Roberto Patiño, autor en Runrun

Roberto Patiño

Madres comprometidas con las comunidades, por Roberto Patiño*
La lucha de Thais y de otras madres comprometidas nos señala la importancia de seguir apoyando los liderazgos que nacen de abajo hacia arriba

 

@RobertoPatino

Todos los años, cada segundo domingo de mayo, la familia venezolana es convocada para recordar, honrar, celebrar y agradecer a una de las figuras más importantes de nuestra sociedad, el eslabón que une a las generaciones, la piedra angular de la familia y uno de los actores claves desde donde nace, en las comunidades, la solidaridad que tanto nos caracteriza y donde se custodia la esperanza por un futuro mejor. Es el tradicional Día de las Madres.

Es por eso que el sábado 7 de mayo, un día antes de esta importante celebración, decidimos honrar a las madres de la Calle Nueva de La Acequia, en Antímano, Caracas. Un evento sencillo, alegre y revelador, donde pudimos compartir actividades deportivas, disfrutar de una buena sopa que hicimos entre todos y hablar con ellas sobre sus inquietudes, sus proyectos y deseos de cara a unos años tan complejos y decisivos, como los que tenemos por delante.

Llegar a esa comunidad no fue un hecho accidental. Desde hace años hemos venido prestando atención y apoyo al trabajo que hace nuestra amiga Thais González, madre líder de un comedor que desde hace tres años entrega almuerzos a 75 niños de su sector. En un ejercicio de trabajo y constancia ha logrado ganarse a pulso la confianza de sus vecinos y de las asociaciones que hacen vida en su parroquia.

Thais González (en el centro) y otras madres de Antímano comprometidas con su comunidad.

Thais parece estar acostumbrada a hablar en plural. Y es que, cada vez que nos describe su esfuerzo por sacar adelante el Comedor Santa Ana, aparecen los nombres de quienes llenan de vida y dan sentido a su esfuerzo: su comunidad, sus chamos, las organizaciones que la apoyan, sus vecinos y, sobre todo, de sus colaboradoras; un grupo de amigas y lideresas que, como ella, han aprendido a dividirse para poder compaginar su vida personal con el trabajo del comedor y con el compromiso de mantener abierto el programa de Refuerzo Pedagógico que ofrece a los muchachos en el sector.

Ella está clara en el compromiso que la lleva a patear las calles de su sector desde las 6 de la mañana hasta bien entrada la noche: lograr “que estos chamos, que están creciendo, no pasen por las mismas dificultades que nosotros pasamos”.

La vimos preocupada. Nos confiesa que la droga ha entrado con fuerza en su comunidad y muchos jóvenes, a veces niños, pasan el día consumiendo. Es necesario, nos dice, darles opciones a estos muchachos, ocupar su tiempo y recuperar los espacios deportivos.

Thais y otras madres como Alejandra, Dariani y Fabiana, nos muestran que su compromiso comienza siempre en el trabajo por organizarse y dar soluciones concretas a los problemas que nos acosan, rompiendo el cerco de aislamiento al que nos ha empujado la crisis y la confrontación política; esta última se vio disminuida el día de la celebración, pues muchas personas afectas al régimen se unieron para organizar el homenaje a las madres.

La lucha de Thais y de otras madres nos señala la importancia de seguir apoyando los liderazgos que nacen de abajo hacia arriba y que une el amor por los chamos con el compromiso de trabajar por el cambio en el país.

Así como estuvimos en Antímano, nos reunimos en distintas comunidades con madres venezolanas a lo largo del año. En todas encontramos un propósito común. Ellas son las que quieren que sus hijos vuelvan a Venezuela; ellas son las mujeres que viven la calle desde primeras horas de la mañana para atender a los muchachos. Son el desvelo en las noches y la preocupación en la mirada.

En definitiva: son el esfuerzo constante por un país que no se rinde frente a la crisis. Ellas son las madres de las comunidades, las madres de Venezuela.

A todas ellas les brindamos nuestro reconocimiento en este mes de las madres.

