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Un año del segundo mandato de Trump: Venezuela en el epicentro del nuevo orden mundial

Hace exactamente un año, el Capitolio volvía a ser el escenario del ascenso de Donald Trump, quien tomó posesión para un segundo mandato y se convirtió en el presidente 47 de Estados Unidos.

365 días después, Trump ha cumplido parte de sus promesas de campaña más polémicas en medio de una popularidad oscilante. La última encuesta del Wall Street Journal la fija en 45%, Reuters la sitúa en 41% y un promedio de todas las encuestas nacionales para enero de 2026 indica que está en 42%, frente a un 55% que no aprueba su gestión.

Para Aldo De Santis, consultor político y magíster en Comunicación Política, la palabra que mejor define el primer año del segundo mandato de Donald Trump en Estados Unidos es “impensable”, enfatizó que muchas de las cosas que el republicano prometió en campaña, “para bien o para mal”, las ha ejecutado: “Hay un antes y un después tanto en política interior de Estados Unidos como en política exterior después de este primer año. Es impensable e impredecible”, opinó en una entrevista a Román Lozinski.

Trump ha invocado explícitamente la Doctrina Monroe del quinto presidente de Estados Unidos -una advertencia a las potencias coloniales europeas en 1823 para que respetaran la independencia de las nuevas naciones bajo el lema “América para los americanos”- para justificar una política exterior más asertiva en el hemisferio occidental. En el documento oficial de su administración establece que EE. UU. hará cumplir esta doctrina para restaurar su preeminencia, negando a competidores externos (como China y Rusia) la capacidad de controlar activos estratégicos en la región.

El clímax fue la “mano dura” en su expresión máxima: la extracción de Nicolás Maduro, presentada ante el mundo como una “operación de justicia transnacional”. Tras la operación militar en Venezuela Trump declaró que el dominio estadounidense en la región “nunca volverá a ser cuestionado” y sugirió humorísticamente que la doctrina ahora debería llamarse “Doctrina Donroe”, dado que su administración la ha “superado por mucho”.

A continuación, analizamos los hitos del primer año de este segundo mandato de Donald Trump marcado por destrabar el tablero político en Venezuela, su empeño en lograr la “paz” en Ucrania y el Medio Oriente -y el Premio Nobel de la Paz también- el uso de los aranceles como armas de negociación y la “cacería migratoria”. El balance de un año entre la euforia del cambio, un nuevo orden mundial y algunos señalamientos internacionales por irrespeto a los derechos humanos.

El retorno de la máxima presión hasta la “resolución absoluta” en Caracas

No se puede comprender la ejecución de esta operación en suelo venezolano sin remontarse al primer gobierno de Trump, cuando inició su política de máxima presión contra el gobierno de Nicolás Maduro y estableció sanciones financieras y petroleras contra funcionarios y empresas estatales, en respuesta a abusos de derechos humanos y la cuestionada elección presidencial de 2018.

Tras establecer entre 2017 y 2018 distintos niveles de sanciones a la industria petrolera, Trump reconoció como presidente interino del país a Juan Guaidó en 2019 y EE. UU. sancionó directamente a Pdvsa, congelando sus activos bajo jurisdicción en ese país y prohibiendo transacciones de exportación de crudo hacia territorio estadounidense. Además, en 2020, el Departamento de Justicia de EE. UU. presentó cargos por narcoterrorismo y corrupción contra Nicolás Maduro y otros altos funcionarios, vinculándolos directamente con el Cártel de los Soles.

En marzo de ese año se ofrecieron por primera vez millonarias recompensas por la captura de Maduro (originalmente $15 millones) y $10 millones por Diosdado Cabello. La administración Biden elevó a $25 millones esta recompensa y en agosto de 2025, el gobierno de Trump duplicó la cifra ofrecida por el gobernante extraído a un récord de $50 millones.

Trump golpeó temprano tras asumir su segunda presidencia. Inmediatamente después de su toma de posesión el propio 20 de enero de 2025, firmó una orden ejecutiva que permitía designar a bandas criminales y carteles como Organizaciones Terroristas Extranjeras (FTO). El 20 de febrero designó oficialmente al Tren de Aragua como organización terrorista y seis días después, revocó las “concesiones” de la era Biden que permitían transacciones petroleras a ciertas empresas, aunque mantuvo licencias restringidas para Chevron.

El 24 de marzo de 2025, EE.UU. impuso aranceles de 25% a cualquier país que comprara petróleo a Venezuela y en junio se restauraron y actualizaron las restricciones de viaje a Venezuela que había aplicado en su primer mandato.

En agosto de 2025 Trump ordenó el despliegue militar de Estados Unidos en el Caribe bajo la denominación “Operación Lanza del Sur” (Operation Southern Spear), que representó la mayor acumulación de activos navales en la región en décadas. Esta ofensiva escaló desde una campaña antinarcóticos hasta un bloqueo nava.

Entre el 1 y 20 de agosto EE. UU. envió destructores con misiles guiados y cerca de 4000 efectivos a las cercanías de las aguas territoriales venezolanas. El uso de fuerza letal contra embarcaciones sospechosas inició en septiembre, cuando se registró el primer ataque aéreo: una aeronave estadounidense hundió una narcolancha que supuestamente operaba el Tren de Aragua, con un saldo fue de 11 fallecidos.

En noviembre de 2025 el despliegue aumentó a 12 000 efectivos con la llegada del portaaviones USS Gerald R. Ford. Además, también se designó al Cartel de los Soles como organización terrorista.

