Liz Gazcón, autor en Runrun

Liz Gazcón

#MonitorDeVíctimasLara | Dos hombres desaparecieron de una fiesta y los encontraron muertos en una carretera
Carlos Alberto Torres Piña y Carlos Leonel Posada se ausentaron para ir a comprar perros calientes a tres cuadras de la casa de sus amigos, pero no volvieron

@LizGascon

Carlos Alberto Torres Piña, de 27 años de edad, y Carlos Leonel Posada, de 24 años, fueron asesinados la madrugada del domingo 20 de marzo después de que salieron de una fiesta en el barrio Primero de Mayo de Quíbor, en el estado Lara. Sus cuerpos fueron abandonados en la carretera de Yogore, un caserío situado a 20 kilómetros de distancia del lugar donde estaban celebrando con sus amigos la noche anterior, relataron dos familiares a Monitor de Víctimas.

Torres y Posada desaparecieron el sábado 19 de marzo entre las 8:00 y las 9:00 de la noche. Los hombres se ausentaron de la fiesta para ir a comprar perros calientes a tres cuadras de la casa de sus amigos, pero no volvieron. “Salieron solo ellos dos y nunca regresaron. No sabemos qué pasó”, comentó la novia de Torres, con quien él residía en el barrio Primero de Mayo.

Después de varias horas sin conocer el paradero de las víctimas ni lograr contactarlos por teléfono, la mujer publicó un estado de WhatsApp con una foto de él y un mensaje que decía cuánto lo extrañaba. El lunes 21 a las 3:00 de la mañana, un conocido de Torres que vive en Perú le escribió a su pareja que este había muerto. “Me avisó que al Niño —como lo apodaban— lo habían matado y lo encontraron en la vía a Yogore”, agregó.

La familia de Posada también se enteró de su asesinato la madrugada de este lunes. Posada residía en el sector La Florencia de Quíbor. “Él se fue a la fiesta el sábado, a las 7:00 de la noche, y de ahí no se supo más nada de ellos”, sostuvo una prima de la víctima.

Los cuerpos de Torres y Posada fueron encontrados el domingo 20 a orillas de la carretera. Ambos tenían disparos en la cabeza, declaró a Monitor de Víctimas una fuente del Cuerpo de Investigaciones Científicas, Penales y Criminalísticas (Cicpc). Los jóvenes habrían sido asesinados entre las 4:00 y las 5:00 de la mañana de ese mismo día, indicó el funcionario.

*También puede leer: #MonitorDeVíctimasZulia | Mató a su esposa y después se suicidó

Los familiares de Torres Piña y Posada reconocieron los cuerpos la tarde del lunes 21 de marzo en la morgue del Hospital Central Antonio María Pineda de Barquisimeto.

“Los muchachos estaban muy golpeados. Carlos Leonel tenía su cédula y su teléfono en el bolsillo”, detalló su prima.

La pareja de Torres mencionó que él era agricultor y tenía una medida de arresto domiciliario en la casa de ella desde hacía siete meses por el delito de droga. Había pasado más de dos años preso en los calabozos del Cicpc de Quíbor. Posada, entre tanto, estaba desempleado y vivía con su mamá y su hermana.

El Cicpc investiga el móvil de la muerte. Hasta la fecha de publicación de esta nota, no hay información de los presuntos implicados en el doble asesinato ni el tipo de arma utilizada.

#MonitorDeVíctimas | La violencia intrafamiliar aumentó durante el confinamiento por COVID-19
La ONG Observatorio Venezolano de Violencia señaló que 28 niños y adolescentes fueron asesinados en 2021 en Caracas y Lara

@LizGascon

En el año 2021 se registraron 21 asesinatos de niños, adolescentes y jóvenes en el Área Metropolitana de Caracas y 7 infanticidios en el estado Lara, revela un estudio del Observatorio Venezolano de Violencia (OVV) presentado el martes 22 de febrero en el foro virtual “Violencia estructural en la familia en la crisis humanitaria”.