* Miembro fundador y exdirector de Alimenta la Solidaridad | Miembro de Caracas Mi Convive | rpatino.com

Las opiniones emitidas por los articulistas son de su entera responsabilidad. Yno comprometen la línea editorial de RunRun.es

Hechos que develan las falsas medidas del régimen en materia de derechos humanos, por Roberto Patiño*
Miraflores avanza en reformas policiales y judiciales cosméticas que garanticen que algo cambie, para que todo siga igual

 

@RobertoPatino

El pasado jueves 17 y viernes 18 de marzo, el régimen que gobierna a Venezuela volvió a ser noticia en las más altas instancias internacionales que trabajan con el tema de los DD. HH. Hablamos de la actualización del Informe sobre la situación de los derechos humanos en Venezuela, presentado por la alta comisionada de la Organización de las Naciones Unidas, Michelle Bachelet, y el diálogo interactivo de la Misión Internacional Independiente de Determinación de Hechos, del Consejo de Derechos Humanos de la ONU, presentado por Marta Valiñas.

Los informes sobre la situación de los derechos humanos en Venezuela constituyen una iniciativa de la ONU en respuesta a la denuncia de violación de los DD. HH. en el país y, desde el año 2019, son actualizados con informes elaborados sobre el terreno, en un trabajo riguroso y complejo, con el apoyo de activistas, ONG y el reconocimiento “formal” del régimen venezolano.

Por su parte, la Misión Internacional Independiente responde a una solicitud hecha por un grupo de países ante la ONU y, aunque no cuenta con el reconocimiento oficial de Miraflores, avanza en la investigación sistemática de los casos penales vinculados a violaciones de DD. HH. ocurridas en el país desde el 2014.

Ambas instancias de la ONU y el inicio de la fase de investigación de la Corte Penal Internacional (noviembre 2021) sobre la situación de los DD. HH. en el país, confirma que quienes gobiernan Venezuela son considerados, por las principales democracias del mundo y organismos multilaterales, como los primeros sospechosos de cometer crímenes de lesa humanidad, atentar en contra de las libertades civiles y los derechos humanos.

El 24 de marzo nos enteramos de que, desde la última actualización del informe (septiembre del 2021), la oficina de Bachelet documentó 93 ataques al espacio cívico, 24 casos de criminalización de activistas de la sociedad civil y periodistas, la detención arbitraria de 12 personas y la permanencia en prisión de otras 6, pese a tener órdenes de excarcelación.

El retardo procesal, advirtió Bachelet, es parte de la estrategia del régimen en contra de las libertades civiles, así como la estigmatización de los defensores de DD. HH. En materia de comunicación, se registró el cierre de 8 emisoras de radio y el bloqueo de 7 portales de noticias, lo que constituye un ataque al derecho de los venezolanos a estar informados de manera independiente.

Por su parte Marta Valiñas, presidenta de la Misión Internacional Independiente, indicó, entre otras cosas, que las reformas judiciales llevadas a cabo por la AN oficialista son insuficientes. Señaló además que las investigaciones, cuando se llevan a cabo, tienen un alcance limitado, circunscrito a los autores materiales sin afectar a los altos mandos. En definitiva: los actores del sistema de justicia venezolano, tanto por acción u omisión, juegan un papel importante en la represión del Estado. La falta de atención médica, el aislamiento, los traslados irregulares de los detenidos y las prácticas de torturas por parte de la DGCIM, también aparecieron durante las palabras de Valiñas.

Nombres como el de Raúl Isaías Bauel, Fernando Albán, Josnars Baduel Javier Tarazona (Fundaredes), Roland Carreño, Emirlendris Benítez, Juan Carlos Marrufo, María Auxiliadora Delgado, Juan Carlos Guillén y Orlando Moreno, entre otros, aparecieron en ambos informes, en un doloroso listado que muestra el desolador estado de la situación de los derechos humanos en el país.