En la segunda semana de diciembre las tensiones se elevaron, cuando EE. UU. inició un bloqueo naval y petrolero tras incautar el tanquero Skipper el 10 de diciembre y prohibir el paso de buques sancionados. Hasta finales de 2025, EE.UU. aseguraba haber atacado 31 narcolanchas. Organizaciones como Human Rights Watch y la FIDH cuestionaron los ataques aéreos contra lanchas rápidas y los calificaron como “ejecuciones extrajudiciales”, así como también el alto comisionado de la ONU para los Derechos Humanos, Volker Türk, quien denunció la violación del derecho a la vida y al debido proceso y pidió que el narcotráfico sea tratado “como un asunto de aplicación de la ley” y no bajo un marco de conflicto armado.

El 3 de enero llegó una fecha de quiebre para la política exterior de Trump y sus tensiones de años con el gobierno oficialista: la ejecución de la Operación Absolute Resolve en Caracas, en la que fuerzas especiales de EE. UU. capturaron a Nicolás Maduro y su esposa, trasladándolos para ser procesados en Nueva York.

Trump ha declarado que EE. UU. “dirigirá” el proceso hasta que haya una transición adecuada en Venezuela, en el que apoya la presidencia temporal de Delcy Rodríguez e impulsa transformaciones como acuerdos petroleros en beneficio económico para su país. Hasta los momentos, en el marco de estos incipientes cambios, se han excarcelado 143 políticos, en un universo de más de 900.

El pasado 15 de enero, Trump recibió en la Casa Blanca a la líder opositora María Corina Machado, en medio de la polémica por afirmar tras la extracción de Maduro que no tenía suficiente apoyo en Venezuela para presidir la transición. En el encuentro recibió la Medalla del Nobel que le fue otorgada a la dirigente de Vente Venezuela, y de esa reunión salió calificando esta decisión como un “maravilloso gesto de respeto mutuo”, al tiempo que la describió como una “mujer maravillosa que ha pasado por mucho”.

La foto del encuentro de Trump y Machado

Tras este gesto de Machado, el Comité del Nobel aclaró que el premio era “intransferible” y Trump volvió a expresar su frustración por no recibir la distinción. En un reciente mensaje enviado al primer ministro de Noruega, Jonas Gahr Støre, afirmó que, al no recibir el premio tras “haber detenido 8 guerras”, ya no se siente obligado a “pensar puramente en la paz” y ha vinculado su insatisfacción por esta causa con su renovado interés en adquirir Groenlandia, pues ahora puede priorizar lo que es “bueno y apropiado” para su país por encima de los ideales de paz global.

Bombardeo a instalaciones nucleares en Irán

Seis meses antes de la operación militar en Caracas, el gobierno de Trump bombardeó instalaciones nucleares de Irán, bajo la denominada Operación Midnight Hammer. La operación se produjo en el marco de una escalada militar de 12 días que comenzó con ataques israelíes previos el 13 de junio. Los ataques de EE.UU. se llevaron a cabo el 22 de junio de 2025 y se enfilaron contra tres instalaciones principales: FordowNatanz e Isfahán.  

Se utilizaron bombarderos B-2 Spirit que lanzaron bombas “rompebúnkeres” GBU-57 (MOP), diseñadas específicamente para destruir objetivos subterráneos profundos. Trump calificó la misión como un “éxito histórico”, afirmÓ que la capacidad de enriquecimiento nuclear de Irán había sido “totalmente obliterada”.

 Tras el bombardeo, Irán lanzó represalias contra una base de EE. UU. en Catar y ataques con misiles contra Israel. Sin embargo, la intervención directa de Trump llevó a un frágil alto el fuego anunciado el 25 de junio, justo antes de la cumbre de la OTAN.

El director del OIEA, Rafael Grossi, confirmó “destrozos muy importantes” en las instalaciones de Fordow, Natanz e Isfahán. Agencias de inteligencia occidentales estimaron que el programa fue retrasado considerablemente. Para finales de 2025, Irán declaró su intención de reconstruir sus plantas con mayor capacidad, lo que mantiene la tensión en la región.

 Además, desde los ataques, Irán ha suspendido gran parte de su cooperación con el Organismo Internacional de Energía Atómica, lo que ha provocado una “pérdida de continuidad del conocimiento” sobre el estado y ubicación exacta de sus materiales nucleares. Ese país aún mantiene una reserva de 440,9 kilogramos de uranio enriquecido hasta un 60% de pureza, un paso técnico muy corto para alcanzar los niveles de grado armamentístico del 90%, según el organismo de control nuclear de la ONU con sede en Viena.

En el marco de las crecientes protestas en ese país, analistas han advertido que el gobierno podría “perder la capacidad de proteger sus activos nucleares” y que les preocupa las reservas de uranio altamente enriquecido, ante la posibilidad de que alguien pudiera robar parte de ese material.

La cacería migratoria

Organizaciones como Amnistía Internacional y Human Rights Watch han calificado el 2025 como el “año del retroceso absoluto” en materia de derechos humanos de los migrantes en EE.UU. Al asumir el cargo, se activaron planes para la mayor operación de deportación en la historia de EE. UU., utilizando recursos federales y militares para expulsar a millones de indocumentados.

  • El 27 de enero se suspendió indefinidamente el Programa de Admisión de Refugiados (USRAP), lo que afectó los procesos de reasentamiento en curso y días después, el Departamento de Seguridad Nacional (DHS) rescindió la extensión del Estatus de Protección Temporal (TPS) para Venezuela otorgada por la administración anterior. Esto revirtió la fecha de expiración del TPS 2023 de octubre de 2026 al 2 de abril de 2025, dejando a cientos de miles en vilo legal.  En octubre, la Corte Suprema permitió que la terminación del TPS 2023 para venezolanos tuviera efecto inmediato, eliminando las protecciones para aquellos que no tuvieran documentos de autorización de empleo vigentes hasta 2026 y el 7 de noviembre cesó formalmente la validez del TPS para miles de venezolanos bajo la designación de 2021, lo que marcó el inicio de su estatus como irregulares si no contaban con otra vía legal.

