Alerta sanitaria por el Súper Niño: cómo proteger del calor a los más vulnerables

La crisis climática dejó de ser una advertencia lejana para convertirse en una emergencia de salud pública que golpea sin piedad a diversos sectores del país. El médico pediatra César López, en entrevista con Radio Fe y Alegría, compartió mecanismos que se deben tener en cuenta para la protección de niños y adultos mayores ante las altas temperaturas potenciadas por el fenómeno global del “Súper Niño”.

   López advirtió que los menores de edad enfrentan un riesgo mayor de sufrir deshidratación severa, golpes de calor y complicaciones respiratorias agudas. El pasado 5 de octubre del 2026, el Ministerio del Poder Popular para la Salud (MPPS) emitió justamente un alerta sanitaria debido a las graves anomalías climáticas causadas por este fenómeno meteorológico.

El Ministerio considera que escenario es de alto riesgo epidemiológico y que se extenderá hasta febrero de 2027. El comunicado advirtió que al alterarse los patrones hidrometeorológicos en el país, se generarán zonas de sequías prolongadas en ciertas regiones y precipitaciones torrenciales focalizadas en otras, presionando un aumento de “enfermedades transmitidas por vectores, infecciones hídricas, afecciones respiratorias derivadas de incendios forestales y complicaciones por estrés térmico”.

El peligro en los más pequeños

    El especialista en salud infantil insistió en que el cuerpo de un niño no reacciona al calor como el de un adulto. Su metabolismo genera más temperatura y su proporción corporal absorbe el ambiente con mayor facilidad, debido a que sus mecanismos de sudoración aún inmaduros limitan su capacidad de enfriamiento (sobre todo en recién nacidos y lactantes menores).

   “Los niños, al igual que las personas ya ancianas, van a ser más susceptibles a los efectos del calor”, aseveró López.

Precisó que las aulas sin ventilación adecuada, la escasez de agua potable que continua en los hogares, el racionamiento eléctrico que afecta al interior del país y la exposición prolongada en trayectos escolares bajo picos de radiación solar configuran un escenario de alto riesgo, dados los calores extremos que presenta el territorio por el fenómeno climático.

  “Son dos etapas de un mismo proceso, el agotamiento por calor es el organismo tratando de compensar todos los efectos del calor. Y el golpe de calor, que ya es cuando se trata de la emergencia médica”, expuso el pediatra en la entrevista. Además, advirtió que los más pequeños “muchas veces no saben reconocer la sensación de sed”, aunqie este sea el primer indicio de deshidratación.

El médico hizo énfasis en que se debe monitorear (en lactantes) la orina: si pasan entre cuatro horas o más sin orinar o las mismas presentan colores más fuertes, es un indicativo de deshidratación. No obstante, destacó que en niños más grandes la deshidratación se manifiesta con sed constante, rubor facial, palidez, dolores de cabeza, náuseas, mareos, calambres y cansancio inusual o apatía.

Cuando la situación avanza hacia una emergencia médica por golpe de calor, el especialista señaló que se observan extremidades frías, palidez importante, ausencia de orina, pulso débil y acelerado, respiración rápida, y cambios neurológicos graves:

“el niño está muy irritable o ,por el contrario, está somnoliento, hay cierto grado de estupor u obnubilación”, agregó.

Recomendaciones ante este evento climático

Para hacer frente a las altas temperturas, el médico enumeró una serie de recomendaciones:

“Utilizar ventiladores, abrir ventanas, abrir puertas, mantener a los niños bajo techo y ofrecer una hidratación adecuada”,Precisó. Para hidratarse, enfatiza que lo mejor es el agua y evitar refrescos o jugos azucarados procesados que dificultan la rehidratación.

Mientras que para prevenir emergencias al aire libre, aconsejó evitar la exposición solar directa entre las 10:30 a.m. y las 5:00 p.m., usar ropa ligera, gorras y sombreros que permitan la sudoración, y aprovechar las áreas verdes y los espacios ventilados que estén bajo sombra.

*El periodismo en Venezuela se ejerce en un entorno hostil para la prensa, con decenas de instrumentos jurídicos dispuestos para el castigo de la palabra, especialmente las leyes “contra el odio”, “contra el fascismo” y “contra el bloqueo”. Este contenido está siendo publicado teniendo en consideración las amenazas y límites que, en consecuencia, se han impuesto a la divulgación de informaciones desde dentro del país.

