Nicolás Maduro y Cilia Flores se declaran no culpables

Nicolás Maduro y a su esposa, Cilia Flores, fueron trasladados este lunes 5 de enero hasta el Tribunal Federal del Distrito Sur de Nueva York, donde comparececieron para hacer frente a los cargos de narcotráfico y terrorismo presentados contra ellos por la corte.

Tanto Maduro como Flores se declararon «no culpables» ante el juez Alvin K. Hellerstein, quien es el encargado del caso de Maduro, el exmandatario venezolano que enfrenta acusaciones de conspiración narcoterrorista, conspiración para importar cocaína, posesión de ametralladoras y dispositivos destructivos, y conspiración para poseer ametralladoras y dispositivos destructivos contra Estados Unidos.

Desde la administración Trump, Maduro fue acusado de ser el cabecilla del Cartel de los Soles. El líder del chavismo también es acusado también de ordenar y permitir asesinatos, torturas y secuestros en el país. En 2020, el Departamento de Estado de Estados Unidos estimó que en Venezuela anualmente transitaban entre 200 y 250 toneladas de cocaína.

Al pedirle que se identificara, Maduro, quien compareció vistiendo una camisa azul marino de manga corta sobre un uniforme naranja de prisión y auriculares, lo hizo llamándose presidente de la República de Venezuela y diciendo que está allí “secuestrado”. Tras esto, hablando en español, dijo que fue capturado en su casa en Caracas, Venezuela. Al empezar a hablar rápidamente, el juez Hellerstein lo interrumpió, diciéndole que “ya habrá tiempo y lugar para profundizar en todo esto”.

Posteriormente, Maduro dijo tener el escrito de acusación en sus manos “por primera vez”, a lo que el juez Hellerstein preguntó: “¿Quiere que se lo lea?”, lo que fue respondido por Maduro con una corta frase “prefiero leerlo personalmente”. Luego de esto, se declaró inocente: “Soy inocente. No soy culpable. Soy un hombre decente (…) sigo siendo presidente de mi país” y su abogado lo secunda aclarando que se declara inocente de los cuatro cargos en su contra.

Cilia Flores, esposa del dictador y que es defendida por Mark E. Donnelly, un jurista experto en delitos fiscales que trabajó más de una década con el Gobierno de Estados Unidos en el Departamento de Justicia, tomó la misma determinación y se declaró “no culpable”.

El abogado de Maduro, Barry Pollack, dijo por su parte, que Maduro “no está buscando la liberación bajo fianza en este momento” pero que podría hacerlo más adelante y abrió la puerta para futuras mociones sobre el papel de Maduro como jefe de un estado soberano y agregó que “hay preguntas sobre la legalidad de su secuestro militar”.

Asimismo, Pollack señaló que Maduro tiene problemas de salud que requerirán atención, y el abogado de Flores afirma que tiene lesiones más graves que también requerirán atención, sin dar más detalles.

Tras las intervenciones, el juez Hellerstein anunció que los verá a todos en la sala el 17 de marzo para la próxima audiencia.

La que fuera la pareja presidencial venezolana hasta el pasado 3 de enero, enfrenta cargos por narcotráfico y terrorismo
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Nicolás Maduro y a su esposa, Cilia Flores, fueron trasladados este lunes 5 de enero hasta el Tribunal Federal del Distrito Sur de Nueva York, donde comparececieron para hacer frente a los cargos de narcotráfico y terrorismo presentados contra ellos por la corte.

Tanto Maduro como Flores se declararon «no culpables» ante el juez Alvin K. Hellerstein, quien es el encargado del caso de Maduro, el exmandatario venezolano que enfrenta acusaciones de conspiración narcoterrorista, conspiración para importar cocaína, posesión de ametralladoras y dispositivos destructivos, y conspiración para poseer ametralladoras y dispositivos destructivos contra Estados Unidos.

Desde la administración Trump, Maduro fue acusado de ser el cabecilla del Cartel de los Soles. El líder del chavismo también es acusado también de ordenar y permitir asesinatos, torturas y secuestros en el país. En 2020, el Departamento de Estado de Estados Unidos estimó que en Venezuela anualmente transitaban entre 200 y 250 toneladas de cocaína.

Al pedirle que se identificara, Maduro, quien compareció vistiendo una camisa azul marino de manga corta sobre un uniforme naranja de prisión y auriculares, lo hizo llamándose presidente de la República de Venezuela y diciendo que está allí “secuestrado”. Tras esto, hablando en español, dijo que fue capturado en su casa en Caracas, Venezuela. Al empezar a hablar rápidamente, el juez Hellerstein lo interrumpió, diciéndole que “ya habrá tiempo y lugar para profundizar en todo esto”.

Posteriormente, Maduro dijo tener el escrito de acusación en sus manos “por primera vez”, a lo que el juez Hellerstein preguntó: “¿Quiere que se lo lea?”, lo que fue respondido por Maduro con una corta frase “prefiero leerlo personalmente”. Luego de esto, se declaró inocente: “Soy inocente. No soy culpable. Soy un hombre decente (…) sigo siendo presidente de mi país” y su abogado lo secunda aclarando que se declara inocente de los cuatro cargos en su contra.

Cilia Flores, esposa del dictador y que es defendida por Mark E. Donnelly, un jurista experto en delitos fiscales que trabajó más de una década con el Gobierno de Estados Unidos en el Departamento de Justicia, tomó la misma determinación y se declaró “no culpable”.

El abogado de Maduro, Barry Pollack, dijo por su parte, que Maduro “no está buscando la liberación bajo fianza en este momento” pero que podría hacerlo más adelante y abrió la puerta para futuras mociones sobre el papel de Maduro como jefe de un estado soberano y agregó que “hay preguntas sobre la legalidad de su secuestro militar”.

Asimismo, Pollack señaló que Maduro tiene problemas de salud que requerirán atención, y el abogado de Flores afirma que tiene lesiones más graves que también requerirán atención, sin dar más detalles.

Tras las intervenciones, el juez Hellerstein anunció que los verá a todos en la sala el 17 de marzo para la próxima audiencia.

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