La profesora Iris Amelia Rosas, coordinadora del OVV, señaló que 8 de las 21 muertes violentas que contabilizaron en la región capital ocurrieron en intervenciones policiales en parroquias donde actúan grupos criminales: Petare, Baruta, El Valle, Fila de Mariches, La Vega, San Agustín, San Juan y Sucre. Las víctimas eran jóvenes y adolescentes. Aunque las muertes fueron reportadas por las autoridades como resistencia a la autoridad, hay familias que denunciaron que se trató de presuntas ejecuciones extrajudiciales.

Entre los tipos de violencia extendida y sufrida por los niños, niñas y adolescentes en el país, la organización no gubernamental identifica los homicidios, violaciones, agresiones graves y suicidios; pero hay otros delitos menos conocidos debido a que no se denuncian, como la inseguridad alimentaria, el abuso sexual, la tortura, agresiones menos graves, violencia psicológica, intentos de suicidio, no escolarización, desaparición y explotación sexual, que van en aumento, advirtió el sociólogo Carlos Meléndez, coordinador del OVV capítulo Lara.

“La violencia contra niños, niñas y adolescentes se expresa de diferentes formas. Los niños mayores de 10 años deben realizar con más frecuencia trabajo infantil, mientras que las niñas de 4 a 5 años de edad son más vulnerables a la violencia sexual”, advirtió Meléndez.

 

El abogado Eliécer Lobo, director de la Fundación Vidas con Propósito de Barquisimeto, considera que el Estado debe restablecer los derechos de los niños, niñas y adolescentes.

“Las instituciones receptoras de denuncias (como la policía o los consejos de protección) no reúnen los requerimientos mínimos para la atención de los delitos y, en algunos casos, evidenciamos la revictimización porque no dan el tratamiento adecuado”, subrayó.

Violencia intrafamiliar en aumento

Rosas señaló que el aumento de la violencia intrafamiliar deja a la población infantil en una situación cada vez más vulnerable. Esta tendencia se asocia a la falta de políticas públicas preventivas, la pobreza extrema, las privaciones de servicios públicos, la inseguridad y el resquebrajamiento en el papel protector de la familia. El Estado es el principal responsable en estos casos, sostuvo.

“La violencia sufrida y extendida genera secuelas físicas y psicológicas que prolongan el riesgo a la violencia y a ser captados por el crimen organizado. Se debe hacer un llamado para evitar que la violencia siga teniendo mayor intensidad y que a largo plazo se tengan hijos del odio que pueden llegar, incluso, a ser canales de mayor violencia en el futuro”, alertó Meléndez.

De acuerdo con Meléndez y Rosas, la sociedad civil, ONG y las escuelas han diseñado programas e iniciativas para contener la violencia y brindar atención a los niños, niñas y adolescentes ante la ausencia del Estado.

 

“La sociedad civil abre comedores para atender el tema de la seguridad alimentaria y va adquiriendo herramientas para la atención de la violencia, pero también los vecinos. En la escuela también hay una especie de búsqueda alternativa de contención de la violencia y no lo hacen por medio de las entidades estatales, sino por gestión individual de maestros con el apoyo de familiares en el exterior”, agregó Meléndez.

Revictimización y estrés en la juventud

Por otra parte, la coordinadora regional de Alimenta la Solidaridad en Lara, Grace Morales, indicó que la carencia de servicios públicos y la pobreza estructural han desencadenado más estrés en la juventud que vive en zonas vulnerables.

“Cada vez más jóvenes son empujadas a tener hogares, a ser cuidadoras y amas de casa a temprana edad y ellas ven como un medio para escapar del entorno salir con hombres mayores, y nos genera profunda preocupación porque ya se está naturalizado este hecho”, precisó la especialista en desarrollo humano. Morales señaló que a los 31 años de edad las mujeres residenciadas en sectores populares de la entidad larense ya tienen varios hijos y declaran que han dejado de considerarse jóvenes. A la par, mencionó que afrontan el embarazo y la crianza con poco conocimiento o falta de herramientas.

