La madre del preso político Henryberth Rivas exigió una fe de vida de su hijo debido a denuncias de torturas, tratos crueles, inhumanos y degradantes en la cárcel del Rodeo I, donde se encuentra recluido.
Urebiri Rivas, madre de Henryberth, aseguró que funcionarios encargados de las custodia, bajo órdenes de la directiva del penal, golpearon a su hijo como represalia por haber intentado evitar un altercado entre presos políticos y funcionarios penitenciarios.
De acuerdo a Rivas, estos mismos funcionarios rociaron gas pimienta dentro de las celdas durante semanas.
Argumentó que su hijo se encuentra asilado desde hace tres semanas al igual que los presos políticos Antonio Sequea, Juan Carlos Monasterios y Rafael Castro.
De acuerdo al Comité por la Libertad de los Presos Políticos (Clippve), en lugar de garantizar protección, los custodios actuaron con violencia desmedida con la venia de del director del recinto penitenciario.
“Evidenciando la inhumanidad con la que operan y su absoluto desprecio por las leyes venezolanas y los estándares internacionales en materia de derechos humanos”, expuso la ONG.
El Clippve expuso que se trata de la misma cárcel donde estaba recluido el francés con raíces chilenas recién liberado, Camilo Castro.
La ONG denunció que a Rivas se le niega el derecho a recibir visitas (incluida la de su madre) y se le ha prohibido el acceso a paquetería básica como medicamentos indispensables, agravando aún más la situación.
“Esta forma de castigo no solo constituye una grave violación a sus derechos fundamentales, sino que también refleja la arbitrariedad y la impunidad con la que operan las autoridades carcelarias dentro de El Rodeo I”.
De acuerdo a la ONG, esta arbitrariedad viola el derecho a la integridad personal y la prohibición de la tortura establecidos en el artículo 46 de la Constitución venezolana.
Tambien vulnera los compromisos internacionales asumidos por Venezuela en la Convención contra la Tortura, el Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos y las Reglas Mandela de la ONU.
Entre las exigencias de los familiares está el cese inmediato del aislamiento y las torturas contra Henryberth Rivas y los demás detenidos por razones políticas, garantizar el acceso a atención médica, alimentación adecuada y comunicación con afectos y abogados de confianza.
También, solicitan que se permita la supervisión de organismos independientes de derechos humanos, investigar y sancionar a los funcionarios responsables de estos abusos y la actuación inmediata de la comunidad internacional
“La tortura es un crimen que investiga la Corte Penal Internacional en Venezuela. El aislamiento prolongado constituye una forma de tortura”.
Rivas, alias “Morfeo”, fue detenido en septiembre de 2018 y acusado de ser parte del fallido atentado con drones, que el régimen de Maduro denominó “Operación Fénix”.
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