CLAVES | Censura y autocensura: ¿qué ha cambiado en Venezuela después del 3Ene?

Tras la captura de Nicolás Maduro y Cilia Flores el 3 de enero de 2026, la ONG Espacio Público advierte que se abrió una grieta en el sistema de censura que operó durante más de dos décadas en Venezuela. Sin embargo, la irrupción de información antes prohibida no implica el fin del control estatal, sino un reacomodo temporal del ecosistema informativo.

En el informe ¿Se desdibuja la censura y autocensura en Venezuela en 2026?, la organización explica que la censura en el país es una estructura acumulada en capas desde 2004, reforzada por leyes actuales como: la Ley Resorte, Contra el Odio, Antibloqueo y la Ley de ONG que disminuyeron drásticamente la libertad informativa.

Para Espacio Público, lo ocurrido tras el 3 de enero no debe interpretarse como una transición hacia la libertad informativa porque aún persisten los bloqueos digitales, las leyes represivas, la opacidad institucional y la presión sobre periodistas y fuentes.

La organización subraya que la disminución de casos documentados no significa una mejora real en las garantías, sino el reflejo de una autocensura profundamente arraigada y del miedo al castigo.

En su informe sobre la libertad de expresión 2025, Espacio Público documentó 123 casos y 238 violaciones a la libertad de expresión, incluyendo 44 detenciones arbitrarias, con al menos 14 de ellas vinculadas a publicaciones en redes sociales e internet.

A continuación las claves más relevantes sobre lo que ha cambiado en Venezuela después del 3Ene:

María Corina Machado reaparece

María Corina Machado fue la figura más sistemáticamente silenciada de la televisión y la radio venezolanas durante más de una década. Tras los sucesos del 3 de enero, el 29 de enero de 2026, con Maduro ya capturado, Venevisión transmitió brevemente sus declaraciones desde Washington. Fue la primera vez en más de una década que el canal de mayor audiencia mostraba a Machado en pantalla. 

En octubre de 2025, el Comité Nobel de Noruega anunció que Machado era la ganadora del Premio Nobel de la Paz 2025. Según diferentes fuentes protegidas, Conatel actuó con rapidez: ordenó a Unión Radio sacar del aire a los periodistas Luis Olavarrieta y Shirley Varnagy, quienes habían anunciado el galardón.

Periodistas volvieron a las pantallas

El 1 de abril de 2026, Venevisión anunció que Luis Olavarrieta y Shirley Varnagy conducirían la nueva emisión estelar de Noticias Venevisión. Sin embargo, el regreso tuvo inmediata sombra: el 16 de abril de 2026, usuarios denunciaron que el noticiero seguía borrando digitalmente la palabra “tortura” en los carteles de familiares de presos políticos.

El silencio de los datos económicos

Bajo presión del gobierno de Estados Unidos, que exigía datos oficiales para cualquier estabilización económica, el BCV, tras más de un año de silencio, publicó sus cifras: inflación 2025: 475,28 %, la más alta del mundo.

La censura que persiste sin Maduro

Espacio Público precisa que a mayo de 2026 siguen bloqueados 206 sitios web, 65 de ellos medios de comunicación. Según destaca la ONG, es un avance puntuales que la operadora Digitel desbloqueó X (ex Twitter) el 19 de marzo de 2026, primera en hacerlo desde el bloqueo impuesto en agosto de 2024. Las demás operadoras (CANTV, Movistar, Inter y NetUno) mantienen activo el bloqueo.

Aunque se habla de reformas, normas como la Ley Contra el Odio, Simón Bolívar, Antibloqueo y de ONG continúan activas y sin cambios estructurales. Organizaciones como Espacio Público, Transparencia Venezuela y Acceso a la Justicia, en abril de 2026, exigieron la derogación de un entramado de leyes represivas que incluye también la Ley Simón Bolívar, la Ley Antibloqueo, la Ley de ONG y la Ley contra la Delincuencia Organizada y el Terrorismo.

Regreso de nuevos espacios, programas y temas

La organización señala en su informe que si bien han registrado la reaparición de términos y temas, la sensación general no es de plenitud. Una fuente protegida, señaló a Espacio Público: “La gente se siente un poquito más segura. No totalmente, porque la estructura (censora) sigue. Pero que efectivamente para ellos volver a decir su nombre, su situación, su denuncia no representa un riesgo de vida o un riesgo de integridad”.

