Los jóvenes que esperan votar en 2027 recibieron a Machado en la UCAB

El nombre de María Corina Machado se repetía una y otra vez. Sin importar el inclemente sol que se derramaba sobre la entrada del Aula Magna de la Universidad Católica Andrés Bello (UCAB), decenas de estudiantes aguardaban su llegada. Había jóvenes de distintas carreras y edades. Sonreían, improvisaban cánticos. Mantenían los teléfonos en alto y una expectativa que se parecía menos a la de una rueda de prensa que a la de un reencuentro.

No todos habían tenido la oportunidad de verla de cerca. Algunos todavía no habían podido votar en una elección presidencial, porque no tenían la edad reglamentaria o porque quisieron hacerlo en 2024, se inscribieron, pero no aparecían en el sistema. Sin embargo, en las respuestas de quienes esperaban a la dirigente opositora, aparecía una misma aspiración: vivir en democracia, participar en las decisiones del país y que el voto sea respetado.

«Es la esperanza», respondió Camila Soto, estudiante de Comunicación Social, cuando le preguntaron por qué había acudido a la concentración espontánea. «La generación de relevo quiere un cambio, quiere ver a una Venezuela libre, una Venezuela que nuestros papás vivieron y que nosotros también queremos la oportunidad de vivirla».

Soto, sin embargo, no llegó solo a expresar entusiasmo. También tenía una petición para Machado: «Claridad». Explicó que los jóvenes tenían expectativas, pero necesitaban certezas sobre el rumbo que seguiría el país. «Porque todos tenemos esperanzas, expectativas, pero queremos una base sólida. Que nos demuestre que vale esa confianza que estamos poniendo en ella».

Miguel Rodríguez, estudiante de Ingeniería Industrial, comparte carrera con Machado y la considera una inspiración. Su expectativa inmediata era poder inscribirse en el registro electoral y participar en unos comicios que aspira, se celebren en 2027. Sería la primera vez que expresaría su voluntad política a través del voto.

Esta jornada también tenía una dimensión personal para Gabriel González, expreso político e integrante del equipo de comunicaciones de Vente Venezuela. Su reencuentro con Machado ocurrió después de dos años separados por la persecución y la cárcel. «Fue indescriptible, un abrazo que nos debíamos desde hace dos años; ella en el exilio, yo preso», contó.

González dijo que la euforia de los estudiantes de la UCAB era la misma que había visto durante la caravana de regreso de Machado y en La Guaira el miércoles anterior: la de una dirigente que volvía a encontrarse con su gente. Pero consideró que esa energía debía canalizarse hacia una demanda concreta: elecciones libres.

“Daremos todo por la libertad”

La convocatoria estaba prevista para las 12:00 del mediodía. Machado llegó a la tarima del Aula Magna poco después de la 1:00 p.m. La esperaban en el recinto representantes de la directiva de Vente Venezuela así como autoridades universitarias, decanos, directores de escuela, profesores, dirigentes estudiantiles y líderes juveniles del partido.

El Aula Magna no se llenó, pero tuvo una buena asistencia. En la tarima colgaba un pendón negro con dos palabras escritas en azul: «Seamos Libres». Machado apareció con un traje de sastre color crema y un pin con la bandera venezolana en una de las solapas.

Los aplausos de los estudiantes y de los integrantes de Vente Venezuela interrumpieron por momentos la intervención, lo cual no es una reacción habitual en una rueda de prensa. La emoción también apareció cuando Machado hizo una pausa para agradecer a su familia. La voz se le quebró y los ojos se le aguaron mientras reconocía el acompañamiento y la resistencia de sus familiares durante el largo proceso. Dijo, como inciso, que no solía hacerlo.

Su primera intervención tuvo el tono de una declaración política, pero también el de un balance personal de los años de persecución, clandestinidad y exilio. «Estoy aquí y estamos aquí para darlo todo por la libertad de Venezuela. En este duro camino a la libertad los venezolanos nos hemos hecho mucho mejores: más recios, más nobles, más, sabios y hemos derribado las barreras que la tiranía impuso para separarnos. La nuestra ha sido una ruta de los imposibles, todo el camino nos decían que era imposible lograr lo propuesto (…) Y lo hemos hecho a la venezolana, y eso significa con generosidad, con nobleza y amor. Nuestra lucha siempre ha sido pacífica, aunque nos han dañado y humillado», expresó.