  • El gobierno de Trump invocó la Ley de Enemigos Extranjeros de 1798 para acelerar deportaciones, un hito polémico que permitió expulsar a migrantes venezolanos hacia El Salvador en marzo, ignorando en algunos casos órdenes judiciales previas. El 15 de marzo, 238 inmigrantes venezolanos fueron enviados a una cárcel de máxima seguridad de El Salvador, bajo el alegato de que eran integrantes del Tren de Aragua. En ese recinto penitenciario se documentaron importantes violencias a derechos humanos y abusos, según reveló un informe de HRW.

Una investigación de varios medios, en la que participó la Alianza Rebelde Investiga a la que pertenece Runrun.es, encontró que la mayoría solo figuraba por infracciones a las leyes de inmigración. La información obtenida demostró que el gobierno de Trump sabía que al menos 197 de los deportados no tenían condena por ningún delito en los Estados Unidos, y que solo seis habían sido condenados por delitos violentos.

En el año fueron polémicos los operativos contra migrantes en zonas urbanas y ciudades santuario. En Midway Blitz (Chicago) se realizaron detenciones masivas que derivaron en disturbios y la muerte de un inmigrante, Silverio Villegas, mientras intentaba evitar su arresto.

  • ICE alcanzó un récord histórico de más de 68 000 personas detenidas simultáneamente en 2025, incluyendo individuos sin antecedentes penales y beneficiarios de DACA que anteriormente estaban protegidos. Las cifras oficiales hablan de 622 000 deportados y unos dos millones de autodeportaciones. La promesa de campaña fue superar el millón de deportaciones en el primer año de gobierno. No obstante, organizaciones de rastreo de datos como TRAC (Transactional Records Access Clearinghouse) y medios de comunicación han reportado cifras distintas basadas en registros internos de ICE (U.S. Immigration and Customs Enforcement). Las cifras obtenidas hasta diciembre sugieren que las remociones atribuibles directamente a la administración actual rondan las 335 000 a 350 000 personas.

Otra cifra que ejemplifica la cacería migratoria es que en 2025, más de 1,5 millones de migrantes perdieron su estatus migratorio temporal en EE. UU. debido a decisiones administrativas.

Aranceles como arma de negociación y economía local

A un año del inicio de su segundo mandato (enero 2025 – enero 2026), la economía de EE.UU. bajo Donald Trump presenta un panorama de contrastes marcado por la agresividad arancelaria y una moderación lenta de los precios.

Trump ha convertido los aranceles en su principal herramienta de política exterior y económica. En febrero de 2025, impuso un arancel inicial del 10% a todos los productos chinos. Ante la falta de acuerdos, esta cifra escaló rápidamente, llegando en algunos puntos a superar el 100% en sectores estratégicos. Actualmente, tras una tregua de 90 días, los aranceles recíprocos se han estabilizado en torno al 10%. Sin embargo, se mantienen restricciones severas y aranceles altos en tecnología y productos relacionados con el fentanilo.

  • A principios de su segundo período presidencial, el mandatario republicano también amenazó a México con un arancel del 25% a todas las importaciones mexicanas. En julio de 2025, anunció una nueva tarifa del 30%.El gobierno de ese país logró pausas temporales (la última de 90 días en agosto de 2025) al comprometerse a reforzar el control fronterizo y combatir el tráfico de drogas.

Con Reino Unido mantiene un arancel del 10% tras un acuerdo bilateral en mayo de 2025. Con China, los aranceles a semiconductores se han retrasado hasta junio de 2027 para proteger la cadena de suministro tecnológica y rientemente, en enero de 2026, impuso aranceles adicionales a ocho países de Europa para presionar por el control estadounidense sobre Groenlandia.

Expertos de Yale han advertido que aunque se busca forzar negociaciones favorables, estas medidas reducen el crecimiento del PIB real en un 0.5% y han destruido cerca de 490 000 empleos asalariados debido a los costos de producción más altos.

En lo que respecta a indicadores económicos locales, la inflación en Estados Unidos cerró 2025 en un 2.7%, una ligera baja con respecto al 3.0% heredado.  Analistas sostienen que los aranceles han añadido entre 0.5 y 0.7 puntos porcentuales al índice de precios, lo que ha frenado una bajada más rápida.

El mercado laboral muestra grietas tras un año de gestión de Trump en este, su segundo período: la tasa de desempleo aumentó hasta el 4.6% (el nivel más alto desde 2021), aunque se proyecta que podría estabilizarse en el 4.5% para el resto de 2026.

 La Casa Blanca reporta ganancias en los salarios reales del 4%, una tímida recuperación del poder adquisitivo perdido en años anteriores. Sin embargo, el recorte de nóminas federales mediante el Departamento de Eficiencia Gubernamental ha afectado a miles de trabajadores.

Un elemento que ha vendido la administración Trump como logro es la reducción de los precios de la gasolina, que están por el orden de $2, 78/galón. Si bien han disminuido, todavía no alcanzan su promesa de campaña de llevarlos a $2.00.

Retiro masivo de arquitectura multilateral

El 7 de enero de 2026, Trump firmó un memorando presidencial ordenando la salida de 66 organizaciones internacionales (31 agencias de la ONU y 35 entidades fuera del sistema ONU), argumentando que operan “en contra de los intereses nacionales, la seguridad, la prosperidad económica o la soberanía de los Estados Unidos”.

Entre los más destacados se encuentran el retiro de la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (CMNUCC) y el Acuerdo de París (cuya salida efectiva se programó para el 27 de enero de 2026). También, abandonó el Panel Intergubernamental del Cambio Climático (IPCC).