Frente a esta realidad, certificada con rigurosos trabajos de investigación, el régimen venezolano se defiende ante la opinión pública, presentando reformas policiales de carácter superficial, anunciando una reforma a la Ley Orgánica del TSJ (que aumenta la injerencia política sobre el Poder Judicial) y presentando como logros de la justicia la condena de los mandos más bajos responsables de violación de derechos humanos en el país.

Acciones concretas, sin lugar a dudas, pero de alcance tan limitado que confirma que el régimen evita desmontar un sistema judicial creado para perseguir y torturar la disidencia política.

En definitiva: Miraflores avanza en reformas cosméticas que garanticen que algo cambie, para que todo siga igual.

Frente a esta compleja realidad nosotros, desde Mi Convive, en particular de nuestro proyecto Monitor de Víctimas, seguiremos en nuestro esfuerzo de apoyar a las víctimas de violación de DD. HH. y sus familiares, dando voz a quienes son silenciados por el régimen, investigando y sistematizando con rigurosidad cada caso para llevarla a las más altas instancias internacionales de justicia y, sobre todo, trabajando para lograr el regreso de la democracia en el país, pues solo en un sistema democrático se puede dar garantías para la justicia y el respeto de los derechos humanos.

Este es nuestro compromiso.

*Cofundador de Alimenta la Solidaridad y Caracas Mi Convive | rpatino.com

Las opiniones emitidas por los articulistas son de su entera responsabilidad. Y no comprometen la línea editorial de RunRun.es

Estigma y persecución, por Roberto Patiño*
La propaganda del régimen integra un sistema represivo que señala a los ‘enemigos del Estado’ para detener arbitrariamente a cualquier ciudadano

 

@RobertoPatino

La semana pasada Amnistía Internacional, el Centro de Defensores para la Justicia y Foro Penal presentaron a la opinión pública los resultados de la investigación “Represión calculada: correlación entre estigmatizaciones y las detenciones arbitrarias por motivos políticos en Venezuela”, un estudio que analiza y demuestra la relación que existe entre los mensajes de odio que emite la red de medios públicos oficialistas y las detenciones arbitrarias en el país.

Durante más de un año de investigación, sobre el período comprendido entre el 2019 hasta el primer semestre del 2021, estas organizaciones especializadas en la defensa de los derechos humanos descubrieron, con pleno rigor científico, que existe una alta relación entre las estigmatizaciones y mensajes de odio que emiten Venezolana de Televisión y sus portales aliados y las detenciones arbitrarias que ocurren en el país.

El estudio confirma lo que sabemos de manera dolorosa muchos venezolanos: la propaganda oficial del régimen forma parte de todo un sistema represivo que señala a los “enemigos del Estado” y “terroristas”, señalamientos que puede llevar a que cualquier ciudadano sea detenido de manera arbitraria.

La investigación, que recurre a modelos estadísticos y análisis evolutivos con datos documentales, confirma que en el país existe una política de Estado -que involucra a los medios oficiales, a los cuerpos de seguridad y a los tribunales- para acosar, perseguir y detener a quienes consideran enemigos del régimen.

Uno de los datos más reveladores que comparte el estudio es la “utilidad” que tienen para el sistema represivo estas detenciones arbitrarias. Con ellas, explica la investigación, no solo se intenta “silenciar” o “neutralizar” a la persona, sino que además se busca lograr un “efecto disuasorio” sobre el resto de la sociedad.

Detener de manera ilegal a un ciudadano, después de un proceso de difamación por los medios de comunicación oficialistas, es una advertencia y una amenaza para el resto de los venezolanos. La paz política, de la que tanto habla el régimen desde inicios de este año, no es otra distinta a la que nace del miedo, otra evidencia de que en Venezuela se están cometiendo crímenes de lesa humanidad, como advierte el estudio.

Venezuela se ha vuelto un país peligroso para los defensores de DD. HH., activistas políticos y sociales, periodistas y medios de comunicación. Se señala y persigue a la disidencia, se cierran medios y se bloquean portales de noticias independientes; y todo aquel que cuestione, disienta y se enfrente al régimen corre el riesgo de ser señalado, estigmatizado y perseguido.

