Andreína Baduel: “Ser Baduel en Venezuela ha significado vivir bajo la sombra de la persecución”

En la quinta entrega del seriado “Voces femeninas: ideas y acciones que rediseñan el rumbo de Venezuela”, iniciativa desarrollada por IPYS Venezuela junto a la Red de Mujeres Constructoras de Paz, la activista y periodista Andreína Baduel explicó el rol de las víctimas y sus familias en la visibilización de las violaciones a las garantías en el país. 

Como vocera del Comité por la Libertad de los Presos Políticos en Venezuela (CLIPPVE), Baduel sostiene que la acción pública y constante representa el único camino para contener la arbitrariedad institucional.

“Hoy más que nunca estamos convencidos de que el silencio no me es una opción, de que solo se traduce en más impunidad y olvido. Por ello, en cada espacio que tenemos no solo llevamos nuestra voz, sino que abrimos paso para que otras víctimas también sean escuchadas”, expresó la activista desde la Universidad Central de Venezuela. 

La persistencia del duelo

La trayectoria personal de Baduel ha estado marcada por las acciones del Estado contra su núcleo familiar ya que su padre, el general Raúl Isaías Baduel, falleció bajo custodia en 2021 tras ser detenido por primera vez en 2009, mientras que su hermano Josnars Baduel permanece encarcelado desde mayo de 2020. Estas vivencias han derivado en patrones de vigilancia continua e intimidación en su rutina diaria, al igual que en su labor periodística y comunitaria.

“Ser Baduel en Venezuela ha significado vivir bajo la sombra de la persecución”, afirmó. 

Con respecto a los eventos traumáticos y el impacto que ha tenido en su entorno, detalló: “En medio de estos 18 años de persecución, perdimos la vida de mi papá. Mi mamá también partió. Ha sido una cadena de duelos que todavía no hemos podido vivir. Ni siquiera me atrevería a poner alguno en prioridad, porque ha sido mucho dolor durante todos estos años; sigue siendo de mucho dolor la situación de mi hermano”.

Vulnerabilidad tras los sismos

La emergencia ocasionada por el doblete sísmico del pasado 24 de junio trajo consigo complicaciones a la situación de los presos políticos ya que según la representante del CLIPPVE, la contingencia desplazó la atención pública sobre la realidad de los centros penitenciarios y dejó al descubierto la carencia de protocolos y respuesta dentro de las cárceles, exponiendo a los reclusos a riesgos para su integridad física.

“Esta catástrofe socio natural se suma a la tragedia que ya vivíamos quienes hemos asumido la vocería de los presos políticos en Venezuela”, advirtió Baduel. 

Asimismo, explicó que la falta de medidas oportunas profundizó la incertidumbre de los afectados: “Los terremotos han afectado el centro de la vida de todos los venezolanos, pero en el caso de los presos políticos han aumentado su vulnerabilidad”. Ante esta situación, el 22 de julio la organización presentó un pronunciamiento en conjunto exigiendo la adopción de medidas humanitarias inmediatas y la atención de las condiciones de los reclusos.

Construcción y garantías

Es así que, Andreína Baduel insiste en que el compromiso de las organizaciones debe trascender la liberación de los privados de libertad y que las redes de apoyo, compuestas predominantemente por mujeres, siguen buscando las formas de sentar las bases para la reconstrucción, la reparación integral de las víctimas y el establecimiento de salvaguardas que impidan la repetición de estos hechos.

“Somos una red de solidaridad y apoyo, una gran familia. En la actualidad, el fin primario es que los liberen a todos, que no haya un solo preso político en Venezuela. Pero la organización, de la cual soy parte, va mucho más allá. Va de que seamos parte de la memoria histórica del país. Va de que sean las víctimas quienes busquen la reparación a tanta tragedia. Va de que incentivemos y culturicemos sobre lo que ha pasado, lo que hemos vivido, para que no se repita nunca más”, concluyó.

La entrevista completa aquí.

*El periodismo en Venezuela se ejerce en un entorno hostil para la prensa, con decenas de instrumentos jurídicos dispuestos para el castigo de la palabra, especialmente las leyes “contra el odio”, “contra el fascismo” y “contra el bloqueo”. Este contenido está siendo publicado teniendo en consideración las amenazas y límites que, en consecuencia, se han impuesto a la divulgación de informaciones desde dentro del país.

