Un tercio de migrantes venezolanos retornaría si hay cambios políticos y económicos

 La Agencia de la ONU para los Refugiados, (ACNUR) publicó este martes 14 de abril un informe en el que se revela la intención de regresar al país de al menos un tercio de los venezolanos desplazados en América Latina y el Caribe. La encuesta reveló que el 35% de los venezolanos manifestó su intención de retornar. Según el informe, esta cifra representa una minoría del total de quienes residen en América Latina y el Caribe.

El estudio tiene como objetivo analizar los factores que influyen en las decisiones migratorias y se aplicó entre el 27 de enero y el 4 de marzo de 2026 en seis países. El 33% de los encuestados eran hombres y el 67% mujeres, quienes constituyen la mayoría de la muestra, en parte debido a su mayor disponibilidad, a las responsabilidades de cuidado y a su dependencia de servicios de protección. Los adultos mayores representan una minoría en la encuesta. 

En cuanto al nivel educativo, el 65% cuenta con educación secundaria o bachillerato, y el 23% posee estudios adicionales de educación superior. Además, el 95% dispone de documentación venezolana. Respecto a la situación laboral, el 55% tiene empleo, el 30% está en búsqueda de trabajo y el 15% no trabaja ni busca empleo. Asimismo, tres de cada cinco personas cuentan con estatus legal, mientras que dos de cada cinco permanecen en situación irregular.

De acuerdo con las cifras de la Organización Internacional para las Migraciones (OIM), Venezuela ha generado una afluencia sin precedentes de migrantes en América Latina y el Caribe, lo que la convierte en el segundo mayor desplazamiento del mundo. En diciembre de 2024, más de 7,9 millones de venezolanos se encontraban fuera de su país de origen. Algunos de los principales países receptores han sido Colombia (2,8 millones), Perú (1,7 millones), Brasil, Chile y Ecuador. 

La migración venezolana se ha configurado en dos grandes oleadas. La primera se desarrolló entre 2017 y 2019, con 2018 como un año particularmente significativo debido al aumento masivo de salidas. La segunda se produjo entre 2023 y 2025, siendo este último el año con mayor número de llegadas. 

Las cláusulas del regreso

En noviembre de 2025, se estimaba que 6,9 millones de venezolanos residían en América Latina y el Caribe. Según el informe, 4 millones de estas personas aún necesitan apoyo para integrarse en los países que las han acogido. La falta de documentación, la escasez de oportunidades laborales, el no reconocimiento de sus cualificaciones profesionales y la dependencia del mercado informal son algunos de los principales obstáculos que enfrentan los venezolanos en el exterior.

Por otra parte, quienes respondieron al estudio indicaron que su retorno estaría condicionado a la mejora de los factores socioeconómicos y políticos en Venezuela. La disponibilidad de servicios básicos, la seguridad y la recuperación del mercado laboral son aspectos clave que deben considerarse antes de regresar. A pesar del deseo de reunificación familiar (35%), el 58% de los encuestados expresa temor a regresar si no se cumplen estas condiciones.

La seguridad económica (81%), la atención médica (75%) y las oportunidades de empleo (75%) son las principales razones para permanecer en los países de acogida. De acuerdo con el informe, en países como Brasil y Colombia el factor económico tiene un peso predominante en las decisiones.

Otra de las principales razones para considerar el retorno son los retos socioeconómicos que enfrentan en países receptores. Para el 9% de los venezolanos entrevistados, la posibilidad de regresar en el plazo de un año es una opción contemplada, y en caso de hacerlo, afirman que regresarían junto a su grupo familiar. Aunque parece una cifra pequeña, para ACNUR representa un número potencialmente significativo, dada la magnitud del desplazamiento. El estudio señala que muchos de quienes contemplan regresar lo hacen con la esperanza de que la situación mejore en el futuro.

