Debido a la presencia de buques de la Armada americana en el mar Caribe y el hundimiento de una supuesta “narcolancha”, Nicolás Maduro sentenció que las relaciones entre Venezuela y Estados Unidos se encuentran desechas.
“Yo dije que las relaciones de comunicación con el Gobierno de Estados Unidos existían en dos canales y estaban maltrechas en su momento. Hoy puedo anunciar que las comunicaciones están deshechas por ellos, con sus amenazas de bombas, muerte y chantaje”,aseveró Maduro.
Empezando el mes de septiembre, Maduro sostuvo que las comunicaciones con Estados Unidos estaban maltrechas, pero que los canales seguían abiertos con John McNamara, encargado de asuntos de Venezuela en la embajada de Estados Unidos en Colombia, y con Richard Grenell, enviado del presidente Donald Trump a misiones especiales.
Maduro acusó a la primera ministra de Trinidad y Tobago, Kamla Persad-Bissessar, de tener planes de ataques contra Venezuela.
“Sencillamente, la primera ministra de Trinidad y Tobago se volvió loca, amenazando que desde Trinidad y Tobago ella va autorizar ataques contra Venezuela, declarándole casi la guerra a Venezuela, yo estoy seguro que el pueblo de Trinidad y Tobago está completamente en contra, somos países vecinos”, sostuvo Maduro.
El pasado fin de semana, Trump dejó la puerta abierta a una posible escalada contra Venezuela y no descartó una acción militar.
“Veremos qué pasa”, se limitó a decir el republicano ante las preguntas de los periodistas.
El mandatario aprovechó la ocasión para acusar al gobierno madurista de impulsar la inestabilidad en territorio estadounidenses a través de la actividad criminal.
“Venezuela nos está enviando a sus pandilleros, a sus narcotraficantes y drogas; no es aceptable”.
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