También, EE.UU. abandonará la Organización Mundial de la Salud (OMS), el Consejo de Derechos Humanos de la ONU y la UNESCO (aunque en esta última seguirá siendo miembro pleno hasta el 31 de diciembre de 2026 por estatutos internos).

La administración trumpista también procedió al cierre de la Agencia de los Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (USAID) durante 2025 y dejó de apoyar a los paneles de la ONU sobre género, trabajo y políticas climáticas calificadas como iniciativas “woke”. Se reportó también una reducción significativa de los aportes de EE.UU. al Programa Mundial de Alimentos (PMA).

 El Departamento de Estado mantiene una revisión abierta (bajo la Orden Ejecutiva 14199) para identificar más organismos de los cuales retirarse.

La salida de EE.UU. de la Organización Mundial de la Salud (OMS) ha dejado un déficit de casi $1900 millones para el presupuesto 2026-2027 y ha obligado a la agencia a recortar personal y programas en un 21%.  La ausencia de EEUU debilita además la capacidad de vigilancia y respuesta rápida ante brotes infecciosos, ya que la OMS ahora enfrenta dificultades para movilizar recursos y coordinar investigaciones internacionales sin el apoyo técnico estadounidense. Entes independientes como el Impact Counter computan que el recorte de recursos para programas de luchas contra el VIH y la malaria en África y otros países vulnerables ya se traducen en vidas perdidas.

La paz en Ucrania, una quimera

A pesar de su promesa de campaña de terminar la guerra en un solo día, al cumplirse el primer año de mandato, el conflicto persiste. Trump ha reconocido públicamente que alcanzar la paz es más complejo de lo esperado.

Las reuniones con el líder ucraniano Volodomir Zelenski fueron cambiando de tono desde un primer tenso encuentro en el Despacho Oval, seguidas de nuevas citas en agosto y octubre en Washington en búsqueda de una salida al conflictol.

A finales de 2025, la administración Trump presentó una propuesta formal que generó fuertes fricciones. El plan exige que Ucrania ceda territorio bajo control ruso, renuncie a entrar en la OTAN por un periodo prolongado y limite el tamaño de sus fuerzas armadas.

Trump también ofreció a Ucrania luego de una reunión con Zelenski el pasado 28 de diciembre «grandes ayudas económicas» si cede. Este 20 de enero de 2026, Zelenski reveló que fue invitado a unirse al “Consejo de Paz” del presidente estadounidense Donald Trump, pero que no se imagina participar en esa cita junto al mandatario ruso Vladimir Putin, al que también invitaron.

 Zelenski ha condicionado su asistencia al Foro Económico Mundial de Davos a la garantía de obtener resultados concretos para Ucrania, mientras el Kremlin celebra que el conflicto ucraniano ha perdido protagonismo en la agenda del foro

Otro hueso duro de roer

Donald Trump pasó de una postura de apoyo incondicional a Israel durante su primer mandato a liderar activamente un complejo proceso de pacificación tras su regreso a la presidencia en 2025.

Tras un breve periodo de hostilidades renovadas en Gaza el 18 de marzo, la administración Trump intensificó la mediación directa para forzar un alto el fuego permanente.  El 24 de junio, Trump anunció un cese al fuego histórico entre Israel e Irán, mediado por EE. UU. y Catar, que puso fin a la guerra directa entre ambas potencias regionales. Este alto al fuego se ha mantenido en líneas generales, aunque con violaciones recurrentes.

En septiembre de 2025,  presentó el Plan de los 20 Puntos para terminar con el conflicto en Gaza, que tiene como puntos clave el desarme de Hamás y retirada de fuerzas israelíes a líneas acordadas, la liberación de todos los rehenes vivos en un plazo de 72 horas a cambio de prisioneros palestinos y la sustitución del mando de Hamás por una administración civil palestina no afiliada a grupos militantes.

El 13 de octubre de 2025, Hamás liberó a los últimos 20 rehenes israelíes que permanecían con vida en la Franja de Gaza. Esto ocurrió tras 738 días de cautiverio y como parte de la Fase I del Plan de Paz de Trump. Hasta diciembre de 2025, se habían recuperado los restos de 27 rehenes fallecidos. Sin embargo, el cuerpo de al menos un rehén, identificado como Ran Gvili, sigue técnicamente retenido en Gaza. El grupo terrorist alega que requiere maquinaria pesada para recuperarlo de entre los escombros. En reciprocidad, Israel liberó a cerca de 2000 prisioneros y detenidos palestinos, incluidos 250 que cumplían cadenas perpetuas.

Recientemente, el 16 de enero de 2026, Trump oficializó la “Junta de Paz”, un organismo presidido por él mismo e integrado por figuras como Tony Blair y Marco Rubio para supervisar la reconstrucción de Gaza y, potencialmente, otros conflictos globales.

  1. Analistas de la ONU y agencias como UNICEF señalan que, aunque los misiles se han detenido en gran medida, Gaza entra en 2026 con un 80% de escuelas destruidas y una reconstrucción paralizada por restricciones en la entrada  Otros destacan que la resolución del Consejo de Seguridad de la ONU que respalda el plan de Trump otorga, por primera vez en años, un marco legal internacional sólido para una fuerza de seguridad multinacional en el enclave.

*El periodismo en Venezuela se ejerce en un entorno hostil para la prensa, con decenas de instrumentos jurídicos dispuestos para el castigo de la palabra, especialmente las leyes “contra el odio”, “contra el fascismo” y “contra el bloqueo”. Este contenido está siendo publicado teniendo en consideración las amenazas y límites que, en consecuencia, se han impuesto a la divulgación de informaciones desde dentro del país.

