Alex Saab, empresario colombiano identificado durante años como el testaferro del exgobernante venezolano, Nicolás Maduro, se prepara para comparecer este martes ante una corte federal de Miami, donde se espera que se declare culpable en una causa de lavado de dinero relacionada con una trama de corrupción alrededor de contratos para importar alimentos a Venezuela.
Según registros judiciales citados por The Associated Press, Saab acudirá ante la jueza Kathleen Williams para una audiencia de cambio de declaración. Los términos de la eventual declaración de culpabilidad no habían sido divulgados hasta este lunes y su abogado, Neil Schuster, declinó hacer comentarios a la agencia.
La declaración de culpabilidad aún no se ha producido. Por tanto, cualquier consecuencia jurídica o eventual cooperación de Saab con los fiscales dependerá de lo que ocurra durante la audiencia y de los acuerdos que puedan formar parte del proceso.
Una causa vinculada a los CLAP
La nueva acusación contra Saab fue presentada por fiscales federales en mayo de 2026, después de que Venezuela lo entregara a Estados Unidos. El Departamento de Justicia sostiene que Saab y sus cómplices utilizaron sobornos, empresas ficticias, facturas fraudulentas y registros de embarque falsificados para obtener contratos relacionados con el Comité Local de Abastecimiento y Producción (CLAP), el programa creado por el gobierno venezolano en 2016 para distribuir alimentos subsidiados.
De acuerdo con la acusación, los alimentos eran adquiridos y enviados desde otros países, entre ellos Colombia y México, mientras se ocultaba fraudulentamente la naturaleza y el origen de parte de los productos. Los fiscales sostienen que la estructura permitió desviar cientos de millones de dólares que debían estar destinados a la adquisición de alimentos para venezolanos vulnerables.
El Departamento del Tesoro estadounidense ya había señalado a Saab en 2019 como parte de una red de corrupción vinculada al programa CLAP. En aquel momento, la administración estadounidense sostuvo que el empresario se había beneficiado de contratos sobrevalorados y que había utilizado una red de compañías para obtener ganancias de las importaciones de alimentos.
El programa de los CLAP fue creado en medio de la grave crisis económica y de abastecimiento que atravesaba Venezuela, con el pretendido objetivo de distribuir cajas de alimentos subsidiados a sectores vulnerables, pero durante años fue objeto de cuestionamientos y denuncias de corrupción, sobreprecios y uso político de la distribución de alimentos.
La acusación también alcanza operaciones petroleras
La causa presentada en mayo amplió el alcance de las investigaciones estadounidenses. El Departamento de Justicia afirmó que, desde 2019 y hasta al menos enero de 2026, la presunta estructura criminal se extendió a operaciones relacionadas con el petróleo venezolano.
Según los fiscales, Saab y sus asociados habrían utilizado sus relaciones con funcionarios venezolanos para acceder a petróleo propiedad de Petróleos de Venezuela (Pdvsa), venderlo bajo supuestos fraudulentos y transferir parte de los ingresos a través de cuentas bancarias estadounidenses.
El gobierno estadounidense sostiene que los recursos derivados de esas operaciones fueron utilizados para continuar y ocultar el esquema relacionado con el programa CLAP. La acusación presentada en mayo señala que Saab enfrenta un cargo de conspiración para lavar instrumentos monetarios, un delito que puede acarrear una pena máxima de 20 años de prisión si resulta condenado.
De Cabo Verde a Miami y de vuelta a Venezuela
La historia judicial de Saab comenzó antes de la nueva causa. En julio de 2019, Estados Unidos lo acusó junto con el empresario colombiano Álvaro Pulido Vargas de delitos de lavado de dinero relacionados con un esquema anterior de sobornos y contratos públicos venezolanos.
Saab fue detenido en Cabo Verde en junio de 2020 durante una escala de su viaje hacia Irán y posteriormente extraditado a Estados Unidos en octubre de 2021. En esa causa, los fiscales estadounidenses inicialmente presentaron una acusación de ocho cargos, aunque posteriormente retiraron siete como parte del proceso que permitió su extradición.
En diciembre de 2023, Saab salió de una cárcel federal estadounidense después de que el entonces presidente Joe Biden le concediera clemencia como parte de un intercambio de prisioneros con Venezuela. El acuerdo permitió el regreso a Estados Unidos de 10 estadounidenses detenidos en Venezuela, incluidos seis que Washington consideraba detenidos injustamente.
Un nuevo proceso tras la captura de Maduro
La situación cambió en 2026. Tras su regreso a Venezuela y después de la caída de Maduro, Saab fue entregado por la administración interina de Delcy Rodríguez a Estados Unidos el 16 de mayo de 2026, en medio de una nueva etapa de cooperación entre Caracas y Washington.
El Departamento de Justicia anunció entonces una nueva acusación y dejó claro que se trataba de un proceso distinto de la causa que había quedado cubierta por la clemencia de Biden. La fiscalía sostiene que las nuevas acusaciones abarcan una presunta estructura de corrupción que se extendió desde el negocio de los alimentos hacia operaciones petroleras.
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