“No nos manda nadie, cabrón, no nos manda gobierno”: Topos Azteca trabajan 24 horas en rescates

El rescatista mexicano Héctor Méndez, fundador de los Topos Azteca y mundialmente como el “topo mayor”, lidera uno de los equipos en las intensas labores de salvamento en las inmediaciones del edificio Petunia, ubicado en Los Palos Grandes, municipio Chacao, tras los recientes terremotos que sacudieron a Venezuela.

En conversación desde ese sitio este 29 de junio, Méndez detalló las complejidades de la operación, la profunda conexión emocional que une a su equipo con los afectados y la transparencia con la que manejan el rescate frente a organizaciones que intentan lucrar con la emergencia.

Las brigadas de rescate ejecutan un despliegue operativo ininterrumpido en la zona del colapso y en sectores aledaños. El líder de los Topos Azteca confirma la cooperación estrecha con las autoridades locales y el sector privado, quienes suministraron recursos críticos para acelerar la remoción de escombros y la búsqueda de sobrevivientes.

Integración comunitaria y el futuro de Venezuela

El ‘topo mayor’ reporta que los equipos de rescate mantienen un ritmo de trabajo extremo debido a la urgencia que demanda la situación actual. Además, destaca cómo conjugan sus esfuerzos con los de la propia población que llega a sumarse a las labores de rescate, incluyendo adolescentes.

“Ahorita se está haciendo patria. han llegado dos o tres jovencitos alrededor de 15 años y piden ser parte del grupo y yo lo que digo, ‘Métete’. Luego una señora decía, ‘no’, Y yo le insisto, ‘métete, cabrón, porque estamos haciendo patria’. Estos niños son patria. Estos niños son el tronco fuerte de la cultura venezolana. Ellos son el futuro. Las raíces son el pueblo en general y las ramas son el proyecto hacia el futuro. Entonces, es un pueblo con una regadera fuerte”, agregó.

El impacto psicológico en los sobrevivientes

Las condiciones físicas y psicológicas de los sobrevivientes representan un desafío adicional para los equipos médicos y de salvamento al momento de la extracción. Las personas que permanecen atrapadas experimentan desorientación severa debido al aislamiento prolongado, la oscuridad y el estruendo constante de los motores de los taladros y excavadoras que operan en la superficie del edificio colapsado. Así lo explica este brigadista con más de 40 años rescatando personas en estructuras colapsadas, que inició su labor en el terremoto de México de 1985.

“La gente está muy confundida, porque acuérdate que estuvieron enterrados durante varias horas y varios días”, puntualiza Méndez al describir el estado de inestabilidad emocional de los sobrevivientes.

Alerta por fraudes en la recaudación de fondos

En el ámbito logístico y financiero, el líder de los Topos Azteca emitió una alerta directa sobre presuntas irregularidades cometidas por agrupaciones que utilizan nombres similares para captar recursos económicos de manera ilícita. Méndez solicitó de forma expresa a los donantes internacionales y a los ciudadanos en el exterior que canalicen la ayuda material únicamente a través de canales verificados y personas que operan directamente en el terreno de desastre.

El rescatista deslinda a su equipo de cualquier recaudación monetaria sospechosa y denuncia el oportunismo de ciertas facciones, señalando que hay organizaciones que no se encuentran desplegadas en los puntos de colapso en Venezuela y buscan obtener beneficios económicos a partir de la crisis humanitaria actual.

Institucionalidad y manejo de datos oficiales

Respecto al manejo de los datos oficiales de la emergencia, el “topo mayor” mantiene una postura de estricto respeto hacia las instituciones locales. En sus declaraciones, evita difundir cifras preliminares o proyecciones sobre el número de víctimas mortales y personas rescatadas, y delega la responsabilidad de los balances estadísticos exclusivamente en los voceros oficiales.

El especialista mexicano prefiere concentrar la atención de su grupo en las maniobras técnicas de penetración en estructuras colapsadas antes que en los registros administrativos. “Esa información de tipo administrativo, si yo me meto ahí, ¿para qué?”, argumenta el rescatista.

Recientemente, se viralizaron unas declaraciones suyas en las que mostró su molestia por la supuesta “orden” que le dio una periodista de un medio progobierno, quien le habría pedido agradecer a la presidenta encargada, Delcy Rodríguez.

