Detenidos y sin juicio: la historia de Luis Daniel y sus compañeros en la trama Pdvsa-Cripto

Luis Daniel Guzmán no formaba parte de la nómina de Petróleos de Venezuela (Pdvsa), no tenía empresas a su nombre, no manejaba contratos millonarios, ni cobraba en criptomonedas. A sus 29 años -cuando fue detenido- tenía seis meses trabajando como chofer de Diana Carolina De Oliveira, esposa de Daniel Enrique Prieto, operador financiero del exdiputado oficialista Hugbel Roa.

El 29 de marzo de 2023, Luis Daniel Guzmán resultó detenido en medio de la “cruzada contra la corrupción”, la denominada “purga madurista” iniciada por el gobierno del gobernante capturado por Estados Unidos para “sanear” a la estatal petrolera, la Superintendencia Nacional de Criptoactivos (Sunacrip) y la Asamblea Nacional de un entramado de corrupción que involucró a más de 60 personas -la mayoría con altos cargos- y en la cual se desviaron entre 13.000 y 16.000 millones de dólares, según la organización Transparencia Venezuela.

A Luis Daniel lo sorprendió la Policía Contra la Corrupción -institución creada en ese mismo momento bajo una ley habilitante- en el edificio 009 en Las Mercedes, en Caracas, cuando se encontraba cumpliendo su horario laboral. Junto a él, detuvieron a Jean Meyer (32) y Miguel Yrigoyen (23), quienes también prestaban sus servicios como choferes.

Sin una explicación clara y sin una orden judicial, se los llevaron detenidos a la sede de la Policía Nacional Anticorrupción y luego a la sede del Sebin en el Helicoide. Cuando los familiares lograron saber dónde estaba Luis Daniel, ya había sido presentado en televisión, acusado de corrupción y desfilando una braga naranja. 

“Mi mamá casi se desmaya cuando lo vio en televisión. Fue algo demasiado impactante para nosotros como familia tener que verlo ahí, acusado por un delito que no cometió, porque él lo que ganaba apenas le alcanzaba para comer y pagar el alquiler”, narró Marieglys Guzmán, hermana de Luis Daniel. 

Proceso irregular 

Luis Daniel Guzmán, Jean Meyer y Miguel Irigoyen -este último tenía tres meses trabajando como chofer para una allegada de Prieto, era estudiante universitario-, fueron presentados ante los medios como empresarios y operadores de empresas ilegales. 

Después de dos años y medio, el 2 de octubre de 2025, les hicieron la primera audiencia preliminar en donde, según comenta Marieglys Guzmán, funcionarios les pidieron que se declararan culpables y aceptaran los cargos para que pudieran optar a la reducción de la pena. 

“Ellos se negaron rotundamente porque son inocentes, ellos no tienen nada que ver ahí, ellos no tienen dinero, no tienen nada que represente o que refleje que realmente estaban involucrados en esa trama”, aseguró la hermana de Luis Daniel Guzmán. 

Los tres hombres fueron acusados ante el Tribunal Segundo contra el Terrorismo por los delitos de “distracción de dinero”, “violencia a la nación”, “conflicto de empresarios”, “asociación para delinquir” y “obstrucción en la administración de la justicia”. Se encuentran recluidos desde el 25 de agosto de 2025 en la Comunidad Penitenciaria Fénix, ubicada en Barquisimeto, estado Lara, sin ser juzgados. 

Marieglys Guzmán detalló que el expediente de los tres está plagado de irregularidades: se les ha negado el derecho a la defensa privada y dependen de un abogado público que nunca les da información.

Aseguró que no hay pruebas que los incriminen en ningún asunto de la trama Pdvsa-Cripto. “Eran unos simples choferes, pero el Gobierno los convirtió en piezas útiles del show político”, dijo.

Explicó que han visitado varias instituciones del Estado, como el Ministerio Público (MP) y la Defensora del Pueblo, para denunciar el retraso procesal y el escarnio público al cual han sido sometidos, pero no han obtenido respuestas. 

Para la familia Guzmán todo cambió a partir del 3 de enero de 2026. Los sucesos que derivaron en la captura de Nicolás Maduro por parte de los Estados Unidos, y la valentía de todos los familiares de los presos políticos que han salido a las calles para exigir la libertad de sus seres queridos, los han impulsado a denunciar y visibilizar el caso. 

