El nombre de Gustavo González López sigue saltando de silla en silla en las filas del oficialismo. Este miércoles, la vicepresidenta encargada de Venezuela con el aval de los Estados Unidos, Delcy Rodríguez, informó que fue designado como Ministro del Poder Popular para la Defensa.
González López sustituye a Vladimir Padrino López, quien ocupó el cargo durante 11 años y cinco meses bajo el mandato de Nicolás Maduro.
Este es el segundo cargo relacionado con la seguridad y defensa del país que ocupa Gustavo González López desde que Nicolás Maduro fue capturado por los Estados Unidos el pasado 3 de enero.
El 7 de enero de 2026, Rodríguez lo había designado como nuevo Comandante de la Guardia de Honor Presidencial y Director de la Dirección General de Contrainteligencia Militar (Dgcim).
Desde entonces, ha mantenido un perfil público extremadamente bajo, sin declaraciones directas a la prensa o discursos televisados de larga duración, pero siempre presente en actos donde la cúpula militar jura “lealtad y subordinación absoluta” a Delcy Rodríguez.
El militar ha ocupado altos cargos relacionados al sistema de seguridad de la nación, principalmente en el Servicio Bolivariano de Inteligencia Nacional (Sebin), la Dirección de Contrainteligencia Militar (Dgcim) y como ministro de Interior, Justicia y Paz.
González López es considerado dentro de las filas del gobierno como un símbolo de seguridad, disciplina y lealtad, y un estratega de confianza en tiempos convulsos. El historial del militar está marcado por sanciones internacionales, acusaciones de torturas y violación a los derechos humanos.
Recientemente, en una entrevista, el abogado Zair Mundaray dijo que Gustavo González López, quien era pieza del ministro de Interior y Justicia, Diosdado Cabello, también sería “colaborador de la Agencia Central de Inteligencia (CIA)”.
“Estando sancionado por los Estados Unidos de pronto aparece renovado al lado de quien el gobierno estadounidense reconoce como autoridad. ¿Quién recibió al jefe de la CIA? (…) Tiene rato colaborando con la CIA para salvarse”, comentó Mundaray en entrevista con la periodista Jessica Vallenilla.




