Runrun.es: En defensa de tus derechos humanos

Opinión

La victoria pertenece a los tenaces…

María Corina La victoria pertenece a los tenaces, por Orlando Viera Blanco
Orlando Viera Blanco
11/06/2024
Cada lágrima, cada sonrisa, cada mirada arrojada por cada venezolano talentoso, precioso, ha llenado el alma de María Corina, devolviendo esa gloria luminosa con el abrazo de la madre eterna y cuidadosa

@ovierablanco

El fenómeno María Corina Machado pasa por muchos factores sistémicos vinculados al deterioro político, económico y social de Venezuela. Pero la variable más importante en su proceso evolutivo ha sido su madurez humanista, llamada a reconciliar un país. María Corina ha comprendido a lo largo de muchos años que “el método” no se reduce a una oferta de poder programática ni ideológica. La actitud hoy no es criticar, cuestionar, debatir, cotejar, antagonizar, sino personificar la humildad, la redención, el reencuentro, el amor y la esperanza, por reconocer el dolor de una nación.

Una interpretación noble del momento histórico que vivimos que le adjudica un merecido sentimiento de aceptación y adoración, inédito en Venezuela.

Historia viva, historia vivida. De la experiencia al conocimiento

He tenido la oportunidad de compartir con María Corina en Caracas y Canadá. Sus inicios en la política se remontan a la creación de Súmate. Una plataforma ciudadana por la defensa del voto. María Corina tiene básicamente 20 años en la ruta por el poder. Su evolución como líder nace de lo corporativo a lo social, de lo ejecutivo a lo colectivo, de lo técnico a la protección de derechos civiles y políticos, de cómo votar y elegir a través de elecciones libres y justas.

Todo este proceso supone una lógica ciudadana muy compleja y desafiante. Es pasar de consultor a actor político en un país donde defender el derecho a votar y elegir puede significar cárcel. Modos de cabalgar en el espacio público muy diferentes. O como orientador o como inspirador. La misión del político en tiempos de dictadura es muy riesgosa. Es pasar de la orientación ciudadana, la marcha y el megáfono a la denuncia, impulsando el sufragio como valor estratégico de migración de poder. Es hacer de la papeleta una causa temeraria por desigual. Cuántos obstáculos le tocaría librar. Cuántos miedos, acechos y traiciones ha superado. Cuánta tenacidad.

María Corina es elegida diputada en diciembre de 2010. Es justo decir que su elector era un ciudadano metropolitano, capitalino, afecto a la oposición extrema al chavismo. Fue electa por el circuito N.º 2 del estado Miranda, que abarca los municipios Baruta, Chacao, El Hatillo y la parroquia Leoncio Martínez del municipio Sucre. Se convierte en la diputada elegida con más votos de la historia de la AN de Venezuela [235.259 votos], contando con el apoyo de AD y UNT, derrotando a Carlos Vecchio, candidato de PJ y VP.

La caracterizó un modo normativo de hacer política. Una narrativa legalista, apegada al orden constitucional e institucional. Un estilo propio de quien viene de una dinámica corporativa, orgánica y privada. Por esos días conocí a María Corina.

Me pareció una mujer afable, de mirada fija, directa, profunda, ceño fruncido. En todo caso cálida e inquisidora a la vez. Le gusta la argumentación lógica y puntual. Valida premisas con pericia de ingeniero. No es mujer de sofismas ni retórica. Me costaba persuadirla de algunas cosas. No tengo el don de la parquedad ni de la síntesis. Es muy disciplinada en sus notas. Escribe y escribe con pulso fuerte. Muy correcta en su trajeado, sencilla pero formal. Un poco distinta a la María Corina de hoy, cuyos ojos ríen, de cabellera recogida, ataviada de jeans y amuletos. Jamás hubiese pronosticado verla cantar una prosa de Florentino… muestra visible de una soltura vibradora que derrocha amor sobre la misma tierra.

Pasábamos entonces de una líder de curul y pedestal –que habla desde el papel y la tinta– a una líder de piel adolorida, cuyas cicatrices hablan desde el corazón. Historia viva de una mujer que, desde la mano distante y fría de la ley y la justicia, pasó abrazar las lágrimas, la inocencia y el sufrimiento de un pueblo abandonado, triste y desplazado. Experiencia que la hizo suave y gentil como el pueblo que representa, ¡como tierra de gracia!

De diputada a celebro-debutante

Conocí a María Corina en un ambiente amigable, organizado, honesto, laborioso. Magalli su mano derecha– siempre ha sido una persona comprensiva, puntual, receptiva y preocupada por escuchar con atención cualquier opinión. Actúa con inmaculada lealtad y eficiencia. Ello hacía del equipo un grupo armonioso, aunque algo rígido a mi parecer.

