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Venezuela registra otras 10 muertes por COVID-19 y supera los 65.000 contagios #18Sep
El total de muertes por la pandemia se ubica en 530

Venezuela registró este viernes diez muertes por la COVID-19 y 890 nuevas infecciones con lo que el total de contagios se ubica en 65.174, informó el ministro de Comunicación e Información, Freddy Ñáñez.

En declaración al canal estatal VTV, el ministro explicó que entre los fallecidos hay seis hombres con edades comprendidas entre los 47 y los 83 años, así como cuatro mujeres de entre 46 y 80 años.

Sobre las ocupaciones de los fallecidos, indicó que había un transportista, una enfermera, un militar retirado, un agente policial, dos amas de casa, entre otros.

Con esta decena de decesos, el total de muertes por la pandemia en Venezuela se ubica en 530.

Ñáñez también informó sobre los 890 nuevos casos de coronavirus, de los cuales, dijo, 724 se produjeron por “transmisión comunitaria”, principalmente en Caracas, en su cercana región de Miranda y en el estado Yaracuy (centro oeste).

El resto, 166, se computaron como contagios “importados”, como registra el Gobierno a los venezolanos que retornan infectados a su país y que son retenidos durante semanas en las fronteras terrestres o en hoteles bajo cuarentena supervisada.

Todos estos casos “internacionales”, señaló el ministro, son procedentes de Colombia e ingresaron al país a través de los estados fronterizos de Zulia, Apure y Táchira.

Ñánez indicó que del total de contagios contabilizados desde marzo, cuando se detectaron los primeros casos de coronavirus en el país, menos de 11.000 quedan activos y solo 160 de ellos presentan insuficiencia respiratoria aguda.

El presidente venezolano, Nicolás Maduro, dijo el domingo que los contagios, ubicados en una media de 1.000 diarios, están controlados, al tiempo que auguró que empezarían a disminuir a fin de mes.

Sin embargo, la Academia de Ciencias Físicas, Matemáticas y Naturales alertó esta semana de que la pandemia puede empeorar en los próximos meses con 14.000 infecciones diarias en caso de que no se reduzca “significativamente” la tasa de contagio en las siguientes semanas.

El Gobierno ha asegurado en los últimos días que está preparando la vuelta a la normalidad y por ello ha supervisado la implementación de protocolos para evitar contagios en terminales terrestres y aeroportuarios, así como en balnearios públicos.

Nicolás Maduro participó este 18 de septiembre en una videoconferencia con los cuadros de mando de las bases de la Milicia Bolivariana.

A continuación, las 9 perlas que lanzó Maduro durante su intervención desde el Cuartel de la Montaña 4-F:

“Mike Pompeo anda en una gira guerrerista contra Venezuela, pero le ha salido el tiro por la culata. Ha fracasado en todo su intento para poner a los gobiernos del continente a organizarse en una guerra contra Venezuela. Está llamando a una guerra contra Venezuela. Pero ha fracasado”.

“Cada vez debemos estar más prestos, mejor preparados, para defender la paz de nuestro territorio, así de sencillo. Mike Pompeo, seguirás fracasando. Una gira electoral, buscando votos, una gira para ver si alborota la región y busca botos. Parece que las encuestas no les favorecen. Venezuela está de pie, firme, radical, rebelde, ni tú ni miles podrán traer la guerra”.

“Mil ojos, mil oídos, porque los enemigos de Venezuela están en una fase aguda, ácida, de desesperación, porque Venezuela va a la consolidación de la paz, porque Venezuela resiste y va saliendo adelante, y porque vamos a las elecciones del 6 de diciembre”.

“Hay mucha desesperación, muchos comentarios locos, hay mucha plata para buscar asesinatos, violencia, a la gran industria venezolana”.

“Alerto al pueblo de Venezuela: la derecha mal trecha golpista y el gobierno de Estados Unidos han activado órdenes y planes para perturbar la paz de Venezuela”.

“Llueva, truene o relampaguee, el pueblo de Venezuela saldrá a votar [el 6 de diciembre]”.

“La gente va a votar feliz y contenta”. 

“Ahora en tiempos de pandemia vamos a llegar a muchas mejores condiciones que las que tenemos hoy en prevención, en disminución de contagios … pero el acto electoral será mucho más seguro”.

“El 6 de diciembre habrá plan de inteligencia para disipar a cualquier grupo terrorista”.

COVID-19 pone a prueba fortaleza emocional de los venezolanos
En los últimos seis meses los venezolanos han pasado por diversos sistemas de confinamiento: de la cuarentena estricta al modelo 5 x 10 y luego al 7 x 7, con sus tres bemoles de flexibilización según decida el gobierno. En el interín, han sorteado además la escasez de gasolina y gas doméstico, la escalada de los precios y el deterioro de los servicios públicos

 

Expertos en salud mental afirman que quienes mejor han sorteado la crudeza del confinamiento han sido aquellos que han encontrado dentro de sí, las herramientas emocionales para adaptarse a la nueva realidad y han transformado su casa en un espacio para el autocuidado y la reinvención

 

@GitiW

 

Se dice rápido, pero ya han pasado seis meses desde que se anunció la llegada del COVID-19 al país y comenzó un confinamiento forzado que alteró completamente la rutina laboral, académica, social y la dinámica familiar de gran parte de los venezolanos. 

Durante estos 180 días de cuarentena son varias las emociones que se han sucedido: el pánico inicial que llevó a muchos a abastecerse de alimentos, a hacer colas para llenar el tanque de gasolina, a buscar medicamentos en la farmacia, le dio paso a la duda e incredulidad pues en marzo el virus aún parecía una amenaza irreal y lejana que quizás ni siquiera se iba a materializar en Venezuela debido a la limitada oferta de vuelos hacia el país. 

“Esto ha sido como un terremoto emocional con réplicas grandes y pequeñas. En lo personal, siento que el apagón del año pasado nos preparó de alguna forma para esto y nos hizo anticipar todos los escenarios posibles y terribles de lo que podía pasar. Creo que eso nos hizo más fuertes para asumir el tema de la pandemia. En marzo, cuando se veía venir que nos iban a colocar en un estado de receso, tratamos de prepararnos lo mejor posible tanto emocional como materialmente. Esos primeros tres meses fueron de mucho resguardo y protección, como cuando te sientes frágil y todavía no te das cuenta de la magnitud de todo”, cuenta Karla Pérez Poleo, consultora comunicacional y profesora universitaria. 

“Al ver que no pasaba nada uno sentía que el coco estaba lejos y que estábamos presos porque a esta gente le convenía tenernos así. Ahí me sentí hasta molesta, como burlada. Cuando empezaron a conocerse los casos pensé que el coco estaba a mitad de camino y que en cualquier momento podría llegar. Ya a estas alturas es evidente por vecinos, conocidos y casos cercanos de personas que han muerto que vamos a empezar a ver el verdadero drama. Incluso pareciera que quieren abrir las puertas y yo siento pánico. Tuve pánico particularmente con el tema de las clases porque no quería mandar a mi hija pues los niños pequeños son foco de contagio. Ahora me siento frustrada. Creo que la gente va a necesitar activarse sí o sí asumiendo el riesgo de la enfermedad, aunque eso no implica que no tengan miedo sino que ya no pueden seguir esperando. Ya me ha tocado salir a trabajar más activamente en la calle y dejar a mi niña en la guardería. Tratas de tomar todas las medidas de protección pero es emocionalmente agotador”, continuó Pérez Poleo. 

