La migración trae consigo varios procesos: pérdida de identidad, de pertenencia, resentimientos, frustraciones, alegrías, tristezas, nuevas relaciones, conocimiento, distanciamiento. Todas estas emociones son puestas en el escenario en la obra “Malandrito”, un monólogo interpretado por el actor venezolano Luis Vegas, quien lleva a los espectadores a un viaje confuso, ambiguo, pero con humor, sin inicio ni final, como la vida misma y como es la migración.
Esta obra de teatro, escrita por el mismo Vegas y el periodista mexicano Juan Carlos Franco, cuenta la historia de un joven migrante en Ciudad de México, que trabaja en un autolavado, se ejercita en los gimnasios públicos y recorre la ciudad a pie. Se encuentra con gente distinta, habla de sus sueños, recuerda su país, las protestas, el hambre, su familia: su hermano enfermo que lo espera y su madre que ya no.
México es para él un lugar de posibilidades y casi ninguna de ellas es la que imaginó. Su salida del país fue por un exilio obligado, como la de la mayoría de los migrantes en el mundo actual. Vegas y Franco lo describen como una interpelación directa.
“‘Malandrito’ le habla a los mexicanos. No para acusar ni para agradecer, sino para decir: estoy aquí, esto me costó y ustedes también son parte de lo que soy ahora. Queremos que el público salga sintiéndose visto desde un ángulo que no esperaba”, comentan.

En escena, el público nunca sabe bien dónde termina Luis y dónde empieza ‘Malandrito’, y esa ambigüedad no es un accidente, sino la apuesta más honesta del montaje. No es un actor encarnando un personaje migrante: es un migrante que se ha construido un personaje para poder decir, en voz alta y frente a una ciudad entera, lo que de otra manera no tendría lugar ni forma. Y lo hace con herramientas actorales muy variadas, así como con el performance, el rap, el spoken word y el trabajo del cuerpo.
“‘Malandrito’ es una obra para todo aquel que ha sido expulsado de su origen y goza, con curiosidad y melancolía, las nuevas posibilidades que le brinda su nuevo territorio. Es para quien añora y extraña, pero también para esos que habitan la libertad que da la pérdida. ‘Malandrito’ es una carta de amor —y odio también— a mi país, a México. Es un diario de preguntas (sobre todo) de lo que ha sido mi propio viaje en el exilio”, explica Vegas.
Este sábado 4 de abril, a las 8:00 pm, “Malandrito” tendrá una función especial en Ciudad de México, en Casa Platónica, con el objetivo de recaudar fondos para la ONG Apoyo a Migrantes Venezolanos, que desde 2017 ha registrado y denunciado las violaciones de derechos humanos a los migrantes de su país en México.
“Malandrito” está en su formato work in progress. Se estrenó por primera vez el 13 de septiembre de 2025, también en Casa Platónica. Luego, ha tenido otras temporadas en Ciudad de México, en espacios como Estudio Altata y Teatro El Milagro.

Para Luis Vegas, esta función especial se alinea con lo que fue la concepción de este proyecto, y también es un espacio necesario tanto para él como para venezolanos y otros migrantes, que siguen buscando estos encuentros para recuperar identidad y cultura.
“Estoy convencido de que los espacios de pausa y reflexión son fundamentales para una sociedad sana y sí creo que el teatro es —quizás— uno de los ejemplos más claros de esto. Nos convoca, reúne y nos obliga a estar allí, expectantes y receptivos. Si, además de todo ello, el planteamiento cultural es sensible de cuestionar cómo opera el mundo ahora mismo (con sus claroscuros) y además nos invita a reflexionar y a colaborar para el bienestar de alguien menos afortunado, creo que la relevancia es importantísima”, describe.
En sus palabras, esta obra ha sido su propia reconexión con Venezuela, después de más de ocho años fuera del país. Es la búsqueda personal de su relación con la migración, de la fisura que le provocó en su identidad y pertenencia.
“Nace de querer borrar el resentimiento que le tenía a mi propio país. Mi reconexión con Venezuela, mi encuentro con mis paisanos y quitarme el juicio de que está mal identificarse con Venezuela y México, que soy y quiero ser de ambos”, expresa.
Las entradas para este sábado 4 de abril se pueden comprar a través de las redes sociales de @malandrito.play y @casaplatonica.



