La organización internacional Freedom House publicó su edición anual del informe Freedom on the Net, un estudio periódico que evalúa el estado de la libertad digital y los derechos en internet a nivel global. En esta entrega del año 2026, Venezuela se mantiene nuevamente en la categoría de país “No Libre” con una puntuación de 26 sobre 100, lo que evidencia un control restrictivo sobre el espacio digital nacional.
El documento recalcó que luego de que el presidente Nicolás Maduro fuera capturado por fuerzas especiales estadounidenses el pasado tres de enero del 2026, el gobierno interino sucesor “mantuvo un estricto control sobre la expresión en línea y el acceso a la información en línea. El bloqueo generalizado y prolongado de sitios de noticias, redes sociales y plataformas de comunicación, así como de herramientas contra la censura, continuó”.
Asimismo, detallaron que, aunque varios sitios web de noticias que estaban bloqueados volvieron a ser accesibles en septiembre de 2026 (después del período de cobertura), “la manipulación de contenido en línea, arrestos y encarcelamientos por publicaciones en redes sociales y vigilancia digital masiva” todavía se mantuvo en el país.
¿Qué evaluó Freedom House?
El estudio midió las condiciones de la libertad en internet y otorgó una puntuación de forma inversa, cero representa el nivel “menos libre” y el puntaje máximo representa el nivel “más libre”.
La investigación se basa en tres categorías principales: la primera es “el obstáculo para el acceso”, donde se analizan las limitaciones en la infraestructura, costos de conexión, control técnico o legal sobre la red y la falta de independencia en los organismos reguladores. En este apartado, Venezuela obtuvo nueve de 25 puntos.
La segunda son “los límites de contenido”, esta variable examina el bloqueo de sitios web, la remoción forzada de contenidos, la manipulación de información en línea y las restricciones para la movilización y organización digital. El país obtuvo nueve de 35 puntos.
Y la última se centra en las “violaciones a los derechos de los usuarios”. Acá se evalúan el marco legal, las penalizaciones (como arrestos y persecución penal) por publicaciones en redes sociales, las restricciones a la privacidad, la vigilancia masiva y la intimidación. Esta fue la peor área valorada en el país, con apenas ocho de 40 puntos.
La postura de “VE sin Filtro”
Ante este panorama, la organización venezolana VE sin Filtro (que monitorea las restricciones y la censura en el ecosistema digital del país) se pronunció a través de sus redes sociales para alertar sobre la gravedad de las cifras.
La ONG destacó que, aunque Venezuela se ubica ligeramente por encima de Cuba (que marca 19 puntos) “la persistencia de mecanismos represivos mantiene el espacio digital bajo un control sumamente estricto”, precisó en X.
@freedomhouse 📉 Venezuela sigue en la categoría de país "No Libre", obteniendo una puntuación de 26 sobre 100. Aunque se ubica ligeramente por encima de Cuba (19), la persistencia de mecanismos represivos mantiene el espacio digital bajo un control sumamente estricto. https://t.co/vkZQtKvzjL
— VE sin Filtro (@vesinfiltro) October 26, 2026
Entre los puntos clave de su análisis, VE sin Filtro subrayó la sofisticación de la censura técnica, señalando que el Estado no solo mantiene bloqueados portales informativos, sino también DNS públicos y herramientas esenciales de VPN para evadir los controles.
“pese a anuncios oficiales o cambios en las dinámicas del poder político, nuestros datos demuestran que el levantamiento de restricciones web ha sido selectivo y parcial. A la fecha del informe, más de 140 dominios continuaban restringidos en el país”, así denunciaron a través de la plataforma X la tarde del 26 de octubre del 2026.
Para la organización, la vulneración de los derechos de los usuarios constituye el pilar más crítico, impulsado por “la persecución penal por opinar en redes sociales y los programas de vigilancia masiva expuestos” los cuales, “atentan directamente contra la privacidad de los ciudadanos”.
A esto se le suma una “devaluación técnica” marcada por “las constantes fallas en la infraestructura eléctrica y las bajísimas velocidades de conexión”, las cuales, representan una barrera económica y geográfica constante para los usuarios venezolanos, lo que dificulta el ejercicio de los derechos digitales y la libre expresión en el territorio.
*El periodismo en Venezuela se ejerce en un entorno hostil para la prensa, con decenas de instrumentos jurídicos dispuestos para el castigo de la palabra, especialmente las leyes “contra el odio”, “contra el fascismo” y “contra el bloqueo”. Este contenido está siendo publicado teniendo en consideración las amenazas y límites que, en consecuencia, se han impuesto a la divulgación de informaciones desde dentro del país.