“Los niños son empujados desde corta edad a ser adultos en el manejo emocional, y las niñas asumen el rol de cuidadoras de sus hermanos o de sus propios padres. El inicio de la adultez a edades muy tempranas genera frustraciones y poca exploración vocacional”, subrayó.

*También puede leer: #MonitorDeVíctimasLara | Estafadores de Marketplace murieron a manos de sus víctimas

#MonitorDeVíctimasLara | En Palavecino asesinaron a dos mujeres y quemaron sus cuerpos en un basurero
Los cuerpos de Margian Méndez, de 24 años de edad, y Fredmar Meléndez, de 27 años, fueron abandonados en un basurero, donde suelen prender fuego a las bolsas por las noches, cerca de la invasión Maximiliano Rojas

@LizGascon

El 3 de enero, en horas de la madrugada, dos mujeres de la comunidad LGBT fueron asesinadas en la Intercomunal Barquisimeto-Acarigua después de que salieron de una fiesta. Las víctimas fueron identificadas como Margian Carolina Méndez Sosa, de 24 años de edad, y Fredmar Alexandra Meléndez Rodríguez, de 27 años. Las autoridades no han determinado el móvil del crimen hasta el momento.

Los cuerpos de las jóvenes fueron abandonados en un basurero, donde suelen prender fuego a las bolsas por las noches cerca de la invasión Maximiliano Rojas, que está ubicada en el municipio Palavecino del estado Lara.

El 2 de enero, Margian y Fredmar asistieron a una reunión con sus amigas, en el asentamiento campesino La Mata. En horas de la noche, Margian se despidió y salió caminando a casa de su novia, situada a varios kilómetros, en la urbanización La Piedad, junto con Fredmar, quien era la prima de su pareja. Pero en alguna parte del trayecto las interceptaron y les dieron varias puñaladas, según testimonios de familiares.

Los cadáveres de ambas tenían heridas de arma blanca y quedaron carbonizados, de acuerdo con las minutas policiales. Margian recibió al menos dos puñaladas en el rostro y el cuello, según la autopsia. Por las quemaduras en el cuerpo de Fredmar, las autoridades solicitaron un estudio odontológico forense para su identificación plena. Los familiares recibieron autorización para darles sepultura a los tres días del ingreso a la morgue del hospital central Antonio María Pineda de Barquisimeto.

La primera víctima en ser reconocida fue Margian. Una hermana y una tía se acercaron al lugar donde hallaron los cadáveres porque desconocían su paradero después de que se fue de la fiesta. Los detectives les permitieron acercarse y allí distinguieron un rosario y un abrigo de Margian entre las cenizas.

Los autores no están identificados

El Cuerpo de Investigaciones Científicas, Penales y Criminalísticas (Cicpc) no ha determinado el móvil del doble asesinato ni identificado a los autores. Funcionarios del Eje de Homicidios interrogaron a varios allegados a las jóvenes, pero no ha esclarecido el caso, dijo a Monitor de Víctimas una tía de Margian, en una entrevista concedida el 5 de enero.

La misma fuente contó que Margian tenía dos meses de relación con una muchacha llamada Yesika, quien habría recibido amenazas de muerte en el pasado por parte de una expareja que salió de la cárcel a finales de 2021. “Ya en varias oportunidades ella le había dicho a la pareja de mi sobrina que si llegaba a saber que tenía a otra persona iba a matar a la otra”, mencionó. Ambas rindieron declaraciones en el Cicpc por este antecedente, precisó su tía.

Pidió a las autoridades seguir con las averiguaciones para encontrar a los responsables de estas muertes. Recordó que Margian cumplió 24 años de edad en Nochebuena y había logrado abrir su primera peluquería y barbería en el sector La Vaquera de Palavecino. Con las ganancias ayudaba a una exnovia que tiene una niña pequeña, sostuvo. Monitor de Víctimas no pudo obtener la versión de los allegados de Fredmar.