Sube y baja emocional

 

La fluctuación de las emociones ha ido de la mano con los vaivenes de las decisiones gubernamentales para el control de la pandemia. Entre marzo y septiembre el gobierno ha impuesto tres modelos distintos de cuarentena -en mayo fue 10 x 5, en junio pasó a 7 x 7 y en julio introdujeron tres tipos de flexibilización- los cuales no parecen obedecer a ninguna lógica epidemiológica pues si bien los casos aumentan de manera sostenida, la cifra de  decesos que anuncian se mantiene invariable. 

La consultora comunicacional describió sus emociones tras estos seis meses: “Hoy siento que estamos en un punto extraño, como con tanta energía por las cosas que queremos hacer porque la cosa está difícil y la vida continúa, pero al salir a la calle ves los casos y sientes miedo. Creo que el venezolano es capaz de transformar ese miedo, vivirlo y volver a empezar, como una especie de reseteo continuo que hemos tenido que hacer para llevar una vida normal”.

“Hoy no somos los mismos de hace seis meses. Noto ahora más miedos porque sentimos que el COVID-19 está cerca. Pasamos del pánico colectivo a una fase de incredulidad porque no conocíamos a nadie al que le hubiera dado COVID-19. La etapa en la que estamos ahora es de miedo intenso porque nos estamos dando cuenta de que es cierto, ya todos tenemos una referencia de alguien que está contagiado o que murió. La realidad del COVID-19 entró en nuestras vidas y eso intensifica un miedo que puede volverse patológico”, dijo la psicóloga clínico y social Yorelis Acosta, jefa del área sociopolítica del Cendes de la Universidad Central de Venezuela.

Independientemente del país y del contexto puntual de cada nación, desde principios de año cada persona ha tenido que lidiar, a su manera, con el miedo al contagio, a la muerte, al colapso de los servicios de salud, a perder el trabajo y no poder hacer frente a los gastos diarios, con la incertidumbre de no saber hasta cuándo va a durar el confinamiento, y con la ansiedad por haber perdido la rutina y la conexión física con familiares y amigos. 

Ya la Organización Mundial de la Salud había advertido en mayo que la pandemia también iba a desencadenar trastornos emocionales debido a lo prolongado del aislamiento social, al miedo al contagio y al temor a perder el trabajo. Acosta agregó a esta lista la aparición de la hipocondría. “Es muy normal en estos días, sobre todo después de exponerse a una situación de riesgo como ir a un supermercado o estar cerca de alguien que tose. Hay quienes llegan a su casa a bañarse, a lavar toda la ropa y al rato sienten como que tienen fiebre o dolor de garganta. Eso es normal”, dijo la experta en salud mental. 

Acosta se esforzó por dejar claro que hay una afectación psicológica normal derivada del contexto de esta pandemia que todos vamos a experimentar. “En el plano psicológico, toda la población está afectada por COVID-19. El cambio de rutina laboral, de las dinámicas en el hogar, del encierro, de perder el contacto con la familia y los amigos. Todo eso hace que aparezcan unos miedos que en algunas personas pueden llegar a ser muy intensos”, dijo.   

El reto en este punto está en encontrar el equilibrio entre el miedo, que es una reacción básica normal cuando nos enfrentamos a una amenaza, y el pánico que es una emoción paralizante, explicó Acosta. 

“Por favor, necesito ayuda”

 

Después de 180 días de confinamiento las secuelas comienzan a hacerse evidentes. “El aislamiento nos va a pasar una factura psicológica pues no estamos hechos para hacer la vida desde casa. Estar encerrados en la casa puede llevar a episodios depresivos leves, crisis nerviosas, alteraciones del estado de ánimo y pensamientos irracionales que cuesta controlar”, explicó la psicóloga. 

“A mí el coronavirus me devolvió a la psicología clínica porque yo estaba dedicada a la investigación en el campo de la psicología social. Es tanta la gente que me empezó a consultar que me tocó atenderlos a mí”, confesó Acosta. 

¿Qué está viendo en su diván virtual? “Muchas fobias y preocupaciones excesivas: a la muerte, a la suciedad, a las multitudes, a la soledad, al contacto físico, e incluso miedo a quedarse soltero en este año pues las probabilidades de conseguir pareja en un contexto de aislamiento y distancia social son menores”, explicó la psicóloga. 

A través de su consulta, Acosta ha notado que tras seis meses de encierro, el hogar pasó a ser un sitio insoportable para muchas personas. “Es necesario establecer nuevas normas de convivencia familiar. Hay que distribuir los espacios en la casa, incluso si el sitio es pequeño y hay varias personas teletrabajando. Muevan los muebles y que cada uno tenga aunque sea un rincón. Busque una silla de trabajo, no trabaje en la silla de la cocina. Si hay niños, déjales un espacio para que jueguen sin que afecten a los que trabajan. Otra clave, empezar a negociar tiempos y silencio”, describió Acosta. 

Una oportunidad para la reinvención

 

El teléfono de María Fernanda De Castro, psicóloga clínico y psicoterapeuta con más de 50 años de experiencia, también comenzó a sonar más de lo habitual tan pronto como a los quince días de comenzar la cuarentena. Eran pacientes que ya habían cerrado su ciclo de terapia y también personas que la contactaron por primera vez. 

“Me llamaban porque la cuarentena nos quitó el baluarte más importante que tenemos los seres humanos: la libertad. Al estar confinados nos sentimos presos y esa sensación en Venezuela es aún más acuciante por todo el entorno. Ese es el primer punto que yo veo con mis pacientes”, dijo De Castro. 

El segundo motivo de consulta es la ansiedad por la pérdida de la rutina. “¿Y ahora qué hago? me preguntan. Claro que hay quien te dice que trabaja desde la casa sin problema pero hay muchos que no tienen la opción de teletrabajar y han perdido la capacidad de desarrollar su parte laboral, lo cual les genera muchísima ansiedad”, explicó De Castro.

Otro motivo de consulta que refirió la psicoterapeuta es la ansiedad derivada de la proximidad con los demás integrantes de la familia. “Vivir puertas adentro implica estar en contacto con nosotros mismos. Mira cómo yo lo veo: ¿Qué ha significado el confinamiento en la casa? Nuestra casa es el mundo interno, es la imagen de lo que llevamos dentro. Normalmente no estamos acostumbrados a estar en contacto con nosotros mismos sino a estar afuera: ir al trabajo, vernos con los amigos en un café, todo es hacia afuera pero esta situación nos ha obligado a venir adentro y es ahí cuando nos encontramos con nosotros mismos. Y cuando te encuentras contigo, ¿qué haces, cómo lo manejas? Salen las ansiedades de una manera más evidente”, dijo.  

