En pleno siglo XXI, asistimos al desarrollo de la cuarta revolución industrial o industria 4.0. Su motor principal es la conectividad total y los datos masivos. Se visualizan como sectores clave la inteligencia artificial (IA), internet y la red de dispositivos, la robótica avanzada y la biotecnología. Se trata de un nuevo contexto que los sindicatos y gremios deben abordar obligatoriamente.
En las diferentes etapas de la Revolución industrial, desde mediados del siglo XVIII hasta el XIX, los procesos de producción conocieron la evolución del trabajo. Los sindicatos surgieron en la segunda etapa, de mediados del siglo XIX a las primeras décadas del XX. Luego llegó la tercera etapa con el auge de la informática, la electrónica y la robótica (1970-2000). Hoy los retos son mayúsculos.
Los sindicatos ante la agenda de la IA
En ese ámbito, vemos con sumo interés la activación de los sindicatos frente a la agenda de la IA. Así lo indica la investigación del Instituto de Estudios Avanzados de la Universidad de São Paulo (IEA-USP), en marzo de 2026, conjuntamente con la Confederación Sindical de Trabajadores de las Américas (CSA-TUCA). El estudio parte de la consulta a 17 centrales sindicales de 13 países de la región, que representan a más de 20 millones de trabajadores de Argentina, Brasil, Canadá, Chile, Costa Rica, Ecuador, México, Panamá, Paraguay, Perú, Uruguay y República Dominicana.
Según el estudio, el sindicalismo de la región está entrando en una nueva fase de interacción con las herramientas tecnológicas. El mismo resalta que “los sindicatos están percibiendo que la IA no es un tema únicamente tecnológico, sino profundamente político. Discutir algoritmos significa discutir poder, transparencia y derechos en el trabajo, por tanto, el desafío ahora es transformar este despertar institucional en acciones, en capacidad concreta de negociación colectiva, regulación y participación sindical en la gobernanza de las tecnologías”.
IA y jornada laboral
Al mismo tiempo, se indica que el aumento de la productividad que permiten las herramientas de IA refuerza la posición del movimiento sindical a favor de la reducción de la jornada laboral. Sin desmejorar la remuneración. En un contexto en el que la tecnología permite producir más en menos tiempo, se recalca la necesidad de redistribuir los beneficios de la productividad de forma socialmente justa.
En los países de la región este debate apunta a modelos de organización del trabajo que prioricen el bienestar, la salud física y mental y la conciliación entre la vida laboral y la personal. No se limita a demandar mejores condiciones de trabajo, sino de debatir sobre quién se apropia de los beneficios generados por la transformación tecnológica.
La opinión de la CSA-TUCA concluye que, al invertir en formación, producir conocimiento propio, articular posiciones regionales y avanzar en la regulación y la negociación colectiva, los sindicatos tienen la oportunidad de transformar la IA en un campo de fortalecimiento de su relevancia social y política. Asimismo, el estudio del IEA-USP demuestra que esta transformación ya ha comenzado y que el futuro del trabajo en las Américas dependerá, en gran medida, de la capacidad del movimiento sindical para ocupar este nuevo terreno de disputa.
La cita de Berlín
Posteriormente, en junio de 2026, unos 50 representantes sindicales se reunieron en Berlín, en la sede del sindicato IG Metall, con motivo de la conferencia conjunta de IndustriALL Global Union sobre el futuro del trabajo. El evento reunió a delegados de los sectores de las tecnologías de la información y la comunicación (TIC), la industria eléctrica y electrónica, la ingeniería mecánica y los trabajadores no manuales, procedentes de Asia, África, Europa y América Latina.
Durante el encuentro, los participantes abordaron una realidad común: el cambio tecnológico se está acelerando. Con ello, los derechos laborales se ven amenazados y los sindicatos deben adaptarse o correrán el riesgo de quedar al margen de las decisiones que determinarán la vida laboral de millones de personas.
Automatización: participar antes, no después
Se da el caso de que hay unos 4,66 millones de robots industriales instalados en las fábricas de todo el mundo y de que 83 millones de puestos de trabajo corren peligro de aquí a 2027. En Europa, el empleo en ingeniería mecánica está disminuyendo, mientras que en Asia los sectores de las TIC y la electrónica están en pleno auge. En evento se señaló que empresas como Tesla —que abarca tanto la ingeniería mecánica como las TIC—, con un enorme valor de mercado y sin sindicatos, son un símbolo del desafío al que se enfrentan hoy los sindicatos a la hora de organizar a los trabajadores.
La IA ya no es una cuestión tecnológica, sino laboral. La organización del trabajo, el empleo, las competencias, los salarios, la privacidad y la protección de datos se ven ahora afectados por los sistemas algorítmicos. La digitalización debe negociarse en los convenios colectivos, no imponerse. Los trabajadores deben participar en las decisiones sobre la IA y la automatización antes de su implementación, no después.
La mirada de la OIT
Por otra parte, la OIT plantea la IA, en relación con el sector manufacturero, como una herramienta al servicio del trabajo decente, el aumento de la productividad y una transición justa. De allí parte el Convenio 193 de la OIT sobre el trabajo en la economía de plataformas, recientemente adoptado. Este sienta un precedente para regular la gestión algorítmica en todos aquellos ámbitos en los que la IA rige el trabajo.
El reto para el sindicalismo venezolano
Esta nueva realidad laboral supone un reto para el sindicalismo venezolano. Este debe incorporar a su agenda las necesidades de formación y adaptación a los procesos de trabajo que se desarrollarán en el marco de la IA. Incluso cuando el país atraviesa la profunda crisis política, económica y social que hemos conocido durante el siglo XXI.
En cuanto a los procesos de automatización del mundo laboral en el contexto de la IA, se corre el riesgo de deshumanizarlos con máquinas de decisión autónoma. Ese es el umbral del nuevo mundo que la humanidad aborda en este siglo.
@froilanbarriosf | Movimiento Laborista.
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