*También puede leer: #MonitorDeVíctimasCaracas | Hombre fue asesinado a metros de la iglesia San Pedro en Los Chaguaramos

#MonitorDeVíctimasLara | Esposa de víctima del Conas: Lo apartaron de nuestro hijo de 3 añitos y lo mataron
Adreannys Lameda, esposa de David José Mosquera, Pérez contó a Monitor de Víctimas que al joven se lo llevaron vivo, sin franela y descalzo, sin mostrar orden judicial. “David no quería abrirles la puerta de la casa, pero ellos le dijeron que si no la abría le mataban al hijo”, relató

@LizGascon

 

Un grupo de hombres armados, a bordo de dos carros particulares, sacó a David José Mosquera Pérez de su casa, ubicada en el pueblo de Aregue, municipio Torres, estado Lara, aseguraron testigos. El hecho ocurrió la noche del 27 de octubre. Horas después, el Comando Nacional Antiextorsión y Secuestro (Conas) de la Guardia Nacional (GN) reportó en una minuta la muerte del joven en un presunto enfrentamiento con seis funcionarios de ese organismo.

Adreannys Lameda, esposa de Mosquera, contó a Monitor de Víctimas que al hombre se lo llevaron vivo, sin franela y descalzo, sin mostrar una orden judicial. «Lo apartaron de nuestro hijo de tres añitos y lo mataron. El niño se quedó solo, llorando, pegando gritos”, se lamentó la mujer. “David no quería abrirles la puerta de la casa, pero ellos le dijeron que si no la abría le mataban al hijo», agregó. 

Conductores vieron caminar a Mosquera por la carretera de Aregue escoltado por un carro rojo y otro blanco. Sin embargo, de acuerdo con el reporte oficial, el joven estaba en la vía con otros sujetos para interceptar unos vehículos y hubo un tiroteo con los militares. Mosquera resultó con un disparo en el pecho. Pese a lo indicado en la minuta, no hay información sobre otros heridos o detenidos en el procedimiento. La familia de la víctima niegan que él se hubioera enfrentado a los funcionarios o que portara una escopeta, como señalaron las autoridades.

“Inmediatamente pedí una cola y llegué a un sitio donde estaba cerrado el paso por el Conas. Ahí estaban los dos carros. Yo pedía razón de mi esposo y los funcionarios respondían que no sabían de qué hablaba, que ahí lo que había era un accidente de tránsito. Yo sabía que tenían a mi esposo”, agregó Lameda.

Mientras la mujer pedía información sobre su esposo, el papá de Mosquera fue hasta una sede del mencionado organismo en Carora, para conocer el paradero de su hijo. El hombre estuvo en el comando hasta las 8:20 de la noche. Media hora después el cuerpo del joven  fue ingresado a la morgue del Hospital Pastor Oropeza de Carora y luego trasladado a Barquisimeto.

 

 

Según la minuta, Mosquera estaba solicitado por el delito de homicidio. “Una entrada policial no justifica una muerte. ¿Por qué le disparan alegando que estaba solicitado? Él salió limpio en la revisión”, reiteró Lameda.

 

Exigen una investigación

La familia de la víctima denunció la presunta ejecución extrajudicial del hombre ante el Cuerpo de Investigaciones Científicas, Penales y Criminalísticas (Cicpc), así como ante el Ministerio Público (MP).

El hijo de Mosquera, el pequeño que presenció la llegada de los militares, le ha contado a su familia que a su papá se lo llevaron hombres armados. “Él dice: ‘policías malos mataron a papi con esos pistolones’. Yo pido justicia, que se abra una investigación. Esa gente está matando a trocha y mocha en Carora”, sostuvo Lameda.

El hombre vendía chivos en las carnicerías de Aregue y tenía once años radicado en ese pueblo. Deja cuatro niños huérfanos. “Todo lo que hablaba era de sus hijos y estaba entusiasmado porque iba a viajar al Zulia a trabajar y se iba a ganar cien dólares para comprarle ropita a los muchachos”, recordó su pareja.