De Castro usa esta imagen para explicarle a sus pacientes por qué el confinamiento en el hogar les genera tanta ansiedad: “Este mundo que nos rodea, esta estructura social funciona hacia afuera: es el poder, los logros, la imagen. ¿Qué pasa con eso? Que a veces esa estructura está hueca. Tenemos títulos universitarios, propiedades y vida social pero no hay un mundo interno desarrollado todavía porque nadie nos enseñó a conocernos, a preguntarnos cómo nos sentimos y por qué nos sentimos así. En la medida en que no me conozco no puedo responder a una pregunta básica: ¿Qué es lo que me pasa? Uno llega a tener 40, 50, 60 años y no saber qué te pasa genera una gran ansiedad”. 

Justamente por la obligatoriedad del encierro, De Castro opinó que la cuarentena también puede ser una oportunidad: “Yo veo esto como un regalo que la vida nos está haciendo porque es la oportunidad para entrar en contacto con uno mismo. Esta situación de confinamiento mundial también es la oportunidad que la vida nos da para encontrarnos con nosotros mismos. A unos les parecerá una locura pero así lo veo yo y tengo muchos pacientes que me han dicho lo mismo. Lo que estamos enfrentando es muy duro y en esas situaciones la gente se reinventa. Dentro de cada uno están todas las herramientas para salir adelante”, argumentó.  

Si ese contacto con nuestro mundo interno genera turbulencias, hay que tomar en cuenta que todos los integrantes de la familia están experimentando, a su manera, un proceso similar, de allí que los conflictos que antes eran nimios se han tornado más intensos durante estos seis meses de cuarentena. 

Si para muchos la ansiedad ha derivado de un hogar que se siente más como un ring de boxeo, para otros ha sido consecuencia de haber pasado los últimos 180 días en una isla desierta. De Castro dedicó especial atención a la doble amenaza del COVID-19 que enfrentan muchos adultos mayores: contagio con un pronóstico más delicado y los efectos de la soledad prolongada. 

“El que vive solo tiene un riesgo emocional más alto. En este momento hace falta el afecto, el apoyo y la compañía. Hay mucha gente sola, en especial adultos mayores. Ahí es sumamente importante que los hijos y nietos que están fuera del país o viven en otra ciudad se pongan en contacto con sus familiares. Los vecinos también pueden hacerse presentes. La gente sola es la que necesita más apoyo pues la base de nuestra vida es la emocionalidad y cuando esa vida se deprime, o entra en un estado de estrés profundo, bajan nuestros mecanismos de defensa. Todos necesitamos saber que tenemos a alguien con quien contar, porque seguimos siendo seres sociales aún en medio de esta pandemia”, dijo la psicoterapeuta. 

A la incertidumbre natural de una pandemia global, hay que sumar la ansiedad que deriva del manejo de la información que ha hecho el gobierno. Las cifras oficiales tanto del número de contagios como de los decesos contrastan con las estimaciones del segundo informe sobre el estado actual de la epidemia publicado el 9 de septiembre por la Academia de Ciencias Físicas, Matemáticas y Naturales. Dicha institución advirtió que los contagios de COVID-19 seguirán su trayectoria ascendente hasta finales de 2020. En franco contraste con la confianza que busca transmitir la gestión de Maduro, los científicos calcularon que para finales de agosto, unas 7.000 personas al día se habrían infectado con el nuevo coronavirus, cifra que difiere de los 1.281 casos reportados de manera oficial para la misma fecha.  

DDHH olvidados | Geraldine Chacón: “No soy completamente libre”

@ValeriaPedicini

 

Llegaron de madrugada. Eran aproximadamente las dos de la mañana del 1 de febrero de 2018 cuando tocaron con fuerza la puerta de la casa de Geraldine Chacón. La joven pensó que se trataba de un secuestro cuando vio afuera de su hogar a unos cuantos hombres vestidos de negro de pies a cabeza, pasamontañas y armas largas. Pero todo quedó claro al ver el logo que llevaban los encapuchados en la ropa: el del Servicio Bolivariano de Inteligencia Nacional (Sebin).

Contrario a lo que se podría pensar de una escena así, un funcionario preguntó amablemente por ella y pidió entrar a la vivienda. Como pensó que no tenía nada que esconder, los dejó pasar. Se pasearon por cada rincón del apartamento y tomaron fotos de todas partes, hasta del baño. 

Los efectivos del Sebin le dijeron que necesitaban entrevistarla pero no podía ser ahí, debía irse con ellos. Esa era la orden. “Nos tomará máximo tres o cuatro horas, te traemos de vuelta al culminar”. No mostraron orden de allanamiento ni detención. Geraldine tampoco se molestó en preguntar porque sabía que no tenían. Así que, sin muchas opciones, se vistió, agarró su celular y las llaves de su casa. Intentó calmar a su madre antes de salir: “Quédate tranquila, yo vengo ahorita”. 

La llevaron a El Helicoide, en el centro de Caracas. Al llegar, le quitaron el chip de su teléfono justificándolo como parte de un protocolo de rutina para entrar al sitio. Tomaron sus huellas dactilares y unas fotografías con un cartel que tenía su número de cédula. Funcionarios de distintos rangos le cayeron a preguntas: “¿Eres directora en Embajadores Comunitarios? ¿Conoces a los otros directores? ¿Dónde están? ¿Conoces a Víctor Navarro? ¿Qué hacen en la organización? ¿Quiénes son los donantes?”. La grabaron mientras la interrogaban. 

También le preguntaron por su afiliación política. Ella, irritada, respondió: “Si te sirve no pertenezco a ningún partido político, a ningún movimiento político, no soy activista política de ninguna naturaleza, ni siquiera del centro de estudiantes de la universidad”. Y era la verdad.

En ese momento, Geraldine estudiaba Estudios Liberales en la Universidad Metropolitana y trabajaba en el Banco Central de Venezuela como asesora legal. Además, dedicaba más de 50 horas a la semana a su trabajo como Directora de Programas de la Fundación Embajadores Comunitarios, una organización no gubernamental educativa que trabajaba en el empoderamiento de jóvenes de zonas populares de Caracas usando el Modelo de las Naciones Unidas (MUN). Empezó ahí para cumplir el servicio comunitario obligatorio de su casa de estudios, pero terminó enamorada del proyecto y se quedó para formar parte del tren directivo. 

Horas antes de su detención, durante el día, había recibido tres noticias: habían apresado a un joven que formaba parte de Embajadores Comunitarios llamado Víctor Navarro, una comisión del Sebin se encontraba en la sede de la organización y que el director general Gregory Hinds había decidido ir voluntariamente a El Helicoide porque efectivos de la policía política le querían hacer preguntas. 

Había intentado comunicarse con él, pero no había tenido suerte. No sabía que horas después le tocaría a ella. 

A Geraldine la llevaron a una pequeña oficina. No tenía forma de saber la hora porque no había ni una pequeña rendija por donde pasara luz natural. Ahí estuvo casi dos días encerrada. Lloraba, gritaba, pegaba el oído a la puerta para ver qué lograba escuchar. Pero nadie hablaba con ella. Se sentía indignada, furiosa, asustada, desesperada. “Pasé por todo el espectro de emociones humanas en menos de 48 horas”.

Una doctora le hizo un chequeo médico básico. Al finalizar, le entregó un informe que pidió que firmara pero Geraldine se negó: en el lugar destinado para su firma decía “detenida”. Quedó atónita hasta que llegó un comisario del Sebin y le soltó un montón de preguntas. Él solo le contestó: “Lo que pasa es que tú estás privada de libertad”. Sin dar mayor explicación ni una razón. 