El país se nos está convirtiendo, por una política pensada y diseñada desde el más alto nivel gobierno, en un estado general de sospecha y desconfianza.

El informe concluye con un llamado a la comunidad internacional para apoyar las investigaciones que hacen organismos como la Corte Penal Internacional y la relatoría de DD. HH. de la ONU para identificar a los responsables de estas políticas de persecución que podrían “inducir a la existencia del crimen de lesa humanidad de persecución, por lo que las autoridades venezolanas, incluso al más alto nivel, deben ser investigadas para determinar su responsabilidad penal en estos hechos”.

Nosotros, desde nuestro trabajo en el Monitor de Víctimas, seguiremos apoyando a los familiares de las víctimas de los abusos del Estado; seguiremos dando voz a quienes pretenden ser silenciados; continuaremos trabajando en las calles, sistematizando, investigando y difundiendo los abusos del régimen. Con la certeza de que, más temprano que tarde, volveremos a recuperar la Venezuela democrática por la que estamos luchando.

Este es nuestro compromiso.

*Cofundador de Alimenta la Solidaridad y Caracas Mi Conviverpatino.com

Las opiniones emitidas por los articulistas son de su entera responsabilidad y no comprometen la línea editorial de RunRun.es

Justicia y DD. HH.: que algo “cambie”, para que nada cambie, por Roberto Patiño*
Las iniciativas de reforma al poder judicial y los precarios argumentos del régimen ante la ONU, confirman la máxima de que Miraflores pretende mostrar que algo ha cambiado para que nada cambie

 

@RobertoPatino

El martes 25 de enero tuvo lugar el III Examen Periódico Universal (EPU) de la ONU sobre la situación de los Derechos Humanos en Venezuela. El EPU es una evaluación a cargo de los Estados miembros de la ONU, para promover y proteger los derechos humanos en el mundo.

El encuentro estuvo precedido por la difusión de un informe de la alta comisionada de la ONU para los derechos humanos, la expresidenta chilena Michel Bachelet, en el que advirtió que hay “pocos avances” en el procesamiento judicial de las cadenas de mando de funcionarios del régimen de Maduro, responsables de violaciones a los derechos humanos tal y como vienen advirtiendo, desde hace tiempo, las ONG venezolanas, periodistas y defensores de derechos humanos en el país.

El examen fue aprovechado por los representantes del régimen para volver a su manoseada denuncia sobre el bloqueo y sanciones contra revolución; causa principal, según el discurso oficialista, de todos los problemas que vive el país. El intento de convertir un espacio multilateral del más alto nivel, donde se evalúa el compromiso real de los Estados con los derechos humanos, en una burda megafonía de consignas y panfletos revolucionarios, confirma lo que todos conocemos de primera mano: en Venezuela existe un sistema donde los derechos civiles y las libertades políticas son compromisos prescindibles a cambio de que unos pocos puedan seguir en el poder; unas ofrendas de sacrificio en el altar de un régimen de clara vocación autoritaria.

Contrario a lo afirmado por los delegados oficialistas, Monitor de Víctimas, de Caracas Mi Convive, registró, en el 2021, 546 víctimas de homicidio en el Área Metropolitana de Caracas. De las mismas, 76 casos corresponden a ejecuciones extrajudiciales y 109 a hechos presentados como “resistencia a la autoridad”, eufemismo con el que se encubre muchos abusos de los cuerpos de seguridad del Estado. Desde mayo del 2017 hasta diciembre del año pasado, nuestra Caracas ha sido testigo de 4454 asesinatos, una cifra que apenas perfila una realidad dolorosa y compleja que debe incluir las lamentables estadísticas de presos políticos, torturas, detenciones ilegales, acoso a medios y activistas de DD. HH. y representantes de la sociedad civil. Todo un bosque tupido de abusos que debería avergonzar a los representantes del régimen ante la ONU, si es que fueran capaces de tener algo parecido a la vergüenza.