Otra fuente menciona diferentes temas que se vuelven a ver en el ecosistema mediático y comenta: “Protestas, convocatorias de calle, movilizaciones y corrupción. Mucho se ha publicado sobre corrupción que había desaparecido de la agenda de medios durante muchos años posteriores al 2024″.

La radio fue la más golpeada

Según cifras de Espacio Público, la radio venezolana sufrió el mayor impacto de los cierres: más de 300 emisoras entre 2003 y 2025. Unión Radio, la única red de radio privada de alcance nacional que sobrevivió hasta 2025.

A mayo de 2026, no hay confirmación de que se hayan devuelto las frecuencias o equipos a emisoras cerradas arbitrariamente, ni de que Conatel haya flexibilizado su política de concesiones.

Medios digitales siguen bloqueados pero más visibles

Los medios digitales independientes operaron desde el exilio o bajo bloqueo durante años, pero comenzaron a ver un aumento en su visibilidad interna. Espacio Público explica que diversos medios digitales siguen técnicamente bloqueados para la mayoría de los usuarios dentro de Venezuela sin VPN, pero el volumen de sus coberturas sobre el escenario posterior al 3 enero de 2026 ha crecido.

ONG recuperan su voz

El informe destaca que las organizaciones no gubernamentales y organizaciones de la sociedad civil siguen registrando la situación de derechos humanos en Venezuela sin falta, año tras año.

“Desde enero de 2026, con la disminución de la persecución por expresión, han aumentado también las acciones de denuncia y exigencia, al disminuir el riesgo a detenciones arbitrarias y desapariciones, como ocurrió previamente a diversas personas defensoras de derechos humanos”, se lee en el texto.

*El periodismo en Venezuela se ejerce en un entorno hostil para la prensa, con decenas de instrumentos jurídicos dispuestos para el castigo de la palabra, especialmente las leyes “contra el odio”, “contra el fascismo” y “contra el bloqueo”. Este contenido está siendo publicado teniendo en consideración las amenazas y límites que, en consecuencia, se han impuesto a la divulgación de informaciones desde dentro del país.

Para Espacio Público, lo ocurrido tras el 3 de enero no debe interpretarse como una transición hacia la libertad informativa porque aún persisten los bloqueos digitales, las leyes represivas, la opacidad institucional y la presión sobre periodistas y fuentes
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Tras la captura de Nicolás Maduro y Cilia Flores el 3 de enero de 2026, la ONG Espacio Público advierte que se abrió una grieta en el sistema de censura que operó durante más de dos décadas en Venezuela. Sin embargo, la irrupción de información antes prohibida no implica el fin del control estatal, sino un reacomodo temporal del ecosistema informativo.

En el informe ¿Se desdibuja la censura y autocensura en Venezuela en 2026?, la organización explica que la censura en el país es una estructura acumulada en capas desde 2004, reforzada por leyes actuales como: la Ley Resorte, Contra el Odio, Antibloqueo y la Ley de ONG que disminuyeron drásticamente la libertad informativa.

Para Espacio Público, lo ocurrido tras el 3 de enero no debe interpretarse como una transición hacia la libertad informativa porque aún persisten los bloqueos digitales, las leyes represivas, la opacidad institucional y la presión sobre periodistas y fuentes.

La organización subraya que la disminución de casos documentados no significa una mejora real en las garantías, sino el reflejo de una autocensura profundamente arraigada y del miedo al castigo.

En su informe sobre la libertad de expresión 2025, Espacio Público documentó 123 casos y 238 violaciones a la libertad de expresión, incluyendo 44 detenciones arbitrarias, con al menos 14 de ellas vinculadas a publicaciones en redes sociales e internet.

A continuación las claves más relevantes sobre lo que ha cambiado en Venezuela después del 3Ene:

María Corina Machado reaparece

María Corina Machado fue la figura más sistemáticamente silenciada de la televisión y la radio venezolanas durante más de una década. Tras los sucesos del 3 de enero, el 29 de enero de 2026, con Maduro ya capturado, Venevisión transmitió brevemente sus declaraciones desde Washington. Fue la primera vez en más de una década que el canal de mayor audiencia mostraba a Machado en pantalla. 