 

#MonitorDeVíctimas | Larense fue asesinado por la PNB dos meses después de salir de la cárcel
La madre de Edilver Moreno denunció que su hijo desapareció el 2 de agosto después de ir a tribunales y la Comandancia General de la Policía del estado Lara para consultar si seguía requerido en el Sistema de Información Policial (Sipol). El joven planeaba viajar por tierra a Ecuador para reencontrarse con sus hermanos

Foto Liz Gascón

Edilver Leonel Moreno Aguirre fue asesinado por una división de la Policía Nacional Bolivariana (PNB) dos meses después de salir en libertad plena de la cárcel Fénix de Barquisimeto. Estuvo preso durante cinco años y siete meses por robo y le había dicho a su familia que se iría de Venezuela por miedo a ser perseguido por los cuerpos de seguridad, contaron sus allegados.

Según la minuta, la muerte se registró, el 3 de agosto, en un presunto enfrentamiento con la Brigada de Respuesta Inmediata (BRI) en las inmediaciones del Cementerio Nuevo de Barquisimeto. Tres familiares del joven, entrevistados por Monitor de Víctimas el 5 de agosto, negaron esta versión.

La madre de Moreno denunció que su hijo desapareció el 2 de agosto después de ir a tribunales y la Comandancia General de la Policía del estado Lara para consultar si seguía requerido en el Sistema de Información Policial (Sipol).

Temía ser detenido

El joven planeaba viajar por tierra a Ecuador para reencontrarse con sus hermanos y le había expresado a su mamá su miedo de ser detenido en una alcabala antes de cruzar la frontera con Colombia en caso de tener un proceso judicial abierto en el sistema.

“Mi hijo se fue de mi casa el lunes a las ocho de la mañana y se dirigía al Edificio Nacional (la sede de los tribunales). En su bolso llevaba una crema dental, un cepillo, su cédula y los documentos de su libertad. Me hizo una llamada y me dijo: ‘mamá, perdí el tiempo aquí y me voy a la 30 (sede de la comandancia policial) porque yo quiero irme limpio’. Después me hizo otra llamada para avisarme que llegó a la 30 y que si seguía en reseña iba a pasar tres días preso”, detalló la mamá de Moreno sobre la última conversación que tuvo con su hijo.

Al día siguiente, la mamá y el hijo de 16 años de Moreno fueron a la Comandancia General de la Policía de Lara a llevarle comida porque creían que estaba detenido.

“Me dicen: ‘aquí no ha llegado nadie’, entonces fui a preguntar en reseña y tampoco me dieron respuesta. Fuimos a buscarlo a todas las comandancias. En el Cicpc nos atendieron y nos dijeron que lo buscáramos en la morgue y sino en los hospitales. Ya eran las dos de la mañana (del miércoles) y nos fuimos a la casa. El miércoles antes de salir nos enteramos que lo mataron por las noticias”, contó la mamá de la víctima entre lágrimas.

Le quitaron sus documentos

Moreno fue asesinado en un sector apartado de su residencia y que no frecuentaba, indicaron sus allegados. Para su madre, el joven fue entregado por la policía regional a la BRI. “Lo vinieron a tirar tan lejos. Le quitaron la cédula, los papeles y hasta los zapatos que traía y la ropa. Lo dejaron desnudo”, señaló.

El cuerpo de Moreno fue reconocido por sus familiares el 4 de agosto, dos días después del deceso, en la morgue del Hospital Central Antonio María Pineda de Barquisimeto. “Él no cargaba armas. Él cometió errores, pero esto es una injusticia. ¿Por qué lo matan si le dieron libertad plena? Ahí estaba en su papel”, reiteró la mamá de la víctima.

Moreno deja un adolescente huérfano. Hace menos de un mes, le comentó que había conseguido trabajo en Ecuador. “Iba a hacer bloques en una fábrica con sus hermanos y a estar como vigilante”, mencionó su hijo.

