Caraqueños hacen largas colas para comprar alimentos

En medio de la angustia y el miedo que todavía embarga a los ciudadanos tras los terremotos de este miércoles, largas colas se registraron este viernes 26 de junio en supermercados y negocios del centro y oeste de Caracas, especialmente en aquellos que cuentan con la modalidad de pago en cuotas de Cashea. 

“Esto no lo veía desde la pandemia. Siempre vengo a este supermercado y nunca hay esas colas. Aumentó un poquito cuando pusieron Cashea, pero nunca así”, dijo Rosiris Ávila al ser consultada por El Pitazo

La ciudadana considera necesario contar con productos de primera necesidad en caso de una nueva emergencia. “Vamos a tener que prepararnos con comida. Yo tengo un nieto, yo como un pan y me defiendo, pero mis nietos no, por eso aquí tengo atuncito, enlatados”, apuntó. 

Otra ciudadana que compraba en el mismo supermercado dijo que las compras de este viernes ya las tenía planificadas, pero le sorprendió la cantidad de gente. “Es por el terremoto, la gente tiene miedo. Yo también compré mis cositas para tener en la nevera “, dijo la adulta mayor mientras mostraba su cesta con las compras. 

“Voy a usarlo porque no me han pagado. Aunque Cashea tampoco fue que hizo mucho, debió poner más cuotas, hacer algo más. Ellos tienen bastantes usuarios, es todo el país que está pasando por esto, debieron ser más empáticos”, dijo una enfermera que compraba alimentos en un supermercado en Catia, al oeste de Caracas. 

Esta ciudadana, quien prefirió mantener el anonimato, cuestionó que la aplicación de compra en cuotas no ofreciera otros beneficios a los usuarios, especialmente tomando en cuenta que muchas personas todavía no cobran sus salarios. “Al menos bajar la inicial, o que sea cero para todos. Pero bueno, igual tengo que usarla para comprar más cosas”, dijo. 

La aplicación Cashea informó que, debido a la emergencia por los terremotos y como parte de su aporte para los venezolanos, no aplicarán el recargo de 4 dólares a los usuarios que se atrasen en el pago de sus cuotas entre el 24 y 30 de junio. 

Aprovecharon negocios abiertos

La angustia ante la posibilidad de que se registren nuevas réplicas del sismo y no cuenten con los insumos para permanecer en sus hogares en los próximos días, llevó a muchos de los ciudadanos a no esperar para comprar alimentos y medicinas.

“Ayer por lo menos todo estaba cerrado, yo quise aprovechar de comprar hoy, porque después no sabemos”, dijo una compradora en un supermercado de San Bernardino. En esta parroquia se desplomó un edificio producto de los terremotos, y algunas edificaciones resultaron afectadas, entre ellas una de la Misión Vivienda donde sus habitantes permanecían en las calles en un campamento improvisado. 

Más abajo, en la avenida Urdaneta, ciudadanos esperaban en fila para ingresar a un supermercado. Era uno de los tres expendios de alimentos que permanecía abierto en la zona, y además permitían el uso de la aplicación Cashea, al igual que un segundo local en el que las colas solo eran para pagar.  En medio de locales cerrados, un tercer supermercado de la zona, que no contaba con Cashea, permanecía vacío.

Esta realidad contrastaba con la que se observó desde tempranas horas en Catia. Si bien en la tarde bajó la afluencia de compradores, comerciantes y ciudadanos reportaron desde horas de la mañana colas en distintos establecimientos de comida para adquirir productos básicos.

 “Tenías que ver eso, la gente como que pensaba que todo se iba a acabar. Gente por todos lados”, dijo un habitante de Catia. En negocios de la avenida Sucre, en la misma parroquia, también se pudieron ver filas de personas que buscaban abastecerse. 

“Esto se va a ver por lo menos en las próximas dos semanas”, presumió un vigilante de uno de los supermercados visitados este viernes. El trabajador dijo que la llegada a la zona de muchos habitantes de La Guaira que perdieron sus viviendas o que se trasladaron a Caracas por seguridad puede elevar el número de compradores en los negocios. 