El funcionario le pidió firmar un papel titulado “Derechos del imputado” aun cuando le había sido violentados todos ellos: fue detenida sin orden judicial, no sabe de qué la acusan, está aislada, sin contacto con familiares o abogados, le han quitado sus pertenencias. De nuevo, Geraldine se negó.

Al día siguiente fue trasladada a los tribunales del Palacio de Justicia junto a su compañero Gregory Hinds para la presentación. En el camino hablaron poco, ambos tenían miedo. La audiencia fue pospuesta, pero Geraldine pudo abrazar por poco tiempo a su familia sin saber que pasarían muchos meses para volverlo a hacer.

La desesperación de una injusta detención

A Geraldine la recluyeron en la única celda de mujeres de El Helicoide. En esos 40 metros cuadrados había 26 detenidas, menos de dos metros cuadrados por reclusa. La mayoría estaban acusadas de delitos comunes. “Había de todo. Solo una estaba cumpliendo condena. Las demás eran procesadas. Fue una realidad desgarradora para mí, mujeres que tenían más de cuatro años sin ir al tribunal luego de su primera presentación”.

El desafío más grande de vivir en ese hacinamiento fue la falta de agua porque casi nunca llegaba a la celda de las mujeres. Eso iba por cuenta de los familiares, quienes se encargaban de enviarles semanalmente. Por esa razón el sitio estaba lleno de tobos, envases y botellas por todos lados. 

Moverse por las instalaciones con pocas restricciones era un privilegio reservado solo para los hombres. Sus captores les decían que tenerlas encerradas las protegía de eventuales asaltos sexuales. “El desprecio a la dignidad de la mujer era terrible, era pisoteada una y otra vez tanto por los funcionarios como por los presos, la violencia verbal y psicológica era impresionante”. Aunque no fue maltratada físicamente, escuchaba las golpizas que les propinaban a otras mujeres de su celda.

Geraldine sentía que su vida se había detenido. El aislamiento era desesperante. Pero entre las cosas que empezó a recibir de su familia, había algo muy valioso que pasó a significar todo para ella: las cartas. En medio de tanto caos, la ayudaban a sentirse menos desamparada. “Esas cartas eran mi esperanza de que no iba a desaparecer sin que alguien lo supiera, porque mi familia estaba afuera esperando, preguntando todos los días por mí, cada cinco minutos”.

Geraldine Chacón fue acusada de instigación pública y agavillamiento. Su familia, que se encargó de manejar el caso, fue asesorada por varias organizaciones de derechos humanos, entre ellas Amnistía Internacional que la declaró presa de conciencia. A los dos meses de detención, le otorgaron una medida cautelar sustitutiva de libertad y ordenaron su liberación inmediata. Pero eso no sirvió de mucho: el Sebin hizo la vista gorda y pasó dos meses más en El Helicoide. 

En mayo, ocurrió lo impensable: presos políticos y comunes tomaron el control de las instalaciones para exigir revisión de sus casos y la liberación de aquellos con boleta de excarcelación. Y aunque el motín fue controlado, los detenidos tuvieron miedo de las represalias.

Pero Geraldine fue por más: junto a sus compañeras decide hacer una huelga de hambre. Las amenazaron, trataron de dividirlas, enviaron un autobús para trasladarlas al Instituto Nacional de Orientación Femenina (INOF) como último recurso de amedrentamiento. 

Cuando las obligaron a ponerse el uniforme de este centro penitenciario, Geraldine sufrió un ataque de pánico y se niega. Los efectivos, sin embargo, se lo ponen a la fuerza. Y aunque las demás abandonaron la huelga, ella siguió. 

La aislaron. Estuvo alrededor de una semana en una oficina, acostada en una camilla, sintiéndose débil. Cada día le tomaban fotos con los platos de comida que rechazaba y un cartel con fecha y hora.

El 1 de junio le dijeron lo que tanto había querido escuchar. “Hoy te vas de aquí, come”. No les creyó, pero decidió hacerlo. La montaron en un autobús que la llevó hasta el centro de Caracas. Le cuesta ver: era la primera vez que veía directamente al sol después de cuatro meses. 

En la Casa Amarilla, sede de la cancillería, se encuentra con otros presos políticos. Les explican que serían liberados por decisión de la Asamblea Nacional Constituyente (ANC). Fueron obligados a firmar una declaración relacionada con su compromiso a la no participación en hechos violentos. Nadie se niega, ni siquiera Geraldine. No había otra opción. 

Libertad a medias

El Foro Penal Venezolano registró, entre el 1 de enero de 2014 y el 15 de julio de 2020, 3.479 casos de detenciones por motivos políticos, de los cuales 902 fueron selectivas y el resto se desarrollaron en el contexto de protestas. 

El caso de Geraldine Chacón fue mencionado por la Misión de Determinación de Hechos de las Naciones Unidas en su informe publicado el pasado 15 de septiembre. En el mismo se documenta la situación de derechos humanos en Venezuela y de todo el panorama general relacionado a ejecuciones extrajudiciales, desapariciones forzadas, detenciones arbitrarias y torturas y otros tratos crueles, inhumanos o degradantes, cometidos en la nación desde el año 2014.

“La Misión investigó 33 casos (donde las víctimas fueron 21 hombres y 12 mujeres) en los que encontró fundamentos razonables para creer que el SEBIN arrestó, detuvo y / o torturó o maltrató arbitrariamente a personas por motivos políticos”. Además, aseguraron haber encontrados “motivos razonables para creer que agentes del Sebin torturaron o sometieron a los detenidos a tratos crueles, inhumanos y degradantes”.

Y registraron que en varios casos investigados, funcionarios de la policía política no cumplieron con la liberación de los tenidos a pesar de las órdenes judiciales que aprobaban dicha liberación, como fue el caso de Geraldine. 

En el documento se analizó detalladamente el caso de la joven, un testimonio que ayuda a comprender las graves violaciones a los derechos humanos contra las mujeres durante su detención. La Misión de la ONU señaló que según los relatos recibidos por Geraldine, la práctica más común de tortura “consistía en colgar a las mujeres de las manos, vendarles los ojos y golpearlas por todo el cuerpo, mientras las llamaban ‘perras’ y otros insultos. Otras recibían choques eléctricos. La Sra. Chacón sabía que al menos una mujer intentó suicidarse en El Helicoide (…) Algunos funcionarios se dedicaban a lo que describían como relaciones con las detenidas a cambio de privilegios”. 

A pesar de haber sido puesta en libertad, Geraldine debe presentarse mensualmente ante el tribunal que lleva su caso como parte de la medida cautelar sustitutiva de privación de libertad que aún pesa sobre ella y no puede salir del país. Hasta la fecha, sigue esperando su audiencia preliminar y el fiscal aún no ha presentado la acusación formal, en violación del plazo establecido por la ley, según explicó la Misión de la ONU.

“Me gustaría decir que con esa Geraldine se fue el miedo pero no puedo decirlo, la verdad. Yo no soy completamente libre, me siento vigilada. Tengo miedo de que me vuelvan a detener porque además es un expediente que no se ha cerrado, es un caso que pueden resucitar. Yo amaba los aeropuertos, amaba viajar, ahora no puedo acercarme a uno de ellos porque tengo pesadillas recurrentes de que me van a detener”. 