Todo esto ocurre en medio de una supuesta reestructuración de la justicia atendiendo a los compromisos firmados con la Corte Penal Internacional. Un trabajo de injerencia política de la Asamblea Nacional sobre el Poder Judicial que no va más allá de medidas cosméticas sin tocar a los mandos responsables de violación de DD. HH. en Venezuela. Como advirtió la comisionada Bachelet, muchos de ellos funcionarios activos que mantienen aceitado un aparato represivo de carácter sistémico que busca imponer el miedo a la población venezolana para contener y reprimir la disidencia democrática.

Las iniciativas de reforma al poder judicial y los precarios argumentos del régimen ante la ONU, confirman la máxima de que Miraflores pretende mostrar que algo ha cambiado en el sistema judicial venezolano para que, en verdad, nada cambie.

Nosotros seguiremos acompañando a los familiares de las víctimas de violación de DD. HH., sistematizando, divulgando y denunciando estos casos; acompañando a las comunidades y sus liderazgos en la construcción de su tejido social, última defensa de las comunidades frente al abuso del Estado. Y, sobre todo, trabajando para el regreso de la democracia en Venezuela.

Solo en un sistema democrático con su separación de poderes, con una prensa libre y acuciosa, con una sociedad civil organizada y liderazgos construidos de abajo hacia arriba en las comunidades, habrá más garantías para la defensa de los derechos humanos.

Este es nuestro compromiso.

*Cofundador de Alimenta la Solidaridad y Caracas Mi Conviverpatino.com

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La respuesta popular en Barinas, por Roberto Patiño*
Barinas no es la meta, es apenas el inicio de un largo y complejo recorrido por recuperar la democracia en Venezuela

 

@RobertoPatino

Lo ocurrido en el estado Barinas el pasado 9 de enero, con el triunfo de Sergio Garrido en la elección regional, fue una victoria política y sobre todo popular, que hemos celebrado todos los demócratas en el país. Los venezolanos necesitábamos una buena noticia y el 2022 decidió comenzar de manera generosa, con un hecho que nos convoca a todos a la reflexión para tratar de ponerla en su justa medida.

El empeño del régimen de desconocer los resultados en Barinas el pasado 21 de noviembre del 2021, convirtieron una elección regional en un hecho extraordinario, para sorpresa de muchos barinenses. La entidad se convirtió en un símbolo de la resistencia política de un pueblo organizado que parece no querer renunciar a todos los mecanismos que tiene a la mano para confrontar el carácter autoritario del régimen y para hacerles pagar, políticamente, años de abandono y pérdida en la calidad de vida.

El triunfo en el estado llanero fue una victoria de la madurez de unos líderes que supieron entender el ánimo de los ciudadanos y unirse; de una organización política que mantuvo el pulso en la calle; y, sobre todo, de una población que se hizo protagonista de su destino al enfatizar su rechazo a las arbitrariedades dictadas desde Miraflores y al vano intento por comprarles su voluntad.

La organización popular, en medio de las más complejas dificultades logísticas, inmersa en una elección con evidentes signos de ventajismo oficialista, supo dar la cara para hacer de la oportunidad inédita que ofrecía el voto un recurso para la protesta política y el empoderamiento popular.

En nuestras comunidades organizadas, ya lo hemos venido señalando en los últimos años, existe un reservorio democrático, un liderazgo verdadero que se construye de abajo hacia arriba y que se funda en los valores de la solidaridad, el emprendimiento y la democracia.

Estamos conscientes de que el sistema electoral que ha impuesto el régimen aún no da garantías suficientes para el cambio político y pacífico al que aspiramos los venezolanos; pero sabemos, de primera mano y gracias al trabajo que hacemos en nuestras comunidades, que la organización popular es el mecanismo necesario para lograr que el voto recupere su lugar en la política venezolana.

Aunque no debemos sobredimensionar lo ocurrido en Barinas, esta buena noticia nos compromete a seguir trabajando con la gente, organizándola, apoyando el trabajo de sus líderes, reconectando el valor de la democracia con el derecho a una mejor calidad de vida. Barinas no es la meta, es apenas el inicio de un largo y complejo recorrido por recuperar la democracia en Venezuela.

Este es nuestro compromiso.

