Los sueños del adolescente Gabriel Rodríguez, truncados por condena sin pruebas

Luego de estar 11 meses privado de libertad de forma arbitraria en el estado Lara, con audiencias suspendidas y la dilación de su juicio, el adolescente Gabriel Rodríguez, de 17 años, fue condenado a 10 años de pena -seis de cárcel y cuatro de trabajo comunitario- la noche de este martes, 16 de diciembre.

La organización no gubernamental Justicia, Encuentro y Perdón denunció vía X el martes en la noche que la madre del adolescente les notificó esta situación. “La desproporcionalidad de la pena es especialmente dolorosa cuando se trata de un menor de edad”, alertó la ONG. En el caso de Gabriel Rodríguez, añadió, “se pone de relieve la crueldad particular sobre los más vulnerables”.

“Esta decisión, marca de manera indeleble la vida de un adolescente y amenaza con destruir su potencialidad y su futuro como ciudadano de bien”, agregó Justicia, Encuentro y Perdón en su mensaje.

Por su parte, el Comité por la Libertad de los Presos Políticos (Clippve), organización que ha apoyado a la familia de Gabriel Rodríguez, así como a las de otros presos políticos, informó que el adolescente recibió una condena “aberrante e injusta” de 10 años de prisión —6 de cárcel y 4 de trabajo comunitario— “por supuestos delitos de terrorismo, incitación al odio y cierre de vías, sin una sola prueba sólida”.

La sentencia, según alertó el Clippve, fue emitida por la jueza Dayana Castillo, del Tribunal Segundo de Juicio de Responsabilidad Penal de Adolescentes, con sede en Caracas. “Gabriel no es un terrorista”, señaló la organización que condenó esta sentencia contra un joven deportista, estudiante y aprendiz de panadero.

El Clippve denunció que esta condena viola la Ley Orgánica para la Protección del Niño, Niña y Adolescente (Lopnna): “El interés superior del niño, el derecho a la libertad, a la educación y a una sanción con finalidad educativa. Criminalizar a un adolescente por prejuicio político es violencia de Estado”.

Alfredo Ramos, exalcalde del municipio Iribarren del estado Lara, repudió la condena emitida contra el adolescente. “Condenar a 10 años de prisión a un adolescente es un acto injusto, desproporcionado y violatorio de los derechos humanos”, denunció Ramos en su cuenta de X.

“La justicia no puede convertirse en venganza ni en castigo ejemplarizante contra la juventud. Criminalizar a un menor y someterlo a una pena propia de adultos es una forma de violencia institucional que deja una marca irreparable en su vida y en su futuro”, añadió Ramos.

Irregularidades de su detención

Gabriel Rodríguez fue detenido arbitrariamente el 9 de enero de 2025 en Cabudare, estado Lara. Tenía 16 años de edad en el momento de la detención, que ocurrió cuando se dirigía a un ambulatorio porque tenía fiebre alta y malestar, tras haber salido de su trabajo vacacional en una panadería artesanal. Fue recluido en el Centro Socioeducativo Pablo Herrera Campins, conocido como “El Manzano”.

Fue detenido por efectivos de la Guardia Nacional Bolivariana (GNB), quienes lo calificaron de “guarimbero” solo por estar vestido con una bermuda y un suéter, es decir, con ropa deportiva. Un familiar enfatizó que “ser deportista o querer vestirse como lo que él lleva en su alma, que es la de un atleta, eso no te hace un guarimbero”.

El Clippve recordó que durante su encierro, Gabriel Rodríguez “enfermó gravemente y sufrió ansiedad y depresión”. Aun así, culminó su bachillerato privado de libertad y fue admitido para estudiar Ingeniería Civil en la Universidad Centroccidental Lisandro Alvarado (UCLA).

En palabras de un familiar hace varios meses, el adolescente siempre estuvo en el cuadro de honor al tener el promedio más alto de su salón. Además, era un destacado deportista, especialmente en béisbol.

Mientras estaba en prisión, Gabriel cumplió 17 años el jueves 19 de junio de 2025, y un familiar relató que estaba afligido por tener que pasar su cumpleaños encerrado.

El joven escribió una carta al fiscal general Tarek William Saab, en donde manifestaba su “profundo deseo” de recibir su título de bachiller junto a sus compañeros. En la carta, expresó su sueño de estar en su graduación, “pero no con grilletes en mis manos”. En el texto también relató las irregularidades en torno a su detención. Pero la misiva nunca recibió respuesta.

Pero no pudo asistir a su acto de grado. Sus compañeros se tomaron la foto grupal de graduación el 6 de junio, y él no pudo estar presente. Aunque la familia solicitó un permiso para que asistiera a su acto de grado, que se celebraba el 29 de julio, el mismo no fue otorgado.

*El periodismo en Venezuela se ejerce en un entorno hostil para la prensa, con decenas de instrumentos jurídicos dispuestos para el castigo de la palabra, especialmente las leyes “contra el odio”, “contra el fascismo” y “contra el bloqueo”. Este contenido está siendo publicado teniendo en consideración las amenazas y límites que, en consecuencia, se han impuesto a la divulgación de informaciones desde dentro del país.

