Las políticas sostenibles serán cruciales para la reconstrucción del país

Este miércoles 27 de mayo, el equipo de Ambiente y Sostenibilidad Venezuela (ASVE) realizó el foro número 172, titulado “El eje del cambio: sostenibilidad en la reconstrucción de Venezuela”, que contó con la participación especial de la abogada Ada Charles, especialista en gobernabilidad y gestión pública y líder del movimiento Cultura ODS, un proyecto ciudadano que promueve los Objetivos de Desarrollo Sostenible.

Desde la perspectiva de la abogada, la sostenibilidad no es un lujo, sino una necesidad estructural. Para ello, se requiere de una gobernanza colaborativa en la que participen diversos actores sociales, como empresas, gremios, la academia, organizaciones no gubernamentales y la sociedad civil. Esta colaboración conjunta permitirá, mediante el diálogo y el consenso, lograr políticas públicas más eficaces.

Conceptos clave del desarrollo sostenible

En ocasiones se suelen confundir los términos “sostenibilidad” y “sustentabilidad” como sinónimos, pero lo cierto es que tienen definiciones distintas. La sostenibilidad es un concepto transversal que integra lo ecológico, lo económico y lo social. De acuerdo con la especialista, busca el equilibrio del bienestar humano actual sin comprometer el futuro. Por otro lado, la sustentabilidad se enfoca principalmente en la preservación del recurso natural. Su objetivo es que el sistema pueda sostenerse por sí mismo, sin agotar los recursos existentes.

Para comprender mejor estos conceptos, Charles ofreció los siguientes ejemplos: se habla de sostenibilidad cuando se busca aplicar paneles solares o turbinas eólicas para reducir las emisiones de carbono, y se habla de sustentabilidad cuando se emplea una técnica de pesca que respete los ciclos reproductivos de los peces. Para la líder de Cultura ODS, ambos conceptos constituyen la mejor herramienta del siglo XXI para preservar el planeta.

Se requiere de un “músculo financiero”

Charles resaltó que Venezuela atraviesa una crisis multifactorial y multisectorial, por lo que insiste en que la energía renovable, la gestión de desechos, la educación ambiental y la salud pública juegan un rol importante en la construcción de soluciones efectivas, siguiendo los estándares mundialmente reconocidos.

“Nuestra Amazonía, cuencas hídricas y biodiversidad son el verdadero tesoro. La meta es que el crecimiento económico no ocurra a pesar de la naturaleza, sino gracias a ella”, expresó Charles.

La abogada reiteró que un marco legal robusto es fundamental para asegurar que las próximas generaciones hereden un país productivo. Para lograr este tipo de metas, se requiere de un “músculo financiero”, derivado de proyectos financiados por mecanismos globales a favor del desarrollo sostenible. Entre ellos se encuentran los “bonos verdes”, o recursos financieros destinados a proyectos que combaten el cambio climático. También están los “bonos azules”, destinados a la protección de recursos marinos en pro de una pesca responsable y turística.

El desarrollo está en manos de sus ciudadanos

Ada Charles explicó que existen tratados internacionales, como el Acuerdo de París de 2015, que se centra en la lucha contra el cambio climático y la reducción de gases de efecto invernadero. Según la abogada, cumplir este acuerdo no es sólo un compromiso ambiental, sino también una acreditación de seriedad institucional que facilita convenios de cooperación técnica. Venezuela cuenta con un gran potencial para calificar a este tipo de proyectos.

La líder de Cultura ODS exhortó a los ciudadanos a permanecer informados sobre las acciones ecológicas que se toman en el país. Aseguró que el bienestar de Venezuela depende de sus ciudadanos: “La meta es que Venezuela aprenda a caminar con paso firme, un país donde su desarrollo no destruya, sino que construya futuro, y eso depende de nosotros”.

*El periodismo en Venezuela se ejerce en un entorno hostil para la prensa, con decenas de instrumentos jurídicos dispuestos para el castigo de la palabra, especialmente las leyes “contra el odio”, “contra el fascismo” y “contra el bloqueo”. Este contenido está siendo publicado teniendo en consideración las amenazas y límites que, en consecuencia, se han impuesto a la divulgación de informaciones desde dentro del país.