* Cofundador de Alimenta la Solidaridad y Caracas Mi Convive | rpatino.com

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Roberto Patiño Dic 16, 2021 | Actualizado hace 5 meses
¿Y ahora qué?, por Roberto Patiño*
El venezolano tiene que recuperar el voto en todo su sentido contestatario, como un paso previo para lograr la vuelta de la democracia

 

@RobertoPatino

En las visitas que he venido realizando en las últimas semanas junto con los líderes de los sectores populares en Caracas, la pregunta que más escucho es la siguiente: ¿y ahora qué hacemos?

Las elecciones del 21 de noviembre nos dejaron un sabor agridulce. Por un lado, confirmamos el compromiso de un pueblo que se organiza para defender, en cada centro electoral, la voluntad del voto; por otra parte, vimos que muchos venezolanos han perdido la confianza en las elecciones como un mecanismo para lograr, de manera pacífica, el cambio que todos queremos.

Los resultados están lejos de representar lo que el pueblo quiere. No logramos convencer a muchos venezolanos sobre la importancia del voto. Y la falta de unidad de algunos de nuestros líderes, junto con la escogencia de candidatos sin preguntar a la base, nos alejó del triunfo que necesitamos para avanzar en la vuelta a la democracia que tanto quiere Venezuela.

Aquella fecha quedará marcada en el calendario no como el día de una derrota, sino como el momento en que renovamos el compromiso para convocar a más personas a apoyarnos en este proyecto por el cambio.

Hay que recuperar, en la calle, junto a la verdadera organización popular, el valor del voto; hay que reconstruir el lazo que une la elección de autoridades con la calidad de vida de cada familia. El venezolano tiene que recuperar el voto en todo su sentido contestatario, valor y compromiso con el futuro, como un paso previo para lograr la vuelta de la democracia y las libertades en nuestro país.

Desde hace nueve años venimos trabajando en un proyecto que tiene como norte la formación de un liderazgo social, de fuertes vínculos con las comunidades; un liderazgo que se construye de abajo hacia arriba y que trabaja todos los días para lograr el verdadero empoderamiento de las comunidades. Nuestro compromiso de vida no estará nunca detrás de un escritorio. Sabremos que hemos llegado a nuestro destino cuando hombres y mujeres de estas nuevas generaciones de líderes nos representen en una alcaldía, gobernación, sean diputados y presidentes.

Creemos en el voto y creemos en la política porque hemos sido parte de un movimiento que nace en los sectores populares; una generación que se ha organizado para garantizar mejores condiciones de vida y, tras muchos años de lucha, ha decidido dar un paso más y servir a todos desde un cargo de elección popular.

En la calle, conversando con nuestros líderes, hemos podido confirmar que la ambición no es el principal motor de quienes quieren hacer política en Venezuela. Existen muchos liderazgos que trabajan movidos por el compromiso de lograr el regreso de la democracia en Venezuela; un liderazgo que cree necesario poner fin a las divisiones y participar ¡todos juntos! en la reconstrucción de nuestro país. La solidaridad para nuestro pueblo es un valor más poderoso que la ambición.

¿Y ahora qué?, me preguntan, pues bien: ¡seguir en la calle!, luchando junto con nuestros líderes por la Venezuela del reencuentro. Por el país de la solidaridad que quiere un cambio en democracia.

Este es nuestro compromiso.

*Cofundador de Alimenta la Solidaridad y Caracas Mi Conviverpatino.com

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En defensa de la autonomía universitaria, por Roberto Patiño*
Si la UCV es hoy, como dicen de manera ofensiva, una ‘universidad chatarra’ es porque el régimen ha sido leal a su proyecto de hundir a esta casa de estudios

 

@RobertoPatino

El pasado jueves 21 de octubre, las redes sociales alertaron sobre la presencia, en la sede de la Universidad Central de Venezuela, del alto gobierno revolucionario. Según Maduro se trató de una inspección de las obras de recuperación de la casa de estudios, un proyecto con el que está comprometido, afirmó, desde que fue informado sobre el abandono de las instalaciones. En su reflexión, llegó a comparar a la UCV con un “retén” y “universidad chatarra”, una situación de la que responsabilizó a las autoridades universitarias tras décadas de negligencia y abandono.

