Mientras las pensiones sigan ancladas a un salario mínimo de apenas 130 bolívares, “los adultos mayores de Venezuela seguirán condenados a la línea de pobreza extrema que dicta el Banco Mundial de $64,5 mensuales”
El 29 de mayo es la fecha en que se conmemora el Día del Adulto Mayor en Venezuela. Para los adultos mayores es difícil la situación, pues representan el grupo etario de “mayores vulneraciones” en el ciclo de la vida del país.
Así lo denunció la ONG Programa Venezolano de Educación-Acción en Derechos Humanos (Provea), a través de una nota de prensa publicada en su página web con motivo del señalado día.
Debido a la inexistencia de un Sistema de Seguridad Social, decrecimiento del Índice Global de Desarrollo Humano, inflación, precarización de servicios públicos, entre otros, “los adultos mayores se enfrentan a un conjunto de dificultades que incrementan la desigualdad en donde soñaron con retirarse y descansar”.
También, el más reciente informe anual de la ONG advirtió que bajo el matiz de un “leve signo de recuperación económica”, la desigualdad y exclusión son dos condiciones que “han agravado la situación de pobreza en el país”.
Hoy #29May se celebra el Día del Adulto Mayor en Venezuela.
En medio de la desigualdad y pobreza extrema.
Con un panorama desolador marcado por un Sistema de Seguridad Social inexistente, decrecimiento de desarrollo humano, inflación, precarización de servicios públicos… pic.twitter.com/lSEYZLb47E
— PROVEA (@_Provea) May 29, 2023
Ausencia de seguridad social
Provea señaló que la administración de Nicolás Maduro se ha enfocado en medidas asistencialistas como los bonos y programas sociales, y en jornadas que se realizan en algunas comunidades.
Sin embargo, la ONG indicó que actualmente “no existe una política de protección social con enfoque en derechos humanos que garantice un nivel de vida digno a grupos priorizados”.
Mientras las pensiones sigan ancladas a un salario mínimo de apenas 130 bolívares, “los adultos mayores de Venezuela seguirán condenados a la línea de pobreza extrema que dicta el Banco Mundial de $64,5 mensuales”.
Todas esas situaciones, alertó Provea, se traducen “en condiciones de vida indignas y riesgo de muerte por hambre o falta de control médico”.