#MonitorDeVíctimas | Madre de fugado de retén de menores en Lara: “Lo prefería preso antes que muerto”
Carla Vizcaya, madre de la víctima, denunció que la Policía del estado Lara asesinó a su hijo, Óscar Colmenárez. Aseguró que le habían advertido que no se harían responsables por la vida de su hijo si lo capturaban

 

Óscar Fernando Colmenárez Vizcaya, de 19 años de edad, fue asesinado el pasado 7 de junio a las 5:00 de la tarde por una división de la Policía del estado Lara. El hecho ocurrió casi dos meses después de que el joven escapara del Centro Socioeducativo Pablo Herrera Campins, el retén de menores de Barquisimeto.

Colmenares participó en una fuga con otros seis compañeros de celda el 9 de abril de este año. Estaba privado de libertad por homicidio. En noviembre de este año cumpliría su condena, recordó su madre, Carla Vizcaya, durante una entrevista concedida a Monitor de Víctimas.

Vizcaya aseguró que la Dirección de Inteligencia y Estrategias Preventivas (Diep) de la Policía del estado Lara sometió a su hijo. De acuerdo con su versión fueron funcionarios de dicha división quienes lo mataron cuando salía del baño de la casa donde se ocultaba, en el barrio La Sábila, en Barquisimeto.

Según el reporte oficial, el joven murió en un presunto enfrentamiento. De acuerdo con la minuta, Colmenárez hirió con un arma a un oficial cuando le dieron la voz de alto. Dos testigos del procedimiento negaron esa versión a la familia de la víctima.

“Yo perdí a mi hijo por ellos. Llegaron y él saltó una pared, le dieron un tiro y cayó a la casa de un vecino pidiendo auxilio. Ya estaba rodeado y los policías le siguieron metiendo el arma en la herida, le decían: te vas a morir, maldito”, comentó la mamá del occiso.

Conforme a la versión de la mujer, en el operativo de la Diep presuntamente actuó el exdirector del retén de menores del que había escapado Colmenares. “Miguel González (el exdirector) andaba con la comisión. A él lo sacaron del retén porque maltrataba a los muchachos. Yo me encargué de denunciarlo y él llegó a acusarme de pasar cripy (droga)”, advirtió Vizcaya.

Ya antes de la muerte de su hijo, la madre de Colmenares había pedido una investigación ante el Consejo Legislativo del estado Lara por los castigos que sufrían los jóvenes en el mencionado retén. Indicó que al joven lo golpearon y lo aislaron en el sótano del recinto.

Policía envió una advertencia

Un mes antes del procedimiento, la Diep alertó a Vizcaya por teléfono. Le advirtió  que no se harían responsables por la vida de su hijo sino era recapturado. “Lo prefería preso antes que muerto. Yo se lo había entregado a la Diep y no lo agarraron”, agregó la madre de la víctima. El muchacho iba a cumplir 20 años en octubre de este año.

Vizcaya cortó comunicación con su hijo en mayo porque él se negaba a ponerse a la orden de las autoridades. Todas las semanas, funcionarios de la Policía del estado Lara y la Policía Nacional Bolivariana (PNB) llegaban a la casa de Vizcaya para interrogarla a ella y a sus cuatro niños.

Tres días antes de perder a su hijo, Vizcaya fue hasta la casa donde él se ocultaba para llevarle comida. “Yo tenía casi un mes sin verle la cara (…) Me pidió que me quedara con él y yo le dije que podía entregárselo a un fiscal porque le faltaba poco para salir, pero él no quería porque creía que lo iban a matar”, contó la mujer entre lágrimas.

Colmenárez habría cumplido 20 años en octubre y estaba recluido en el Centro Socioeducativo Pablo Herrera Campins desde los 16 años.

Monitor de Víctimas – Cintillo
#MonitorDeVíctimas | Faes se lo llevó detenido y su familia lo halló muerto
La captura sin orden judicial de Luis Antonio Reyes ocurrió cuando el hombre estaba hablando por teléfono, afuera de su casa en el barrio La Peña, en Barquisimeto

 

Luis Antonio Reyes, de 34 años de edad, fue asesinado por funcionarios de las Fuerzas de Acciones Especiales (Faes) en el barrio La Peña de Barquisimeto, el pasado viernes 16 de abril.

