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Gobierno de Maduro considera que nuevas sanciones de EEUU agreden al sistema de la ONU
La Casa Blanca acusa a Maduro de violar el embargo de armas que pesa sobre Irán

El gobierno de Nicolás Maduro aseguró este 21 de septiembre que las nuevas sanciones anunciadas por EE.UU. contra Maduro, el Ministerio iraní de Defensa y 27 entidades e individuos relacionados con el programa nuclear de ese país, son en realidad una campaña de agresiones contra el sistema multilateral de Naciones Unidas.

“Venezuela rechaza y denuncia ante la comunidad internacional una nueva agresión por parte del Gobierno de EE.UU. al anunciar, sin fundamento alguno, pretendidas sanciones unilaterales (…) como parte de una campaña sostenida de agresiones contra (…) Irán, Venezuela y fundamentalmente contra todo el sistema multilateral de las Naciones Unidas”, reza un comunicado de la Cancillería.

El Gobierno de EE.UU. anunció este mismo lunes esas sanciones y acusan a Maduro de violar el embargo de armas que pesa sobre Irán.

“No importa quién seas, si violas el embargo a Irán, te enfrentarás a sanciones”, advirtió en una rueda de prensa el secretario de Estado de EE.UU., Mike Pompeo.

El jefe de la diplomacia estadounidense aseguró que las sanciones se producen al amparo de la ONU, si bien la decisión tiene una base jurídica cuestionada y cuenta con la oposición del resto de potencias del Consejo de Seguridad.

De hecho, el domingo Francia, Alemania y el Reino Unido rebatieron la decisión unilateral de EE.UU. de restablecer el sábado todas las sanciones internacionales contra Irán y recalcaron que, a su juicio, las sanciones siguen sin efecto porque Washington abandonó en 2018 el pacto nuclear que se firmó con Teherán en 2015.

En este sentido, Venezuela considera que EE.UU. “incurre en un intento más por desconocer la institucionalidad de Naciones Unidas” y “en particular de su Consejo de Seguridad, al anunciar en falso la supuesta reactivación de medidas coercitivas contra Irán de manera ilegal y unilateral”.

Al respecto, asegura que estas decisiones cuentan “con la expresa negativa de 13 de los 15 miembros del mencionado Consejo y del propio secretario general de la ONU”.

“Esta nueva acción contra el multilateralismo confirma que la élite dominante de Estados Unidos no guarda respeto alguno por las decisiones conjuntas, necesarias para preservar la paz y la seguridad internacionales”, añade el comunicado de la Cancillería venezolana.

Frente a esa situación, afirman que “Venezuela ratifica su compromiso irreductible con las Naciones Unidas y su apego a las decisiones tomadas legal y colectivamente en el seno de esta Organización”.

“Asimismo, Venezuela, como Estado independiente, reafirma que ninguna acción intimidatoria y arrogante del Gobierno de EEUU impedirá que ejerza su derecho soberano a establecer relaciones económicas y comerciales libremente con la República Islámica de Irán”, concluye.

Maduro espera tener un
Dijo que desde hace semanas el país pasa por una fase de la pandemia en la que “coincide el número de altas médicas con el de casos diarios”, por lo que espera que se logre “ir disminuyendo el número de casos diarios con la prevención, con la protección de la familia”

Nicolás Maduro aseguró este 20 de septiembre que espera que la pandemia de COVID-19 en el país entre en una situación de “efectivo control” entre octubre y diciembre.

“Podríamos lograr una situación de control, de equilibrio favorable, es lo que estamos buscando en este mes de septiembre para avanzar en el último trimestre en una situación de efectivo control de la pandemia en octubre-noviembre-diciembre”, dijo durante un acto de gobierno transmitido por Venezolana de Televisión (VTV).

Según detalló, desde hace semanas el país pasa por una fase de la pandemia en la que “coincide el número de altas médicas con el de casos diarios”, por lo que espera que se logre “ir disminuyendo el número de casos diarios con la prevención, con la protección de la familia”.

Todo ello con el objetivo de “aumentar las altas médicas un poco más” y llegar así a esa “situación de control, de equilibrio favorable” en septiembre.

Por su parte, el ministro de Salud, Carlos Alvarado, explicó que en las últimas cuatro semanas el país ha aplanado la curva de contagios para entrar en una situación de “meseta” en las últimas cuatro semanas.