A propósito de ese episodio y en tono jocoso, preguntó a los medios si en este caso podría pronunciar términos como “pinche cabrón” y luego insistió en el carácter independiente de la brigada.

“La gente cree que somos héroes, pero somos voluntarios, trabajadores de la sociedad civil. Y una cosa, no nos manda ningún gobierno, no nos manda nadie, cabrón”.

Una metodología basada en el esfuerzo continuo

La metodología de trabajo de los topos mexicanos difiere de los estándares adoptados por otras agencias de rescate internacionales que implementan turnos fijos de descanso para su personal. En el edificio Petunia y en La Guaira, los rescatistas extienden sus jornadas de forma continua, recurriendo únicamente a pausas mínimas cuando el agotamiento físico compromete la seguridad de las maniobras dentro de los túneles de escombros.

El ritmo de las operaciones no contempla relevos prolongados mientras existan posibilidades de localizar personas con vida. “Nosotros estamos aquí las 24 horas por continuo”, explica Méndez, detallando que los rescatistas utilizan colchonetas o pedazos de cartón junto a la zona de desastre para dormir periodos de apenas 20 minutos antes de reincorporarse de inmediato a las labores de ruptura de concreto y uso de sondas.

Despliegue técnico y mística de trabajo

Detalló que están divididos en tres grupos: dos en La Guaira y uno en Caracas. En el caso de la entidad litoral, dice: “Allá hay hay gente viva, pero aquí donde estamos también estamos trabajando porque creamos compromisos desde que llegamos”.

Para el veterano rescatista, el esfuerzo colectivo trasciende las fronteras nacionales y conecta a los trabajadores con una corriente de energía universal que facilita la resistencia física. “El estar aquí parado también te asolea también y si no duermes, pues también te agota, pero la vitamina para que no te duermas si no te agotes se llama amor”, reflexiona Méndez, al describir la mística que sostiene a los integrantes de los Topos Azteca.

Finalmente, el coordinador de la operación extiende un mensaje de agradecimiento a las comunidades de migrantes latinoamericanos en el exterior que siguen la evolución de los trabajos de salvamento a través de los medios de comunicación.

El 'topo mayor' reporta que los equipos de rescate mantienen un ritmo de trabajo extremo debido a la urgencia que demanda la situación actual
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El rescatista mexicano Héctor Méndez, fundador de los Topos Azteca y mundialmente como el “topo mayor”, lidera uno de los equipos en las intensas labores de salvamento en las inmediaciones del edificio Petunia, ubicado en Los Palos Grandes, municipio Chacao, tras los recientes terremotos que sacudieron a Venezuela.

En conversación desde ese sitio este 29 de junio, Méndez detalló las complejidades de la operación, la profunda conexión emocional que une a su equipo con los afectados y la transparencia con la que manejan el rescate frente a organizaciones que intentan lucrar con la emergencia.

Las brigadas de rescate ejecutan un despliegue operativo ininterrumpido en la zona del colapso y en sectores aledaños. El líder de los Topos Azteca confirma la cooperación estrecha con las autoridades locales y el sector privado, quienes suministraron recursos críticos para acelerar la remoción de escombros y la búsqueda de sobrevivientes.

Integración comunitaria y el futuro de Venezuela

El ‘topo mayor’ reporta que los equipos de rescate mantienen un ritmo de trabajo extremo debido a la urgencia que demanda la situación actual. Además, destaca cómo conjugan sus esfuerzos con los de la propia población que llega a sumarse a las labores de rescate, incluyendo adolescentes.

“Ahorita se está haciendo patria. han llegado dos o tres jovencitos alrededor de 15 años y piden ser parte del grupo y yo lo que digo, ‘Métete’. Luego una señora decía, ‘no’, Y yo le insisto, ‘métete, cabrón, porque estamos haciendo patria’. Estos niños son patria. Estos niños son el tronco fuerte de la cultura venezolana. Ellos son el futuro. Las raíces son el pueblo en general y las ramas son el proyecto hacia el futuro. Entonces, es un pueblo con una regadera fuerte”, agregó.

