Raúl Arancibia, ex fiscal de la región de Tarapacá en Chile, levantaba el teléfono y nadie le contestaba en Venezuela.
El funcionario sentenció que a raíz de la cantidad de delitos que se registraron hace un lustro especialmente al norte de Chile vinculados al Tren del Aragua, la Fiscalía de ese país solicitó colaboración de las autoridades venezolanas, pero no obtuvieron respuesta alguna.
Arancibia, quien fue uno de los invitados de La Conversa de la Alianza Rebelde Investiga (ARI) de Runrunes, Tal Cual y El Pitazo, correspondiente a este 16 de junio, expresó que la muerte de Héctor Rusthenford Guerrero Flores, alias “Niño Guerrero” la semana pasada fue el final de una retahíla de crímenes y violaciones a los derechos humanos.
El fiscal sentenció que en Chile el TDA no solo traficaba drogas y armas sino que cobraban a cualquiera que tratara de pasar contrabando desde Bolivia.
Arancibia expuso que los propios delincuentes chilenos se sorprendieron por la crueldad de los crímenes cometidos por los miembros del TDA
“Comenzaron a ver delitos mucho más violentos. Había una violencia y una crueldad a la cual nosotros no estábamos acostumbrados. Aquí en Chile no se cortaban cabezas, ni cosas por el estilo”, dijo el fiscal chileno.
El fiscal sostuvo que al principio la línea de negocio del TDA en Chile era la explotación y trata de personas con fines sexuales.
“Muchas mujeres llegaban desde Venezuela y Colombia y eran sometidas o captadas para tener actividad sexual, pero en condiciones de verdadera esclavitud. Niñas de 15 y 16 años que tenían que trabajar de una manera extenuante para juntar 500 dólares o más a la semana que debían pagar a estas personas”, dijo Arancibia.
Dijo que a raíz de que había gente sin antecedentes penales, identidad alguna e incluso con varias cédulas, la Fiscalía chilena empezó a tratar de hacer contactos informales con policías de Venezuela y también de Colombia.
Juicio de al menos dos años
Para Arancibia, el hecho de que alias “Niño Guerrero” haya resultado muerto “es una solución a muchos problemas”.
Arancibia, quien fue el primer fiscal en investigar las operaciones del Tren de Aragua en Chile, sostuvo que haber capturado con vida al criminal venezolano hubiese implicado una cantidad de recursos y seguridad incalculables.
“Yo creo que habría sido un enorme trastorno judicial desde todo punto de vista, un juicio contra él habría durado un par de años”, dijo Arancibia.
César Batiz, director de El Pitazo dijo que según sus fuentes, la operación que acabó con la vida de Guerrero Flores en el sector de Las Claritas en el estado Bolívar, fue un despliegue policial y no militar, mientras que Ronna Rísquez, coordinadora de ARI, sentenció que una de las versiones indican que hubo colaboración por parte del gobierno venezolano, específicamente de un cuerpo de seguridad que está coordinado por el Ministerio de Interior y Justicia.
Rísquez dijo que Arancibia fue una de las primeras personas que logró judicializar a los miembros del TDA bajo la categoría de grupo criminal transnacional.
“Fue la primera autoridad que internacionalmente solicitó la detención y captura del Niño Guerrero”, apuntó la periodista.
Arancibia indicó que el descubrimiento en Chile del TDA fue algo fortuito que coincidió con la detención de al menos un par de mujeres de nacionalidad peruana portando Ketamina en la frontera con Bolivia durante 2021.
“Y estas mujeres, al ser sorprendidas señalaron que habían sido obligadas por miembros del Tren de Aragua”, dijo Arancibia.
El fiscal señaló que “aunque parezca absurdo”, las autoridades tuvieron que poner en Google las palabras Tren de Aragua porque desconocían la existencia hasta entonces de la banda trasnacional.
Arancibia sentenció que al rastrear las palabras comenzaron a surgir una cantidad de informaciones provenientes de Venezuela acerca de crímenes y de la cárcel de Tocorón en el estado Aragua, desde donde operaba la banda.
El fiscal relató que a raíz de las declaraciones de las personas que fueron capturadas traficando drogas, empezaron a registrar los teléfonos de presos en Chile y dieron con el testimonio de alias “Zeus”, un venezolano detenido en el país austral vinculado al TDA.
“Allí fue que nos dimos cuenta de que esto era más serio de lo que nosotros habíamos vislumbrado”, apuntó el fiscal.
Cooperación regional
Arancibia expresó que si bien no hubo colaboración estrecha con el gobierno de Estados Unidos, sí con algunos agentes agregados de la Oficina Federal de Investigación (FBI por sus siglas en inglés).
Asimismo sentenció que obtuvo colaboración de autoridades de Ecuador, Colombia, Perú y Bolivia.
El fiscal aseguró que a través de esas colaboraciones llegaron a Carlos González Vaca alias “Estrella”, condenado a cadena perpetua por secuestro, homicidio, tráfico de migrantes y trata de personas con explotación sexual.
“Sabíamos que Estrella, nuestro líder local, por así decirlo, había sido alguien muy cercano al Niño Guerrero, porque habían coincidido aparentemente en la cárcel de Tocorón por algún delito”, dijo Arancibia.
El fiscal indicó que al principio no sabían si el “Niño Guerrero” era una realidad o un mito.
Según Arancibia la mayoría de los delitos que se cometieron al principio eran contra venezolanos en Chile.
“Porque hubo una oleada de inmigrantes previa de gente de mayores recursos, profesionales, médicos, ingenieros que venían de Venezuela a Chile”, dijo el profesional del derecho.
Arancibia aseguró que el TDA llegó a tener una línea de autobuses interprovinciales utilizados para tráfico de migrantes y drogas.
El fiscal añadió que fue evidente la participación del TDA en el asesinato en Santiago de Chile del teniente del Ejército venezolano, Ronald Ojeda.
“Algunos testimonios indican que habría algún vínculo con una autoridad muy importante de Venezuela y que sería una especie de venganza contra Ojeda”, agregó el fiscal.
Arancibia sentenció que de haber tenido cooperación del gobierno venezolano para combatir los tentáculos del TDA, las operaciones hubiesen sido más efectivas.
“Es que si le pedimos información al gobierno de Venezuela y se va a demorar ocho meses en contestarnos, no sirve de nada, eso debe ser oportuno”, dijo el fiscal.
Para Arancibia, lo importante es que no se pierda el interés en combatir a este tipo de organizaciones.
“Porque ponen en riesgo no solo la seguridad y la economía de un país, sino también como alguien dijo recientemente, la democracia”.
*El periodismo en Venezuela se ejerce en un entorno hostil para la prensa, con decenas de instrumentos jurídicos dispuestos para el castigo de la palabra, especialmente las leyes “contra el odio”, “contra el fascismo” y “contra el bloqueo”. Este contenido está siendo publicado teniendo en consideración las amenazas y límites que, en consecuencia, se han impuesto a la divulgación de informaciones desde dentro del país



