El empresario venezolano Alejandro Betancourt reapareció en la escena política y energética internacional para articular un acercamiento entre la presidenta interina Delcy Rodríguez y la administración de Donald Trump.
Según diversas investigaciones periodísticas, el magnate aprovecha su red de contactos para atraer inversiones extranjeras a Venezuela con el visto bueno de Washington.
El nexo entre Caracas y Washington
Un reporte publicado por Bloomberg señala que Betancourt estaría asesorando al gobierno estadounidense en la identificación de activos energéticos prometedores y en la evaluación de cuellos de botella operativos en la industria venezolana. El empresario canalizaría oportunidades hacia petroleras independientes como Lionheart Capital y Pacific Coast Energy Co.
Por su parte, el diario El País señaló que Mauricio Claver-Carone, quien se desempeñó como emisario informal para Venezuela del secretario de Estado, Marco Rubio, reconoció a la agencia Reuters que funcionarios de Estados Unidos utilizaron a Betancourt como intermediario.
La Casa Blanca calificó de «extraordinarias» las relaciones bilaterales según Bloomberg. La representación gubernamental afirmó: “Estamos colaborando muy bien con la presidenta Delcy Rodríguez y sus representantes. El petróleo está empezando a fluir y grandes cantidades de dinero, que no se veían desde hace muchos años, están ayudando enormemente al pueblo venezolano”.
Vuelos privados y maniobras de sigilo
El diario El País documentó que Betancourt aterrizó en Caracas el pasado 27 de junio en un avión privado procedente de Palm Beach. El empresario viajó tras el levantamiento de restricciones cautelares en Reino Unido sobre sus pasaportes, medida que fuentes diplomáticas atribuyen a gestiones indirectas de Washington.
Un segundo vuelo registrado el 22 de julio desde Florida mostró alteraciones en las listas de pasajeros. Los nombres de Betancourt y su familia desaparecieron del manifiesto en pleno vuelo para incluir a ejecutivos del banco digital Erebor y de la firma Heeney Capital, esta última vinculada a acuerdos de minería respaldados por la Casa Blanca.
Control del negocio petrolero y orígenes de su fortuna
Betancourt consolidó su posición en el sector a través de la empresa North American Blue Energy Partners (NABEP). La compañía extrae cerca de 200 000 barriles diarios en el lago de Maracaibo y la Faja del Orinoco, situándose como la segunda mayor productora privada del país.
Bloomberg detalló que un allegado a Betancourt compró recientemente por 300 millones de dólares la participación minoritaria que el magnate estadounidense Harry Sargeant III poseía en NABEP. Esta transacción ocurrió poco antes de que el Departamento del Tesoro de Estados Unidos congelara los activos de la sociedad holding de Sargeant.
La trayectoria empresarial de Betancourt cobró relevancia pública con Derwick Associates, firma catalogada por diversos medios como el origen de los llamados “bolichicos”. La compañía obtuvo al menos 11 contratos sin licitación durante la crisis eléctrica venezolana de 2009, una operación que Transparencia Venezuela calcula en 5000 millones de dólares.
Cerco judicial
La Sala de lo Penal de la Audiencia Nacional en España ordenó reabrir una causa en su contra por presunto blanqueo de capitales y delito fiscal, revocando un archivo previo del juez Santiago Pedraz. La Fiscalía Anticorrupción española investiga una trama cambiaria vinculada a Pdvsa por 4850 millones de dólares, en la cual se habrían pagado 42 millones de dólares en sobornos.
En Estados Unidos, según Transparencia Venezuela, Betancourt está identificado como conspirador en el esquema Money Flight, que asciende a USD 1200 millones desfalcados a Pdvsa y por el cual un grupo de exfuncionarios venezolanos y empresarios ha sido condenado.
El empresario niega cualquier irregularidad en sus negocios y sostiene su inocencia. Según Bloomberg, el abogado y exalcalde de Nueva York, Rudy Giuliani, representó a Betancourt en 2019 en reuniones directas con el Departamento de Justicia de Estados Unidos para evitar la presentación de cargos en ese país.
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