A las 11:40 p.m. del 25 de mayo de 2025, el rector Carlos Quintero, vicepresidente del Consejo Nacional Electoral (CNE), presentó el primer boletín oficial de las elecciones regionales y legislativas. Informó que se había transmitido el 93,01% de las actas y el porcentaje de participación fue del 42,63% de los “electores activos”. También indicó que se emitieron 5.507.324 votos en la circunscripción nacional de la Asamblea Nacional.
Sin embargo, esta cifra no representa el 42,63% del registro electoral anunciado horas antes por la rectora Rosalba Gil, quien cifró el padrón en 21.485.669 personas. Con base en esa cantidad, los votos reportados equivalen apenas al 26,63% de participación, no al porcentaje de participación indicado por Quintero.
Esto ha generado confusión, ya que la categoría “elector activo” no está contemplada en la Ley Orgánica de Procesos Electorales ni en su reglamento. De hecho, el artículo 383 establece que el acta de totalización debe reflejar el número total de inscritos en la circunscripción, sin distinción adicional.
Bruno Gallo, representante de Avanzada Progresista ante el CNE, señaló a TalCual que se enteraron del uso de esta nueva categoría solo al ver el boletín en televisión. Supone que podría haberse hecho un cruce con datos de migración, o que se haya excluido a quienes no han votado en varias elecciones consecutivas, como en la antigua Ley del Sufragio.
Días antes, el rector Conrado Pérez había sugerido en Globovisión que existe una “población abstencionista natural” conformada por quienes no viven en el país o han dejado de votar repetidamente. Aunque mencionó que es un tema a revisar, insistió en que no debía hacerse en medio del proceso electoral para evitar controversias.
Actualmente, no existe una cifra oficial sobre cuántos venezolanos migrantes están habilitados para votar. La plataforma R4V, respaldada por ACNUR, estima que hay más de 7,8 millones de venezolanos fuera del país, pero solo 69.211 fueron habilitados para votar en el exterior en 2024. Cálculos independientes estiman que menos de cinco millones de migrantes estaban registrados antes de salir.
El proceso también estuvo marcado por falta de transparencia en la publicación y auditoría del registro electoral. Según el cronograma oficial, el padrón definitivo debía publicarse el 3 de abril, pero no ocurrió. La auditoría prevista para el 24 de marzo se realizó con retraso entre el 7 y el 11 de abril, según confirmó Bruno Gallo.
Distintas cifras han circulado desde entonces. El rector Pérez mencionó en marzo que el registro alcanzaba los 21.603.544 electores, cifra que redujo luego a 21.507.162. Pero el día de las elecciones, Gil anunció un total aún menor: 21.485.669.
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