“El plan de Trump avanza”

Machado presentó el 28 de julio de 2024 y el 3 de enero de 2026 como dos momentos decisivos de la historia reciente del país. Definió la jornada electoral de 2024 como el «fundamento legal y moral» de lo ocurrido el 3 de enero, cuando Nicolás Maduro y su esposa fueron capturados por fuerzas estadounidenses.

En ese punto agradeció la actuación de Estados Unidos, que, según sus palabras, «abrió las compuertas a la libertad de Venezuela y permitió que Maduro enfrente la justicia». También reivindicó que aquella operación hizo posible su regreso, después de diez meses de exilio forzado, precedidos por un período de clandestinidad que primero se prolongó durante seis meses y luego se acercó a un año.

La dirigente sostuvo que su presencia en Venezuela y los acontecimientos de los últimos días demostraban que «el plan de tres fases que ha presentado el presidente Trump avanza». Afirmó que, después de unas horas en el país, «han quedado más claro los pasos» para avanzar hacia la transición y la realización de elecciones presidenciales en 2027.

Dijo que una de las tareas de su regreso era procurar que ese proceso fuera «ordenado y pacífico» y que atendiera las necesidades urgentes de los venezolanos que siguen sufriendo las consecuencias de la crisis.

«He regresado a movilizar a la sociedad, a fortalecer aún más las redes ciudadanas, a incorporar a todos los sectores y organizaciones políticas y civiles. Y para terminar una tarea y a cumplir un mandato», sentenció.

Reiteró que aunque no forma parte de la mesa de negociación auspiciada por Estados Unidos, espera que ese espacio permitiera alcanzar los objetivos planteados: designar un nuevo Tribunal Supremo de Justicia (TSJ), conformar un nuevo Consejo Nacional Electoral (CNE) y celebrar elecciones presidenciales. A su juicio, esas acciones podían ejecutarse en simultáneo y no tenían por qué ser secuenciales.

También reveló que no había tenido comunicación con la encargada del gobierno, Delcy Rodríguez, y que tampoco había recibido mensajes de Estados Unidos para animarla a reunirse con ella.

El regreso, bajo reserva

Una de las preguntas que quedó sin respuesta detallada fue cómo consiguió Machado regresar a Venezuela. La dirigente evitó revelar la ruta y las circunstancias de la operación para no poner en riesgo a quienes la ayudaron.

Agradeció especialmente al presidente de Panamá, José Raúl Mulino, a su familia y al canciller de ese país, pero insistió en que no divulgaría información que pudiera comprometer a quienes participaron en el traslado.

«El sistema de represión que ha perseguido, secuestrado y torturado a los venezolanos sigue en el poder. Y aunque muchas cosas ya han cambiado, esas personas siguen allí y su capacidad de retaliación sigue siendo una preocupación (…) Yo no voy a poner en riesgo a nadie, hay que proteger a quienes nos protegieron. Solo puedo decir que logré regresar a Venezuela con un equipo altamente competente, calificado, muchas personas ayudaron dentro y fuera del país, ellos saben quiénes son, fue algo estrictamente autónomo, organizado por nuestros equipos, algún día lo vamos a escribir», agregó.

La necesaria transparencia

El acuerdo petrolero con Estados Unidos, en el que está involucrado el empresario Alejandro Betancourt, también apareció entre los asuntos planteados durante la rueda de prensa. Machado dijo que no conocía los detalles del convenio y reclamó que se hiciera pública la información.

«Si algo le conviene a Venezuela, pero también a nuestros aliados, es un sistema de absoluta transparencia, en el cual los venezolanos puedan conocer hasta la última letra de todos los acuerdos que se lleven a cabo en el país», afirmó.

Según los organizadores, más de 120 medios de comunicación se acreditaron para la actividad. Quince periodistas fueron seleccionados para la ronda de preguntas, en su mayoría representantes de medios internacionales. Después se habilitaron otras dos intervenciones: una para la Alianza Rebelde Investiga (ARI), de la que forma parte Runrun.es, y otra para medios independientes.

La pregunta de la Alianza Rebelde Investiga abordó otro de los asuntos pendientes de la transición: la posibilidad de que una negociación permitiera a la oposición asumir el poder político mientras el chavismo conservara el control militar. También se le consultó por sus contactos actuales con integrantes de la Fuerza Armada Nacional Bolivariana.