Tras lo ocurrido, también tuvo que afrontar el duelo que significó el desmantelamiento de Embajadores Comunitarios. Muchos miembros de la organización huyeron del país. “¿Qué hizo el Estado? Cerró muchas oportunidades, les tiró la puerta en la cara a todos estos muchachos en condiciones de pobreza y exclusión. En dos días acabó con una organización con más de 10 años de trabajo. No solo me da rabia, me da dolor ¿Cómo es posible esta brutalidad?”.


N de R: El testimonio  forma parte del informe. Voces bajo represión: diez historias contra la impunidad en Venezuela, disponible en el portal de Cofavic, en el siguiente enlace

Geraldine Chacón Geraldine Chacón Geraldine Chacón Geraldine Chacón Geraldine Chacón

Los que no se rinden | Grupo Social Cesap atendió a más de 56.000 beneficiarios directos durante 2019
Cesap cuenta con 300 trabajadores. 72% de ellos, son mujeres. 
La economía social y productiva es una de sus áreas de acción, a través de la que se busca fortalecer las competencias y destrezas para el desarrollo de emprendimientos productivos en sectores populares

@fefamaya

 

Una de las fortalezas del Grupo Social Cesap es saber adaptarse al contexto y lograr desempeñarse en diferentes áreas para adaptarse a lo que esté ocurriendo en el momento. Eso lo tiene claro Ileana Malito, actual directora de la organización nacida en 1970, en un contexto en que había mucho interés por los movimientos sociopolíticos. 

Para 2019, Malito indicó que Cesap llevó a cabo 205 proyectos e iniciativas, y atendieron a más de 56.000 beneficiarios directos en 22 estados de Venezuela. 

¿Cómo y cuándo nace la organización?

Grupo Social Cesap nació en el año 1974. Sus orígenes provienen de un movimiento de jóvenes que venía trabajando desde finales de la década de 1960 en liceos populares de Caracas, sobre todo de Catia, haciendo trabajo de sensibilización y formación con jóvenes.

Ese movimiento “Jóvenes en Acción” se separa para crear el Grupo Social Cesap. Algunos miembros del movimiento eran curas belgas, que vinieron a hacer su trabajo social en el país. 

¿Cuál era el contexto histórico al momento de nacer la ONG y cuánto ha mejorado/empeorado el entorno hasta ahora?

Era un momento social distinto. Había mucho interés por los movimientos sociopolíticos. Estos jóvenes estaban conociendo ese movimiento social vinculado a reafirmar sus intereses y necesidades. 

Era una Venezuela que estaba pasando por algunas dificultades sociopolíticas. Pero siempre vista desde la necesidad del pueblo de consolidarse como un actor social. 

También se trabajó mucho con las madres de estos jóvenes por el tema de alfabetización, las madres querían acompañar más a sus hijos y no tenían las herramientas. 

Cesap impulsó en ese momento una campaña de alfabetización, junto a la iglesia católica, con lo que lograron tener gran cobertura nacional. 

¿En qué áreas se desempeña la organización?

Uno de los valores de Cesap es que sabe adaptarse al contexto. Actualmente, nuestros ejes de acción son: la organización social y comunitaria, la formación y la economía social y productiva, donde se busca fortalecer las competencias y destrezas para el desarrollo de emprendimientos productivos en sectores populares.

A raíz de estos temas, formamos y organizamos a la gente. 

Dependiendo del contexto del momento se hace un análisis de la situación y vamos adaptando nuestras áreas de acción en función a lo que esté ocurriendo en el momento. 

Nos tocó atender el área del tema humanitario, para responder a la coyuntura del país. No era un área que veníamos trabajando

¿A qué se dedicaban los fundadores antes de crear esta ONG?

Los jóvenes pertenecían al movimiento “Jóvenes en Acción” y se dedicaban a trabajar en  liceos populares de Caracas, sobre todo de Catia, haciendo trabajo de sensibilización y formación con jóvenes.

 ¿Qué servicios ofrece?

Tenemos diversas áreas de acción que ejecutamos a través de proyectos en comunidades. 

Cesap posee los Centros de Formación que están en capacidad de ofrecer: servicios de alojamiento y comida para sus clientes, salones y equipos didácticos para actividades educativas, paseos y recorridos por los patrimonios naturales y culturales de los entornos geográficos en los que están localizados, valorando las identidades locales para ofrecer experiencias gratas a los clientes y seguridad en las instalaciones. 

¿Cuántas personas trabajan en la organización?

Actualmente, somos 300 trabajadores. 72% de ellos, son mujeres. 

¿Con quién tienen alianzas estratégicas?

Para Cesap siempre ha sido de gran interés consolidar el capital social venezolano. Fuimos de los promotores que crearon la red de organizaciones de la sociedad civil venezolana, Sinergia. 

Actualmente, Cesap mantiene alianzas con el Consejo de Educación de Adultos de América Latina (Ceaal), Redsoc, Red Global de Organizaciones de la Sociedad Civil para la Reducción de Desastres (GNDR), entre otros. 

 ¿Cuáles son las mayores vulnerabilidades de las personas que atienden?

Actualmente, la seguridad alimentaria y el acceso a los servicios públicos son las necesidades prioritarias de la población. Todo eso mermado por un ingreso familiar de forma significativa. 

¿En qué zonas operan?

Estamos presentes a través de las oficinas de la organización en 22 estados. 

¿Cómo pueden ayudar personas que estén interesadas en hacerlo?

Nuestra forma principal de trabajar es a través de proyectos donde hay una rendición de cuentas y de actividades financieras.

En los últimos años, se han incrementado mucho las donaciones, tanto de empresas privadas como personas. Usualmente donan insumos o dinero. Existen los canales para que esto se lleve a cabo.

¿Cuáles son los mayores retos y amenazas de la organización?

Como reto, el poder tener un equipo humano multidisciplinario, formado y alineado con los propósitos institucionales que puedan dar respuesta en este contexto, frente a todas las dificultades y a la cantidad de personas que han emigrado del país. 

No hemos sufrido pérdida del capital humano de Cesap, está intacto. 

Otro reto es saber leer el entorno, para ser asertivo y eficiente en las respuestas que demos como organización.

La situación económica del país es algo que afecta muchísimo. No solo porque afecta a la organización sino también a los beneficiarios. El tratar de generar procesos organizativos es cuesta arriba en estos momentos porque la gente está atendiendo asuntos más personales y particulares que sociales. 

Un testimonio

“Llegué al comedor temerosa, por tener 4 hijos y porque nunca nadie había hecho nada por mí ni por mis hijos que no fuera yo misma, tuve temor de que me rechazaran. Allí estaban ustedes, recibieron a mis niños, no tengo cómo pagar esto, ni lavando todos los platos de este comedor todos los días podré pagar lo que hacen por nosotros”, relató una beneficiaria del comedor Sabana Larga, Barinas.