El mundo no es igual desde que el 20 de enero de 2025 el gobernante republicano de 79 años asumiera las riendas de su segundo período al frente de la máxima potencia del mundo. Y Venezuela lo sabe
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Hace exactamente un año, el Capitolio volvía a ser el escenario del ascenso de Donald Trump, quien tomó posesión para un segundo mandato y se convirtió en el presidente 47 de Estados Unidos.

365 días después, Trump ha cumplido parte de sus promesas de campaña más polémicas en medio de una popularidad oscilante. La última encuesta del Wall Street Journal la fija en 45%, Reuters la sitúa en 41% y un promedio de todas las encuestas nacionales para enero de 2026 indica que está en 42%, frente a un 55% que no aprueba su gestión.

Para Aldo De Santis, consultor político y magíster en Comunicación Política, la palabra que mejor define el primer año del segundo mandato de Donald Trump en Estados Unidos es “impensable”, enfatizó que muchas de las cosas que el republicano prometió en campaña, “para bien o para mal”, las ha ejecutado: “Hay un antes y un después tanto en política interior de Estados Unidos como en política exterior después de este primer año. Es impensable e impredecible”, opinó en una entrevista a Román Lozinski.

Trump ha invocado explícitamente la Doctrina Monroe del quinto presidente de Estados Unidos -una advertencia a las potencias coloniales europeas en 1823 para que respetaran la independencia de las nuevas naciones bajo el lema “América para los americanos”- para justificar una política exterior más asertiva en el hemisferio occidental. En el documento oficial de su administración establece que EE. UU. hará cumplir esta doctrina para restaurar su preeminencia, negando a competidores externos (como China y Rusia) la capacidad de controlar activos estratégicos en la región.

El clímax fue la “mano dura” en su expresión máxima: la extracción de Nicolás Maduro, presentada ante el mundo como una “operación de justicia transnacional”. Tras la operación militar en Venezuela Trump declaró que el dominio estadounidense en la región “nunca volverá a ser cuestionado” y sugirió humorísticamente que la doctrina ahora debería llamarse “Doctrina Donroe”, dado que su administración la ha “superado por mucho”.

A continuación, analizamos los hitos del primer año de este segundo mandato de Donald Trump marcado por destrabar el tablero político en Venezuela, su empeño en lograr la “paz” en Ucrania y el Medio Oriente -y el Premio Nobel de la Paz también- el uso de los aranceles como armas de negociación y la “cacería migratoria”. El balance de un año entre la euforia del cambio, un nuevo orden mundial y algunos señalamientos internacionales por irrespeto a los derechos humanos.

El retorno de la máxima presión hasta la “resolución absoluta” en Caracas

No se puede comprender la ejecución de esta operación en suelo venezolano sin remontarse al primer gobierno de Trump, cuando inició su política de máxima presión contra el gobierno de Nicolás Maduro y estableció sanciones financieras y petroleras contra funcionarios y empresas estatales, en respuesta a abusos de derechos humanos y la cuestionada elección presidencial de 2018.

Tras establecer entre 2017 y 2018 distintos niveles de sanciones a la industria petrolera, Trump reconoció como presidente interino del país a Juan Guaidó en 2019 y EE. UU. sancionó directamente a Pdvsa, congelando sus activos bajo jurisdicción en ese país y prohibiendo transacciones de exportación de crudo hacia territorio estadounidense. Además, en 2020, el Departamento de Justicia de EE. UU. presentó cargos por narcoterrorismo y corrupción contra Nicolás Maduro y otros altos funcionarios, vinculándolos directamente con el Cártel de los Soles.

En marzo de ese año se ofrecieron por primera vez millonarias recompensas por la captura de Maduro (originalmente $15 millones) y $10 millones por Diosdado Cabello. La administración Biden elevó a $25 millones esta recompensa y en agosto de 2025, el gobierno de Trump duplicó la cifra ofrecida por el gobernante extraído a un récord de $50 millones.

Trump golpeó temprano tras asumir su segunda presidencia. Inmediatamente después de su toma de posesión el propio 20 de enero de 2025, firmó una orden ejecutiva que permitía designar a bandas criminales y carteles como Organizaciones Terroristas Extranjeras (FTO). El 20 de febrero designó oficialmente al Tren de Aragua como organización terrorista y seis días después, revocó las “concesiones” de la era Biden que permitían transacciones petroleras a ciertas empresas, aunque mantuvo licencias restringidas para Chevron.

El 24 de marzo de 2025, EE.UU. impuso aranceles de 25% a cualquier país que comprara petróleo a Venezuela y en junio se restauraron y actualizaron las restricciones de viaje a Venezuela que había aplicado en su primer mandato.

En agosto de 2025 Trump ordenó el despliegue militar de Estados Unidos en el Caribe bajo la denominación “Operación Lanza del Sur” (Operation Southern Spear), que representó la mayor acumulación de activos navales en la región en décadas. Esta ofensiva escaló desde una campaña antinarcóticos hasta un bloqueo nava.

Entre el 1 y 20 de agosto EE. UU. envió destructores con misiles guiados y cerca de 4000 efectivos a las cercanías de las aguas territoriales venezolanas. El uso de fuerza letal contra embarcaciones sospechosas inició en septiembre, cuando se registró el primer ataque aéreo: una aeronave estadounidense hundió una narcolancha que supuestamente operaba el Tren de Aragua, con un saldo fue de 11 fallecidos.

En noviembre de 2025 el despliegue aumentó a 12 000 efectivos con la llegada del portaaviones USS Gerald R. Ford. Además, también se designó al Cartel de los Soles como organización terrorista.