No saben qué esperar en Venezuela

La falta de información clara sobre el panorama actual en Venezuela representa un obstáculo para el 60 % de los encuestados. El 75% de los encuestados aseguraron no haber tomado medidas concretas para su regreso. Muchos de ellos han construido una vida en los países anfitriones, incluso comenzando desde cero, y han contribuido al crecimiento económico de estas naciones. La incertidumbre sobre cómo su regreso podría afectar su estatus legal en dichos países también constituye un factor determinante. 

El 33% de los encuestados posee viviendas en Venezuela; sin embargo, muchos de ellos señalaron que, aunque algunas se encuentran en buen estado, otras están ocupadas por terceros, dañadas o incluso destruidas, lo que incrementa el riesgo de disputas por la propiedad en caso de retorno. Por otra parte, el 71% afirma contar con la documentación de dichas propiedades, mientras que la minoría que no la posee podría enfrentar dificultades para recuperar sus bienes. De acuerdo con ACNUR, las personas que aún conservan sus viviendas en buen estado tienen una mayor probabilidad de querer regresar.

Recursos limitados

ACNUR enfrenta dificultades financieras y ha señalado que necesita alrededor de 328,2 millones de dólares para continuar atendiendo las necesidades de los venezolanos tanto en la región como dentro de Venezuela. Sin embargo, para finales de marzo, solo se había financiado el 12% del monto previsto.

El Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados remarcó que el retorno debe ser voluntario, seguro y digno. Además, la información sobre las implicaciones del regreso debe estar disponible para las personas desplazadas. Los monitoreos de la agencia ya anticipaban un aumento en la intención de retorno antes de 2026. Las encuestas realizadas a venezolanos retornados revelan que el 80 % aspira a permanecer en el país.

*El periodismo en Venezuela se ejerce en un entorno hostil para la prensa, con decenas de instrumentos jurídicos dispuestos para el castigo de la palabra, especialmente las leyes “contra el odio”, “contra el fascismo” y “contra el bloqueo”. Este contenido está siendo publicado teniendo en consideración las amenazas y límites que, en consecuencia, se han impuesto a la divulgación de informaciones desde dentro del país.

Venezuela constituye el segundo desplazamiento más grande del mundo. Venezolanos no saben qué esperar en su regreso al país
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@altamar_
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 La Agencia de la ONU para los Refugiados, (ACNUR) publicó este martes 14 de abril un informe en el que se revela la intención de regresar al país de al menos un tercio de los venezolanos desplazados en América Latina y el Caribe. La encuesta reveló que el 35% de los venezolanos manifestó su intención de retornar. Según el informe, esta cifra representa una minoría del total de quienes residen en América Latina y el Caribe.

El estudio tiene como objetivo analizar los factores que influyen en las decisiones migratorias y se aplicó entre el 27 de enero y el 4 de marzo de 2026 en seis países. El 33% de los encuestados eran hombres y el 67% mujeres, quienes constituyen la mayoría de la muestra, en parte debido a su mayor disponibilidad, a las responsabilidades de cuidado y a su dependencia de servicios de protección. Los adultos mayores representan una minoría en la encuesta. 

En cuanto al nivel educativo, el 65% cuenta con educación secundaria o bachillerato, y el 23% posee estudios adicionales de educación superior. Además, el 95% dispone de documentación venezolana. Respecto a la situación laboral, el 55% tiene empleo, el 30% está en búsqueda de trabajo y el 15% no trabaja ni busca empleo. Asimismo, tres de cada cinco personas cuentan con estatus legal, mientras que dos de cada cinco permanecen en situación irregular.

De acuerdo con las cifras de la Organización Internacional para las Migraciones (OIM), Venezuela ha generado una afluencia sin precedentes de migrantes en América Latina y el Caribe, lo que la convierte en el segundo mayor desplazamiento del mundo. En diciembre de 2024, más de 7,9 millones de venezolanos se encontraban fuera de su país de origen. Algunos de los principales países receptores han sido Colombia (2,8 millones), Perú (1,7 millones), Brasil, Chile y Ecuador. 

