Tras 19 injustos meses de detención, el periodista Luis López se enfrenta ahora a un muro que lo separa de la libertad plena: la falta de respuesta a su solicitud de amnistía.
López, periodista del diario La Verdad de Vargas detenido en el contexto preelectoral de las presidenciales de 2024, fue excarcelado el 14 de enero de 2026. Y han pasado más de dos meses desde que presentó su solicitud de sobreseimiento en el marco de la Ley de Amnistía que, abruptamente, el pasado 3 de febrero la presidenta encargada con el aval de Estados Unidos, Delcy Rodríguez, dio por terminada.
Semana tras semana, López acude con la expectativa de recibir la respuesta. Y sigue aún en esa espera.
“El 23 de febrero acudimos al tribunal y entregamos la solicitud de amnistía a la doctora Diana Vieira, nuestra defensora pública, e hicimos lo mismo ante la unidad receptora de documentos el 26 de febrero. Pero fue el 6 de marzo cuando la defensora pública consigna ante el tribunal la solicitud de amnistía. Desde entonces, acudimos al tribunal, en principio, nos indicaron que nuestro caso iba a estar entre los favorecidos. Nos pidieron una resma de papel, fuimos a los quince días y nos dijeron que no había decisión al respecto. A partir de allí, vamos cada semana y cada semana es lo mismo: no hay pronunciamiento del tribunal ni a favor ni en contra de mi caso”, explicó en un video difundido en redes sociales.
López dice que la situación se ha convertido en “tormentosa”. Insistió en que no ha cometido ningún delito y que espera una decisión favorable, porque es inocente de los delitos que se le imputan.
#AlertaSNTP | El periodista Luis López estuvo 19 meses injustamente detenido. Fue excarcelado el 14 de enero de 2026, pero sigue sin libertad plena.
— SNTP (@sntpvenezuela) April 24, 2026
Han pasado más de dos meses desde que presentó su solicitud de sobreseimiento en el marco de la ley de amnistía. El tribunal no… pic.twitter.com/oGMZoheHVr
Derechos vulnerados constantemente
Luis López fue detenido en La Guaira por la Policía Nacional Bolivariana (PNB) el 14 de junio de 2024, mientras se dirigía a cubrir la detención del activista juvenil Jeancarlos Rivas. Ya la represión se agudizaba en el país, en el contexto previo a las elecciones presidenciales. López fue una de las primeras víctimas en esa oleada.
Un día después, lo presentaron ante el Tribunal Segundo de Control con Competencia en Terrorismo y le imputaron cargos de incitación al odio, asociación para delinquir y financiamiento al terrorismo. Fue recluido en la sede del Sebin (El Helicoide) en Caracas, y al cabo de cuatro meses, su salud se complicó por un cuadro de hipertensión arterial, por lo que su familia empezó a solicitar una medida humanitaria que tampoco no llegó.
En abril de 2025, fue trasladado hacia el centro penitenciario Rodeo I, en el estado Miranda, un centro de máxima seguridad bajo condiciones de mayor aislamiento.
Su excarcelación se produjo el 14 de enero de 2026, once días después del operativo militar de Estados Unidos para capturar a Nicolás Maduro.
Por su labor informativa en la fuente comunitaria, López ya había sido víctima de represalias antes. El 8 de marzo de 2021 fue detenido por espacio de unas horas mientras cubría una protesta por el Día de la Mujer.
Seis periodistas y trabajadores de la prensa en la misma espera
El Sindicato Nacional de Trabajadores de la Prensa (SNTP) denunció que el caso de López “es parte de un patrón de judicialización y control contra quienes informan”.
En su cuenta en X, recordaron que son seis los periodistas y trabajadores de la prensa que siguen judicializados. Esto luego de informar y celebrar que este 24 de abril la reportera Deysi Peña recuperó su libertad plena, tras recibir copia de la decisión del Tribunal 2° de Juicio con competencia en terrorismo sobre el sobreseimiento de su causa.
“Fue detenida cuatro meses y sometida a un proceso judicial desde agosto de 2024. Seguimos exigiendo garantías reales para ejercer el periodismo y la libertad de otros seis colegas que continúan bajo una persecución judicial prolongada”, insistieron.
*El periodismo en Venezuela se ejerce en un entorno hostil para la prensa, con decenas de instrumentos jurídicos dispuestos para el castigo de la palabra, especialmente las leyes “contra el odio”, “contra el fascismo” y “contra el bloqueo”. Este contenido está siendo publicado teniendo en consideración las amenazas y límites que, en consecuencia, se han impuesto a la divulgación de informaciones desde dentro del país.