En la segunda semana de diciembre las tensiones se elevaron, cuando EE. UU. inició un bloqueo naval y petrolero tras incautar el tanquero Skipper el 10 de diciembre y prohibir el paso de buques sancionados. Hasta finales de 2025, EE.UU. aseguraba haber atacado 31 narcolanchas. Organizaciones como Human Rights Watch y la FIDH cuestionaron los ataques aéreos contra lanchas rápidas y los calificaron como “ejecuciones extrajudiciales”, así como también el alto comisionado de la ONU para los Derechos Humanos, Volker Türk, quien denunció la violación del derecho a la vida y al debido proceso y pidió que el narcotráfico sea tratado “como un asunto de aplicación de la ley” y no bajo un marco de conflicto armado.

El 3 de enero llegó una fecha de quiebre para la política exterior de Trump y sus tensiones de años con el gobierno oficialista: la ejecución de la Operación Absolute Resolve en Caracas, en la que fuerzas especiales de EE. UU. capturaron a Nicolás Maduro y su esposa, trasladándolos para ser procesados en Nueva York.

Trump ha declarado que EE. UU. “dirigirá” el proceso hasta que haya una transición adecuada en Venezuela, en el que apoya la presidencia temporal de Delcy Rodríguez e impulsa transformaciones como acuerdos petroleros en beneficio económico para su país. Hasta los momentos, en el marco de estos incipientes cambios, se han excarcelado 143 políticos, en un universo de más de 900.

El pasado 15 de enero, Trump recibió en la Casa Blanca a la líder opositora María Corina Machado, en medio de la polémica por afirmar tras la extracción de Maduro que no tenía suficiente apoyo en Venezuela para presidir la transición. En el encuentro recibió la Medalla del Nobel que le fue otorgada a la dirigente de Vente Venezuela, y de esa reunión salió calificando esta decisión como un “maravilloso gesto de respeto mutuo”, al tiempo que la describió como una “mujer maravillosa que ha pasado por mucho”.

La foto del encuentro de Trump y Machado

Tras este gesto de Machado, el Comité del Nobel aclaró que el premio era “intransferible” y Trump volvió a expresar su frustración por no recibir la distinción. En un reciente mensaje enviado al primer ministro de Noruega, Jonas Gahr Støre, afirmó que, al no recibir el premio tras “haber detenido 8 guerras”, ya no se siente obligado a “pensar puramente en la paz” y ha vinculado su insatisfacción por esta causa con su renovado interés en adquirir Groenlandia, pues ahora puede priorizar lo que es “bueno y apropiado” para su país por encima de los ideales de paz global.

Bombardeo a instalaciones nucleares en Irán

Seis meses antes de la operación militar en Caracas, el gobierno de Trump bombardeó instalaciones nucleares de Irán, bajo la denominada Operación Midnight Hammer. La operación se produjo en el marco de una escalada militar de 12 días que comenzó con ataques israelíes previos el 13 de junio. Los ataques de EE.UU. se llevaron a cabo el 22 de junio de 2025 y se enfilaron contra tres instalaciones principales: FordowNatanz e Isfahán.  

Se utilizaron bombarderos B-2 Spirit que lanzaron bombas “rompebúnkeres” GBU-57 (MOP), diseñadas específicamente para destruir objetivos subterráneos profundos. Trump calificó la misión como un “éxito histórico”, afirmÓ que la capacidad de enriquecimiento nuclear de Irán había sido “totalmente obliterada”.

 Tras el bombardeo, Irán lanzó represalias contra una base de EE. UU. en Catar y ataques con misiles contra Israel. Sin embargo, la intervención directa de Trump llevó a un frágil alto el fuego anunciado el 25 de junio, justo antes de la cumbre de la OTAN.

El director del OIEA, Rafael Grossi, confirmó “destrozos muy importantes” en las instalaciones de Fordow, Natanz e Isfahán. Agencias de inteligencia occidentales estimaron que el programa fue retrasado considerablemente. Para finales de 2025, Irán declaró su intención de reconstruir sus plantas con mayor capacidad, lo que mantiene la tensión en la región.

 Además, desde los ataques, Irán ha suspendido gran parte de su cooperación con el Organismo Internacional de Energía Atómica, lo que ha provocado una “pérdida de continuidad del conocimiento” sobre el estado y ubicación exacta de sus materiales nucleares. Ese país aún mantiene una reserva de 440,9 kilogramos de uranio enriquecido hasta un 60% de pureza, un paso técnico muy corto para alcanzar los niveles de grado armamentístico del 90%, según el organismo de control nuclear de la ONU con sede en Viena.

En el marco de las crecientes protestas en ese país, analistas han advertido que el gobierno podría “perder la capacidad de proteger sus activos nucleares” y que les preocupa las reservas de uranio altamente enriquecido, ante la posibilidad de que alguien pudiera robar parte de ese material.

La cacería migratoria

Organizaciones como Amnistía Internacional y Human Rights Watch han calificado el 2025 como el “año del retroceso absoluto” en materia de derechos humanos de los migrantes en EE.UU. Al asumir el cargo, se activaron planes para la mayor operación de deportación en la historia de EE. UU., utilizando recursos federales y militares para expulsar a millones de indocumentados.

  • El 27 de enero se suspendió indefinidamente el Programa de Admisión de Refugiados (USRAP), lo que afectó los procesos de reasentamiento en curso y días después, el Departamento de Seguridad Nacional (DHS) rescindió la extensión del Estatus de Protección Temporal (TPS) para Venezuela otorgada por la administración anterior. Esto revirtió la fecha de expiración del TPS 2023 de octubre de 2026 al 2 de abril de 2025, dejando a cientos de miles en vilo legal.  En octubre, la Corte Suprema permitió que la terminación del TPS 2023 para venezolanos tuviera efecto inmediato, eliminando las protecciones para aquellos que no tuvieran documentos de autorización de empleo vigentes hasta 2026 y el 7 de noviembre cesó formalmente la validez del TPS para miles de venezolanos bajo la designación de 2021, lo que marcó el inicio de su estatus como irregulares si no contaban con otra vía legal.

