FOTOS | Marcha del Orgullo LGBTIQ+: "Venezuela está preparada para ser una sociedad diversa e inclusiva" - Runrun
FOTOS | Marcha del Orgullo LGBTIQ+: «Venezuela está preparada para ser una sociedad diversa e inclusiva»
Cientos de personas marcharon este domingo 3 de julio en Caracas en la marcha nacional del Orgullo LGBTIQ+
La marcha reunió a activistas, jóvenes, adultos mayores, familias y hasta cuerpo diplomático para pedir por el reconocimiento de los derechos humanos de las personas LGBTIQ+ y por la no discriminación

@ValeriaPedicini

Francisco tenía días esperando que fuera domingo 3 de julio. Había conversado con amigos y hasta había comprado su primera bandera de arcoiris. No importaba la lluvia que amenazaba con arruinar los planes. Para él, era una fecha especial: asistiría por primera vez a la marcha del orgullo LGBTIQ+ en Venezuela.

No se había arriesgado a ir en ediciones anteriores por miedo y, confiesa, prejuicios. Aquellos que le hacían señalar al otro y pensar «no me representa». Pero el último año el joven de 31 años entendió algo: «No hay una forma de ser marico, sino muchas». Supo que de eso se trataba: de diversidad. Y orgullo por ser quien eres. 

Eso lo llevó a concentrarse en la mañana de este domingo 3 de julio frente al Parque del Este, en el municipio Chacao de Caracas, para marchar hasta Plaza Venezuela. Él no fue el único. Con banderas, música, colores, trajes y brillantes, cientos de personas atendieron la convocatoria de 50 organizaciones defensoras de los derechos de las personas LGBTIQ+ para cerrar el mes del Orgullo. 

«El Día del Orgullo es importante porque nos reivindicamos. Nosotros mismos salimos a las calles a pelear los derechos que el Estado no nos ha dado. Salimos a mostrar que está bien ser diferente, que existe una inmensa diversidad y que eso es totalmente natural. Lo que no es natural es discriminar», expresó la activista y directora de Visibles Venezuela, Génesis Millán.

Activistas, jóvenes, madres, niños, diplomáticos y artistas caminaron, bailar y desfilaron por Caracas, decididos a expresarse con orgullo y alzar la voz una vez más por sus derechos que día a día son vulnerados en Venezuela. 

La invitación a la convocatoria fue hecha por movimientos LGBTIQ+ y grupos de ambos sectores políticos, chavistas y opositores. «Es un comité absolutamente plural», dijo Tamará Adrián, la primera persona trans en ser electa diputada en América Latina. La actividad se convirtió en una marcha multitudinaria que llenó las calles caraqueñas. 

La marcha también fue apoyada por primera vez por los representantes de la Unión Europea en Venezuela. Entre ellos se encontraba el jefe de la misión de la Delegación, Rafael Dochao, quien afirmó que los embajadores europeos quisieron participar para reivindicar los derechos de la comunidad LGBTIQ+.

«Es fundamental pensar que estamos aquí y estamos todos en este mundo en el cual todavía hay mucha discriminación contra los colectivos LGBTIQ+ y entonces queremos lanzar esa voz alta, fuerte, de solidaridad por parte de la Unión Europea hacia todos estos colectivos», dijo a los medios.

¿Venezuela está lista?

Vanessa González asistió a la marcha del orgullo porque cree en la diversidad. Cuenta que sin importar lo que ella considere, las personas deberían ser libres de vivir su vida como se les antoje. «La gente debería tener derecho a casarse, a su identidad. Mis gustos o creencias no deberín estar por encima de los derechos de nadie», asegura la joven. 

Pero el reconocimiento de los derechos humanos de las personas LGBTIQ+ ha sido un arduo camino: no están garantizados. Venezuela es considerada uno de los países más atrasados de la región en materia de derechos humanos de las personas LGBTIQ+. Y en medio de un contexto de Emergencia Humanitaria Compleja, la crisis los ha afectado de forma diferenciada, profundizando sus desigualdades. 

El Estado venezolano sigue teniendo una deuda con el matrimonio igualitario, la ley de identidad de género y una ley contra la discriminación. Activistas han insistido, entregado firmas, denunciado, pero no hay respuestas concretas sino un silencio cómplice de las violaciones de derechos humanos, explica el activista Yendri Velásquez. 

Es por esto que el activista de País Plural, Daniel Picado, asegura que estas convocatorias son necesarias para darle visibilidad a una población que normalmente es excluida. «Está siendo invisibilizada por el Estado y por una parte de la sociedad», dijo. 

Picado explica que la unidad de todas las organizaciones es esencial para que las demandas sean escuchadas. Si no, el esfuerzo se puede perder. «Si no hay una incidencia efectiva, el poder nacional va a seguir desconociendo nuestras necesidades y nuestras condiciones de vida. Y en la formulación de leyes o políticas públicas, la comunidad LGBTIQ+ siempre va a estar excluida. Entonces es muy importante ver que Venezuela ya está preparada para el debate. Venezuela está preparada para ser una sociedad diversa e inclusiva«. 

Para él, la cantidad de personas que atendieron a la convocatoria de este domingo 3 de julio es una prueba más que suficiente de que Venezuela puede avanzar en el reconocimiento de las personas LGBTIQ+.

«Ya el mensaje de que Venezuela no está lista, de que Venezuela es una sociedad netamente conservadora, ya no es un argumento válido. Porque hoy aquí hay una demostracion clara de que jóvenes de la comunidad LGBTIQ+ y sobre todo de las personas heterosexuales están sumadas a esta causa que es una causa justa: la defensa de los derechos humanos de las personas LGBTIQ+».

Apoyar las causas aunque no seas la causa

Gregorio Díaz no pertenece a la comunidad LGBTIQ+, pero el muchacho fue a acompañar a su hermana que es lesbiana y a sus amigos que son homosexuales. «No podemos voltear la mirada ante todo lo que está ocurriendo en Venezuela con la violación de derechos humanos de las personas LGBTIQ+. No importa si no eres gay, bisexual o trans, puedes apoyar una causa que es justa y necesaria. Y hacerle sentir a tus personas cercanas que sí lo son que los respetas, valoras y defiendes». 

«Abrazos de mamá», decía un cartel que llevaba Fabiola Delgado mientras caminaba por las calles de Caracas. Jóvenes de la comunidad LGBTIQ+ se le acercaban y ella amablemente extendía sus brazos. No marchó de Parque del Este hasta Plaza Venezuela por ella, sino por su hija. 

«Mi hija es bisexual y su novio es un chico trans. Estoy súper orgullosa de que mi hija sea una mujer excelente, una mujer trabajadora. Yo apoyo a todo el mundo porque no me parece lógico que si son tus hijos, tú no los quieras».

Su cartel es un mensaje para las personas que fueron discriminadas, señaladas o juzgadas por sus familias o fueron botadas de sus hogares por el simple hecho de existir. «Para todos aquellos que su mamá los desprecia, aquí está mamá Fabi haciendo lo que mejor puede».