“Sueño estar en mi graduación, pero no con grilletes”: La carta del adolescente Gabriel Rodríguez a Saab

Gabriel Rodríguez todavía quiere graduarse con sus compañeros de clase. Aun cuando sigue privado de libertad arbitrariamente, en un juicio que sus familiares denuncian que está “viciado”, el adolescente de 17 años tiene el profundo deseo de recibir su título de bachiller el próximo 29 de julio, junto a sus compañeros y después de lograr el promedio más alto de su salón.

Aunque Gabriel quiere graduarse, el juicio que se desarrolla en su contra está truncando esa posibilidad. En una nueva audiencia realizada este martes, 15 de julio, al adolescente lo mantuvieron privado de libertad. El único avance que hubo es que el Guardia Nacional que faltaba por declarar pudo hacerlo, aunque su familia sostuvo que las declaraciones de este funcionario fueron “discordantes”.

La próxima audiencia del juicio del adolescente Gabriel Rodríguez se fijó para el próximo martes 29 de julio, exactamente el mismo día en que debería celebrar con sus compañeros y familiares su acto de grado de bachillerato.

Carta a Tarek William Saab

En días previos a la reciente audiencia, el adolescente Gabriel Rodríguez redactó una carta que dirigió a Tarek William Saab, fiscal general ratificado por la Asamblea Nacional de 2021, en donde expuso su caso, contó cómo se produjo su detención y las irregularidades del 9 de enero de 2025, día en que el que fue arbitrariamente detenido en Cabudare, estado Lara.

En el texto que la familia del adolescente envió a este medio, Gabriel relata que día de su detención salió del trabajo con malestar de salud y se dirigió al ambulatorio de Cabudare, donde fue detenido por funcionarios de la Guardia Nacional sin razón aparente, solo por llevar un suéter negro y 400 bolívares en efectivo. Por tener este dinero consigo lo señalaron de que presuntamente querer “comprar gasolina para guarimbear”.

Según las palabras del adolescente, lo llevaron a un destacamento de la GNB, le sembraron pruebas y lo obligaron a grabar videos, confesando que había sido pagado para participar en disturbios junto a un adulto que no conocía. Gabriel asegura que los funcionarios incluso discutieron entre ellos cómo “sembrarle” cauchos y gasolina para justificar su detención.

A continuación, el texto íntegro de la carta que le escribió Gabriel al fiscal general:

Sr. fiscal, soy un joven adolescente y me llamo Gabriel Rodríguez. Soy de Lara, Barquisimeto. Por los momentos me encuentro privado de libertad, algo injusto. Esta es la historia de mi caso: El día 9 de enero de 2025 yo me encontraba en el trabajo, ya que soy un joven aplicado en mis estudios y trabajo. No me encontraba bien de salud ya que llevaba varios días con malestar, así que salí del trabajo al mediodía y me dirigí al ambulatorio de Cabudare para recibir asistencia médica. Ese día salí con mi teléfono, audífonos, cartera y 400 Bs que me habían dado ese día en el trabajo. Me bajo del taxi cerca del centro médico y noto la calle tranquila, como cualquier otro día. Así que seguí caminando y voy entrando al ambulatorio cuando me sorprenden varios guardias nacionales y me dicen que me detenga y lo hago.

Actué con mucha tranquilidad, ya que solo me venía a chequear con el médico, pero ellos actuaban de manera agresiva y me preguntan muchas cosas. Una de ellas era de dónde venía, para dónde iba y muchas más. Luego me hacen una requisa y me quitan el celular, los audífonos y sacan mi cartera y ven mi plata. Dicen entre ellos por qué con esta plata vine a comprar gasolina para guarimbear. Yo les digo ‘no, oficial’, esta plata me la gané con el sudor de mi frente y es por si me toca comprar un medicamento, pero uno de ellos me agarra por el brazo y me suben en la moto solo por tener un suéter negro y 400 Bs en efectivo.

Luego me llevan al destacamento de la GNB donde me obligan a hacer varios videos diciendo que me habían pagado para guarimbear junto a otro adulto que habían agarrado y yo no lo conocía. Luego escucho a uno de los guardias diciéndole al capitán ‘jefe, tuvimos que agarrar a este para disfrazar las cosas, ya que no hubo guarimbas para controlar. No tenía objetos de guarimbas, ¿cómo hacemos?’. Y el jefe le dice ‘agarren dos cauchos y sáquenle la gasolina al auto y se la sembramos’. Yo me quedo asustado en un rincón con malestar. Luego traen los objetos criminalísticos que ellos sacaron y lo pasaron a Fiscalía y que habían agarrado a un guarimbero.