  • El gobierno de Trump invocó la Ley de Enemigos Extranjeros de 1798 para acelerar deportaciones, un hito polémico que permitió expulsar a migrantes venezolanos hacia El Salvador en marzo, ignorando en algunos casos órdenes judiciales previas. El 15 de marzo, 238 inmigrantes venezolanos fueron enviados a una cárcel de máxima seguridad de El Salvador, bajo el alegato de que eran integrantes del Tren de Aragua. En ese recinto penitenciario se documentaron importantes violencias a derechos humanos y abusos, según reveló un informe de HRW.

Una investigación de varios medios, en la que participó la Alianza Rebelde Investiga a la que pertenece Runrun.es, encontró que la mayoría solo figuraba por infracciones a las leyes de inmigración. La información obtenida demostró que el gobierno de Trump sabía que al menos 197 de los deportados no tenían condena por ningún delito en los Estados Unidos, y que solo seis habían sido condenados por delitos violentos.

En el año fueron polémicos los operativos contra migrantes en zonas urbanas y ciudades santuario. En Midway Blitz (Chicago) se realizaron detenciones masivas que derivaron en disturbios y la muerte de un inmigrante, Silverio Villegas, mientras intentaba evitar su arresto.

  • ICE alcanzó un récord histórico de más de 68 000 personas detenidas simultáneamente en 2025, incluyendo individuos sin antecedentes penales y beneficiarios de DACA que anteriormente estaban protegidos. Las cifras oficiales hablan de 622 000 deportados y unos dos millones de autodeportaciones. La promesa de campaña fue superar el millón de deportaciones en el primer año de gobierno. No obstante, organizaciones de rastreo de datos como TRAC (Transactional Records Access Clearinghouse) y medios de comunicación han reportado cifras distintas basadas en registros internos de ICE (U.S. Immigration and Customs Enforcement). Las cifras obtenidas hasta diciembre sugieren que las remociones atribuibles directamente a la administración actual rondan las 335 000 a 350 000 personas.

Otra cifra que ejemplifica la cacería migratoria es que en 2025, más de 1,5 millones de migrantes perdieron su estatus migratorio temporal en EE. UU. debido a decisiones administrativas.

Aranceles como arma de negociación y economía local

A un año del inicio de su segundo mandato (enero 2025 – enero 2026), la economía de EE.UU. bajo Donald Trump presenta un panorama de contrastes marcado por la agresividad arancelaria y una moderación lenta de los precios.

Trump ha convertido los aranceles en su principal herramienta de política exterior y económica. En febrero de 2025, impuso un arancel inicial del 10% a todos los productos chinos. Ante la falta de acuerdos, esta cifra escaló rápidamente, llegando en algunos puntos a superar el 100% en sectores estratégicos. Actualmente, tras una tregua de 90 días, los aranceles recíprocos se han estabilizado en torno al 10%. Sin embargo, se mantienen restricciones severas y aranceles altos en tecnología y productos relacionados con el fentanilo.

  • A principios de su segundo período presidencial, el mandatario republicano también amenazó a México con un arancel del 25% a todas las importaciones mexicanas. En julio de 2025, anunció una nueva tarifa del 30%.El gobierno de ese país logró pausas temporales (la última de 90 días en agosto de 2025) al comprometerse a reforzar el control fronterizo y combatir el tráfico de drogas.

Con Reino Unido mantiene un arancel del 10% tras un acuerdo bilateral en mayo de 2025. Con China, los aranceles a semiconductores se han retrasado hasta junio de 2027 para proteger la cadena de suministro tecnológica y rientemente, en enero de 2026, impuso aranceles adicionales a ocho países de Europa para presionar por el control estadounidense sobre Groenlandia.

Expertos de Yale han advertido que aunque se busca forzar negociaciones favorables, estas medidas reducen el crecimiento del PIB real en un 0.5% y han destruido cerca de 490 000 empleos asalariados debido a los costos de producción más altos.

En lo que respecta a indicadores económicos locales, la inflación en Estados Unidos cerró 2025 en un 2.7%, una ligera baja con respecto al 3.0% heredado.  Analistas sostienen que los aranceles han añadido entre 0.5 y 0.7 puntos porcentuales al índice de precios, lo que ha frenado una bajada más rápida.

El mercado laboral muestra grietas tras un año de gestión de Trump en este, su segundo período: la tasa de desempleo aumentó hasta el 4.6% (el nivel más alto desde 2021), aunque se proyecta que podría estabilizarse en el 4.5% para el resto de 2026.

 La Casa Blanca reporta ganancias en los salarios reales del 4%, una tímida recuperación del poder adquisitivo perdido en años anteriores. Sin embargo, el recorte de nóminas federales mediante el Departamento de Eficiencia Gubernamental ha afectado a miles de trabajadores.

Un elemento que ha vendido la administración Trump como logro es la reducción de los precios de la gasolina, que están por el orden de $2, 78/galón. Si bien han disminuido, todavía no alcanzan su promesa de campaña de llevarlos a $2.00.

Retiro masivo de arquitectura multilateral

El 7 de enero de 2026, Trump firmó un memorando presidencial ordenando la salida de 66 organizaciones internacionales (31 agencias de la ONU y 35 entidades fuera del sistema ONU), argumentando que operan “en contra de los intereses nacionales, la seguridad, la prosperidad económica o la soberanía de los Estados Unidos”.

Entre los más destacados se encuentran el retiro de la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (CMNUCC) y el Acuerdo de París (cuya salida efectiva se programó para el 27 de enero de 2026). También, abandonó el Panel Intergubernamental del Cambio Climático (IPCC).

