Cecodap, organización defensora de los derechos de la niñez y adolescencia, exigió protección inmediata del Estado para los menores de edad reclutados por bandas delictivas.
El pronunciamiento surge tras el homicidio de Maikel Manuel Hurtado Ibarra, un niño de 9 años asesinado a mediados de octubre de 2026 en el sector La Caseta de Santa Lucía, en los Valles del Tuy, estado Miranda.
De acuerdo con las declaraciones de Douglas Rico, director del Cuerpo de Investigaciones Científicas, Penales y Criminalíticas (Cicpc), la víctima provenía de un entorno familiar “vulnerable y disfuncional”, situación que (según el funcionario) “fue aprovechada por los delincuentes para involucrarlo en actividades delictivas”.
El día del suceso, el grupo delictivo obligó a Maikel Hurtado a fungir como garitero mientras ellos cometían un robo. Sin embargo, el menor se negó y decidió abandonar el lugar. Cuando los delincuentes se percataron de la ausencia del menor, el cabecilla de la banda ordenó el asesinato.
La víctima fue sacada de su residencia por la fuerza y trasladada a una zona boscosa de la localidad donde fue agredido con un arma blanca hasta causarle la muerte. Posteriormente, los agresores lo despojaron de sus prendas de vestir y abandonaron el cuerpo en el sitio.
Rico informó que por el caso están detenidos Carlos Nicolás Contreras Godoy (39), Eduardo José García Pineda (19) y, un joven de 17 años, mientras que el autor intelectual se dio a la fuga.
¿Dónde está la protección del Estado?
El abogado Carlos Trapani, especialista en Derechos del Niño, aseveró que el caso de Maikel no puede analizarse solo como un hecho policial. “Maikel era un niño. Antes de ser víctima de homicidio, ya era víctima de adultos que lo captaron y utilizaron para delinquir”, señaló Trapani en un mensaje publicado en su cuenta en X.
El abogado recordó que en 2022 Cecodap documentó la realidad en el especial “Esclavizar para delinquir” y advirtió que el crimen organizado identifica y aprovecha vulnerabilidades, ofrece dinero o protección, genera relaciones de dependencia y también utiliza la amenaza, la coacción y la violencia.
“Si existían condiciones de vulnerabilidad en su familia, como ha señalado el Cicpc, no pueden utilizarse para responsabilizar a Maikel. Al contrario: un niño en mayor situación de vulnerabilidad requiere mayor protección del Estado”, planteó el abogado.
¿Maikel era el único?
Carlos Trapani alertó que si una organización criminal utilizaba a un niño de 10 años como garitero, es indispensable determinar si existen otros niños y adolescentes captados o utilizados por grupos criminales y protegerlos antes de que sea demasiado tarde.
“No basta con identificar y sancionar a quienes asesinaron a Maikel. Hay que evitar que otros niños recorran el mismo camino”, advirtió.
El asesinato de Maikel Hurtado, de 10 años, no puede analizarse únicamente como un hecho policial. La información oficial indica que fue captado por una organización criminal, utilizado como “garitero” y asesinado cuando decidió apartarse. Maikel era un niño. Antes de ser víctima de homicidio, ya era víctima de adultos que lo captaron y utilizaron para delinquir. En 2022, desde @cecodap documentamos esta realidad en Esclavizar para delinquir. Advertimos que no estamos simplemente ante niños que “deciden” incorporarse a una banda. El crimen organizado identifica y aprovecha vulnerabilidades, ofrece dinero o protección, genera relaciones de dependencia y también utiliza la amenaza, la coacción y la violencia. Por eso, si existían condiciones de vulnerabilidad en su familia, como ha señalado el CICPC, no pueden utilizarse para responsabilizar a Maikel. Al contrario: un niño en mayor situación de vulnerabilidad requiere mayor protección del Estado. Este caso obliga a preguntar: ¿cuánto tiempo estuvo siendo utilizado?, ¿qué señales existieron?, ¿alguna institución conocía su situación?, ¿qué respuestas se activaron? Y una pregunta es urgente: ¿Maikel era el único? Si una organización criminal utilizaba a un niño de 10 años como garitero, es indispensable determinar si existen otros niños y adolescentes captados o utilizados por grupos criminales y protegerlos antes de que sea demasiado tarde. No basta con identificar y sancionar a quienes asesinaron a Maikel. Hay que evitar que otros niños recorran el mismo camino. @REDHNNA
— Carlos Trapani (@carlosmtrapani) October 22, 2026
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