Lo que no dijo es que la UCV, junto con las principales universidades públicas del país, verdaderamente autónomas, llevan sufriendo una política de trece (13) años de asfixia presupuestaria como parte de una estrategia, muy bien diseñada por el régimen, de arrodillar a las universidades para lograr violentar su autonomía. Desde tiempos de Hugo Chávez, la Universidad, con su independencia intelectual, su sentido crítico y su reserva moral, ha sido un muro de contención y un espacio de resistencia frente a un proyecto, la revolución bolivariana, con una clara vocación de control y sumisión de toda la vida social en el país.

La imposición de presupuestos por lapsos menores a un año, la postergación en la entrega de créditos adicionales, la obligatoriedad de reconducir los presupuestos (trabajar con un gasto igual o menor al del año pasado, sin reconocer el factor inflacionario), la obligatoriedad de dirigir los recursos financieros según a parámetros definidos por la Oficina de Planificación del Sector Universitario (OPSU), son solo algunas de las acciones, de un listado mucho mayor, que explica cómo, según la ONG Aula Abierta, durante el período 2019 al 2021, las universidades públicas han padecido déficits que alcanzan una media del 95 % de lo requerido para su gestión anual.

Según esta ONG, la Universidad Central de Venezuela llegó a alcanzar, para este 2021, un déficit de hasta el 97,73 %, quebrando financieramente a la universidad.

Si la UCV es hoy, como dicen de manera ofensiva, una “universidad chatarra”, es porque el régimen ha sido leal a su proyecto de hundir a esta casa de estudios; un “Rey Midas al revés”, que destroza todo lo que toca, que destruye todo lo que aspira a controlar.

Todo esto sin mencionar las estrategias políticas y administrativas que ha desplegado el régimen, de manera inconstitucional, para alterar la normativa interna de las universidades: nombrar rectores a dedo (Universidad Simón Bolívar) controlar los procesos de admisión de estudiantes y hacer de sus docentes dependientes de mecanismos de control político como el Sistema Patria.

La situación de ruina financiera y física en que se encuentra las principales casas de estudios universitarias verdaderamente autónomas, ha empujado a muchos profesionales de la Academia fuera de nuestras fronteras, haciéndonos perder un capital humano irrecuperable para las nuevas generaciones. Si a esto le sumamos las dificultades que tienen nuestros jóvenes para compaginar sus estudios con la supervivencia en medio de la crisis humanitaria que atraviesa nuestro país, es evidente que el reto que tenemos por delante para hacer de la educación un motor de desarrollo es inmenso, pero no imposible y para ello es necesario salvaguardar la autonomía universitaria.

Nosotros, desde Caracas Mi Convive, debemos buena parte de los logros en el trabajo en las comunidades, al aporte de los egresados de las universidades públicas, un esfuerzo de trabajo construido en red gracias al apoyo de estos profesionales, docentes e investigadores bien formados en sus competencias y, sobre todo, en sus convicciones éticas. Hombres y mujeres que llevan a la UCV en su piel, como todos los venezolanos, egresados o no de esa casa de estudios, que luchan por el cambio que el país necesita.

Nosotros somos militantes de la autonomía universitaria. Afirmamos la importancia de la verdadera independencia académica que va desde el control de sus finanzas hasta la escogencia de sus autoridades; reconocemos la importancia de apoyar la independencia de las casas de estudios con presupuestos a la altura de sus aportes a la sociedad; creemos en la necesidad de dignificar a todos su trabajadores con salarios dignos, en definitiva, reconocemos la importancia estratégica que tiene, para todo un país, la inversión en educación.

Apoyar la independencia universitaria es una obligación de todos los que queremos un cambio en el país.

Este es nuestro compromiso.