Entre apagones prolongados y picos de calor sin tregua, el fenómeno "Súper Niño" desata una emergencia silenciosa que acorrala a los niños venezolanos. Especialista en pediatría expuso los riesgos biológicos de las altas temperaturas y entregó claves urgentes de prevención médica.
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La crisis climática dejó de ser una advertencia lejana para convertirse en una emergencia de salud pública que golpea sin piedad a diversos sectores del país. El médico pediatra César López, en entrevista con Radio Fe y Alegría, compartió mecanismos que se deben tener en cuenta para la protección de niños y adultos mayores ante las altas temperaturas potenciadas por el fenómeno global del “Súper Niño”.

   López advirtió que los menores de edad enfrentan un riesgo mayor de sufrir deshidratación severa, golpes de calor y complicaciones respiratorias agudas. El pasado 5 de octubre del 2026, el Ministerio del Poder Popular para la Salud (MPPS) emitió justamente un alerta sanitaria debido a las graves anomalías climáticas causadas por este fenómeno meteorológico.

El Ministerio considera que escenario es de alto riesgo epidemiológico y que se extenderá hasta febrero de 2027. El comunicado advirtió que al alterarse los patrones hidrometeorológicos en el país, se generarán zonas de sequías prolongadas en ciertas regiones y precipitaciones torrenciales focalizadas en otras, presionando un aumento de “enfermedades transmitidas por vectores, infecciones hídricas, afecciones respiratorias derivadas de incendios forestales y complicaciones por estrés térmico”.

El peligro en los más pequeños

    El especialista en salud infantil insistió en que el cuerpo de un niño no reacciona al calor como el de un adulto. Su metabolismo genera más temperatura y su proporción corporal absorbe el ambiente con mayor facilidad, debido a que sus mecanismos de sudoración aún inmaduros limitan su capacidad de enfriamiento (sobre todo en recién nacidos y lactantes menores).

   “Los niños, al igual que las personas ya ancianas, van a ser más susceptibles a los efectos del calor”, aseveró López.

Precisó que las aulas sin ventilación adecuada, la escasez de agua potable que continua en los hogares, el racionamiento eléctrico que afecta al interior del país y la exposición prolongada en trayectos escolares bajo picos de radiación solar configuran un escenario de alto riesgo, dados los calores extremos que presenta el territorio por el fenómeno climático.

  “Son dos etapas de un mismo proceso, el agotamiento por calor es el organismo tratando de compensar todos los efectos del calor. Y el golpe de calor, que ya es cuando se trata de la emergencia médica”, expuso el pediatra en la entrevista. Además, advirtió que los más pequeños “muchas veces no saben reconocer la sensación de sed”, aunqie este sea el primer indicio de deshidratación.

El médico hizo énfasis en que se debe monitorear (en lactantes) la orina: si pasan entre cuatro horas o más sin orinar o las mismas presentan colores más fuertes, es un indicativo de deshidratación. No obstante, destacó que en niños más grandes la deshidratación se manifiesta con sed constante, rubor facial, palidez, dolores de cabeza, náuseas, mareos, calambres y cansancio inusual o apatía.

Cuando la situación avanza hacia una emergencia médica por golpe de calor, el especialista señaló que se observan extremidades frías, palidez importante, ausencia de orina, pulso débil y acelerado, respiración rápida, y cambios neurológicos graves:

“el niño está muy irritable o ,por el contrario, está somnoliento, hay cierto grado de estupor u obnubilación”, agregó.

Recomendaciones ante este evento climático

Para hacer frente a las altas temperturas, el médico enumeró una serie de recomendaciones:

“Utilizar ventiladores, abrir ventanas, abrir puertas, mantener a los niños bajo techo y ofrecer una hidratación adecuada”,Precisó. Para hidratarse, enfatiza que lo mejor es el agua y evitar refrescos o jugos azucarados procesados que dificultan la rehidratación.

Mientras que para prevenir emergencias al aire libre, aconsejó evitar la exposición solar directa entre las 10:30 a.m. y las 5:00 p.m., usar ropa ligera, gorras y sombreros que permitan la sudoración, y aprovechar las áreas verdes y los espacios ventilados que estén bajo sombra.

*El periodismo en Venezuela se ejerce en un entorno hostil para la prensa, con decenas de instrumentos jurídicos dispuestos para el castigo de la palabra, especialmente las leyes “contra el odio”, “contra el fascismo” y “contra el bloqueo”. Este contenido está siendo publicado teniendo en consideración las amenazas y límites que, en consecuencia, se han impuesto a la divulgación de informaciones desde dentro del país.

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