La Premio Nobel de la Paz 2025 recibió el premio Concordia Leadership Award 2026 por su labor al frente del movimiento democrático en Venezuela y su defensa de los derechos humanos. A través de un mensaje pregrabado y transmitido en video, Machado manifestó su “profunda gratitud”, en nombre de los millones de venezolanos que durante años han librado una valiente lucha por la libertad y la democracia.
La líder venezolana María Corina Machado sostuvo que “la autocracia chavista no es simplemente otra dictadura; es una empresa criminal” y dedicó buena parte de sus palabras a describir la situación venezolana de las últimas décadas. Mencionó elecciones que calificó como “robadas”, expropiaciones, hiperinflación, el éxodo de venezolanos y la represión de protestas, así como casos de tortura y muertes de jóvenes. A su juicio, la resistencia venezolana ha sido una lucha cívica sostenida que durante años fue incomprendida fuera del país.
Machado sostuvo que uno de los primeros pasos para enfrentar al régimen fue combatir lo que calificó como sus “mentiras”. Según afirmó, el movimiento opositor construyó una organización cívica de base para documentar lo ocurrido durante las elecciones venezolanas y mostrar la voluntad de los ciudadanos.
La dirigente recordó la organización de elecciones primarias nacionales y afirmó que, durante las elecciones presidenciales, el movimiento enfrentó presiones y amenazas. “Derrotamos al régimen abrumadoramente en las urnas, demostrando nuestra victoria más allá de toda disputa”, sostuvo.
Resolución militar inevitable
Machado también afirmó que, tras las elecciones, el régimen de Nicolás Maduro desencadenó una campaña de persecución y aseguró que más de 2.000 venezolanos fueron encarcelados por participar. Añadió que cientos fueron torturados y que algunos murieron en prisión.
En otro tramo de su discurso, Machado afirmó que la situación venezolana llegó a un punto en el que fue necesaria una “resolución militar” y señaló que posteriormente el gobierno de Estados Unidos y sus fuerzas armadas intervinieron. Según su declaración, esa acción llevó a que Maduro enfrentara la justicia.
“Gracias a los valientes estadounidenses que arriesgaron sus vidas para capturar al dictador, mi país tiene ahora una oportunidad genuina de recuperar su libertad de una vez por todas”, afirmó. Sin embargo, inmediatamente señaló que esa oportunidad “es real, no está garantizada” y que dependerá de los venezolanos hacerla realidad.
Machado también reivindicó una relación estrecha entre Venezuela y Estados Unidos. Afirmó que los venezolanos ven a ese país como “mucho más que un aliado estratégico” y lo describió como “una nación hermana” con la que Venezuela comparte valores e intereses.
La líder venezolana cerró su discurso afirmando que la reconstrucción de la república será responsabilidad de los ciudadanos y comunidades, en coordinación con Estados Unidos y los países latinoamericanos. “El destino de este continente, desde el momento en que surgió en la historia, ha sido la libertad”.
“Ha mantenido una convicción muy clara”
El reconocimiento de María Corina Machado fue recibido por su hija Ana Corina Sosa, quien señaló que durante casi 30 años, a los venezolanos se nos ha dicho qué no es posible. Que nuestro país estaba demasiado dividido. Que los millones de personas que se habían marchado no regresarían a casa. Que un régimen que controlaba nuestros vastos recursos y nuestras instituciones era demasiado poderoso para ser derrotado
En sus berve discurso, Sosa recordó que Machado “ha mantenido una convicción muy clara: que la mayor fuerza para el cambio en Venezuela siempre ha sido su gente” y que hace más de 20 años, cofundó Súmate a partir de una idea muy sencilla: que nuestro futuro no podía ser decidido por otros. Que los venezolanos tenemos derecho a votar, derecho a elegir y la responsabilidad de defender esa elección.
Durante años, defendió causas mucho antes de que fueran ampliamente aceptadas. Y muchas veces estuvo sola. Calificó al régimen venezolano como un Estado criminal cuando muy pocos se atrevían a decirlo.
Sosa hizo un recorrido por momentos clave de la vida política de Machado como cuando se enfrentó directamente a Hugo Chávez en la Asamblea Nacional; habló de la dignidad del trabajo y rechazó un sistema que intercambiaba dádivas del gobierno y favores por una lealtad incuestionable. “A mi madre la llamaron extremista, radical y loca. Fue agredida, perseguida y detenida. Pero nunca cedió”, dijo.
Finalmente se refirió al 28 de julio, y señaló que en todo el país, “ciudadanos comunes se organizaron para defender el proceso electoral. Permanecieron en los centros de votación. Recogieron las actas. Las protegieron. Y juntos preservaron el registro de lo que los venezolanos habían elegido ese día”.
“El trabajo no ha terminado. Todavía no somos libres”, finalizó.