*Cofundador de Alimenta la Solidaridad y Caracas Mi Conviverpatino.com

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El Ávila amenazado, por Roberto Patiño
El régimen tiene mucho que explicar sobre su ciudad comunal en El Ávila. Sobre el caraqueño se extiende una amenaza más peligrosa que un proyecto urbanístico desordenado

 

@RobertoPatino

Desde hace un par de semanas, los caraqueños estamos en alerta ante el anuncio de Nicolás Maduro de organizar y convertir al grupo de comunas oficialistas que hacen vida en la zona de El Ávila, y el estado Vargas, en la primera “Ciudad comunal” legalmente constituida en el país, a través de las llamadas leyes del “poder popular”.

Más allá de la alarma sobre los efectos ecológicos que impliquen un proyecto urbanístico en el principal pulmón de Caracas (algo que debe explicar el régimen), existe un riesgo aun mayor sobre los ciudadanos; una amenaza que está presente en el texto legal que la Asamblea Nacional oficialista está aprobando con discreción (Ley de las ciudades comunales y la Ley del parlamento comunal). A saber: su aspiración a intervenir las formas de organización de base y alterar las organización política y territorial que existe en Venezuela.

El proyecto de las ciudades comunales integra un grupo de leyes del poder popular que ha aprobado el régimen desde el año 2006. Este pretende intervenir y controlar, de manera directa, todos los movimientos espontáneos de organización que existen en el país; una aspiración de la revolución, desde tiempos de Hugo Chávez, para avanzar en su muy personal concepción de lo que “debe ser” un venezolano que vive en socialismo: una sociedad donde el ciudadano consciente y políticamente independiente se convierte en militante revolucionario y miliciano armado dispuesto a defender al régimen.

Si se revisan los textos legales de este llamado “poder popular”, es evidente la aspiración a convertir las iniciativas comunales y los movimientos populares de base en una extensión del partido de gobierno; un vivero de formación ideológica del socialismo, un órgano ejecutor de políticas públicas controladas por el partido de gobierno, un lugar para asfixiar la descentralización, un proyecto para militarizar a la sociedad civil y un plan para vigilar a los ciudadanos. Es una forma que no se agota en lo comunitario, sino que quiere hacerse de carácter nacional, con un sistema que replantea la organización territorial de Venezuela y le quita competencias a las autoridades municipales y regionales, algo que no está permitido por la carta magna.

Todo lo que se señala en estos textos y que tiene su punto culminante en las llamadas “ciudades comunales”. La primera de ellas a estrenarse en El Ávila tras las elecciones regionales, atenta en contra de los espacios de libertades políticas que sobreviven en Venezuela, las organizaciones populares de base y las autoridades locales y regionales.

En nuestra experiencia, desde Caracas Mi Convive, hemos corroborado cómo la verdadera organización popular que subsiste en el tiempo, y que crece hasta consolidarse, nace con la participación voluntaria de las personas en torno a intereses que les son comunes. El poder popular, eso lo hemos visto, se funda de abajo hacia arriba, en escenarios de participación democrática y donde los liderazgos son reconocidos de manera espontánea y no impuestos por un partido.

Esta verdadera organización de base es un reservorio natural de democracia en el país y una fuente constante de las aspiraciones de cambio que hay en Venezuela.

Nicolás Maduro prometió, antes de iniciar la campaña electoral, que las figuras de los “protectores” revolucionarios serían suprimidos para respetar la voluntad del pueblo el 21 de noviembre. Sin embargo, con la aplicación de las llamadas “ciudades comunales”, existe un riesgo real de que muchas de las competencias administrativas y buena parte de los presupuestos que le corresponden a los estados y municipios queden en manos de esta forma de organización bajo control de Miraflores.

El régimen tiene mucho que explicar sobre su ciudad comunal en El Ávila. Sobre el caraqueño se extiende una amenaza más peligrosa que un proyecto urbanístico desordenado. Existe un riesgo de que los espacios ganados el 21 de noviembre se irrespeten y que se siga atentando contra las libertades políticas que existen en las comunidades de base en Venezuela.

*Cofundador de Alimenta la Solidaridad y Caracas Mi Conviverpatino.com

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