Analistas consideran que la posibilidad de unos comicios presidenciales transparentes son remotas
Estiman varios escenarios que van desde la realización de elecciones en el segundo semestre del año, tal y como lo estipulan los acuerdos de Barbados entre Gobierno y oposición, hasta la suspensión del evento comicial
Coinciden en que el chavismo atraviesa por una etapa impopular. Además, creen que hay un genuino deseo de cambio político, sin embargo, no existen libertades para conseguirlo
De acuerdo a la encuestadora Frequency58 de ORC Consultores, 60% de la población tendría intención de participar en una elección presidencial
En los acuerdos de Barbados de octubre de este año entre el régimen de Nicolás Maduro y la Plataforma Unitaria se acordó la realización de elecciones presidenciales para el segundo semestre de 2024. También, ambos bandos establecieron que los candidatos que tuvieran aspiraciones de llegar a Miraflores el año entrante tendrán todas las garantías, siempre y cuando cumplan con los requisitos constitucionales, prometieron la actualización del Registro Electoral, nuevas inscripciones, presencia de observación internacional, garantías para los votantes, villas, castillos y un escenario sui generis.
Pero a casi dos meses de estos acuerdos, el convenio parece resquebrajarse, especialmente luego de la elección primaria opositora que dio como indiscutible ganadora con un porcentaje superior a 90% a María Corina Machado.
Desde la primaria, el Gobierno madurista citó e interrogó a los organizadores del evento; inhabilitó la votación opositora vía Tribunal Supremo de Justicia (TSJ), imputó y detuvo al presidente de Súmate, Roberto Abdul-Hadi e inició una persecución contra el resto del entorno de Machado; encarceló al miembro del partido Encuentro Ciudadano, Nelson Piñero y hasta organizó y ejecutó un referendo sobre el Esequibo, donde según el rector principal del Consejo Nacional Electoral (CNE), Elvis Amoroso, votaron más de 10 millones de personas.
Toda una serie de acciones que parecen indicar que 2024 será un año de confrontaciones en el marco de unos comicios que algunos estiman que no se llevarán a cabo.
“A mi parecer si va a haber elecciones, el asunto es que no sabemos en qué condiciones. Particularmente, no espero unos comicios libres y competitivos, en el mejor de los escenarios, habrá unos semicompetitivos”, dijo a Runrunés el politólogo, John Magdaleno.
A juicio de la también politóloga, Colette Capriles, por ahora no parece que el Gobierno pretenda postergar o suspender las elecciones: “Sino que tratará de atravesar el año fortaleciéndose en su menguada base electoral, dividiendo a la oposición y apelando a una política agresiva para desalentar el voto”.
Capriles afirmó que por supuesto nunca puede descartarse una patada a la institucionalidad por parte del Gobierno y que 2024 concluya con Maduro todavía instalado en Miraflores.
“La estrategia de debilitar al adversario todavía puede ser redituable. Justamente, no es el mejor momento para la oposición, que no logra crear una coalición atractiva; los electores están huérfanos y se aferran a la candidatura de Machado”, sumó.
De acuerdo con Magdaleno, el oficialismo mantendrá la inhabilitación a Machado porque retirar la medida dictada por la Contraloría General de la República supondría un alto costo político para la coalición gobernante.
“María Corina tiene tres grandes desafíos: reducir los costos de salida del régimen, y para ello, se requiere una operación política compleja; coordinar estrategias de alianza en el seno de la oposición, debe sacar al menos ocho millones de votos para tener ciertas garantías de reconocimiento y establecer una coalición que vaya más allá de los partidos, que involucre a toda la sociedad civil”, explicó.
Capriles agregó que la candidata de la Plataforma Unitaria tiene un camino espinoso por delante: “Machado tendría que cumplir con algunas de sus propias propuestas de crear unidad en torno a su figura, lo que supone un trabajo político delicado, que no se sabe si se está llevando a cabo”.
Sube el telón, baja el telón
La abogada constitucionalista, consultora política y profesora universitaria, María Verónica Torres Gianvittorio, enumeró al menos tres escenarios para Gobierno y oposición el venidero año.
“El Gobierno puede seguir con las negociaciones, cancelarlas y por ende, postergar las elecciones o establecer un caos anárquico absoluto, llevar al país a un conflicto bélico con Guyana y suspender las garantías”, opinó.
Mientras que Capriles añade que el oficialismo igualmente apostará a una modesta mejoría económica en 2024.
“Desde mi punto de vista, solo se podría esperar una situación de cambio político si se produce la improbable situación en la que se pudieran negociar genuinamente cambios institucionales y garantías políticas para el grupo en el poder”, consideró.
Torres Gianvittorio dijo que todos los escenarios de la oposición giran en torno a Machado, porque su liderazgo es contundente y va a ser difícil revertirlo.
“Un escenario probable es que la oposición decida reemplazar a María Corina. Deberíamos prever una candidatura de Gerardo Blyde por su trayectoria, él pudiese ser candidato de la transición. También, es probable que habiliten a Machado, pero que vayan mermando su entorno más cercano y la dejen sin capacidad electoral real”, anticipó.