El golpe emocional y económico

Marieglys Guzmán afirmó que a partir de la detención de Luis Daniel se alteró por completo la dinámica familiar. “Como familia somos muy unidos y si falta uno, ninguno está bien”, dijo. 

Detalló que Luis Daniel tiene dos hijos menores de edad que en múltiples oportunidades han quedado al cuidado de otros miembros de la familia, porque la madre debe trabajar para el sustento económico.

“Mi sobrino ahorita está atravesando por una crisis emocional por la situación de su padre y la etapa de la adolescencia. A mi mamá le cuesta conciliar el sueño y vive preocupada todo el tiempo. Ha sido muy fuerte para todos y en todos los aspectos, emocional, psicológico y económico”, expresó. 

La familia Guzmán es oriunda del estado Anzoátegui. La madre de Luis Daniel viaja una vez al mes a Barquisimeto -más de 600 kilómetros- para llevarle la paquetería (alimentos, ropa y medicinas) que le permiten. 

Marieglys comentó que su hermano no sufre de ninguna enfermedad, pero actualmente está presentando problemas estomacales por temas de salubridad con el agua. “Al principio, cuando lo trasladaron a Barquisimeto, sí tuvo episodios depresivos, quería quitarse la vida porque pensaba que era una carga para toda la familia”, dijo. 

La hermana de Luis Daniel agradece a Dios que esos pensamientos se esfumaron de su cabeza y que ahora está aferrado a la esperanza de recuperar su libertad. 

*El periodismo en Venezuela se ejerce en un entorno hostil para la prensa, con decenas de instrumentos jurídicos dispuestos para el castigo de la palabra, especialmente las leyes “contra el odio”, “contra el fascismo” y “contra el bloqueo”. Este contenido está siendo publicado teniendo en consideración las amenazas y límites que, en consecuencia, se han impuesto a la divulgación de informaciones desde dentro del país.

La familia Guzmán es oriunda del estado Anzoátegui. La madre de Luis Daniel viaja una vez al mes a Barquisimeto -más de 600 kilómetros- para llevarle la paquetería (alimentos, ropa y medicinas) que le permiten
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Luis Daniel Guzmán no formaba parte de la nómina de Petróleos de Venezuela (Pdvsa), no tenía empresas a su nombre, no manejaba contratos millonarios, ni cobraba en criptomonedas. A sus 29 años -cuando fue detenido- tenía seis meses trabajando como chofer de Diana Carolina De Oliveira, esposa de Daniel Enrique Prieto, operador financiero del exdiputado oficialista Hugbel Roa.

El 29 de marzo de 2023, Luis Daniel Guzmán resultó detenido en medio de la “cruzada contra la corrupción”, la denominada “purga madurista” iniciada por el gobierno del gobernante capturado por Estados Unidos para “sanear” a la estatal petrolera, la Superintendencia Nacional de Criptoactivos (Sunacrip) y la Asamblea Nacional de un entramado de corrupción que involucró a más de 60 personas -la mayoría con altos cargos- y en la cual se desviaron entre 13.000 y 16.000 millones de dólares, según la organización Transparencia Venezuela.

A Luis Daniel lo sorprendió la Policía Contra la Corrupción -institución creada en ese mismo momento bajo una ley habilitante- en el edificio 009 en Las Mercedes, en Caracas, cuando se encontraba cumpliendo su horario laboral. Junto a él, detuvieron a Jean Meyer (32) y Miguel Yrigoyen (23), quienes también prestaban sus servicios como choferes.

Sin una explicación clara y sin una orden judicial, se los llevaron detenidos a la sede de la Policía Nacional Anticorrupción y luego a la sede del Sebin en el Helicoide. Cuando los familiares lograron saber dónde estaba Luis Daniel, ya había sido presentado en televisión, acusado de corrupción y desfilando una braga naranja. 

“Mi mamá casi se desmaya cuando lo vio en televisión. Fue algo demasiado impactante para nosotros como familia tener que verlo ahí, acusado por un delito que no cometió, porque él lo que ganaba apenas le alcanzaba para comer y pagar el alquiler”, narró Marieglys Guzmán, hermana de Luis Daniel. 