María Corina es una mujer inteligente, capaz, incansable. No le gusta llegar tarde ni hacer esperar. Actúa con disciplina y racionalidad. Tiene una vocación de aprender inagotable. Absorbe concentradamente. No interrumpe a menos que no entienda. Es rápida en asimilar la conveniencia o no de las cosas. También es obediente y acata las decisiones en equipo. Procede atendiendo más el sentido común que siguiendo su sexto sentido o su intuición. Tiene tanta memoria como un humor encantador, de respuestas rápidas, dulces y ocurrentes.

Recuerdo que tomamos un avión [de propela] de Ottawa a Toronto. Estaba supernervioso. No me gustan los aviones, menos los de hélice. Al despegar, aquella “cafetera voladora” se movió bruscamente. A pesar de ser distante, de pronto le tomé el brazo. Del otro lado tenía una manzana que exprimí con tanta fuerza, que salpicó. Se volteó y me dijo: Orlando, por favor, cálmate que ¡no soy manzana!

Es fiel cumplidora de sus deberes. Como diputada asumía con vigor las causas ciudadanas y denunciaba sin reparo los excesos del régimen. Recordemos que María Corina lideró la recolección de 3 millones firmas en [2003] para la realización del RR contra Chávez y fue recibida por George Bush [2005] en La Casa Blanca. Durante la sesión de la AN del 27/9/2011 María Corina interviene por el caso del territorio del Esequibo. La cancillería de Guyana había notificado ampliar su plataforma continental.

Pidió interpelar al canciller de la República, al ministro de la Defensa, al comandante de la Armada y al comandante operacional estratégico. Alegaba que el artículo 328 de la CRBV obliga a las FF. AA. a defender la soberanía y la integridad del territorio nacional. Era la María Corina con Constitución en mano.

Pronto se convirtió en un actor político crítico y frontal a Chávez demostrando una valentía irremisible. En marzo de 2014 fue separada [ilegalmente] de su curul como diputada tras haber aceptado el cargo de «embajadora alterna» de Panamá ante la OEA. La sustituye su suplente, Ricardo Sánchez, de Un Nuevo Tiempo. Posteriormente su silla pasó a la bancada del Polo Patriótico… Machado denunció que ella seguía siendo diputada «mientras el pueblo de Venezuela así lo quiera». El oficialismo manifestó su interés en que fuese juzgada por «traición a la patria”. Comenzó una persecución política que no cesa. Pero también las traiciones por un sector opositor que comenzaba a ser cooptado por el chavismo irredento que seguía el manual del G-2 cubano.

El 17/7/2011 María Corina realiza su postulación a las elecciones primarias presidenciales de la Mesa de la Unidad, a celebrarse el 12/2/2012. Participé oficiosamente en su equipo. María Corina reveló su plan de gobierno alrededor de la teoría del denominado «capitalismo popular». Manifesté mi desacuerdo con la estrategia porque “el capitalismo nunca es popular”. Si bien se basaba en una idea genuina del rescate de la moral del individuo a través del respeto a la propiedad privada, la disminución del aparato burocrático y la no intervención estatal en la economía [ideal vigente], la etiqueta no despolarizaba. Muy académica para una población embriagada de socialismo del siglo XXI. María Corina obtuvo 110,420 votos, equivalentes al 3 %. Capriles fue el candidato.

Durante una alocución de Chávez ante la AN [2012], la diputada Machado se dirige al presidente Chávez y le espeta: “No puede usted hablar que respeta al sector privado en Venezuela, cuando se ha dedicado a expropiar, que es robar”. Chávez, le responde: ¿robar? Y ella replica: “Sí presidente. Se ha dedicado a expropiar las propiedades de empresarios, comerciantes, pequeñas posadas a quienes ni siquiera se les ha resarcido su propiedad… El tiempo se les acabó, es el momento de una nueva Venezuela, acepte el debate, presidente”. Chávez respondió: “Primero, le sugiero que gane las primarias, gane usted las primarias, ¿verdad? Es lo primero que tiene que hacer, porque está fuera de ranking para debatir conmigo”.

María Corina había celebro-debutado. El país jamás olvidó ese desafío, alegórico a lo que depararía el futuro. Gana las primarias 2022 y hoy no tiene contenedor –opositor ni oficialista– que esté en su ranking. Cuánta agua ha corrido debajo del puente desde esa fecha. Cuántas curiaras ha tenido que tomar y cuántos bloqueos superados. Muy orgulloso de haber sugerido a María Corina elevar su voz frente a Chávez [2012] en aquel momento, lo cual hizo con su característica determinación y templanza.