El impacto psicológico en los sobrevivientes

Las condiciones físicas y psicológicas de los sobrevivientes representan un desafío adicional para los equipos médicos y de salvamento al momento de la extracción. Las personas que permanecen atrapadas experimentan desorientación severa debido al aislamiento prolongado, la oscuridad y el estruendo constante de los motores de los taladros y excavadoras que operan en la superficie del edificio colapsado. Así lo explica este brigadista con más de 40 años rescatando personas en estructuras colapsadas, que inició su labor en el terremoto de México de 1985.

“La gente está muy confundida, porque acuérdate que estuvieron enterrados durante varias horas y varios días”, puntualiza Méndez al describir el estado de inestabilidad emocional de los sobrevivientes.

Alerta por fraudes en la recaudación de fondos

En el ámbito logístico y financiero, el líder de los Topos Azteca emitió una alerta directa sobre presuntas irregularidades cometidas por agrupaciones que utilizan nombres similares para captar recursos económicos de manera ilícita. Méndez solicitó de forma expresa a los donantes internacionales y a los ciudadanos en el exterior que canalicen la ayuda material únicamente a través de canales verificados y personas que operan directamente en el terreno de desastre.

El rescatista deslinda a su equipo de cualquier recaudación monetaria sospechosa y denuncia el oportunismo de ciertas facciones, señalando que hay organizaciones que no se encuentran desplegadas en los puntos de colapso en Venezuela y buscan obtener beneficios económicos a partir de la crisis humanitaria actual.

Institucionalidad y manejo de datos oficiales

Respecto al manejo de los datos oficiales de la emergencia, el “topo mayor” mantiene una postura de estricto respeto hacia las instituciones locales. En sus declaraciones, evita difundir cifras preliminares o proyecciones sobre el número de víctimas mortales y personas rescatadas, y delega la responsabilidad de los balances estadísticos exclusivamente en los voceros oficiales.

El especialista mexicano prefiere concentrar la atención de su grupo en las maniobras técnicas de penetración en estructuras colapsadas antes que en los registros administrativos. “Esa información de tipo administrativo, si yo me meto ahí, ¿para qué?”, argumenta el rescatista.

Recientemente, se viralizaron unas declaraciones suyas en las que mostró su molestia por la supuesta “orden” que le dio una periodista de un medio progobierno, quien le habría pedido agradecer a la presidenta encargada, Delcy Rodríguez.

A propósito de ese episodio y en tono jocoso, preguntó a los medios si en este caso podría pronunciar términos como “pinche cabrón” y luego insistió en el carácter independiente de la brigada.

“La gente cree que somos héroes, pero somos voluntarios, trabajadores de la sociedad civil. Y una cosa, no nos manda ningún gobierno, no nos manda nadie, cabrón”.

Una metodología basada en el esfuerzo continuo

La metodología de trabajo de los topos mexicanos difiere de los estándares adoptados por otras agencias de rescate internacionales que implementan turnos fijos de descanso para su personal. En el edificio Petunia y en La Guaira, los rescatistas extienden sus jornadas de forma continua, recurriendo únicamente a pausas mínimas cuando el agotamiento físico compromete la seguridad de las maniobras dentro de los túneles de escombros.

El ritmo de las operaciones no contempla relevos prolongados mientras existan posibilidades de localizar personas con vida. “Nosotros estamos aquí las 24 horas por continuo”, explica Méndez, detallando que los rescatistas utilizan colchonetas o pedazos de cartón junto a la zona de desastre para dormir periodos de apenas 20 minutos antes de reincorporarse de inmediato a las labores de ruptura de concreto y uso de sondas.

Despliegue técnico y mística de trabajo

Detalló que están divididos en tres grupos: dos en La Guaira y uno en Caracas. En el caso de la entidad litoral, dice: “Allá hay hay gente viva, pero aquí donde estamos también estamos trabajando porque creamos compromisos desde que llegamos”.

Para el veterano rescatista, el esfuerzo colectivo trasciende las fronteras nacionales y conecta a los trabajadores con una corriente de energía universal que facilita la resistencia física. “El estar aquí parado también te asolea también y si no duermes, pues también te agota, pero la vitamina para que no te duermas si no te agotes se llama amor”, reflexiona Méndez, al describir la mística que sostiene a los integrantes de los Topos Azteca.

Finalmente, el coordinador de la operación extiende un mensaje de agradecimiento a las comunidades de migrantes latinoamericanos en el exterior que siguen la evolución de los trabajos de salvamento a través de los medios de comunicación.

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