Para Oswaldo Ramírez Colina, director de ORC Consultores, las opciones para 2024 se resumen en: ausencia de una elección presidencial, ilusión de comicios (no competitivos), acuerdo de elección (poco competitiva) y elección presidencial justa y libre.
“Este último escenario es el de mayor deseo de la población, pero por ahora es el más alejado de suceder”, lamentó.
Ramírez Colina sostuvo que existen dos variables claves para que el país se mueva hacia uno u otro escenario: “La cohesión o hiper fragmentación de las facciones políticas, y particularmente si la coalición opositora se hace más fuerte en torno a la figura de Machado y el pragmatismo de la comunidad internacional en relación con Venezuela”.
La gente quiere ir a elecciones
La participación de más de dos millones de personas en la primaria de la oposición del pasado 22 de octubre demostró que la gente todavía confía en el voto como instrumento de cambio en Venezuela.
Sin la intervención del CNE y el Plan República, miembros de la sociedad civil se echaron al hombro la organización del evento que decantó en la elección de Machado como candidata de la Plataforma Unitaria.
La investigación concluyó que en el caso de la oposición la intención de voto aumentó de 65% a 76%. “Lo que equivale al 38% del país, es decir, cerca de 8 millones de electores”, reza el informe.
Por el lado del oficialismo la cifra se movió de 72% a 90%, equivalente a 12,6% de la población, alrededor de 2 millones 650 mil personas.
Frequency58 advirtió que si hubiese una elección hoy la cifra máxima de votantes rondaría los 12,5 millones y la mínima 7,1 millones.
“Este tablero se irá moviendo, primero porque el oficialismo necesita aumentar su base de votación conquistando no alineados y desincentivando a opositores, mientras que la oposición necesitará incrementar dentro de su base y al menos ganar 10 puntos porcentuales, más lo que pueda provenir desde lo no alineados”, profundizó Ramírez Colina.
A juicio de Capriles, no hay que perder de vista el hecho de que la mayoría de los venezolanos se encuentran en una etapa de rechazo estructural al Gobierno y al ciclo político del chavismo.
“Más bien, hay una enorme oportunidad para el cambio, sin que haya un liderazgo dispuesto a entender cómo es esa demanda de cambio y en qué esperan los venezolanos que se traduzca. No es solo política. Es una demanda, en mi opinión, de alternativas de vida y de mejoría de la autonomía de la sociedad para producir y organizarse. Y esto supone modificaciones institucionales profundas para cambiar las relaciones entre la sociedad y el Estado, que pasó de la obesidad mórbida al desmantelamiento de sus capacidades”, amplió.
Cambio o status quo de la geopolítica
De acuerdo con Torres Gianvittorio, en 2024 habrá elecciones en 75 países, incluyendo Estados Unidos, México, Reino Unido y el Parlamento Europeo.
“Esto no se va a repetir sino hasta 2048, es el cierre del superciclo electoral, que es un fenómeno que empezó en 2002. El Gobierno tiene que moverse muy rápido para que posibles cambios en Estados Unidos y México no lo arrastren. Por otro lado, podríamos estar en presencia del renacimiento de la oposición con actores nuevos y condiciones nuevas”, informó.
Daniel Varnagy, doctor en Ciencias Políticas y profesor titular de la Universidad Simón Bolívar, indicó que pareciera que el año entrante todo es malo en materia política, y no es necesariamente así.
“Muchas caretas se van a caer. Podríamos ver el surgimiento de nuevos liderazgos dentro del estamento político gobernante, a la oposición en una lucha encarnizada, entre quienes apoyan la primaria y quienes no. Es factible un aumento de la participación individual y de la capacidad del venezolano para regresar al texto escrito de la ley”, pronosticó.
A juicio de Magdaleno, el referendo del pasado 3 de diciembre es una muestra de todo lo que está dispuesto a hacer el chavismo para mantenerse en el poder.
“Sin embargo, es evidente que hay una fatiga confrontacional, la moral revolucionaria empieza a caer”.
Para Capriles, aferrarse al modelo autoritario es una opción que le puede salir costosa al chavismo, porque “destruye el legado popular que el chavismo reivindica como parte de su identidad”.
“Plantearse, por el contrario, transitar hacia la apertura política tiene evidentemente costos mayores, pero podría ser el comienzo de un proceso de reconstrucción del proyecto político revolucionario, como ha hecho el peronismo en Argentina en una dirección menos autoritaria y más moderna”, sostuvo.
La politóloga aseveró que para la oposición el desafío radica en reconstruir una coalición sobre la ética de la responsabilidad.
“Y no sobre la ética de la convicción como diría Max Weber. Una coalición que se proponga reconstruir las instituciones más allá de proponerse tomar el poder y que esté dispuesta a resistir las provocaciones polarizantes que tanto ayudan al chavismo”, concluyó.