 

ONG aseguran que informe de la ONU es el primero en señalar a responsables de violaciones de DDHH
La Misión establece una investigación para determinar si hay o no hechos que pudiesen considerarse como tratos crueles, torturas o crímenes de lesa humanidad
El informe demuestra que las violaciones a los DDHH no solo están vinculadas a la oposición política sino también al ciudadano común como un elemento de control social

@fefamaya

Ante el informe publicado por la Misión Independiente de Determinación de los hechos sobre Venezuela, nueve organizaciones declararon la importancia y relevancia que tiene la publicación sobre las violaciones de los derechos humanos en el país. 

El informe se publicó el 16 de septiembre de 2020, un año después de que se creara la Misión que llevó a cabo la investigación rigurosa. Este grupo se integró únicamente para investigar y realizar el informe de los hechos desde el 2014 hasta el 2017. 

Ofrece amplia información que demuestra que las autoridades del Estado ejercían poder y supervisión sobre las fuerzas de seguridad civiles y militares, y las agencias identificadas como autoras de las violaciones y crímenes de lesa humanidad documentados.

El informe asegura que “los servicios de inteligencia del Estado han jugado un papel integral en los patrones de violaciones cometidas”. También señala que las agencias de inteligencia identificaron objetivos, llevaron a cabo arrestos, detenciones e interrogatorios y torturaron o trataron inhumanamente a los detenidos, principalmente en la sede de los servicios de inteligencia en Caracas, fuera del ámbito del sistema penitenciario.

Runrun.es contactó a nueve organizaciones defensoras de derechos humanos para conocer su opinión sobre la publicación del informe. Estas fueron las reacciones de diferentes ONGs ante el informe publicado:

Acceso a la Justicia

El director de la organización, Alí Daniels, aseguró que es un informe mucho más duro con respecto a la situación venezolana, porque califica como crímenes de lesa humanidad lo que ocurre en Venezuela. Adicionalmente, indica que Nicolás Maduro y Diosdado Cabello son los que dan las órdenes de acciones que terminan en la comisión de estos crímenes. También se involucra al ministro de la defensa y a los que hayan sido ministros de Relaciones Interiores del 2014 hasta hoy en día. 

“No solamente se indica que se cometen crímenes como desaparición forzada, torturas, respeto de disidentes políticos o personas que protestan, si no que también amplía el marco de las violaciones de derechos humanos a ciudadano común, es decir, involucra a las Operaciones de Liberación del Pueblo (OLP) y ahí establece un marco de actuación a través del cual, las FAES sobre todo, son responsables de estos crímenes de lesa humanidad”, explicó.

Adicionalmente, agregó que el informe es muy importante porque demuestra que las violaciones a derechos humanos no solo están vinculadas a la oposición política sino también al ciudadano común como un elemento de control social y también esto es trascendente en la medida que se trata de una estructura del Estado no solo para controlar a la oposición sino también controlar a la sociedad a través de la violencia.

Observatorio Venezolano de Prisiones

La directora del Observatorio, Carolina Girón, indicó que lo más relevante del informe es la responsabilidad directa de altos jerarcas del régimen en la violación de derechos humanos de manera constante y sistemática sobre ciertos grupos de la población. Determinando un patrón que consiste en delitos de lesa humanidad.

Además, Girón señaló que es una misión que se integró nada más para investigar y hacer el informe de los hechos desde el 2014 hasta el 2017. Debido a tantas denuncias que se hicieron. Se ha hecho en Guatemala, en Myanmar, Ruanda, países donde estas misiones de las Naciones Unidas se han conformado para la averiguación a fondo de hechos de violaciones de derechos humanos.

“La publicación de este informe es la culminación de una parte de las investigaciones hechas hasta ahora. Quedaron muchos puntos en el tintero sobre todo del Arco Minero y los delitos ambientales, el tiempo no fue suficiente para seguir investigando”, dijo.

Observatorio de los Derechos Humanos de la Universidad de Los Andes

Mayda Hocevar, directora del Observatorio, afirmó que la determinación de la responsabilidad individual de altos cargos del gobierno tiene el carácter intencional, planificado, sistemático y generalizado de estos crímenes que los convierte en crímenes de lesa humanidad.

Hocevar explicó que se trata de un informe emitido por un equipo especial independiente la misión de determinación de los hechos, dirigido específicamente a documentar 4 tipos de crimenes contra los derechos humanos: las ejecuciones extrajudiciales, las desapariciones forzadas, los tratos crueles y tortura y las detenciones arbitrarias cometidas en Venezuela desde el año 2014. Se trata precisamente de los crímenes más graves contra los derechos humanos contemplados en el Estatuto de Roma de la Corte Penal Internacional que establece la responsabilidad individual y no de los Estados.

“Es el primer informe de su tipo realizado por un equipo independiente elegido por el Consejo de derechos humanos ONU del cual Venezuela forma parte. Permite cercar cada vez más a los violadores de derechos humanos. Esperemos que sirva de apoyo e impulse el proceso en la Corte penal internacional. El informe supone también un reconocimiento a las víctimas y sus familiares”, aseguró la directora del Observatorio. 

Convite

El cofundador de Asociación Civil Convite, Luis Francisco Cabezas, dijo que lo más relevante del informe es el hecho de que se establezcan responsabilidades o indicios. Se debe tener en cuenta que la Misión no juzga, solo establece una investigación para determinar si hay o no hechos que pudiesen considerarse como tratos crueles, torturas, crímenes de lesa humanidad. Por tanto, este informe es relevante porque dice que sí hay indicios de que hay un patrón a través del cual se cometieron desde el Estado.

“Es importante que se publiquen estos hechos ya que deslegitima aún más a un gobierno que usurpa el poder. Esto puede generar que dentro del propio gobierno se abstengan muchos actores, militares o políticos, a querer incurrir en este tipo de prácticas. Esto siembra un precedente y deja claro que la justicia va a ir sobre todas esas personas que hayan dado órdenes, no se negaron a cumplir la orden de torturar y maltratar”, indicó Cabezas. 

Proiuris

El especialista en derechos humanos y asesor editorial de Proiuris, Édgar López, asegura que lo más importante es que la Misión haya dicho que en Venezuela se cometen crímenes de lesa humanidad, lo cual implica la violación de derechos humanos realizada de manera sistemática y generalizada. 

Adicionalmente, reiteró que ante la falta de contrapesos institucionales en Venezuela que implican un déficit de democracia, la posibilidad más real de visibilizar este tipo de atropellos extremos que contienen crímenes de lesa humanidad está planteada solo ante estas instancias internacionales. 

“Esta misión se creó en septiembre del año pasado y contra todas las dificultades, incluyendo la pandemia y la nula colaboración del Gobierno, la Misión presentó en el plazo previsto este informe contundente que está muy bien fundamentado y responde al trabajo que las organizaciones de derechos humanos han venido realizando”, afirmó López.

Justicia, Encuentro y Perdón

Martha Tineo, especialista en derechos humanos de Justicia, Encuentro y Perdón, explicó que el informe es una fotografía de la terrible crisis de derechos humanos que afronta Venezuela y avala las denuncias de crímenes de lesa humanidad abanderadas por diversas organizaciones no gubernamentales, entre ellas Justicia, Encuentro y Perdón (JEP) y al ser ésta una organización encabezada por una víctima resaltamos que el testimonio de ellas haya sido eje central en esta investigación imparcial e independiente.