“Comenzó un descenso lento pero real de los casos, pero hay algunos otros estados que han comenzado un crecimiento” como Aragua, Carabobo, Yaracuy o Táchira.

Alvarado reiteró que Venezuela tiene convenios con Rusia y “es posible que en los próximos meses” el país pueda participar en la fase 3 de la vacuna Sputnik V, desarrollada en ese país.

Acerca de esa cooperación, Maduro aseguró que en Venezuela se está “trabajando de manera profesional, científica, seria” y subrayó que tiene “mucha fe” en que haya una vacuna

Por otra parte, Maduro desveló que en las últimas 24 horas fueron detectados 612 casos de transmisión comunitaria y 95 “importados” por migrantes venezolanos retornados de Colombia, lo que supone 707 en total.

Frente a esos números, aseguró que la curva de contagios “se va aplanando”.

Venezuela registra otras 10 muertes por COVID-19 y supera los 65.000 contagios #18Sep
El total de muertes por la pandemia se ubica en 530

Venezuela registró este 18 de septiembre 10 muertes por la COVID-19 y 890 nuevos contagios, con lo que el total de casos se ubica en 65.174, informó el ministro de Comunicación e Información, Freddy Ñáñez.

En declaración al canal estatal VTV, el ministro explicó que entre los fallecidos hay seis hombres con edades comprendidas entre los 47 y los 83 años, así como cuatro mujeres de entre 46 y 80 años.

Sobre las ocupaciones de los fallecidos, indicó que había un transportista, una enfermera, un militar retirado, un agente policial, dos amas de casa, entre otros.

Con esta decena de decesos, el total de muertes por la pandemia en Venezuela se ubica en 530.

Ñáñez también informó sobre los 890 nuevos casos de coronavirus, de los cuales, dijo, 724 se produjeron por “transmisión comunitaria”, principalmente en Caracas, en Miranda y en Yaracuy.

El resto, 166, se computaron como contagios “importados”, como registra el Gobierno a los venezolanos que retornan infectados a su país y que son retenidos durante semanas en las fronteras terrestres o en hoteles bajo cuarentena supervisada.

Todos estos casos “internacionales”, señaló el ministro, son procedentes de Colombia e ingresaron al país a través de los estados fronterizos Zulia, Apure y Táchira.

Ñánez indicó que del total de contagios contabilizados desde marzo, cuando se detectaron los primeros casos de coronavirus en el país, menos de 11.000 quedan activos y solo 160 de ellos presentan insuficiencia respiratoria aguda.

Nicolás Maduro dijo el domingo que los contagios, ubicados en una media de 1.000 diarios, están controlados, al tiempo que auguró que empezarían a disminuir a fin de mes.

Sin embargo, la Academia de Ciencias Físicas, Matemáticas y Naturales alertó esta semana de que la pandemia puede empeorar en los próximos meses con 14.000 infecciones diarias en caso de que no se reduzca “significativamente” la tasa de contagio en las siguientes semanas.

El Gobierno ha asegurado en los últimos días que está preparando la vuelta a la normalidad y por ello ha supervisado la implementación de protocolos para evitar contagios en terminales terrestres y aeroportuarios, así como en balnearios públicos.

EEUU y Brasil coinciden en que Venezuela verá
Mike Pompeo, jefe de la diplomacia del gobierno de Donald Trump, dijo que “nadie puede predecir cuándo será ese día [de la salida de Maduro], pero llegará”

El secretario de Estado estadounidense, Mike Pompeo, y el canciller brasileño, Ernesto Araújo, coincidieron este 18 de septiembre en que Venezuela verá “la caída del régimen” de Nicolás Maduro, aunque no se arriesgaron a predecir cuándo.

“La pregunta de cuándo se irá Maduro sólo se puede responder el día que se vaya”, dijo Pompeo en una rueda de prensa junto a Araújo en la ciudad de Boa Vista, capital del estado brasileño de Roraima, fronterizo con Venezuela y al que en los últimos dos años llegaron unos 200.000 venezolanos que huyeron de la crisis en su país.

“Nadie puede predecir cuándo será ese día, pero llegará el día”, agregó el jefe de la diplomacia del Gobierno de Donald Trump con la aprobación del canciller brasileño, quien insistió en tildar al Gobierno venezolano de “tiránico”, “dictatorial” y “criminal”.