En octubre de 2025, el Comité Nobel de Noruega anunció que Machado era la ganadora del Premio Nobel de la Paz 2025. Según diferentes fuentes protegidas, Conatel actuó con rapidez: ordenó a Unión Radio sacar del aire a los periodistas Luis Olavarrieta y Shirley Varnagy, quienes habían anunciado el galardón.

Periodistas volvieron a las pantallas

El 1 de abril de 2026, Venevisión anunció que Luis Olavarrieta y Shirley Varnagy conducirían la nueva emisión estelar de Noticias Venevisión. Sin embargo, el regreso tuvo inmediata sombra: el 16 de abril de 2026, usuarios denunciaron que el noticiero seguía borrando digitalmente la palabra “tortura” en los carteles de familiares de presos políticos.

El silencio de los datos económicos

Bajo presión del gobierno de Estados Unidos, que exigía datos oficiales para cualquier estabilización económica, el BCV, tras más de un año de silencio, publicó sus cifras: inflación 2025: 475,28 %, la más alta del mundo.

La censura que persiste sin Maduro

Espacio Público precisa que a mayo de 2026 siguen bloqueados 206 sitios web, 65 de ellos medios de comunicación. Según destaca la ONG, es un avance puntuales que la operadora Digitel desbloqueó X (ex Twitter) el 19 de marzo de 2026, primera en hacerlo desde el bloqueo impuesto en agosto de 2024. Las demás operadoras (CANTV, Movistar, Inter y NetUno) mantienen activo el bloqueo.

Aunque se habla de reformas, normas como la Ley Contra el Odio, Simón Bolívar, Antibloqueo y de ONG continúan activas y sin cambios estructurales. Organizaciones como Espacio Público, Transparencia Venezuela y Acceso a la Justicia, en abril de 2026, exigieron la derogación de un entramado de leyes represivas que incluye también la Ley Simón Bolívar, la Ley Antibloqueo, la Ley de ONG y la Ley contra la Delincuencia Organizada y el Terrorismo.

Regreso de nuevos espacios, programas y temas

La organización señala en su informe que si bien han registrado la reaparición de términos y temas, la sensación general no es de plenitud. Una fuente protegida, señaló a Espacio Público: “La gente se siente un poquito más segura. No totalmente, porque la estructura (censora) sigue. Pero que efectivamente para ellos volver a decir su nombre, su situación, su denuncia no representa un riesgo de vida o un riesgo de integridad”.

Otra fuente menciona diferentes temas que se vuelven a ver en el ecosistema mediático y comenta: “Protestas, convocatorias de calle, movilizaciones y corrupción. Mucho se ha publicado sobre corrupción que había desaparecido de la agenda de medios durante muchos años posteriores al 2024″.

La radio fue la más golpeada

Según cifras de Espacio Público, la radio venezolana sufrió el mayor impacto de los cierres: más de 300 emisoras entre 2003 y 2025. Unión Radio, la única red de radio privada de alcance nacional que sobrevivió hasta 2025.

A mayo de 2026, no hay confirmación de que se hayan devuelto las frecuencias o equipos a emisoras cerradas arbitrariamente, ni de que Conatel haya flexibilizado su política de concesiones.

Medios digitales siguen bloqueados pero más visibles

Los medios digitales independientes operaron desde el exilio o bajo bloqueo durante años, pero comenzaron a ver un aumento en su visibilidad interna. Espacio Público explica que diversos medios digitales siguen técnicamente bloqueados para la mayoría de los usuarios dentro de Venezuela sin VPN, pero el volumen de sus coberturas sobre el escenario posterior al 3 enero de 2026 ha crecido.

ONG recuperan su voz

El informe destaca que las organizaciones no gubernamentales y organizaciones de la sociedad civil siguen registrando la situación de derechos humanos en Venezuela sin falta, año tras año.

“Desde enero de 2026, con la disminución de la persecución por expresión, han aumentado también las acciones de denuncia y exigencia, al disminuir el riesgo a detenciones arbitrarias y desapariciones, como ocurrió previamente a diversas personas defensoras de derechos humanos”, se lee en el texto.

*El periodismo en Venezuela se ejerce en un entorno hostil para la prensa, con decenas de instrumentos jurídicos dispuestos para el castigo de la palabra, especialmente las leyes “contra el odio”, “contra el fascismo” y “contra el bloqueo”. Este contenido está siendo publicado teniendo en consideración las amenazas y límites que, en consecuencia, se han impuesto a la divulgación de informaciones desde dentro del país.

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