La abogada y líder de Cultura ODS, Ada Charles, destacó que Venezuela tiene el perfil adecuado para la aplicación de proyectos que contribuyan al financiamiento de estrategias de desarrollo ambiental
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Este miércoles 27 de mayo, el equipo de Ambiente y Sostenibilidad Venezuela (ASVE) realizó el foro número 172, titulado “El eje del cambio: sostenibilidad en la reconstrucción de Venezuela”, que contó con la participación especial de la abogada Ada Charles, especialista en gobernabilidad y gestión pública y líder del movimiento Cultura ODS, un proyecto ciudadano que promueve los Objetivos de Desarrollo Sostenible.

Desde la perspectiva de la abogada, la sostenibilidad no es un lujo, sino una necesidad estructural. Para ello, se requiere de una gobernanza colaborativa en la que participen diversos actores sociales, como empresas, gremios, la academia, organizaciones no gubernamentales y la sociedad civil. Esta colaboración conjunta permitirá, mediante el diálogo y el consenso, lograr políticas públicas más eficaces.

Conceptos clave del desarrollo sostenible

En ocasiones se suelen confundir los términos “sostenibilidad” y “sustentabilidad” como sinónimos, pero lo cierto es que tienen definiciones distintas. La sostenibilidad es un concepto transversal que integra lo ecológico, lo económico y lo social. De acuerdo con la especialista, busca el equilibrio del bienestar humano actual sin comprometer el futuro. Por otro lado, la sustentabilidad se enfoca principalmente en la preservación del recurso natural. Su objetivo es que el sistema pueda sostenerse por sí mismo, sin agotar los recursos existentes.

Para comprender mejor estos conceptos, Charles ofreció los siguientes ejemplos: se habla de sostenibilidad cuando se busca aplicar paneles solares o turbinas eólicas para reducir las emisiones de carbono, y se habla de sustentabilidad cuando se emplea una técnica de pesca que respete los ciclos reproductivos de los peces. Para la líder de Cultura ODS, ambos conceptos constituyen la mejor herramienta del siglo XXI para preservar el planeta.

Se requiere de un “músculo financiero”

Charles resaltó que Venezuela atraviesa una crisis multifactorial y multisectorial, por lo que insiste en que la energía renovable, la gestión de desechos, la educación ambiental y la salud pública juegan un rol importante en la construcción de soluciones efectivas, siguiendo los estándares mundialmente reconocidos.

“Nuestra Amazonía, cuencas hídricas y biodiversidad son el verdadero tesoro. La meta es que el crecimiento económico no ocurra a pesar de la naturaleza, sino gracias a ella”, expresó Charles.

La abogada reiteró que un marco legal robusto es fundamental para asegurar que las próximas generaciones hereden un país productivo. Para lograr este tipo de metas, se requiere de un “músculo financiero”, derivado de proyectos financiados por mecanismos globales a favor del desarrollo sostenible. Entre ellos se encuentran los “bonos verdes”, o recursos financieros destinados a proyectos que combaten el cambio climático. También están los “bonos azules”, destinados a la protección de recursos marinos en pro de una pesca responsable y turística.

El desarrollo está en manos de sus ciudadanos

Ada Charles explicó que existen tratados internacionales, como el Acuerdo de París de 2015, que se centra en la lucha contra el cambio climático y la reducción de gases de efecto invernadero. Según la abogada, cumplir este acuerdo no es sólo un compromiso ambiental, sino también una acreditación de seriedad institucional que facilita convenios de cooperación técnica. Venezuela cuenta con un gran potencial para calificar a este tipo de proyectos.

La líder de Cultura ODS exhortó a los ciudadanos a permanecer informados sobre las acciones ecológicas que se toman en el país. Aseguró que el bienestar de Venezuela depende de sus ciudadanos: “La meta es que Venezuela aprenda a caminar con paso firme, un país donde su desarrollo no destruya, sino que construya futuro, y eso depende de nosotros”.

*El periodismo en Venezuela se ejerce en un entorno hostil para la prensa, con decenas de instrumentos jurídicos dispuestos para el castigo de la palabra, especialmente las leyes “contra el odio”, “contra el fascismo” y “contra el bloqueo”. Este contenido está siendo publicado teniendo en consideración las amenazas y límites que, en consecuencia, se han impuesto a la divulgación de informaciones desde dentro del país.

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