Rocío San Miguel: “Durante cuatro meses no me dejaron ver el sol”

“Recuerdo en diciembre del año pasado cuando mi hija me comentó que estaba embarazada, yo me dije que no podía seguir presa y 45 días después sucedió el milagro”, dijo la directora de la ONG Control Ciudadano, Rocío San Miguel, en una entrevista radial concedida a la periodista, Shirley Varnagy.

San Miguel habló por vez primera con un medio de comunicación desde que fuese excarcelada el 8 de enero de 2026 y sentenció que el nacimiento de su nieto es un símbolo de esperanza.

“Creo que sin el amor de mi hija esto hubiese sido más difícil”, dijo San Miguel con voz quebradiza.

La activista expresó estar contenta por haber salido y recibido libertad plena apenas la semana pasada, pero indicó que el país no puede celebrar hasta que salga el último de los presos políticos. 

“Creo que doy las gracias, pero con ese corazoncito triste por las personas que se quedan adentro y por supuesto por el resto de los presos políticos que tienen que salir en libertad. Ese es un clamor nacional y confío en que se va a dar pronto ese camino”, aseveró. 

La defensora de derechos humanos calificó como inverosímil el momento en que fue aprehendida en el Aeropuerto Internacional de Maiquetía el pasado 9 de febrero de 2024.

“Fue a las 6 de la mañana de ese 9 de febrero, no había una orden de detención en mi contra, un funcionario de la Dgcim (Dirección General de Contrainteligencia Militar)  me dijo que tenía una alerta silenciosa. Me retuvieron hasta las 2 de la tarde, en ese momento un funcionario de la PNB (Policía Nacional Bolivariana me dijo que mi pasaporte tenía problemas. Después me trasladaron a la sede de la Dgcim en Boletia sin decirme”, agregó la activista.

San Miguel dijo que durante su reclusión pasó por muchos momentos duros, pero uno de los peores fue cuando se fracturó el hombro derecho. 

“Estaba sufriendo de laberintitis y les había advertido que me podía caer y en efecto me caí en agosto de 2024 y me fracturé, en diciembre de ese año fue que me hicieron una radiografia y en abril de 2025 me operaron, pasé ocho mese fracturada”.

San Miguel indicó que se vió obligada a hacer una huelga de hambre para poder ver a su hija.

“Se me permitió una llamada telefónica después de un año y diez meses de estar presa. Durante cuatro meses no me permitieron salir al sol”, expresó la directora de Control Ciudadano.  

Pese al escándalo de corrupción que lo rodea, San Miguel agradeció al expresidente del gobierno español, José Luis Rodríguez Zapatero. 

“El relato completo de mi paso por la cárcel lo mantengo a distancia porque hay muchas cosas que sanar. Me peleé con Dios, pero ya me reconcilié. Como familia hemos salido fortalecidos, yo creo que volvería a hacer todo lo que hice, creo en la Contraloría ciudadana. Soy razonablemente optimista”.

*El periodismo en Venezuela se ejerce en un entorno hostil para la prensa, con decenas de instrumentos jurídicos dispuestos para el castigo de la palabra, especialmente las leyes “contra el odio”, “contra el fascismo” y “contra el bloqueo”. Este contenido está siendo publicado teniendo en consideración las amenazas y límites que, en consecuencia, se han impuesto a la divulgación de informaciones desde dentro del país 

En su primera entrevista concedida a medios de comunicación luego de estar detenida, la directora de Control Ciudadano agradeció el apoyo de su familia y abogó por la liberación de todos los presos políticos
San Miguel habló por vez primera con un medio de comunicación desde que fuese excarcelada el 8 de enero de 2026
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redacción runrunes
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“Recuerdo en diciembre del año pasado cuando mi hija me comentó que estaba embarazada, yo me dije que no podía seguir presa y 45 días después sucedió el milagro”, dijo la directora de la ONG Control Ciudadano, Rocío San Miguel, en una entrevista radial concedida a la periodista, Shirley Varnagy.

San Miguel habló por vez primera con un medio de comunicación desde que fuese excarcelada el 8 de enero de 2026 y sentenció que el nacimiento de su nieto es un símbolo de esperanza.

“Creo que sin el amor de mi hija esto hubiese sido más difícil”, dijo San Miguel con voz quebradiza.

La activista expresó estar contenta por haber salido y recibido libertad plena apenas la semana pasada, pero indicó que el país no puede celebrar hasta que salga el último de los presos políticos. 

“Creo que doy las gracias, pero con ese corazoncito triste por las personas que se quedan adentro y por supuesto por el resto de los presos políticos que tienen que salir en libertad. Ese es un clamor nacional y confío en que se va a dar pronto ese camino”, aseveró. 

La defensora de derechos humanos calificó como inverosímil el momento en que fue aprehendida en el Aeropuerto Internacional de Maiquetía el pasado 9 de febrero de 2024.

“Fue a las 6 de la mañana de ese 9 de febrero, no había una orden de detención en mi contra, un funcionario de la Dgcim (Dirección General de Contrainteligencia Militar)  me dijo que tenía una alerta silenciosa. Me retuvieron hasta las 2 de la tarde, en ese momento un funcionario de la PNB (Policía Nacional Bolivariana me dijo que mi pasaporte tenía problemas. Después me trasladaron a la sede de la Dgcim en Boletia sin decirme”, agregó la activista.

San Miguel dijo que durante su reclusión pasó por muchos momentos duros, pero uno de los peores fue cuando se fracturó el hombro derecho. 

“Estaba sufriendo de laberintitis y les había advertido que me podía caer y en efecto me caí en agosto de 2024 y me fracturé, en diciembre de ese año fue que me hicieron una radiografia y en abril de 2025 me operaron, pasé ocho mese fracturada”.

San Miguel indicó que se vió obligada a hacer una huelga de hambre para poder ver a su hija.

“Se me permitió una llamada telefónica después de un año y diez meses de estar presa. Durante cuatro meses no me permitieron salir al sol”, expresó la directora de Control Ciudadano.  

Pese al escándalo de corrupción que lo rodea, San Miguel agradeció al expresidente del gobierno español, José Luis Rodríguez Zapatero. 

“El relato completo de mi paso por la cárcel lo mantengo a distancia porque hay muchas cosas que sanar. Me peleé con Dios, pero ya me reconcilié. Como familia hemos salido fortalecidos, yo creo que volvería a hacer todo lo que hice, creo en la Contraloría ciudadana. Soy razonablemente optimista”.

*El periodismo en Venezuela se ejerce en un entorno hostil para la prensa, con decenas de instrumentos jurídicos dispuestos para el castigo de la palabra, especialmente las leyes “contra el odio”, “contra el fascismo” y “contra el bloqueo”. Este contenido está siendo publicado teniendo en consideración las amenazas y límites que, en consecuencia, se han impuesto a la divulgación de informaciones desde dentro del país 

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