Pompeo dijo haberse emocionado en una visita que hizo junto a Araújo a un centro de acogida de venezolanos en Boa Vista, a donde llegó en el marco de una gira que le llevó antes a Surinam y Guayana y que seguirá en Bogotá, hacia donde viajó tras la rueda de prensa.

“Son personas que quieren lo que todos los seres humanos quieren: dignidad. Quieren una Venezuela democrática, pacífica y soberana a la que llamar hogar, donde ellos y sus hijos tengan trabajo y puedan vivir con esa dignidad”, declaró el funcionario estadounidense.

Pompeo explicó que el Gobierno de Trump se dispone a aumentar la ayuda que otorga para la atención a los países que han acogido a los millones de venezolanos que han salido de su país y calculó que será elevada en unos 348 millones de dólares, para llegar a un total de casi 1.000 millones de dólares desde que comenzó a distribuirse.

Según Araújo, Estados Unidos y Brasil comparten el mismo ideal de “democracia y libertad” y se proponen seguir cooperando en la “lucha por esos valores” en la “nueva globalización” que, en su opinión, se dará una vez que el mundo supere la pandemia de coronavirus.

La gira del secretario de Estado coincide con la divulgación de un duro informe de una misión especial de la ONU sobre violaciones de derechos humanos en Venezuela, que según el Gobierno brasileño, “contribuye en mucho para responsabilizar al régimen dictatorial de Nicolás Maduro, que continúa sofocando a la democracia”.

El informe fue presentado este miércoles en Ginebra y denuncia graves violaciones de los derechos humanos “altamente” coordinadas “conforme a políticas de Estado y como parte de un tipo de conducta generalizada y sistemática, por lo cual llegan a ser crímenes contra la humanidad”.

Ese informe fue citado por ambos ministros, aunque Araújo fue mucho más contundente y aseguró que “muestra la tragedia del pueblo venezolano” y es “una prueba de que Maduro ha cometido crímenes de lesa humanidad” y dirige “un régimen autoritario y terrible”.

Aún cuando coincidieron en que Maduro “debe irse”, un objetivo por el que Brasil y Estados Unidos trabajan desde hace años sin mucho éxito, Pompeo y Araújo también reiteraron que los propios venezolanos deberán encontrar una salida para esa situación.

“Tenemos certeza de que los venezolanos sabrán encontrar esos caminos hacia la libertad, pero la comunidad internacional deberá ayudarlos” y seguir “trabajando en las cuestiones humanitarias”, dijo el canciller brasileño.

Asimismo, y pese a las rencillas desatadas durante las últimas semanas en el seno de la oposición venezolana, que ha ahondado sus divisiones, ambos ratificaron el reconocimiento de Estados Unidos y Brasil del líder opositor Juan Guaidó como presidente “legítimo” de Venezuela.

“Apoyar a Juan Guaidó no es solamente apoyar a un joven líder valiente, sino también apoyar al derecho constitucional contra la fuerza. El régimen tiene las armas y cualquier persona del mundo que defienda un proyecto democrático frente a la fuerza bruta siempre merecerá apoyo”, declaró Araújo.

Alemania exige a Venezuela que respete los derechos humanos
Alemania se suma a la postura del grupo internacional de contacto (GIC), que consideró que actualmente no se dan las condiciones en Venezuela para que el 6 de diciembre, como ha propuesto el gobierno, se celebren elecciones transparentes, inclusivas, libres y justas

Alemania exigió este 18 de septiembre al gobierno de Nicolás Maduro que respete los derechos humanos en su país, a raíz del informe presentado por una misión internacional de la ONU.

La portavoz del Ministerio de Exteriores, Maria Adebahr, aseguró en una rueda de prensa ordinaria que Alemania condena además las violaciones que recoge el documento, según el cual el presidente venezolano, Nicolás Maduro, y otras altas autoridades del país han incurrido en crímenes de lesa humanidad.

“Condenamos las violaciones de los derechos humanos en Venezuela y exigimos que se respeten los derechos humanos”, aseguró Adebahr.

La portavoz indicó asimismo que Alemania se suma a la postura del grupo internacional de contacto (GIC), que este viernes consideró que actualmente no se dan las condiciones en Venezuela para que el 6 de diciembre, como ha propuesto el gobierno, se celebren elecciones transparentes, inclusivas, libres y justas.

El GIC indicó en un comunicado que no hay tiempo suficiente para eliminar todos los obstáculos que dificultarían unos comicios con estándares democráticos.

