Después de 18 meses entre prisión y restricciones judiciales, Rory Branker, editor del medio digital La Patilla, recuperó su libertad plena. El Tribunal Segundo de Juicio con competencia en terrorismo dictó el jueves 2 de octubre una sentencia absolutoria en el proceso que se seguía en su contra.
La decisión puso fin al proceso penal y dejó sin efecto las medidas cautelares que permanecían vigentes desde su excarcelación, entre ellas el régimen de presentación periódica y la prohibición de salir de Venezuela. El Sindicato Nacional de Trabajadores de la Prensa (SNTP) confirmó la sentencia absolutoria.
Branker fue detenido el 20 de febrero de 2025. De acuerdo con el SNTP, 40 días antes había compartido en X una imagen relacionada con las recompensas ofrecidas por los Departamentos de Estado y Justicia de Estados Unidos a cambio de información sobre Nicolás Maduro, Diosdado Cabello y Vladimir Padrino. La organización señaló que esa publicación figuró entre las razones de su detención.
Posteriormente, al periodista le fueron imputados los delitos de traición a la patria, financiamiento al terrorismo, conspiración, terrorismo y asociación para delinquir.
Prisión y desaparición forzada
Branker permaneció detenido hasta el 4 de febrero de 2026, cuando fue excarcelado después de pasar 11 meses y 15 días privado de libertad.
Su salida de prisión, sin embargo, no significó el cierre del proceso. El periodista debía presentarse periódicamente ante las autoridades y tenía prohibición de salir del país, restricciones que permanecieron vigentes durante los siguientes meses.
La Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) había otorgado medidas cautelares a favor de Branker el 27 de agosto de 2025, después de considerar que se encontraba en una situación de gravedad y urgencia. En ese momento, la Comisión señaló que desde su detención se desconocía su paradero y pidió al Estado venezolano información sobre su custodia, las circunstancias de su detención y su situación judicial.
Durante los primeros meses después de su arresto, familiares y abogados no lograron obtener información oficial sobre el lugar donde se encontraba recluido. La CIDH dejó constancia de que el Estado venezolano no había respondido a sus solicitudes de información cuando emitió las medidas cautelares.
En septiembre de 2025 se conoció que Branker se encontraba recluido en los calabozos de la Policía Nacional Bolivariana en Boleíta, Caracas, tras permanecer durante meses sin que se informara oficialmente sobre su paradero.
El caso fue seguido por organizaciones de defensa de la libertad de prensa y derechos humanos, que cuestionaron tanto su detención como las condiciones en las que permaneció privado de libertad.
La sentencia del 2 de octubre cerró finalmente el expediente judicial contra Branker y eliminó las restricciones que continuaban pesando sobre él desde febrero.
El SNTP destacó que durante todo este período mantuvo la exigencia de libertad plena para el periodista y vinculó la decisión con los esfuerzos desarrollados en el marco de la mesa de diálogo. “Durante todo este tiempo, el SNTP trabajó por la libertad plena de Rory. Esa exigencia se concreta hoy en el contexto de los esfuerzos de la mesa de diálogo. Luego del segundo ciclo, han recibido libertad plena tres periodistas. Aún nos faltan 2”, señaló el sindicato.
Celebran la decisión
El dirigente político Juan Pablo Guanipa también reaccionó a la sentencia y calificó la libertad de Branker como un acto de justicia.
“Saludo la libertad plena de Rory Branker, un ciudadano que jamás debió estar preso”, escribió Guanipa en X. Relató además que tuvo oportunidad de verlo durante el período en que ambos estuvieron recluidos en la sede de la Policía Nacional Bolivariana en Maripérez.
“Rory es un gran venezolano. Su libertad plena es un acto de justicia frente a tanta ignominia”, añadió.
Guanipa pidió también la liberación de los presos políticos y sostuvo que Venezuela debería avanzar hacia un escenario en el que la prensa pueda informar y los ciudadanos expresar sus opiniones sin temor.