La migración venezolana se ha configurado en dos grandes oleadas. La primera se desarrolló entre 2017 y 2019, con 2018 como un año particularmente significativo debido al aumento masivo de salidas. La segunda se produjo entre 2023 y 2025, siendo este último el año con mayor número de llegadas. 

Las cláusulas del regreso

En noviembre de 2025, se estimaba que 6,9 millones de venezolanos residían en América Latina y el Caribe. Según el informe, 4 millones de estas personas aún necesitan apoyo para integrarse en los países que las han acogido. La falta de documentación, la escasez de oportunidades laborales, el no reconocimiento de sus cualificaciones profesionales y la dependencia del mercado informal son algunos de los principales obstáculos que enfrentan los venezolanos en el exterior.

Por otra parte, quienes respondieron al estudio indicaron que su retorno estaría condicionado a la mejora de los factores socioeconómicos y políticos en Venezuela. La disponibilidad de servicios básicos, la seguridad y la recuperación del mercado laboral son aspectos clave que deben considerarse antes de regresar. A pesar del deseo de reunificación familiar (35%), el 58% de los encuestados expresa temor a regresar si no se cumplen estas condiciones.

La seguridad económica (81%), la atención médica (75%) y las oportunidades de empleo (75%) son las principales razones para permanecer en los países de acogida. De acuerdo con el informe, en países como Brasil y Colombia el factor económico tiene un peso predominante en las decisiones.

Otra de las principales razones para considerar el retorno son los retos socioeconómicos que enfrentan en países receptores. Para el 9% de los venezolanos entrevistados, la posibilidad de regresar en el plazo de un año es una opción contemplada, y en caso de hacerlo, afirman que regresarían junto a su grupo familiar. Aunque parece una cifra pequeña, para ACNUR representa un número potencialmente significativo, dada la magnitud del desplazamiento. El estudio señala que muchos de quienes contemplan regresar lo hacen con la esperanza de que la situación mejore en el futuro.

No saben qué esperar en Venezuela

La falta de información clara sobre el panorama actual en Venezuela representa un obstáculo para el 60 % de los encuestados. El 75% de los encuestados aseguraron no haber tomado medidas concretas para su regreso. Muchos de ellos han construido una vida en los países anfitriones, incluso comenzando desde cero, y han contribuido al crecimiento económico de estas naciones. La incertidumbre sobre cómo su regreso podría afectar su estatus legal en dichos países también constituye un factor determinante. 

El 33% de los encuestados posee viviendas en Venezuela; sin embargo, muchos de ellos señalaron que, aunque algunas se encuentran en buen estado, otras están ocupadas por terceros, dañadas o incluso destruidas, lo que incrementa el riesgo de disputas por la propiedad en caso de retorno. Por otra parte, el 71% afirma contar con la documentación de dichas propiedades, mientras que la minoría que no la posee podría enfrentar dificultades para recuperar sus bienes. De acuerdo con ACNUR, las personas que aún conservan sus viviendas en buen estado tienen una mayor probabilidad de querer regresar.

Recursos limitados

ACNUR enfrenta dificultades financieras y ha señalado que necesita alrededor de 328,2 millones de dólares para continuar atendiendo las necesidades de los venezolanos tanto en la región como dentro de Venezuela. Sin embargo, para finales de marzo, solo se había financiado el 12% del monto previsto.

El Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados remarcó que el retorno debe ser voluntario, seguro y digno. Además, la información sobre las implicaciones del regreso debe estar disponible para las personas desplazadas. Los monitoreos de la agencia ya anticipaban un aumento en la intención de retorno antes de 2026. Las encuestas realizadas a venezolanos retornados revelan que el 80 % aspira a permanecer en el país.

*El periodismo en Venezuela se ejerce en un entorno hostil para la prensa, con decenas de instrumentos jurídicos dispuestos para el castigo de la palabra, especialmente las leyes “contra el odio”, “contra el fascismo” y “contra el bloqueo”. Este contenido está siendo publicado teniendo en consideración las amenazas y límites que, en consecuencia, se han impuesto a la divulgación de informaciones desde dentro del país.

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