La periodista y activista del Comité aborda la necesidad de mantener la denuncia, la memoria y la solidaridad entre familiares frente al Estado
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En la quinta entrega del seriado “Voces femeninas: ideas y acciones que rediseñan el rumbo de Venezuela”, iniciativa desarrollada por IPYS Venezuela junto a la Red de Mujeres Constructoras de Paz, la activista y periodista Andreína Baduel explicó el rol de las víctimas y sus familias en la visibilización de las violaciones a las garantías en el país. 

Como vocera del Comité por la Libertad de los Presos Políticos en Venezuela (CLIPPVE), Baduel sostiene que la acción pública y constante representa el único camino para contener la arbitrariedad institucional.

“Hoy más que nunca estamos convencidos de que el silencio no me es una opción, de que solo se traduce en más impunidad y olvido. Por ello, en cada espacio que tenemos no solo llevamos nuestra voz, sino que abrimos paso para que otras víctimas también sean escuchadas”, expresó la activista desde la Universidad Central de Venezuela. 

La persistencia del duelo

La trayectoria personal de Baduel ha estado marcada por las acciones del Estado contra su núcleo familiar ya que su padre, el general Raúl Isaías Baduel, falleció bajo custodia en 2021 tras ser detenido por primera vez en 2009, mientras que su hermano Josnars Baduel permanece encarcelado desde mayo de 2020. Estas vivencias han derivado en patrones de vigilancia continua e intimidación en su rutina diaria, al igual que en su labor periodística y comunitaria.

“Ser Baduel en Venezuela ha significado vivir bajo la sombra de la persecución”, afirmó. 

Con respecto a los eventos traumáticos y el impacto que ha tenido en su entorno, detalló: “En medio de estos 18 años de persecución, perdimos la vida de mi papá. Mi mamá también partió. Ha sido una cadena de duelos que todavía no hemos podido vivir. Ni siquiera me atrevería a poner alguno en prioridad, porque ha sido mucho dolor durante todos estos años; sigue siendo de mucho dolor la situación de mi hermano”.

Vulnerabilidad tras los sismos

La emergencia ocasionada por el doblete sísmico del pasado 24 de junio trajo consigo complicaciones a la situación de los presos políticos ya que según la representante del CLIPPVE, la contingencia desplazó la atención pública sobre la realidad de los centros penitenciarios y dejó al descubierto la carencia de protocolos y respuesta dentro de las cárceles, exponiendo a los reclusos a riesgos para su integridad física.

“Esta catástrofe socio natural se suma a la tragedia que ya vivíamos quienes hemos asumido la vocería de los presos políticos en Venezuela”, advirtió Baduel. 

Asimismo, explicó que la falta de medidas oportunas profundizó la incertidumbre de los afectados: “Los terremotos han afectado el centro de la vida de todos los venezolanos, pero en el caso de los presos políticos han aumentado su vulnerabilidad”. Ante esta situación, el 22 de julio la organización presentó un pronunciamiento en conjunto exigiendo la adopción de medidas humanitarias inmediatas y la atención de las condiciones de los reclusos.

Construcción y garantías

Es así que, Andreína Baduel insiste en que el compromiso de las organizaciones debe trascender la liberación de los privados de libertad y que las redes de apoyo, compuestas predominantemente por mujeres, siguen buscando las formas de sentar las bases para la reconstrucción, la reparación integral de las víctimas y el establecimiento de salvaguardas que impidan la repetición de estos hechos.

“Somos una red de solidaridad y apoyo, una gran familia. En la actualidad, el fin primario es que los liberen a todos, que no haya un solo preso político en Venezuela. Pero la organización, de la cual soy parte, va mucho más allá. Va de que seamos parte de la memoria histórica del país. Va de que sean las víctimas quienes busquen la reparación a tanta tragedia. Va de que incentivemos y culturicemos sobre lo que ha pasado, lo que hemos vivido, para que no se repita nunca más”, concluyó.

La entrevista completa aquí.

*El periodismo en Venezuela se ejerce en un entorno hostil para la prensa, con decenas de instrumentos jurídicos dispuestos para el castigo de la palabra, especialmente las leyes “contra el odio”, “contra el fascismo” y “contra el bloqueo”. Este contenido está siendo publicado teniendo en consideración las amenazas y límites que, en consecuencia, se han impuesto a la divulgación de informaciones desde dentro del país.

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