 “Es altamente significativo que el llamado de la ONU a la justicia internacional, incluida la Corte Penal Internacional, ocurra en momentos cuando el régimen bajo el mando de Nicolás Maduro se mantiene cometiendo crímenes de derecho internacional y graves violaciones de derechos humanos, como ejecuciones extrajudiciales, detenciones arbitrarias y uso excesivo de la fuerza, ya no por reclamos de naturaleza política como ocurrió en el pasado reciente, sino por exigibilidad de derechos económicos y sociales en medio de la Emergencia Humanitaria Compleja”, reiteró Tineo. 

Fundación de Derechos Humanos de Anzoátegui

La coordinadora de la organización, Milagros Carmona, destacó que fue de gran importancia el contacto directo que tuvieron los investigadores de la ONU con los familiares de víctimas en la documentación de casos e investigación. A pesar de que a Venezuela se le hicieron las recomendaciones por las violaciones de derechos humanos, el Gobierno venezolano no hizo nada para detenerlas. Más bien todo lo contrario, contribuyó con la creación de las FAES. 

Por otra parte el director institucional de la fundación, Alcides Magallanes, reiteró que la importancia de esta publicación radica en enterar a la opinión pública nacional e internacional de la situación de violación de los derechos humanos más elementales en Venezuela. Considerando que es el escrutinio de dominio público como la fuerza más importante en la lucha contra la barbarie.

Una Ventana a la Libertad

El coordinador general de la ONG, Carlos Nieto Palma, reiteró que este informe determina quienes son los responsables de las violaciones a los derechos humanos cometidos. Es claro y minucioso en todo su contenido y refleja una exhaustiva explicación de cada uno de los hechos de los cuales ellos resaltaron en el informe. 

Además de tomar en cuenta a los presos políticos, Nieto señaló que también considera a ciudadanos comunes que han sido víctimas de violaciones a los derechos humanos. Por ejemplo, los que han sido víctimas de violaciones por parte de las OLP.

“El mundo tiene que enterarse de que estamos ante un régimen que viola los derechos humanos, que no respeta los derechos humanos. Se ha convertido en un violador constante y permanente de los DDHH, no solamente de los que aparecen en este informe, a lo mejor hay muchas cosas más que este informe no trae pero que tampoco estaban en la Misión que les tocó a ellos investigar. La Misión tenía una especificidad única para investigar pero aspiramos que ahora se va a discutir si se les prorroga el tiempo de estudio de la situación de Venezuela”, aseguró. 

Transparencia Venezuela

La directora ejecutiva de Transparencia Venezuela, Mercedes de Freitas, aseguró que este informe es importante para todo el país, es un documento histórico. “Hay algunas consideraciones que son importantes porque es ver que un organismo internacional serio e independiente le está diciendo al mundo cosas que los venezolanos ya sabíamos y ya vivíamos”, dijo.

Para Transparencia Venezuela en particular, los párrafos 116-117 son de gran importancia. Ya que señalan, cosa que no había hecho el informe de la Alta Comisionada de Derechos Humanos, que la corrupción en Venezuela tiene un papel en la violación de derechos humanos y que, además, hace falta una investigación mucho más profunda porque lo que ocurre en Venezuela con el tema de la corrupción trae consecuencias y es un factor motivador de la violación de DDHH.

De Freitas agregó que la corrupción en Venezuela no es lo mismo que ocurre en otros países, asegurando que es una gran corrupción que se instaló a través un patrón de corrupción de forma sistemática y generalizada desde el 2003 con la creación de las primeras misiones, el control de cambio y de precio y los inicios de los procesos de control de los poderes públicos.

“El informe cita un estudio de Transparencia Venezuela en el que se indica que actualmente hay alrededor de 80 casos que se están judicializando en las Fiscalías y tribunales de 21 países. Esto da una idea clara del alcance y presencia de la gran corrupción en la vida de los venezolanos”, dijo. 

 

Periodismo fue determinante para conocer y documentar casos del informe de la ONU
El documento de la misión de la ONU cita 17 trabajos de RunRun.es que fueron publicados en el lapso que evalúa el informe y que recogen algunos casos, que constituyen un ejemplo de los delitos atribuidos a Maduro y a los funcionarios de su gobierno. 

Imágenes: Abrahan Moncada.

El registro y la documentación de casos, la verificación hechos y la difusión de las violaciones de derechos humanos realizadas por los medios de comunicación venezolanos en los últimos seis años ha sido una herramienta clave en la construcción del informe de la Misión de Determinación de Hechos sobre Venezuela de la ONU, que afirma que el presidente Nicolás Maduro y sus ministros de Relaciones Interiores y Defensa han cometido delitos de Lesa Humanidad.

“La misión lamenta profundamente no haber podido visitar Venezuela y realizar una investigación en el país”, se lee en en el punto seis de la introducción al informe de conclusiones detalladas. Por esa razón, para realizar el documento de 443 páginas que detalla los delitos de ejecuciones extrajudiciales; desapariciones forzadas; detenciones arbitrarias; torturas y otros tratos crueles, inhumanos o degradantes cometidos entre 2014 y 2020, la misión internacional independiente se valió de diversas fuentes de información. 

En este caso, destaca el rol del periodismo de rigor en la documentación de las historias de las víctimas de los crímenes cometidos por autoridades y funcionarios del Estado venezolano. 

Para Andrés Cañizález, periodista, académico y activista de la libertad de expresión en Medianálisis, el informe reivindica el trabajo de dos grandes actores en Venezuela: las organizaciones de derechos humanos y el periodismo independiente. “Las denuncias que venían haciendo las ONG encuentran hoy su legitimidad al ser incorporadas como fuentes en ese informe y la producción periodística sobre las violaciones a derechos humanos también”, aseguró. 

“Ha habido iniciativas en donde los propios medios solos, o en alianzas con ONG, han tratado de generar datos ante la opacidad y la ausencia de información del Estado. Esto demuestra que el periodismo en Venezuela ha hecho un abordaje no solo de las denuncias, que ya es importante en materia de derechos humanos, sino que también ha apostado por construir bases de datos y darle seguimiento a ciertos temas. Desde ese punto de vista el informe termina dándole un espaldarazo a ese trabajo de varios años”, agregó Cañizález. 

Asimismo, indicó que ahora los medios de comunicación tienen como reto generar un clima de opinión pública favorable en el mundo de la sociedad civil organizada, que están activas en redes sociales y tienen capacidad de multiplicar el mensaje. “Aunque sea algo limitado, es importante, es algo significativo”, sentenció. 

El documento de la misión de la ONU cita 17 trabajos de RunRun.es que fueron publicados en el lapso que evalúa el informe y que recogen algunos casos, que constituyen un ejemplo de los delitos atribuidos a Maduro y a los funcionarios de su gobierno, mientras que otros igualmente evidencian patrones que encajan dentro de los crímenes de lesa humanidad denunciados por los investigadores internacionales. 

Ejecuciones extrajudiciales: De la OLP a la FAES

Runrun.es viene reportando casos de ejecuciones extrajudiciales en Venezuela desde 2015, cuando comenzó la Operación de Liberación de Liberación y Protección del Pueblo (OLP). El seguimiento a los casos similares de ejecuciones extrajudiciales continuó con la creación de las Fuerzas de Acción Especiales de la Policía Nacional Bolivariana (Faes).  