De lo normativo a lo épico, al amor, a la poesía

Muchos incidentes dan cuenta de la María Corina frontal, luchadora, defensora de la ley. Esa actitud la mantuvo por un tiempo encasillada en una imagen más parlamentaria y lírica que popular. Múltiples episodios la convirtieron en la campeona de la justicia liberal. Desde el puente Simón Bolívar en la frontera con Colombia expresó –acompasada de Uribe y Pastrana– que en Latinoamérica no debería haber «lugar para tiranías socialistas”. Fue recibida por el Parlamento de Canadá con honores de jefe de Estado [2015], galardonada como líder por la libertad. Una ovación de pie de todos los parlamentarios canadienses colmó su emoción desde la galería. «Orlando, lo que es la vida; es aquí y no en nuestro propio país donde obtenemos este reconocimiento». Pero el pueblo venezolano hoy te lo concede.

Su denuncia infatigable por la libertad le ganó reconocimiento como la mujer de hierro. Pero ese perfil de “mujer dura” le impedía conectar con el sentimiento popular. Y llegaron las primarias 2022. Después de 4 lustros de persecución, hostigamiento y cerco, germinó su luz interior, que es la de todos.

Algunas veces conversaba con María Corina sobre el discurso del perdón, de la redención política. No era fácil asumirlo, porque podía interpretarse como un perdón a criminales o una culpabilidad impropia.

Pero un día brotó de su pecho aquella narrativa en un encuentro en Toronto [2015]. Conectaba con el alma rota y nostálgica de un pueblo en el exilio. Algunos saltaron a decir: yo a esa gente no las perdono [!]. Ella rápidamente dijo que no se trataba de perdonar a los responsables, sino de un perdón histórico de cada uno de nosotros hacia aquellos venezolanos olvidados, quienes, por causa de nuestra indiferencia u omisión, fueron engañados por un mesías agitador de viejas rencillas y con dotes de “salvador”. El recinto estalló en un silencio de gemidos aquiescentes. Nos acompañaba un niño en la mesa que le había traído un ramo de flores. Su nombre es muy alegórico: José Tadeo Monagas. Por primera vez le vi llorar…

A ella le gustó mucho el discurso de Mandela de toma de posesión como presidente de Sudáfrica [1994]. Un discurso inspirado en el poema de Marianne Williamson, Nuestro miedo más profundo: “¿quién soy yo para ser brillante, precioso, talentoso y fabuloso? Más bien, la pregunta es: ¿quién eres tú para no serlo? Eres hijo del universo”. Al día siguiente de compartirlo se acercó y me dijo: “Orlando, esto es una belleza”. Su mirada era de una ternura tan brillosa como el poema, reflejo de un corazón conmovido. Poco a poco la poesía convertía su causa en épica tenaz y contagiosa.

María Corina entonces asumió su esencia: ser madre e hija antes de ser mujer de poder. El momento político que atraviesa Venezuela –decíamos– dejó ser de discursos rimbombantes, críticas u ofertas programáticas. Es salir de la tristeza, la oscuridad, la lejanía. María Corina merece lo que hoy cosecha tanto por haberlo sudado como por transformar lo vivido en amor, en paz y alegría. Ha convertido a un pueblo sufrido, desplazado, triste y desesperanzado en un pueblo que ríe. Es el amor de una madre que le devuelva su luz al hijo bueno, al hijo del universo.

La inútil guerra contra María

La inútil guerra contra María

Cada lágrima, cada sonrisa, cada mirada arrojada por cada venezolano talentoso, precioso, ha llenado el…

Cada lágrima, cada sonrisa, cada mirada arrojada por la belleza de cada venezolano [talentoso, precioso, fabuloso] en cada rincón de Venezuela, ha llenado su alma, su temple, su ímpetu, devolviendo esa gloria luminosa, con el abrazo de la madre eterna y cuidadosa. El pueblo ha recuperado su capacidad de creer, de amarnos los unos a los otros, la alegría que viene con la libertad, un valor y un interés que ya no es ilusión perdida.

La María Corina que conocí ayer, después de transcurrir el tiempo, ha sabido interpretar su propio tiempo. Hoy dice ¿quién soy yo para ser brillante, preciosa, talentosa y fabulosa? La pregunta es, ¿quién eres tú para no serlo? María Corina ahora no solo nos libera de la violencia, la soledad y la opresión sino de nuestros miedos más profundos…

Ahora soy yo el que te dice: qué belleza, María Corina. Este ha sido y será tu lucha y tu legado. Hasta el final es el reencuentro y la redención de un país. Y volaremos juntos, sin miedos, sin dudas y sin exprimir manzanas [!] para regresar a casa. “La victoria pertenece a los tenaces”. !¡Ganarás y ganaremos!

vierablanco@gmail.com

Las opiniones emitidas por los articulistas son de su entera responsabilidad. Y no comprometen la línea editorial de RunRun.es

Una base de datos de mujeres y personas no binarias con la que buscamos reolver el problema: la falta de diversidad de género en la vocería y fuentes autorizadas en los contenidos periodísticos.

IR A MUJERES REFERENTES