¿Cómo brindar primeros auxilios psicológicos en las primeras 24 horas tras un terremoto?

Tras un evento sísmico de gran magnitud, la atención a las víctimas pasa de la asistencia médica y se traslada de inmediato al campo de la psicología y la estabilidad emocional.

De acuerdo a las recomendaciones compartidas por el psicólogo Manuel Llorens y la escuela de psicología de la UCAB, junto a PsicoData Venezuela, las primeras 24 horas son críticas para reducir el malestar psicológico, promover la seguridad física, facilitar apoyos a las comunidades y ayudar a que el cuerpo recupere la serenidad frente al estado de alarma. 

Las pautas fundamentales para quienes ayudan en los terrenos más vulnerables consiste en garantizar la seguridad alejando a las personas de estructuras dañadas, ofrecer un contacto calmado y asegurar el acceso a insumos básicos. De esta misma forma, para ayudar a “sacarse el susto del cuerpo”, recomiendan aplicar técnicas de estabilización física inmediata como respirar lento inhalando por tres segundos y exhalando por cinco, poner firmemente los pies en el suelo para tomar conciencia del entorno, beber agua en pequeños sorbos y ayudar a organizar o colaborar con el orden vecinal.

En momentos de alta tensión, la validación de los síntomas físicos y el manejo de información juegan un papel importante para evitar recaídas emocionales. La UCAB y Psicodata recuerdan que experimentar temblores corporales, taquicardia, llanto, insomnio, irritabilidad o la sensación persistente de que todo se sigue moviendo son respuestas normales del cuerpo ante una amenaza real y no una exageración del individuo.

Para ayudar a proteger la salud mental se debe evitar el consumo reiterado de videos del desastre, frenar la difusión de audios alarmistas, no reprimir el llanto ni automedicarse y en este contexto, el soporte espiritual y la religión se posicionan como pilares de calma y esperanza, siempre y cuando no se utilicen para culpabilizar a personas o decir que fue un castigo divino.

Finalmente, las redes de apoyo comunitario deben enfocar sus esfuerzos en identificar a las poblaciones de mayor riesgo, como niños, adultos mayores, personas enfermas o con discapacidades.

Es importante buscar ayuda psicológica y médica profesional si los síntomas de pánico no disminuyen a las horas, al igual que si se presentan crisis de angustia prolongadas o si el individuo es incapaz de cuidarse por sí mismo, también si aparecen pensamientos persistentes de desorientación, agresividad o pensamientos relacionados con el suicidio.

Para coordinar asistencia especializada, canalizar apoyo logístico o reportar casos críticos, la Cruz Roja Venezolana y PsicoData Venezuela mantienen activos números de teléfono de emergencia:

Cruz Roja Venezolana

0422 799 4880

PsicoData Venezuela

0414 121 7882 / 0424 172 3981

*El periodismo en Venezuela se ejerce en un entorno hostil para la prensa, con decenas de instrumentos jurídicos dispuestos para el castigo de la palabra, especialmente las leyes “contra el odio”, “contra el fascismo” y “contra el bloqueo”. Este contenido está siendo publicado teniendo en consideración las amenazas y límites que, en consecuencia, se han impuesto a la divulgación de informaciones desde dentro del país.

La Cruz Roja y de PsicoData UCAB ofrecen recomendaciones fundamentales para reducir el estado de alarma del cuerpo, validar las reacciones emocionales y evitar prácticas que no ayuden a la recuperación
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Tras un evento sísmico de gran magnitud, la atención a las víctimas pasa de la asistencia médica y se traslada de inmediato al campo de la psicología y la estabilidad emocional.

De acuerdo a las recomendaciones compartidas por el psicólogo Manuel Llorens y la escuela de psicología de la UCAB, junto a PsicoData Venezuela, las primeras 24 horas son críticas para reducir el malestar psicológico, promover la seguridad física, facilitar apoyos a las comunidades y ayudar a que el cuerpo recupere la serenidad frente al estado de alarma. 

Las pautas fundamentales para quienes ayudan en los terrenos más vulnerables consiste en garantizar la seguridad alejando a las personas de estructuras dañadas, ofrecer un contacto calmado y asegurar el acceso a insumos básicos. De esta misma forma, para ayudar a “sacarse el susto del cuerpo”, recomiendan aplicar técnicas de estabilización física inmediata como respirar lento inhalando por tres segundos y exhalando por cinco, poner firmemente los pies en el suelo para tomar conciencia del entorno, beber agua en pequeños sorbos y ayudar a organizar o colaborar con el orden vecinal.

En momentos de alta tensión, la validación de los síntomas físicos y el manejo de información juegan un papel importante para evitar recaídas emocionales. La UCAB y Psicodata recuerdan que experimentar temblores corporales, taquicardia, llanto, insomnio, irritabilidad o la sensación persistente de que todo se sigue moviendo son respuestas normales del cuerpo ante una amenaza real y no una exageración del individuo.

Para ayudar a proteger la salud mental se debe evitar el consumo reiterado de videos del desastre, frenar la difusión de audios alarmistas, no reprimir el llanto ni automedicarse y en este contexto, el soporte espiritual y la religión se posicionan como pilares de calma y esperanza, siempre y cuando no se utilicen para culpabilizar a personas o decir que fue un castigo divino.

Finalmente, las redes de apoyo comunitario deben enfocar sus esfuerzos en identificar a las poblaciones de mayor riesgo, como niños, adultos mayores, personas enfermas o con discapacidades.

Es importante buscar ayuda psicológica y médica profesional si los síntomas de pánico no disminuyen a las horas, al igual que si se presentan crisis de angustia prolongadas o si el individuo es incapaz de cuidarse por sí mismo, también si aparecen pensamientos persistentes de desorientación, agresividad o pensamientos relacionados con el suicidio.

Para coordinar asistencia especializada, canalizar apoyo logístico o reportar casos críticos, la Cruz Roja Venezolana y PsicoData Venezuela mantienen activos números de teléfono de emergencia:

Cruz Roja Venezolana

0422 799 4880

PsicoData Venezuela

0414 121 7882 / 0424 172 3981

*El periodismo en Venezuela se ejerce en un entorno hostil para la prensa, con decenas de instrumentos jurídicos dispuestos para el castigo de la palabra, especialmente las leyes “contra el odio”, “contra el fascismo” y “contra el bloqueo”. Este contenido está siendo publicado teniendo en consideración las amenazas y límites que, en consecuencia, se han impuesto a la divulgación de informaciones desde dentro del país.

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