“Esa es la opinión de la ONU, la opinión de la Unión Europea (UE) y también la nuestra”, aseguró Adebahr.

La misión internacional de la ONU concluyó en su informe que Maduro y sus ministros del Interior y Defensa, Néstor Reverol y Vladimir Padrino, fueron los responsables últimos de graves crímenes cometidos por las fuerzas de seguridad del país.

El informe documenta una serie de delitos de lesa humanidad y asegura tener “bases razonables” para asegurar que “las autoridades del Estado -tanto a nivel presidencial como ministerial- ejercían poder y supervisión sobre las fuerzas de seguridad civiles y militares, y las agencias identificadas como autoras de las violaciones y crímenes documentados”.

Grupo Internacional de Contacto cree que las elecciones en Venezuela no serían libres
En un comunicado, el grupo pidió eliminar los obstáculos para la participación política en las elecciones legislativas, previstas para el 6 de diciembre, lo que incluye el “respeto por el mandato constitucional” de la “democráticamente elegida” Asamblea Nacional o “devolver el control de los partidos políticos a sus legítimos administradores”

El Grupo Internacional de Contacto auspiciado por la Unión Europea (UE) para favorecer una salida negociada a la crisis venezolana consideró este jueves que el país no cumple “en este momento” las condiciones para celebrar unas elecciones “transparentes, inclusivas, libres y justas”.

La reunión del grupo, a nivel ministerial y por vía telemática, estuvo presidida por el alto representante de la UE para la Política Exterior, Josep Borrell, quien informó a los participantes de sus últimos contactos con las diferentes partes en Venezuela y del empeoramiento de la situación humanitaria en el país, en particular en el contexto de la pandemia de COVID-19.

En un comunicado, el grupo pidió eliminar los obstáculos para la participación política en las elecciones legislativas, previstas para el 6 de diciembre, lo que incluye el “respeto por el mandato constitucional” de la “democráticamente elegida” Asamblea Nacional o “devolver el control de los partidos políticos a sus legítimos administradores”.

También el cese de las descalificaciones y la persecución de líderes políticos, la total restauración de los derechos de sus candidatos para una participación política equitativa, una actualización integral del registro de votantes -incluyendo a los jóvenes y los venezolanos en el extranjero- o un acceso sin restricciones para todos los medios de comunicación.

Por otra parte, el grupo celebró que Venezuela haya llamado a la comunidad internacional a observar las elecciones, como una “garantía fundamental de transparencia, libertad y justicia de cualquier proceso electoral futuro”.

En cambio, lamentó que el actual calendario electoral “no permite el despliegue de una misión de observación electoral ni deja suficiente tiempo y espacio político para que las partes negocien las condiciones para unos comicios libres y justos”.

Así, el grupo de contacto reclamó unas “condiciones mínimas garantizadas de credibilidad, transparencia e inclusividad” en el proceso electoral.

Subrayó que una solución sostenible a la crisis venezolana solo puede ser “política, pacífica y democrática”.

En esta reunión participó por primera vez Argentina como miembro pleno, mientras que Bolivia salió del mismo.

Arreaza sobre informe de la ONU:
Reiteró que el Ejecutivo de Maduro no reconoce “ningún mecanismo politizado e inquisidor, creado con fines ideológicos por países con pésimos récords en DDHH, para agredir a Venezuela y tratar de dañar la relación con la Oficina de la alta comisionada” 

El gobierno de Venezuela rechazó, “por estar plagado de falsedades”, el informe que presentó una Misión Internacional de la Organización de Naciones Unidas (ONU) según el cual el presidente Nicolás Maduro y otras altas autoridades del país han incurrido en crímenes de lesa humanidad.

“Un informe plagado de falsedades, elaborado a distancia, sin rigor metodológico alguno, por una misión fantasma dirigida contra Venezuela y controlada por gobiernos subordinados a Washington”, dijo en Twitter el canciller venezolano, Jorge Arreaza, en la primera reacción del Gobierno a estos señalamientos.

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“Nuestra cooperación con el Consejo de DDHH de la ONU se ha generado de manera coordinada y constructiva con la Oficina de la Alta Comisionada. Los avances han sido notorios y así lo ha reconocido Bachelet al anunciar la renovación de nuestra relación”, agregó el jefe de la diplomacia de la llamada revolución bolivariana.