Machado respondió que el secretario de Estado estadounidense había aclarado la ruta de reinstitucionalización que esperaban concretar con las elecciones de 2027. Aseguró además que sus contactos con ciudadanos de distintos sectores, incluidos integrantes de las Fuerzas Armadas y de los cuerpos policiales, reforzaban su convicción de que existía un sentimiento nacional a favor del cambio.

«Te puedo asegurar que los contactos que tenemos con ciudadanos de todos los sectores, incluyendo de las Fuerzas Armadas y de las policías, me hacen estar más convencida que nunca que esto es un sentimiento nacional, Nosotros necesitamos reconstruir completamente nuestros cuerpos de seguridad, pero dentro de ellos existen hombres y mujeres que han sido perseguidos y sometidos a humillación y persecución y que anhelan una Venezuela libre en la que puedan servir a la República y no a grupo criminal», aseguró.

La Guaira y la reconstrucción pendiente

Consultada sobre si acompañaría las exigencias de reivindicaciones económicas de los educadores y otros gremios en el corto plazo, Machado respondió que existía una conciencia clara entre los venezolanos de que, mientras el régimen permaneciera en el poder, ninguno de los problemas esenciales encontraría solución.

También habló de su reciente visita a La Guaira, el estado que sufrió el mayor impacto de los terremotos de junio. Dijo que los testimonios de sus habitantes la habían conmovido, en especial los de personas que habían perdido sus pertenencias y, aun así, se ofrecían para ayudar a reconstruir.

Sobre esa entidad, anunció que estaban estructurando un plan de reconstrucción integral que no se limitara a levantar edificaciones. La propuesta, explicó, buscaría atender las condiciones necesarias para que sus habitantes pudieran regresar a sus hogares o trasladarse a una zona que, en sus palabras, «tiene un potencial infinito».

*El periodismo en Venezuela se ejerce en un entorno hostil para la prensa, con decenas de instrumentos jurídicos dispuestos para el castigo de la palabra, especialmente las leyes “contra el odio”, “contra el fascismo” y “contra el bloqueo”. Este contenido está siendo publicado teniendo en consideración las amenazas y límites que, en consecuencia, se han impuesto a la divulgación de informaciones desde dentro del país.

En su primera rueda de prensa tras regresar a Venezuela, María Corina Machado volvió a su alma mater aupada por decenas de estudiantes que esperan una oportunidad para votar y vivir en democracia. La dirigente habló de elecciones presidenciales en 2027, defendió la ruta de transición y aseguró que regresó para movilizar a la sociedad
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El nombre de María Corina Machado se repetía una y otra vez. Sin importar el inclemente sol que se derramaba sobre la entrada del Aula Magna de la Universidad Católica Andrés Bello (UCAB), decenas de estudiantes aguardaban su llegada. Había jóvenes de distintas carreras y edades. Sonreían, improvisaban cánticos. Mantenían los teléfonos en alto y una expectativa que se parecía menos a la de una rueda de prensa que a la de un reencuentro.

No todos habían tenido la oportunidad de verla de cerca. Algunos todavía no habían podido votar en una elección presidencial, porque no tenían la edad reglamentaria o porque quisieron hacerlo en 2024, se inscribieron, pero no aparecían en el sistema. Sin embargo, en las respuestas de quienes esperaban a la dirigente opositora, aparecía una misma aspiración: vivir en democracia, participar en las decisiones del país y que el voto sea respetado.

«Es la esperanza», respondió Camila Soto, estudiante de Comunicación Social, cuando le preguntaron por qué había acudido a la concentración espontánea. «La generación de relevo quiere un cambio, quiere ver a una Venezuela libre, una Venezuela que nuestros papás vivieron y que nosotros también queremos la oportunidad de vivirla».

Soto, sin embargo, no llegó solo a expresar entusiasmo. También tenía una petición para Machado: «Claridad». Explicó que los jóvenes tenían expectativas, pero necesitaban certezas sobre el rumbo que seguiría el país. «Porque todos tenemos esperanzas, expectativas, pero queremos una base sólida. Que nos demuestre que vale esa confianza que estamos poniendo en ella».

Miguel Rodríguez, estudiante de Ingeniería Industrial, comparte carrera con Machado y la considera una inspiración. Su expectativa inmediata era poder inscribirse en el registro electoral y participar en unos comicios que aspira, se celebren en 2027. Sería la primera vez que expresaría su voluntad política a través del voto.

