en un gran reto para muchos. 

“La escuela se desdibujó de sus espacios institucionales para ahora ser una escuela plural que está en cada uno de los hogares. Ahora más que nunca es una responsabilidad que se asume más en el hogar y en los adultos responsables de la crianza de los niños”, dijo.

Astrid Pérez Bastidas es periodista, profesora y madre de una niña de cuatro años que acaba de iniciar el primer nivel de educación inicial en un colegio privado en El Paraíso.

Para Astrid todo esto es nuevo. Afirmó que aún no tiene una rutina establecida porque tanto ella, como su esposo trabajan en varios proyectos y es poco el tiempo libre que les queda para planificar. Sobre la metodología que está usando el colegio de su hija dice que ha estado a la altura de la situación. 

“En el colegio abrieron un aula virtual en Drive (una herramienta de Google) que va a ser el canal de comunicación oficial entre los estudiantes y los profesores. La maestra todos los días sube al aula virtual las asignaciones y los padres, junto con los niños, tienen que hacer las tareas que se le asignen y en la medida que se vaya avanzando hay que marcarlo con un check en la plataforma”, explicó Pérez.

Astrid Pérez afirma que hasta ahora, las actividades que han mandado son sencillas, muy mínimas. “Yo me imagino que están procurando el proceso de adaptación porque es muy complicado mantener la atención de un chamo de 4 años a ver 6 horas de clases frente a un dispositivo móvil”, dijo.

Sin embargo, a Pérez le preocupa el hecho de que su hija demanda más de lo que recibe en las clases online, pero tiene fe de que la complejidad de las clases aumente paulatinamente y se trate solo de un proceso de adaptación. 

“La escuela está presente en cada espacio y en cada hogar y eso implica hacer ajustes si se tienen los recursos tecnológicos. Las clases online son viables siempre y cuando se tomen en cuenta factores como la edad y el lugar donde se haga el estudio”, afirmó Ana Díaz. 

La coordinadora de la mención educación integral y preescolar de la Católica explicó que es necesario que se establezca un horario para realizar las actividades detrás de un computador. 

“Debe haber un balance y un equilibrio entre aquellas rutinas de exposición a lo escolar y lo académico, y aquellas rutinas de exposición al juego, a la recreación, al descanso y a la atención de sus necesidades básicas”, dijo.

Educación pública con fallas

Katiuska Rodríguez es licenciada en educación inicial con una maestría en ciencias de la educación. Trabaja para dos colegios públicos en Casalta y Propatria y afirma que actualmente la educación inicial presenta una gran debilidad.

“El Ministerio de Educación presenta muchísimas fallas. Hasta ahora no nos ha dado una inducción sobre cómo vamos a trabajar y eso es grave. Sin embargo, yo como docente me manejo con videos, videollamadas, notas de voz y llamadas normales para poder brindarle a mis alumnos sus clases al día, sin olvidar que muchos no cuentan con las herramientas tecnológicas necesarias”.

Rodríguez comenta que en las barriadas la situación con la educación es mucho peor de lo que se piensa. “No es fácil trabajar a nivel público y mucho menos con niños vulnerables porque te tienes que enfrentar con abuelos que cuidan de niños, familias disfuncionales, madres que tienen que salir a trabajar y dejar a los niños solos, desnutrición que no tengan agua, que no tengan luz, comida..”, dijo Rodríguez. 

Una investigación realizada por la Federación Venezolana de Maestros (FVM) con la Fundación Para el Desarrollo Integral del Docente, la UCV y la Hanns Seidel, sobre el “Impacto del Coronavirus en Venezuela”, señaló que sólo 10 % de los alumnos encuestados reportó que tiene una conexión estable a internet; 67 % no dispone de recursos materiales para el trabajo en casa y 94 % de los docentes opina que la mayoría no tienen buen servicio de electricidad, ni capacitación digital para cumplir con la instrucción del programa Cada familia una escuela y que 92 % de las familias, estudiantes y padres no tienen servicios de electricidad, internet, computadoras, ni capacitación digital.

A los problemas de luz, agua, internet y gasolina, se le suma el paro activo que mantienen docentes y profesores de instituciones públicas de todo el país para exigir reivindicaciones laborales y mejores condiciones para el inicio del nuevo año escolar. 

La docente Katiuska Rodríguez por sus estudios y por dar clases en dos colegios gana 1.200.000 bolívares mensuales, unos 2,6 dólares aproximadamente. Ella afirma que para poder sobrevivir confecciona ropa, restaura cosas dañadas y da clases particulares, pero no olvida que siempre será, a pesar de las malas condiciones, la docente que  le gusta sacar a los niños adelante porque son el futuro del país, sin importar las condiciones. 

“Cuando salimos a protestar y defender nuestros derechos los colectivos nos tratan como delincuentes, como cucarachas. El gobierno no nos escucha”, dijo.