El martes 6 de octubre, el futbolista argentino jugó su último partido con la selección de su país tras haber participado durante 21 años en la albiceleste. Lo hizo en todas las categorías del fútbol, desde el aficionado hasta el profesional, en el camino obtuvo títulos de prestigio mundial y continental.
Fueron años de sinsabores, de logros y de frustraciones, en los que prevaleció siempre su espíritu colectivo en lugar de la persecución de trofeos individuales, aun cuando estos surgieran como producto de su rendimiento y de su calidad de jugador, reconocida por sus aficionados y por sus adversarios.
Nunca pensamos conocer la noticia de su retiro. Un retiro que produjo un dejo de frustración para toda una hinchada que, domingo a domingo, seguía sus hazañas tanto en la selección como en los clubes a los que perteneció: su amado FC Barcelona, luego en Francia y ahora en el Inter Miami de EE. UU.
Un futbolista diferente
Desde pequeño tuve como ídolos a Pelé, Maradona, Cruyff, Ronaldo Nazário y Ronaldinho, a quienes trataba de imitar en vano en los partidos del barrio. Esa admiración se transformó desde que vi por primera vez a Lionel Messi: sus diabluras y gambetas me permitieron reconocer a un futbolista diferente, que practicaba el fútbol como un arte, como un pintor que dibuja un lienzo en modo impresionista, donde la escena se plasma como reliquia histórica al ojo humano.
Es evidente que en su decisión ha privado el fallecimiento de su padre, Jorge Messi, un duro golpe que le hizo reflexionar sobre su retiro definitivo de las canchas, que concretó primero con su selección y lo hará finalmente en 2028, al concluir su contrato con el Inter Miami, en Florida. Su crecimiento personal se le reconoce no solo en la cancha, sino también con su familia, siempre junto a sus padres, hermanos, su esposa Antonella y sus hijos.
Los valores de Messi
Messi encarna unos valores que se han perdido en un ámbito en el que la fama y la gloria consumen a los deportistas en general y los convierten en seres fracasados, donde priman el egoísmo y el desprecio al país y a los clubes a los que pertenecen. En el caso del fútbol, esto es notorio al conocerse el triste destino de numerosos futbolistas que lo han perdido todo.
Esta trayectoria fue diferente con Messi: la vida de un futbolista conocido más por su humildad, por la calidad demostrada en todas las canchas y por el respeto al adversario, en medio de ruidosas victorias y, en ocasiones, de amargas derrotas. Siempre tuvo el argentino palabras para reconocer que lo principal es cómo se juega a la pelota y su resultado final, ya sea la victoria o el sufrimiento de perder.
Seis títulos en 21 años
Con la selección conquistó en su palmarés seis títulos a lo largo de estos 21 años: en 2005, el Mundial sub-20; en 2008, la medalla de oro de los Juegos Olímpicos; en 2021, la Copa América; en 2022, la Finalissima; en 2022, la Copa Mundial de la FIFA en Catar; en 2024, de nuevo la Copa América; y en 2026, el subcampeonato mundial de la FIFA.
En ese certamen tuvo su mejor actuación de los seis Mundiales a los que asistió, al anotar ocho goles y repartir cuatro asistencias, lo que lo convierte, a mi criterio, en el MVP del torneo y le valió la oportunidad de ser candidato al Balón de Oro 2026, trofeo que ha ganado ocho veces y del que es el máximo ganador.
Un legado eterno
Su legado será eterno; de hecho, se le considera el mejor futbolista de todos los tiempos, sus logros están ahí para dar cuenta de ello. Messi demostró que la perseverancia y la pasión van de la mano, y es ejemplo para todas las generaciones. Su impacto es asombroso en EE. UU., país que hasta 2023 solo reconocía el baloncesto, el béisbol y el fútbol americano y que hoy se rinde a los pies del argentino. Si hoy son masivas las asistencias en diferentes escenarios, es porque Messi situó el fútbol entre los cuatro deportes preferidos por la exigente afición estadounidense.
Finalmente, nos tocará disfrutar hasta la última gota de su calidad futbolística con el actual club de Florida. Entretanto, será oportuno rendirle tributo y honor a quien lo merece: a Lionel Messi, por siempre.
@froilanbarriosf | Movimiento Laborista.
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