Esta jornada también tenía una dimensión personal para Gabriel González, expreso político e integrante del equipo de comunicaciones de Vente Venezuela. Su reencuentro con Machado ocurrió después de dos años separados por la persecución y la cárcel. «Fue indescriptible, un abrazo que nos debíamos desde hace dos años; ella en el exilio, yo preso», contó.

González dijo que la euforia de los estudiantes de la UCAB era la misma que había visto durante la caravana de regreso de Machado y en La Guaira el miércoles anterior: la de una dirigente que volvía a encontrarse con su gente. Pero consideró que esa energía debía canalizarse hacia una demanda concreta: elecciones libres.

“Daremos todo por la libertad”

La convocatoria estaba prevista para las 12:00 del mediodía. Machado llegó a la tarima del Aula Magna poco después de la 1:00 p.m. La esperaban en el recinto representantes de la directiva de Vente Venezuela así como autoridades universitarias, decanos, directores de escuela, profesores, dirigentes estudiantiles y líderes juveniles del partido.

El Aula Magna no se llenó, pero tuvo una buena asistencia. En la tarima colgaba un pendón negro con dos palabras escritas en azul: «Seamos Libres». Machado apareció con un traje de sastre color crema y un pin con la bandera venezolana en una de las solapas.

Los aplausos de los estudiantes y de los integrantes de Vente Venezuela interrumpieron por momentos la intervención, lo cual no es una reacción habitual en una rueda de prensa. La emoción también apareció cuando Machado hizo una pausa para agradecer a su familia. La voz se le quebró y los ojos se le aguaron mientras reconocía el acompañamiento y la resistencia de sus familiares durante el largo proceso. Dijo, como inciso, que no solía hacerlo.

Su primera intervención tuvo el tono de una declaración política, pero también el de un balance personal de los años de persecución, clandestinidad y exilio. «Estoy aquí y estamos aquí para darlo todo por la libertad de Venezuela. En este duro camino a la libertad los venezolanos nos hemos hecho mucho mejores: más recios, más nobles, más, sabios y hemos derribado las barreras que la tiranía impuso para separarnos. La nuestra ha sido una ruta de los imposibles, todo el camino nos decían que era imposible lograr lo propuesto (…) Y lo hemos hecho a la venezolana, y eso significa con generosidad, con nobleza y amor. Nuestra lucha siempre ha sido pacífica, aunque nos han dañado y humillado», expresó.

“El plan de Trump avanza”

Machado presentó el 28 de julio de 2024 y el 3 de enero de 2026 como dos momentos decisivos de la historia reciente del país. Definió la jornada electoral de 2024 como el «fundamento legal y moral» de lo ocurrido el 3 de enero, cuando Nicolás Maduro y su esposa fueron capturados por fuerzas estadounidenses.

En ese punto agradeció la actuación de Estados Unidos, que, según sus palabras, «abrió las compuertas a la libertad de Venezuela y permitió que Maduro enfrente la justicia». También reivindicó que aquella operación hizo posible su regreso, después de diez meses de exilio forzado, precedidos por un período de clandestinidad que primero se prolongó durante seis meses y luego se acercó a un año.

La dirigente sostuvo que su presencia en Venezuela y los acontecimientos de los últimos días demostraban que «el plan de tres fases que ha presentado el presidente Trump avanza». Afirmó que, después de unas horas en el país, «han quedado más claro los pasos» para avanzar hacia la transición y la realización de elecciones presidenciales en 2027.

Dijo que una de las tareas de su regreso era procurar que ese proceso fuera «ordenado y pacífico» y que atendiera las necesidades urgentes de los venezolanos que siguen sufriendo las consecuencias de la crisis.

«He regresado a movilizar a la sociedad, a fortalecer aún más las redes ciudadanas, a incorporar a todos los sectores y organizaciones políticas y civiles. Y para terminar una tarea y a cumplir un mandato», sentenció.

Reiteró que aunque no forma parte de la mesa de negociación auspiciada por Estados Unidos, espera que ese espacio permitiera alcanzar los objetivos planteados: designar un nuevo Tribunal Supremo de Justicia (TSJ), conformar un nuevo Consejo Nacional Electoral (CNE) y celebrar elecciones presidenciales. A su juicio, esas acciones podían ejecutarse en simultáneo y no tenían por qué ser secuenciales.

También reveló que no había tenido comunicación con la encargada del gobierno, Delcy Rodríguez, y que tampoco había recibido mensajes de Estados Unidos para animarla a reunirse con ella.