La minuta policial indica que l hombre murió en un enfrentamiento, durante un operativo de seguridad. Sin embargo, dos allegados de la víctima refutaron esta versión.

“Él estaba al frente de su casa hablando por teléfono cuando llegaron dos vehículos sin placa. Lo nombraron, él volteó y se lo llevaron detenido. Lo buscamos en tres comandos (de la Policía Nacional Bolivariana) y no estaba. Lo encontramos en la morgue un día después”, contó un familiar de la víctima.

Reyes tenía antecedentes por ocultamiento de armas (2005), comercio de estupefacientes (2012) y resistencia a la autoridad (2019), señala una minuta de la Policía Nacional Bolivariana (PNB).

 ¿Las Faes le estaban montando cacería?

En 2020 el hombre se mudó fuera de Barquisimeto porque ya era perseguido por las Faes, aseguró uno de sus familiares.

“El año pasado una comisión llegó a la casa y me dijo que lo estaban buscando para matarlo. Lo mandamos al campo por un tiempo para cuidarlo”, dijo esa misma persona.

De acuerdo con este mismo relato, Reyes había regresado Hace cuatro meses a su residencia, ubicada en la urbanización Lomas de León, al oeste de la capital larense.

Parientes del hombre aseguraron que la comisión de las Faes se lo llevó sin presentar ninguna orden judicial. Indicaron que Reyes fue asesinado casi dos horas después de la supuesta aprehensión, en un sector que no conocía ni frecuentaba.

El reporte oficial señala que le incautaron un revólver, pero testigos de la detención negaron que la víctima portara algún arma.

#MonitorDeVíctimas | Un adolescente de 13 años fue estrangulado cuando salió a jugar

“Él no era un niño que andaba en malos pasos, boxeaba, iba para campeonatos”, dijo una tía del adolescente a las afueras de la morgue. Al parecer el responsable sería otro menor de edad, que ya fue aprehendido

 

El cadáver de Richard Jesús Pineda Camejo fue encontrado en un terreno cercano a su casa, en el sector Barrio Lindo, urbanización Ruezga Norte, Barquisimeto 

 

@LizGascon 

 

Richard Jesús Pineda Camejo, de 13 años, fue asesinado cuando salió de su casa con destino a una cancha cercana, en el sector Barrio Lindo, urbanización Ruezga Norte de Barquisimeto, capital del estado Lara. El hecho ocurrió el pasado sábado 17 de abril y al parecer el responsable sería un adolescente.

Pineda era hijo único, estudiaba primer año de bachillerato y practicaba boxeo, relató a Monitor de Víctimas una tía del muchacho. El menor de edad vivía con su abuela materna en el mencionado sector.

Ese sábado a las 7:00 de la noche dos amigos de Pineda lo invitaron a jugar a la cancha que solía visitar. Su abuela le pidió que regresara antes de las nueve de la noche para cenar, pero nunca volvió.

“Mi hermana y su esposo salieron a buscarlo a las 9:00 de la noche porque ya era tarde y nadie sabía de su paradero. Lo encontraron muerto en un cerro que está a unos 400 metros de la casa. No sabemos qué pasó ni cómo”, comentó la tía, que desconoce los motivos del asesinato. 

La autopsia determinó que el adolescente fue estrangulado. “Él no era un niño que andaba en malos pasos, boxeaba, iba para campeonatos”, sostuvo la familiar del menor.

El presunto responsable del crimen fue detenido por funcionarios del Cuerpo de Investigaciones Científicas, Penales y Criminalísticas (Cicpc), confirmó una fuente de ese organismo que declaró en condición de anonimato. La identidad del aprehendido no ha sido divulgada por las autoridades, pero trascendió que se trataría de un menor de edad.