Proceso irregular 

Luis Daniel Guzmán, Jean Meyer y Miguel Irigoyen -este último tenía tres meses trabajando como chofer para una allegada de Prieto, era estudiante universitario-, fueron presentados ante los medios como empresarios y operadores de empresas ilegales. 

Después de dos años y medio, el 2 de octubre de 2025, les hicieron la primera audiencia preliminar en donde, según comenta Marieglys Guzmán, funcionarios les pidieron que se declararan culpables y aceptaran los cargos para que pudieran optar a la reducción de la pena. 

“Ellos se negaron rotundamente porque son inocentes, ellos no tienen nada que ver ahí, ellos no tienen dinero, no tienen nada que represente o que refleje que realmente estaban involucrados en esa trama”, aseguró la hermana de Luis Daniel Guzmán. 

Los tres hombres fueron acusados ante el Tribunal Segundo contra el Terrorismo por los delitos de “distracción de dinero”, “violencia a la nación”, “conflicto de empresarios”, “asociación para delinquir” y “obstrucción en la administración de la justicia”. Se encuentran recluidos desde el 25 de agosto de 2025 en la Comunidad Penitenciaria Fénix, ubicada en Barquisimeto, estado Lara, sin ser juzgados. 

Marieglys Guzmán detalló que el expediente de los tres está plagado de irregularidades: se les ha negado el derecho a la defensa privada y dependen de un abogado público que nunca les da información.

Aseguró que no hay pruebas que los incriminen en ningún asunto de la trama Pdvsa-Cripto. “Eran unos simples choferes, pero el Gobierno los convirtió en piezas útiles del show político”, dijo.

Explicó que han visitado varias instituciones del Estado, como el Ministerio Público (MP) y la Defensora del Pueblo, para denunciar el retraso procesal y el escarnio público al cual han sido sometidos, pero no han obtenido respuestas. 

Para la familia Guzmán todo cambió a partir del 3 de enero de 2026. Los sucesos que derivaron en la captura de Nicolás Maduro por parte de los Estados Unidos, y la valentía de todos los familiares de los presos políticos que han salido a las calles para exigir la libertad de sus seres queridos, los han impulsado a denunciar y visibilizar el caso. 

El golpe emocional y económico

Marieglys Guzmán afirmó que a partir de la detención de Luis Daniel se alteró por completo la dinámica familiar. “Como familia somos muy unidos y si falta uno, ninguno está bien”, dijo. 

Detalló que Luis Daniel tiene dos hijos menores de edad que en múltiples oportunidades han quedado al cuidado de otros miembros de la familia, porque la madre debe trabajar para el sustento económico.

“Mi sobrino ahorita está atravesando por una crisis emocional por la situación de su padre y la etapa de la adolescencia. A mi mamá le cuesta conciliar el sueño y vive preocupada todo el tiempo. Ha sido muy fuerte para todos y en todos los aspectos, emocional, psicológico y económico”, expresó. 

La familia Guzmán es oriunda del estado Anzoátegui. La madre de Luis Daniel viaja una vez al mes a Barquisimeto -más de 600 kilómetros- para llevarle la paquetería (alimentos, ropa y medicinas) que le permiten. 

Marieglys comentó que su hermano no sufre de ninguna enfermedad, pero actualmente está presentando problemas estomacales por temas de salubridad con el agua. “Al principio, cuando lo trasladaron a Barquisimeto, sí tuvo episodios depresivos, quería quitarse la vida porque pensaba que era una carga para toda la familia”, dijo. 

La hermana de Luis Daniel agradece a Dios que esos pensamientos se esfumaron de su cabeza y que ahora está aferrado a la esperanza de recuperar su libertad. 

*El periodismo en Venezuela se ejerce en un entorno hostil para la prensa, con decenas de instrumentos jurídicos dispuestos para el castigo de la palabra, especialmente las leyes “contra el odio”, “contra el fascismo” y “contra el bloqueo”. Este contenido está siendo publicado teniendo en consideración las amenazas y límites que, en consecuencia, se han impuesto a la divulgación de informaciones desde dentro del país.

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