El regreso, bajo reserva

Una de las preguntas que quedó sin respuesta detallada fue cómo consiguió Machado regresar a Venezuela. La dirigente evitó revelar la ruta y las circunstancias de la operación para no poner en riesgo a quienes la ayudaron.

Agradeció especialmente al presidente de Panamá, José Raúl Mulino, a su familia y al canciller de ese país, pero insistió en que no divulgaría información que pudiera comprometer a quienes participaron en el traslado.

«El sistema de represión que ha perseguido, secuestrado y torturado a los venezolanos sigue en el poder. Y aunque muchas cosas ya han cambiado, esas personas siguen allí y su capacidad de retaliación sigue siendo una preocupación (…) Yo no voy a poner en riesgo a nadie, hay que proteger a quienes nos protegieron. Solo puedo decir que logré regresar a Venezuela con un equipo altamente competente, calificado, muchas personas ayudaron dentro y fuera del país, ellos saben quiénes son, fue algo estrictamente autónomo, organizado por nuestros equipos, algún día lo vamos a escribir», agregó.

La necesaria transparencia

El acuerdo petrolero con Estados Unidos, en el que está involucrado el empresario Alejandro Betancourt, también apareció entre los asuntos planteados durante la rueda de prensa. Machado dijo que no conocía los detalles del convenio y reclamó que se hiciera pública la información.

«Si algo le conviene a Venezuela, pero también a nuestros aliados, es un sistema de absoluta transparencia, en el cual los venezolanos puedan conocer hasta la última letra de todos los acuerdos que se lleven a cabo en el país», afirmó.

Según los organizadores, más de 120 medios de comunicación se acreditaron para la actividad. Quince periodistas fueron seleccionados para la ronda de preguntas, en su mayoría representantes de medios internacionales. Después se habilitaron otras dos intervenciones: una para la Alianza Rebelde Investiga (ARI), de la que forma parte Runrun.es, y otra para medios independientes.

La pregunta de la Alianza Rebelde Investiga abordó otro de los asuntos pendientes de la transición: la posibilidad de que una negociación permitiera a la oposición asumir el poder político mientras el chavismo conservara el control militar. También se le consultó por sus contactos actuales con integrantes de la Fuerza Armada Nacional Bolivariana.

Machado respondió que el secretario de Estado estadounidense había aclarado la ruta de reinstitucionalización que esperaban concretar con las elecciones de 2027. Aseguró además que sus contactos con ciudadanos de distintos sectores, incluidos integrantes de las Fuerzas Armadas y de los cuerpos policiales, reforzaban su convicción de que existía un sentimiento nacional a favor del cambio.

«Te puedo asegurar que los contactos que tenemos con ciudadanos de todos los sectores, incluyendo de las Fuerzas Armadas y de las policías, me hacen estar más convencida que nunca que esto es un sentimiento nacional, Nosotros necesitamos reconstruir completamente nuestros cuerpos de seguridad, pero dentro de ellos existen hombres y mujeres que han sido perseguidos y sometidos a humillación y persecución y que anhelan una Venezuela libre en la que puedan servir a la República y no a grupo criminal», aseguró.

La Guaira y la reconstrucción pendiente

Consultada sobre si acompañaría las exigencias de reivindicaciones económicas de los educadores y otros gremios en el corto plazo, Machado respondió que existía una conciencia clara entre los venezolanos de que, mientras el régimen permaneciera en el poder, ninguno de los problemas esenciales encontraría solución.

También habló de su reciente visita a La Guaira, el estado que sufrió el mayor impacto de los terremotos de junio. Dijo que los testimonios de sus habitantes la habían conmovido, en especial los de personas que habían perdido sus pertenencias y, aun así, se ofrecían para ayudar a reconstruir.

Sobre esa entidad, anunció que estaban estructurando un plan de reconstrucción integral que no se limitara a levantar edificaciones. La propuesta, explicó, buscaría atender las condiciones necesarias para que sus habitantes pudieran regresar a sus hogares o trasladarse a una zona que, en sus palabras, «tiene un potencial infinito».

*El periodismo en Venezuela se ejerce en un entorno hostil para la prensa, con decenas de instrumentos jurídicos dispuestos para el castigo de la palabra, especialmente las leyes “contra el odio”, “contra el fascismo” y “contra el bloqueo”. Este contenido está siendo publicado teniendo en consideración las amenazas y límites que, en consecuencia, se han impuesto a la divulgación de informaciones desde dentro del país.

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