Sin embargo, el Ejecutivo venezolano incumplió las recomendaciones de los informes de Bachelet y rechazó su contenido, excepto en los puntos en los que se refiere a los avances y mejoras del país, por lo que las declaraciones de Arreaza chocas con las hechas anteriormente por el Gobierno de Maduro.

La Misión Internacional en cuestión, a la que la ONU encargó investigar la situación de derechos humanos en Venezuela, ha concluido que Maduro y sus ministros del Interior y Defensa están involucrados en graves crímenes cometidos por las fuerzas de seguridad del país.

El informe publicado hoy por esa Misión ofrece amplia información “que demuestra que las autoridades del Estado -tanto a nivel presidencial como ministerial- ejercían poder y supervisión sobre las fuerzas de seguridad civiles y militares, y las agencias identificadas como autoras de las violaciones y crímenes documentados”.

“La Misión tiene bases razonables para creer que tanto el presidente como los ministros del Interior (Néstor Reverol) y de Defensa (Vladimir Padrino) contribuyeron a la comisión de los crímenes documentados en este informe”, se señala en las conclusiones de la investigación.

Las graves violaciones de los derechos humanos denunciadas fueron perpetradas en operaciones realizadas por toda la gama de entidades de seguridad estatal en Venezuela: la Fuerza Armada Nacional Bolivariana (FANB), incluida la Guardia Nacional Bolivariana (GNB); y la Policía Nacional Bolivariana (PNB) y las Fuerzas de Acción Especial (FAES).

También figuran el Cuerpo de Investigaciones Científicas, Penales y Criminalísticas (CICPC), el Servicio Nacional de Inteligencia (SEBIN), la Dirección General de Contrainteligencia Militar (DGCIM) y las fuerzas policiales estatales y municipales.

Guterres pide a Venezuela que se tome en serio informe sobre graves crímenes
El documento fue hecho público en Ginebra y señala a Nicolás Maduro, a sus ministros del Interior y de Defensa y a los altos mandos militares, policiales y de inteligencia entre los responsables de violaciones de los derechos humanos tan graves que, en ciertos casos, constituyen crímenes contra la humanidad

El jefe de la ONU, António Guterres, urgió a las autoridades venezolanas a tomarse “muy en serio” el informe de la Misión Internacional de Investigación, encargada por la ONU para documentar la situación en el país, en el que se acusa al Gobierno y a los organismos de seguridad estatales de cometer crímenes de lesa humanidad.

Guterres, consultado al respecto en una conferencia de prensa, consideró que el informe es “muy preocupante”.

El documento fue hecho público este miércoles en Ginebra y señala al presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, a sus ministros del Interior y Defensa, y a los altos mandos militares, policiales y de inteligencia entre los responsables de violaciones de los derechos humanos tan graves que, en ciertos casos, constituyen crímenes contra la humanidad.

Según la investigación, los crímenes más comunes cometidos por las fuerzas de seguridad desde 2014 han sido ejecuciones extrajudiciales, desapariciones forzadas, detenciones arbitrarias y torturas, dirigidas a tres grupos en particular: manifestantes, ciudadanos opositores o percibidos como tales y supuestos delincuentes.

La presidenta de la Misión, Marta Valiñas, dijo que su equipo -compuesto por otros dos miembros y un equipo técnico de apoyo- revisó 2.500 incidentes que involucraron 4.600 asesinatos “cometidos por las fuerzas de seguridad, y que podemos considerar ejecuciones extrajudiciales”.

Las principales entidades involucradas en los crímenes son la Policía Nacional Bolivariana (PNB) y en particular las Fuerzas de Acción Especial (FAES), el Servicio Nacional de Inteligencia (SEBIN), la Dirección General de Contrainteligencia Militar (DGCIM), así como la Fuerza Armada Nacional Bolivariana (FANB), incluida la Guardia Nacional Bolivariana (GNB).

Mientras, Guterres destacó como un acontecimiento “positivo” el que el Gobierno venezolano haya renovado recientemente su acuerdo de cooperación con la Oficina de Derechos Humanos de la ONU que dirige la alta comisionada Michelle Bachelet, y aceptado que sus funcionarios en el país tengan una mayor autonomía jurídica.

Preguntado por la invitación hecha por Venezuela a la organización para que observe las elecciones legislativas previstas para el próximo 6 de diciembre, el secretario general recordó que la ONU sólo puede asumir este tipo de tareas si así se lo encarga la Asamblea General o el Consejo de Seguridad, por lo que todo depende de esos órganos en los que están representados los países.