Unos aguardaban por el escrutinio de las elecciones presidenciales a las afueras de su centro de votación. Otros protestaron en las calles de distintas ciudades de Venezuela en los dÃas siguientes a los comicios del 28 de julio para rechazar los resultados oficiales, que dieron la victoria a Nicolás Maduro. Algunos solo estaban de paso por donde habÃa movilizaciones. A uno de ellos lo persiguieron y mataron después de asistir a una manifestación. A todos los asesinaron con armas de fuego en medio de la represión postelectoral.
A 10 dÃas de las votaciones en las que se elegirÃa a un nuevo mandatario nacional en el paÃs, ya son 23 las vÃctimas mortales de las protestas postelectorales. La mayorÃa, 15 de ellos, eran jóvenes menores de 30 años de edad. La edad promedio es 27 años.
Se dedicaban a oficios comunes en los sectores populares de Venezuela. Eran barberos, vigilantes, estudiantes, obreros, vendedores, entrenadores deportivos, mototaxistas. Algunos tenÃan más de un empleo para poder sobrevivir, en un paÃs que desde 2016 vive en emergencia humanitaria compleja.

Aunque a dos de ellos les dispararon el 28 de julio, la mayor parte de los asesinados (17 de 23) fueron heridos el lunes 29, cuando surgieron protestas espontáneas en más de una docena de estados del paÃs. Ocho de las vÃctimas residÃan en el Distrito Capital, en Caracas, mientras que otras seis eran de Aragua. El resto de ellos vivÃa en estados como Zulia, Táchira, Lara, BolÃvar, Carabobo, Yaracuy y Miranda. Estas son sus historias.