Por su parte, el Laboratorio de Paz también celebró la libertad plena para el periodista.
“Expresamos la satisfacción por la absolución de los cargos contra el periodista @RoryBranker. Nunca debió ser víctima de persecusión y prisión política”, señaló la organización, que abogó por “la libertad y la absolución plena de todas las personas y causas injustas e ilegales por razones de persecusión politica en Venezuela”.
Cronología de 18 meses de atropellos
20 de febrero de 2025: Branker fue detenido en Caracas por funcionarios del Servicio Bolivariano de Inteligencia Nacional (Sebin). Organizaciones de prensa señalaron que su arresto estuvo relacionado con una publicación que había compartido en X sobre recompensas ofrecidas por Estados Unidos por información relacionada con altos funcionarios venezolanos. Durante el operativo fueron incautados equipos electrónicos. La Relatoría Especial para la Libertad de Expresión de la CIDH (RELE) y el Sindicato Nacional de Trabajadores de la Prensa (SNTP) calificaron su arresto como una aprehensión arbitraria destinada a castigar el libre ejercicio del periodismo.
Febrero-septiembre de 2025: Durante más de seis meses no hubo información pública confirmada sobre el lugar donde se encontraba recluido. Tanto la Misión de la ONU que investiga la situación en Venezuela como la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) y la organización Reporteros Sin Fronteras (RSF) denunciaron formalmente que Branker fue víctima de desaparición forzada durante gran parte de su detención. La CIDH recibió una solicitud de medidas cautelares y posteriormente pidió información al Estado venezolano sobre su paradero y situación.
27 de agosto de 2025: La CIDH otorgó medidas cautelares a favor de Branker y consideró que se encontraba en una situación de gravedad y urgencia.
Septiembre de 2025: Se conoció que el periodista se encontraba recluido en los calabozos de la PNB en Boleíta, Caracas, conocida como la Zona 7.
Octubre de 2025: Durante el cautiverio de Rory Branker, falleció fue su único hermano, Erman Branker, a finales de ese mes. El deceso ocurrió a causa de un infarto fulminante mientras Erman realizaba gestiones para llevarle alimentos y apoyo diario al periodista.Este suceso agravóla situación familiar, dado que Erman era el único familiar directo apto y autorizado para asistir a Rory en prisión, además de ser el encargado de cuidar y mantener informada a su madre, una señora de 80 años con movilidad reducida. Diversas ONG y el SNTP ncrementaron, como consecuencia de este hecho, la presión pública exigiendo su liberación inmediata por razones humanitarias.
4 de febrero de 2026: Fue excarcelado después de 11 meses y 15 días de prisión. Sin embargo, continuó sometido a régimen de presentación y con prohibición de salir del país.
Mayo de 2026: Organizaciones internacionales de defensa de la libertad de prensa continuaron reclamando el cierre de la causa judicial y el levantamiento de las restricciones que pesaban sobre el periodista.
Septiembre de 2026: Su caso fue incluido entre las demandas relacionadas con la libertad de prensa planteadas durante las conversaciones políticas y los acuerdos sobre la situación de trabajadores de los medios.
2 de octubre de 2026: El Tribunal Segundo de Juicio con competencia en terrorismo dictó una sentencia absolutoria a favor de Branker. La decisión cerró el proceso penal y dejó sin efecto las medidas cautelares que permanecían vigentes, con lo que el periodista recuperó su libertad plena.
Después de un año y medio marcado primero por la privación de libertad y luego por restricciones judiciales, Branker quedó finalmente sin medidas cautelares y sin el proceso penal que se había mantenido abierto desde febrero de 2025.
*El periodismo en Venezuela se ejerce en un entorno hostil para la prensa, con decenas de instrumentos jurídicos dispuestos para el castigo de la palabra, especialmente las leyes “contra el odio”, “contra el fascismo” y “contra el bloqueo”. Este contenido está siendo publicado teniendo en consideración las amenazas y límites que, en consecuencia, se han impuesto a la divulgación de informaciones desde dentro del país.