Después de los dos terremotos del miércoles 24 de junio, los ciudadanos se agolpan en los comercios para abastecerse de productos básicos, impulsados por el miedo a nuevas réplicas. Ante la falta de liquidez inmediata, muchos recurren a sistemas de pagos por cuotas
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En medio de la angustia y el miedo que todavía embarga a los ciudadanos tras los terremotos de este miércoles, largas colas se registraron este viernes 26 de junio en supermercados y negocios del centro y oeste de Caracas, especialmente en aquellos que cuentan con la modalidad de pago en cuotas de Cashea. 

“Esto no lo veía desde la pandemia. Siempre vengo a este supermercado y nunca hay esas colas. Aumentó un poquito cuando pusieron Cashea, pero nunca así”, dijo Rosiris Ávila al ser consultada por El Pitazo

La ciudadana considera necesario contar con productos de primera necesidad en caso de una nueva emergencia. “Vamos a tener que prepararnos con comida. Yo tengo un nieto, yo como un pan y me defiendo, pero mis nietos no, por eso aquí tengo atuncito, enlatados”, apuntó. 

Otra ciudadana que compraba en el mismo supermercado dijo que las compras de este viernes ya las tenía planificadas, pero le sorprendió la cantidad de gente. “Es por el terremoto, la gente tiene miedo. Yo también compré mis cositas para tener en la nevera “, dijo la adulta mayor mientras mostraba su cesta con las compras. 

“Voy a usarlo porque no me han pagado. Aunque Cashea tampoco fue que hizo mucho, debió poner más cuotas, hacer algo más. Ellos tienen bastantes usuarios, es todo el país que está pasando por esto, debieron ser más empáticos”, dijo una enfermera que compraba alimentos en un supermercado en Catia, al oeste de Caracas. 

Esta ciudadana, quien prefirió mantener el anonimato, cuestionó que la aplicación de compra en cuotas no ofreciera otros beneficios a los usuarios, especialmente tomando en cuenta que muchas personas todavía no cobran sus salarios. “Al menos bajar la inicial, o que sea cero para todos. Pero bueno, igual tengo que usarla para comprar más cosas”, dijo. 

La aplicación Cashea informó que, debido a la emergencia por los terremotos y como parte de su aporte para los venezolanos, no aplicarán el recargo de 4 dólares a los usuarios que se atrasen en el pago de sus cuotas entre el 24 y 30 de junio. 

Aprovecharon negocios abiertos

La angustia ante la posibilidad de que se registren nuevas réplicas del sismo y no cuenten con los insumos para permanecer en sus hogares en los próximos días, llevó a muchos de los ciudadanos a no esperar para comprar alimentos y medicinas.

“Ayer por lo menos todo estaba cerrado, yo quise aprovechar de comprar hoy, porque después no sabemos”, dijo una compradora en un supermercado de San Bernardino. En esta parroquia se desplomó un edificio producto de los terremotos, y algunas edificaciones resultaron afectadas, entre ellas una de la Misión Vivienda donde sus habitantes permanecían en las calles en un campamento improvisado. 

Más abajo, en la avenida Urdaneta, ciudadanos esperaban en fila para ingresar a un supermercado. Era uno de los tres expendios de alimentos que permanecía abierto en la zona, y además permitían el uso de la aplicación Cashea, al igual que un segundo local en el que las colas solo eran para pagar.  En medio de locales cerrados, un tercer supermercado de la zona, que no contaba con Cashea, permanecía vacío.

Esta realidad contrastaba con la que se observó desde tempranas horas en Catia. Si bien en la tarde bajó la afluencia de compradores, comerciantes y ciudadanos reportaron desde horas de la mañana colas en distintos establecimientos de comida para adquirir productos básicos.

 “Tenías que ver eso, la gente como que pensaba que todo se iba a acabar. Gente por todos lados”, dijo un habitante de Catia. En negocios de la avenida Sucre, en la misma parroquia, también se pudieron ver filas de personas que buscaban abastecerse. 

“Esto se va a ver por lo menos en las próximas dos semanas”, presumió un vigilante de uno de los supermercados visitados este viernes. El trabajador dijo que la llegada a la zona de muchos habitantes de La Guaira que perdieron sus viviendas o que se trasladaron a Caracas por seguridad puede elevar el número de compradores en los negocios. 



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