Doble terremoto en Venezuela: el peor evento sísmico en más de un siglo

El norte y centro de Venezuela vivieron momentos de gran tensión la tarde de este miércoles 24 de junio de 2026, día feriado en el país por la conmemoración de la Batalla de Carabobo. Dos potentes terremotos superficiales de magnitudes 7,2 y 7,5 sacudieron gran parte del territorio nacional en un intervalo de apenas 39 segundos, provocando colapsos de infraestructuras, fallas masivas de servicios y el despliegue inmediato de los cuerpos de rescate.

De acuerdo con los reportes oficiales del Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS), el fenómeno consistió en una “secuencia sísmica doble severa”. El primer movimiento telúrico se registró a las 6:04 PM (hora local) y registró una magnitud de 7,2 como sismo precursor o foreshock. Tan solo 39 segundos después, ocurrió el sismo principal con una magnitud de 7,5.

A nivel físico, las consecuencias de estas décimas de diferencia son enormes: debido a que la magnitud utiliza una escala logarítmica, el segundo movimiento liberó casi tres veces más energía que el primero. El USGS detalló que ambos eventos se originaron a poca profundidad (el principal a 10 km) en el municipio Veroes del estado Yaracuy, al sureste de Yumare, causados por una falla de deslizamiento horizontal superficial.

Esta ruptura se alinea de forma directa con el sistema de fallas de Boconó, el complejo límite tectónico donde la placa del Caribe se desplaza hacia el este con respecto a Sudamérica a una velocidad de unos 20 mm/año.

Aunque los mapas suelen fijar un punto como epicentro, la ruptura real abarcó una zona extensa estimada en 150 kilómetros de largo por 20 de ancho.

Este doble terremoto representa el mayor evento sísmico superficial en el norte del país en más de un siglo, superando en magnitud al devastador terremoto de Caracas de julio de 1967 (magnitud 6,6), que dejó unos 240 fallecidos.

Aunque los balances preliminares reportan al menos 164 fallecidos y más de 1000 heridos, el sistema de evaluación PAGER del USGS advierte que la cifra real de víctimas mortales e impactos estructurales podría incrementarse de forma masiva en las próximas horas debido a la alta probabilidad de que el desastre sea generalizado.

El reporte técnico de réplicas

La Fundación Venezolana de Investigaciones Sismológicas (Funvisis) confirmó a través de sus reportes que, tras los sismos mayores, se desató una intensa actividad de réplicas en la región centro-norte costera.

Durante las últimas horas del miércoles, los sensores detectaron al menos 20 movimientos secundarios localizados en el mar Caribe, a escasos kilómetros de las costas del estado La Guaira.

Entre los reportes técnicos de Funvisis se encuentran sismos sucesivos de magnitudes 3,8, 3,4, 3,1 y 3,2, lo que mantiene bajo estricta vigilancia la estabilidad de las áreas costeras.

Por su parte, la ingeniero geóloga venezolana Luiraima Salazar compartió un artículo en la red social X en donde refiere que el número de réplicas desde el doblete sísmico del 24 de junio son 48, que se concentran en Falcón, Yaracuy, Carabobo, Aragua, La Guaira y Miranda, con fuerte densidad hacia la costa central y el eje Caracas–La Guaira.

La especialista indica que los sismos ocurrieron por el movimiento continuo entre dos grandes placas tectónicas: la del Caribe y la de Suramérica. Esta es una región compleja llena de fallas geológicas activas que se desplazan de forma horizontal (como San Sebastián–El Pilar, La Victoria, Morón y Boconó). Advierte que todavía es muy pronto para culpar a una sola falla específica, para asegurarlo, primero se deben analizar detalladamente los datos técnicos sobre cómo se rompió el terreno subterráneo.

Menciona también que según los daños reportados por los ciudadanos, se produjeron al menos 93 colapsos totales, 76 daños estructurales y 86 daños parciales para un total de 255 reportes de daños.

Salazar enfatizó que “no estamos ante un evento aislado, sino ante una secuencia sísmica mayor con al menos 48 réplicas de magnitudes mayores a 3 Mw” y recomendó a la población mantenerse fuera de estructuras dañadas y seguir únicamente fuentes oficiales y técnicas.

Daños e impacto en la población

El impacto estructural de este evento doble ha sido devastador en múltiples regiones. Las autoridades nacionales declararon al estado La Guaira como zona de desastre, por el colapso de decenas de edificaciones en sectores de Catia La Mar, Tanaguarenas, Naiguatá y Caraballeda. El Aeropuerto Internacional Simón Bolívar de Maiquetía sufrió daños severos en sus instalaciones, lo que obligó a suspender por completo las operaciones aéreas.

Reportes ciudadanos recogidos en la zona costera describen una situación de colapso total por la interrupción de los servicios de electricidad, agua y telecomunicaciones. Todavía en horas de la mañana del 25 de junio, había zonas de la entidad a la que no habían llegado equipos de rescate y decenas de personas permanecían bajo los escombros.

En Caracas, el Ministerio de Relaciones Interiores reportó el colapso de edificios y estructuras en Chacao, Altamira y Los Palos Grandes. Entre los siniestros más graves se encuentra el desplome absoluto de un edificio residencial de 22 pisos en la zona de Altamira, contiguo al Miga’s. En San Bernardino, se desplomaron el edificio Moisés y el edificio Rita, mientras que en El Paraíso también colapsó el edificio San Judas Tadeo, de donde fueron rescatadas 7 personas y permanecen 13 desaparecidas.