También, EE.UU. abandonará la Organización Mundial de la Salud (OMS), el Consejo de Derechos Humanos de la ONU y la UNESCO (aunque en esta última seguirá siendo miembro pleno hasta el 31 de diciembre de 2026 por estatutos internos).

La administración trumpista también procedió al cierre de la Agencia de los Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (USAID) durante 2025 y dejó de apoyar a los paneles de la ONU sobre género, trabajo y políticas climáticas calificadas como iniciativas “woke”. Se reportó también una reducción significativa de los aportes de EE.UU. al Programa Mundial de Alimentos (PMA).

 El Departamento de Estado mantiene una revisión abierta (bajo la Orden Ejecutiva 14199) para identificar más organismos de los cuales retirarse.

La salida de EE.UU. de la Organización Mundial de la Salud (OMS) ha dejado un déficit de casi $1900 millones para el presupuesto 2026-2027 y ha obligado a la agencia a recortar personal y programas en un 21%.  La ausencia de EEUU debilita además la capacidad de vigilancia y respuesta rápida ante brotes infecciosos, ya que la OMS ahora enfrenta dificultades para movilizar recursos y coordinar investigaciones internacionales sin el apoyo técnico estadounidense. Entes independientes como el Impact Counter computan que el recorte de recursos para programas de luchas contra el VIH y la malaria en África y otros países vulnerables ya se traducen en vidas perdidas.

La paz en Ucrania, una quimera

A pesar de su promesa de campaña de terminar la guerra en un solo día, al cumplirse el primer año de mandato, el conflicto persiste. Trump ha reconocido públicamente que alcanzar la paz es más complejo de lo esperado.

Las reuniones con el líder ucraniano Volodomir Zelenski fueron cambiando de tono desde un primer tenso encuentro en el Despacho Oval, seguidas de nuevas citas en agosto y octubre en Washington en búsqueda de una salida al conflictol.

A finales de 2025, la administración Trump presentó una propuesta formal que generó fuertes fricciones. El plan exige que Ucrania ceda territorio bajo control ruso, renuncie a entrar en la OTAN por un periodo prolongado y limite el tamaño de sus fuerzas armadas.

Trump también ofreció a Ucrania luego de una reunión con Zelenski el pasado 28 de diciembre «grandes ayudas económicas» si cede. Este 20 de enero de 2026, Zelenski reveló que fue invitado a unirse al “Consejo de Paz” del presidente estadounidense Donald Trump, pero que no se imagina participar en esa cita junto al mandatario ruso Vladimir Putin, al que también invitaron.

 Zelenski ha condicionado su asistencia al Foro Económico Mundial de Davos a la garantía de obtener resultados concretos para Ucrania, mientras el Kremlin celebra que el conflicto ucraniano ha perdido protagonismo en la agenda del foro

Otro hueso duro de roer

Donald Trump pasó de una postura de apoyo incondicional a Israel durante su primer mandato a liderar activamente un complejo proceso de pacificación tras su regreso a la presidencia en 2025.

Tras un breve periodo de hostilidades renovadas en Gaza el 18 de marzo, la administración Trump intensificó la mediación directa para forzar un alto el fuego permanente.  El 24 de junio, Trump anunció un cese al fuego histórico entre Israel e Irán, mediado por EE. UU. y Catar, que puso fin a la guerra directa entre ambas potencias regionales. Este alto al fuego se ha mantenido en líneas generales, aunque con violaciones recurrentes.

En septiembre de 2025,  presentó el Plan de los 20 Puntos para terminar con el conflicto en Gaza, que tiene como puntos clave el desarme de Hamás y retirada de fuerzas israelíes a líneas acordadas, la liberación de todos los rehenes vivos en un plazo de 72 horas a cambio de prisioneros palestinos y la sustitución del mando de Hamás por una administración civil palestina no afiliada a grupos militantes.

El 13 de octubre de 2025, Hamás liberó a los últimos 20 rehenes israelíes que permanecían con vida en la Franja de Gaza. Esto ocurrió tras 738 días de cautiverio y como parte de la Fase I del Plan de Paz de Trump. Hasta diciembre de 2025, se habían recuperado los restos de 27 rehenes fallecidos. Sin embargo, el cuerpo de al menos un rehén, identificado como Ran Gvili, sigue técnicamente retenido en Gaza. El grupo terrorist alega que requiere maquinaria pesada para recuperarlo de entre los escombros. En reciprocidad, Israel liberó a cerca de 2000 prisioneros y detenidos palestinos, incluidos 250 que cumplían cadenas perpetuas.

Recientemente, el 16 de enero de 2026, Trump oficializó la “Junta de Paz”, un organismo presidido por él mismo e integrado por figuras como Tony Blair y Marco Rubio para supervisar la reconstrucción de Gaza y, potencialmente, otros conflictos globales.

  1. Analistas de la ONU y agencias como UNICEF señalan que, aunque los misiles se han detenido en gran medida, Gaza entra en 2026 con un 80% de escuelas destruidas y una reconstrucción paralizada por restricciones en la entrada  Otros destacan que la resolución del Consejo de Seguridad de la ONU que respalda el plan de Trump otorga, por primera vez en años, un marco legal internacional sólido para una fuerza de seguridad multinacional en el enclave.

*El periodismo en Venezuela se ejerce en un entorno hostil para la prensa, con decenas de instrumentos jurídicos dispuestos para el castigo de la palabra, especialmente las leyes “contra el odio”, “contra el fascismo” y “contra el bloqueo”. Este contenido está siendo publicado teniendo en consideración las amenazas y límites que, en consecuencia, se han impuesto a la divulgación de informaciones desde dentro del país.

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