El Clippve informó que el adolescente fue sentenciado a 10 años de prisión —6 de cárcel y 4 de trabajo comunitario— "por supuestos delitos de terrorismo, incitación al odio y cierre de vías, sin una sola prueba"
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Luego de estar 11 meses privado de libertad de forma arbitraria en el estado Lara, con audiencias suspendidas y la dilación de su juicio, el adolescente Gabriel Rodríguez, de 17 años, fue condenado a 10 años de pena -seis de cárcel y cuatro de trabajo comunitario- la noche de este martes, 16 de diciembre.

La organización no gubernamental Justicia, Encuentro y Perdón denunció vía X el martes en la noche que la madre del adolescente les notificó esta situación. “La desproporcionalidad de la pena es especialmente dolorosa cuando se trata de un menor de edad”, alertó la ONG. En el caso de Gabriel Rodríguez, añadió, “se pone de relieve la crueldad particular sobre los más vulnerables”.

“Esta decisión, marca de manera indeleble la vida de un adolescente y amenaza con destruir su potencialidad y su futuro como ciudadano de bien”, agregó Justicia, Encuentro y Perdón en su mensaje.

Por su parte, el Comité por la Libertad de los Presos Políticos (Clippve), organización que ha apoyado a la familia de Gabriel Rodríguez, así como a las de otros presos políticos, informó que el adolescente recibió una condena “aberrante e injusta” de 10 años de prisión —6 de cárcel y 4 de trabajo comunitario— “por supuestos delitos de terrorismo, incitación al odio y cierre de vías, sin una sola prueba sólida”.

La sentencia, según alertó el Clippve, fue emitida por la jueza Dayana Castillo, del Tribunal Segundo de Juicio de Responsabilidad Penal de Adolescentes, con sede en Caracas. “Gabriel no es un terrorista”, señaló la organización que condenó esta sentencia contra un joven deportista, estudiante y aprendiz de panadero.

El Clippve denunció que esta condena viola la Ley Orgánica para la Protección del Niño, Niña y Adolescente (Lopnna): “El interés superior del niño, el derecho a la libertad, a la educación y a una sanción con finalidad educativa. Criminalizar a un adolescente por prejuicio político es violencia de Estado”.

Alfredo Ramos, exalcalde del municipio Iribarren del estado Lara, repudió la condena emitida contra el adolescente. “Condenar a 10 años de prisión a un adolescente es un acto injusto, desproporcionado y violatorio de los derechos humanos”, denunció Ramos en su cuenta de X.

“La justicia no puede convertirse en venganza ni en castigo ejemplarizante contra la juventud. Criminalizar a un menor y someterlo a una pena propia de adultos es una forma de violencia institucional que deja una marca irreparable en su vida y en su futuro”, añadió Ramos.

Irregularidades de su detención

Gabriel Rodríguez fue detenido arbitrariamente el 9 de enero de 2025 en Cabudare, estado Lara. Tenía 16 años de edad en el momento de la detención, que ocurrió cuando se dirigía a un ambulatorio porque tenía fiebre alta y malestar, tras haber salido de su trabajo vacacional en una panadería artesanal. Fue recluido en el Centro Socioeducativo Pablo Herrera Campins, conocido como “El Manzano”.

Fue detenido por efectivos de la Guardia Nacional Bolivariana (GNB), quienes lo calificaron de “guarimbero” solo por estar vestido con una bermuda y un suéter, es decir, con ropa deportiva. Un familiar enfatizó que “ser deportista o querer vestirse como lo que él lleva en su alma, que es la de un atleta, eso no te hace un guarimbero”.

El Clippve recordó que durante su encierro, Gabriel Rodríguez “enfermó gravemente y sufrió ansiedad y depresión”. Aun así, culminó su bachillerato privado de libertad y fue admitido para estudiar Ingeniería Civil en la Universidad Centroccidental Lisandro Alvarado (UCLA).

En palabras de un familiar hace varios meses, el adolescente siempre estuvo en el cuadro de honor al tener el promedio más alto de su salón. Además, era un destacado deportista, especialmente en béisbol.

Mientras estaba en prisión, Gabriel cumplió 17 años el jueves 19 de junio de 2025, y un familiar relató que estaba afligido por tener que pasar su cumpleaños encerrado.

El joven escribió una carta al fiscal general Tarek William Saab, en donde manifestaba su “profundo deseo” de recibir su título de bachiller junto a sus compañeros. En la carta, expresó su sueño de estar en su graduación, “pero no con grilletes en mis manos”. En el texto también relató las irregularidades en torno a su detención. Pero la misiva nunca recibió respuesta.

Pero no pudo asistir a su acto de grado. Sus compañeros se tomaron la foto grupal de graduación el 6 de junio, y él no pudo estar presente. Aunque la familia solicitó un permiso para que asistiera a su acto de grado, que se celebraba el 29 de julio, el mismo no fue otorgado.

*El periodismo en Venezuela se ejerce en un entorno hostil para la prensa, con decenas de instrumentos jurídicos dispuestos para el castigo de la palabra, especialmente las leyes “contra el odio”, “contra el fascismo” y “contra el bloqueo”. Este contenido está siendo publicado teniendo en consideración las amenazas y límites que, en consecuencia, se han impuesto a la divulgación de informaciones desde dentro del país.

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