Un severo "doblete sísmico" afectó la región centro-norte este 24 de junio. Un sismo precursor de 7,2 fue seguido 39 segundos después por el evento principal de 7,5, que liberó casi tres veces más energía. Al menos 20 réplicas se han registrado desde entonces
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El norte y centro de Venezuela vivieron momentos de gran tensión la tarde de este miércoles 24 de junio de 2026, día feriado en el país por la conmemoración de la Batalla de Carabobo. Dos potentes terremotos superficiales de magnitudes 7,2 y 7,5 sacudieron gran parte del territorio nacional en un intervalo de apenas 39 segundos, provocando colapsos de infraestructuras, fallas masivas de servicios y el despliegue inmediato de los cuerpos de rescate.

De acuerdo con los reportes oficiales del Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS), el fenómeno consistió en una “secuencia sísmica doble severa”. El primer movimiento telúrico se registró a las 6:04 PM (hora local) y registró una magnitud de 7,2 como sismo precursor o foreshock. Tan solo 39 segundos después, ocurrió el sismo principal con una magnitud de 7,5.

A nivel físico, las consecuencias de estas décimas de diferencia son enormes: debido a que la magnitud utiliza una escala logarítmica, el segundo movimiento liberó casi tres veces más energía que el primero. El USGS detalló que ambos eventos se originaron a poca profundidad (el principal a 10 km) en el municipio Veroes del estado Yaracuy, al sureste de Yumare, causados por una falla de deslizamiento horizontal superficial.

Esta ruptura se alinea de forma directa con el sistema de fallas de Boconó, el complejo límite tectónico donde la placa del Caribe se desplaza hacia el este con respecto a Sudamérica a una velocidad de unos 20 mm/año.

Aunque los mapas suelen fijar un punto como epicentro, la ruptura real abarcó una zona extensa estimada en 150 kilómetros de largo por 20 de ancho.

Este doble terremoto representa el mayor evento sísmico superficial en el norte del país en más de un siglo, superando en magnitud al devastador terremoto de Caracas de julio de 1967 (magnitud 6,6), que dejó unos 240 fallecidos.

Aunque los balances preliminares reportan al menos 164 fallecidos y más de 1000 heridos, el sistema de evaluación PAGER del USGS advierte que la cifra real de víctimas mortales e impactos estructurales podría incrementarse de forma masiva en las próximas horas debido a la alta probabilidad de que el desastre sea generalizado.

El reporte técnico de réplicas

La Fundación Venezolana de Investigaciones Sismológicas (Funvisis) confirmó a través de sus reportes que, tras los sismos mayores, se desató una intensa actividad de réplicas en la región centro-norte costera.

Durante las últimas horas del miércoles, los sensores detectaron al menos 20 movimientos secundarios localizados en el mar Caribe, a escasos kilómetros de las costas del estado La Guaira.

Entre los reportes técnicos de Funvisis se encuentran sismos sucesivos de magnitudes 3,8, 3,4, 3,1 y 3,2, lo que mantiene bajo estricta vigilancia la estabilidad de las áreas costeras.

Por su parte, la ingeniero geóloga venezolana Luiraima Salazar compartió un artículo en la red social X en donde refiere que el número de réplicas desde el doblete sísmico del 24 de junio son 48, que se concentran en Falcón, Yaracuy, Carabobo, Aragua, La Guaira y Miranda, con fuerte densidad hacia la costa central y el eje Caracas–La Guaira.

La especialista indica que los sismos ocurrieron por el movimiento continuo entre dos grandes placas tectónicas: la del Caribe y la de Suramérica. Esta es una región compleja llena de fallas geológicas activas que se desplazan de forma horizontal (como San Sebastián–El Pilar, La Victoria, Morón y Boconó). Advierte que todavía es muy pronto para culpar a una sola falla específica, para asegurarlo, primero se deben analizar detalladamente los datos técnicos sobre cómo se rompió el terreno subterráneo.

Menciona también que según los daños reportados por los ciudadanos, se produjeron al menos 93 colapsos totales, 76 daños estructurales y 86 daños parciales para un total de 255 reportes de daños.

Salazar enfatizó que “no estamos ante un evento aislado, sino ante una secuencia sísmica mayor con al menos 48 réplicas de magnitudes mayores a 3 Mw” y recomendó a la población mantenerse fuera de estructuras dañadas y seguir únicamente fuentes oficiales y técnicas.

Daños e impacto en la población

El impacto estructural de este evento doble ha sido devastador en múltiples regiones. Las autoridades nacionales declararon al estado La Guaira como zona de desastre, por el colapso de decenas de edificaciones en sectores de Catia La Mar, Tanaguarenas, Naiguatá y Caraballeda. El Aeropuerto Internacional Simón Bolívar de Maiquetía sufrió daños severos en sus instalaciones, lo que obligó a suspender por completo las operaciones aéreas.

Reportes ciudadanos recogidos en la zona costera describen una situación de colapso total por la interrupción de los servicios de electricidad, agua y telecomunicaciones. Todavía en horas de la mañana del 25 de junio, había zonas de la entidad a la que no habían llegado equipos de rescate y decenas de personas permanecían bajo los escombros.

En Caracas, el Ministerio de Relaciones Interiores reportó el colapso de edificios y estructuras en Chacao, Altamira y Los Palos Grandes. Entre los siniestros más graves se encuentra el desplome absoluto de un edificio residencial de 22 pisos en la zona de Altamira, contiguo al Miga’s. En San Bernardino, se desplomaron el edificio Moisés y el edificio Rita, mientras que en El Paraíso también colapsó el edificio San Judas Tadeo, de donde fueron rescatadas 7 personas y permanecen 13 desaparecidas.

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