A casi cinco meses de las elecciones presidenciales del 28 de julio, las naciones del mundo se encuentran dividas entre quienes reconocen triunfo de Nicolás Maduro y quienes no reconocen los resultados anunciados por el Consejo Nacional Electoral (CNE) y dieron por ciertas las actas presentadas por la oposición.
En una nota publicada en el portal el Correo del Caroní, el analista político Leandro Rodríguez explicó que los países que reconocen el triunfo de Nicolás Maduro no son regímenes democráticos, como es el caso de Rusia, China, Irán, Turquía, Corea del Norte, Serbia, Cuba, Nicaragua, Honduras, Bolivia, Catar, Siria, algunas naciones de África y otras de origen árabe.
Para el politólogo todas estas naciones tienen algo en común: no son regímenes democráticos, siendo esto el punto de inflexión entre su tolerancia a la reelección de Nicolás Maduro, cuyo triunfo ha sido ampliamente cuestionado por la comunidad internacional y su gestión enfrenta una investigación ante la Corte Penal Internacional por presuntos crímenes de lesa humanidad.
“Los resultados del 28 de julio han sido reconocidos por países que tienen como característica transversal que no son democráticos. Hablamos de China, hablamos de Rusia, hablamos de países africanos, de Irán, de Cuba, de Nicaragua… que son países no democráticos. Hablamos de 50 a 60 naciones que son las que están dando este apoyo a Nicolás Maduro. Ahora, el sistema democrático internacional que lo componen más de 140 naciones, ninguno de ellos ha dado el apoyo. Si bien no han dado un veredicto final y han mantenido un nivel de neutralidad, hay naciones que constituyen la Unión Europea, Canadá, Estados Unidos… que sí reconocen el triunfo de Edmundo González”, expuso Rodríguez.
Colombia y Brasil
Sobre Colombia y Brasil, aliados históricos de Maduro, el analista señaló que el hecho de que no reconozcan el “pretendido triunfo” de Maduro ya es una derrota para el gobierno porque han sido aliados incondicionales hasta el momento.
“Si no han logrado reconocer los resultados que dice el CNE y el TSJ, es porque precisamente hay dudas. En otros momentos históricos, incluso en 2018, ellos llegaron a reconocer el triunfo de Maduro a pesar de que las condiciones fueron similares”, expresó Rodríguez.
Insistió en que el no reconocimiento de Colombia y Brasil se puede traducir en que no reconocen el resultado de la elección. “Cosa que deja en entredicho el proceso electoral y la legitimidad con la que pretende Nicolás Maduro investirse el 10 de enero”.
El 10 de enero no es el final
Para el especialista en política, no debe plantearse el 10 de enero como una fecha final o apocalíptica, por el contrario, consideró que según lo que ocurra este día tomarán forma los eventos subsiguientes.
“No es un asunto finito en el tiempo. Es un proceso político que puede darse un desenlace antes, el mismo día o después del 10 de enero. Incurrir en fecha es erróneo. Sabemos que tenemos una fecha cumbre que es el 10 de enero porque, constitucionalmente, ordena que el presidente electo asume su investidura. Pero no olvidemos que es un proceso sumamente complejo, no es fácil de dilucidar con fecha precisa”, manifestó Rodríguez.