También, a través del proyecto Monitor de Víctimas, realizado en alianza con Mi Convive, se lleva un registro de las muertes violentas cometidas en el área metropolitana de Caracas, que incluye los casos de resistencia a la autoridad y ejecuciones cometidas por los cuerpos de seguridad del Estados. Los informes de 2018 y 2019 (con los nombres de las víctimas) fueron usados como fuentes en el documento. 

RunRun.es hizo un seguimiento exhaustivo a los procedimientos de la OLP y el impacto en las víctimas. Esta cobertura abarca desde la publicación de operativos diarios, como este 9 muertos y 50 detenidos tras despliegue de OLP en Los Jardines de El Valle, hasta la elaboración de la investigación OLP: la máscara del terror oficial en Venezuela, que está citada en el informe de la misión. Este reportaje además obtuvo el primer lugar en el premio Ipys de periodismo de investigación de Venezuela y diversos reconocimientos internacionales.

En 2019 RunRun.es publicó un trabajo en el que habla sobre el actual jefe de las Faes, a quien se le señala de haber sido miembro de un colectivo, el comisario Miguel Domínguez, quien fue sancionado por la Oficina de Control de Activos Extranjeros (Ofac, por sus siglas en inglés) del Departamento del Tesoro de Estado Unidos. 

El informe también hace referencia a una investigación sobre la doble función del líder de un colectivo, que también formaba parte de la Faes, y murió en el mismo procedimiento donde fue ejecutado el exinspector del Cicpc, Oscar Pérez, el 15 de enero de 2018 en El Junquito.

Para documentar la realidad de las zonas de paz se citan algunos trabajos publicados sobre la Cota 905

La masacre de Barlovento, llevada a cabo en octubre de 2016, fue documentada en dos trabajos

Las masacres cometidas por funcionarios policiales incluyen pero no se limitan a: 

En el marco de las protestas de 2014 y 2017 también se reportaron excesos policiales que conllevaron a la muerte de cientos de venezolanos. Algunos trabajos publicados en RunRun.es son: 

Desapariciones forzadas: se los llevan y no se sabe nada de ellos

En la masacre de de Barlovento (octubre de 2016), los cuerpos de los fallecidos fueron hallados 10 días después de haber salido de sus casas y 40 días después de haber sido detenidos, respectivamente. En este trabajo se resumen las similitudes de ambos eventos. 

La Misión concluyó que la masacre de Barlovento estuvo precedida por la desaparición forzada de las víctimas.

Detenciones arbitrarias: no hay orden judicial

Las detenciones arbitrarias documentadas en el informe desde el año 2014 también han sido investigadas y reportadas en RunRun.es. Algunos artículos citados en el informe o que tratan el tema son los siguientes: 

Tortura y otros tratos crueles, inhumanos y degradantes 

El cuarto delito de lesa humanidad identificado en el informe de la misión de la ONU también ha sido investigado en RunRun.es. 

Tanto el Sebin como la Dgcim han recibido múltiples denuncias de ser órganos policiales que utilizan la tortura, los tratos cureles y degradantes como prácticas comunes en sus intalaciones. 

Tal señalamiento se evidenció en el siguiente trabajo, en el que se detallan las versiones oficiales y contradictorias sobre la muerte del concejal y defensor de derechos humanos, Fernando Albán, quien cayó del piso 10 de la sede del Sebin, ubicada en Plaza Venezuela. 

También hay por lo menos dos trabajos en los que se documenta la cohersión y tratos crueles a detenidos en Venezuela: 

El informe hace énfasis en las violaciones sistemáticas de derechos humanos que comenzaron a ocurrir luego de los hechos del 12 de febrero de 2014. Sobre el tema, RunRun.es realizó un especial a un año de los acontecimientos, en el que detalla quiénes son los funcionarios de los cuerpos de seguridad del Estado involucrados en el uso excesivo de la fuerza, y el estatus de impunidad de esa investigación judicial. También un trabajo sobre la conspiración entre el Sebin y los colectivos en esa fecha. 

“Garantías electorales en Venezuela sobran

Nicolás Maduro participó este 17 de septiembre en la clase inaugural del programa de formación de candidatos del Gran Polo Patriótico a la Asamblea Nacional (AN).

A continuación, las 13 perlas que lanzó Maduro durante su intervención:

“Todo el daño que han hecho para perseguir los insumos para producir gasolina en Venezuela, eso lo vamos a aliviar, eso lo vamos a solucionar, ustedes verán, otra vez. Vamos a un segundo envío de solución, ya para estabilizarlo, pero hay que denunciarlo, sucios, bandidos, y además amenazan al país, Eilliot Abrams, y el bandido bobolongo Guaidó aplaude”.

Hay “una percepción muy fuerte en el país de que la Asamblea Nacional no sirve, desapareció, fue destruida”.

“Los hechos concretos que significaron las decisiones de la Asamblea Nacional para destruir al país hay que denunciarlas, hay que evidenciarlas, cuando intentaron acabar con la Gran Misión Vivienda Venezuela, por ejemplo, fecha, hora, quién fue, Julio Borges, etcétera; cuando decidieron pedir una intervención militar a través del TIAR para que vinieran tropas extranjeras militares a tomar militar, ¿quién fue? ¿Dónde la aprobaron? ¿Quiénes firmaron ese documento?”.

“La Unión Europea sugirió la posibilidad de postergar las elecciones parlamentarias en Venezuela (…) Es imposible. Pidan lo que ustedes quieran, pero no nos pidan violar la Constitución”.

“Ha tenido varias reuniones, llamadas telefónicas. ¿Ustedes van a seguir, UE, pegadas al guión maltrecho y derrotado fracasado de Trump contra Venezuela?”.

“De verdad nosotros queremos tener unas buenas relaciones con la Unión Europea pero desde Washignton no los dejan”.

“Las elecciones son el 6 de diciembre y deben hacerse este año para cumplir con la constitución de la República”.

“Es un mandato internacional, la Constitución en su letra dice que el 5 de enero del año 2021 se tiene que instalar la nueva Asamblea Nacional, y el único que elige el Poder Legislativo es el pueblo con su voto”.

“Yo le planteo a la Unión Europea que lo piense bien, que mejoremos nuestras relaciones, que tengamos diálogo permanente como lo estamos teniendo. Piénsenlo mejor. En Venezuela habrá elecciones, habrá una nueva Asamblea Nacional, y ustedes no se pueden quedar pegados en el guion de Donald Trump de intentar sustituir los Poderes Públicos. Por favor, un poco de realismo político”.

“Hay que convertir la Asamblea Nacional en nuevo Poder Legislativo, del siglo XXI y superar los lastres, los vicios, corruptela y putrefacción que allí han metido Henri Ramos Allup, Julio Borges y el bobolongo Juan Guaidó”.

“La Asamblea Nacional fue convertida en el principal instrumento de la guerra financiera, comercial, petrolera, económica contra el país. Hay que estudiar cómo fue eso y explicarlo al pueblo. Que sirva como pedagogía de la verdad que despierte a todos”.

“La Asamblea Nacional fue puesta al servicio del intervencionismo extranjero”.

“Garantías electorales en Venezuela sobran, hay suficientes. Tenemos que dar cada vez más garantías electorales y debemos convertirnos en los cumplidores de ellas en todo el país”.