Luego uno de ellos notó mi malestar y le dije que no me sentía bien. Luego habló con el jefe para que me trasladen al médico. Llegó la noche y me trasladaron, luego que el médico me chequeó y notó que de salud no me encontraba bien, ya que tenía mucha fiebre súper alta y con infección pulmonar no me podían trasladar. Yo soy un chico trabajador con sueños y metas. A pesar de mi detención seguí echándole ganas a mis estudios y terminé el tercer lapso con un promedio alto de 18,91 y fui el primero en mi salón.

Todavía sueño con estar en mi graduación con mis compañeros, pero no con grilletes en mis manos. Mis amigos y familiares me extrañan. Ya muchos saben de mi caso y saben que no soy ningún terrorista. Solo soy un buen joven que le están negando sus sueños. Espero esté al tanto de mi caso y me pueda ayudar. Sin más que decir, gracias por haber atendido esta carta y saber sobre mi injusto caso“.

*El periodismo en Venezuela se ejerce en un entorno hostil para la prensa, con decenas de instrumentos jurídicos dispuestos para el castigo de la palabra, especialmente las leyes “contra el odio”, “contra el fascismo” y “contra el bloqueo”. Este contenido está siendo publicado teniendo en consideración las amenazas y límites que, en consecuencia, se han impuesto a la divulgación de informaciones desde dentro del país

En días previos a la reciente audiencia, el adolescente redactó una carta que dirigió a Tarek William Saab, fiscal general ratificado por la Asamblea Nacional de 2021, en donde expuso su caso, contó cómo se produjo su detención y las irregularidades que presenció el 9 de enero de 2025, día en que fue arbitrariamente detenido en Cabudare, estado Lara
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Gabriel Rodríguez todavía quiere graduarse con sus compañeros de clase. Aun cuando sigue privado de libertad arbitrariamente, en un juicio que sus familiares denuncian que está “viciado”, el adolescente de 17 años tiene el profundo deseo de recibir su título de bachiller el próximo 29 de julio, junto a sus compañeros y después de lograr el promedio más alto de su salón.

Aunque Gabriel quiere graduarse, el juicio que se desarrolla en su contra está truncando esa posibilidad. En una nueva audiencia realizada este martes, 15 de julio, al adolescente lo mantuvieron privado de libertad. El único avance que hubo es que el Guardia Nacional que faltaba por declarar pudo hacerlo, aunque su familia sostuvo que las declaraciones de este funcionario fueron “discordantes”.

La próxima audiencia del juicio del adolescente Gabriel Rodríguez se fijó para el próximo martes 29 de julio, exactamente el mismo día en que debería celebrar con sus compañeros y familiares su acto de grado de bachillerato.

Carta a Tarek William Saab

En días previos a la reciente audiencia, el adolescente Gabriel Rodríguez redactó una carta que dirigió a Tarek William Saab, fiscal general ratificado por la Asamblea Nacional de 2021, en donde expuso su caso, contó cómo se produjo su detención y las irregularidades del 9 de enero de 2025, día en que el que fue arbitrariamente detenido en Cabudare, estado Lara.

En el texto que la familia del adolescente envió a este medio, Gabriel relata que día de su detención salió del trabajo con malestar de salud y se dirigió al ambulatorio de Cabudare, donde fue detenido por funcionarios de la Guardia Nacional sin razón aparente, solo por llevar un suéter negro y 400 bolívares en efectivo. Por tener este dinero consigo lo señalaron de que presuntamente querer “comprar gasolina para guarimbear”.

Según las palabras del adolescente, lo llevaron a un destacamento de la GNB, le sembraron pruebas y lo obligaron a grabar videos, confesando que había sido pagado para participar en disturbios junto a un adulto que no conocía. Gabriel asegura que los funcionarios incluso discutieron entre ellos cómo “sembrarle” cauchos y gasolina para justificar su detención.

A continuación, el texto íntegro de la carta que le escribió Gabriel al fiscal general:

Sr. fiscal, soy un joven adolescente y me llamo Gabriel Rodríguez. Soy de Lara, Barquisimeto. Por los momentos me encuentro privado de libertad, algo injusto. Esta es la historia de mi caso: El día 9 de enero de 2025 yo me encontraba en el trabajo, ya que soy un joven aplicado en mis estudios y trabajo. No me encontraba bien de salud ya que llevaba varios días con malestar, así que salí del trabajo al mediodía y me dirigí al ambulatorio de Cabudare para recibir asistencia médica. Ese día salí con mi teléfono, audífonos, cartera y 400 Bs que me habían dado ese día en el trabajo. Me bajo del taxi cerca del centro médico y noto la calle tranquila, como cualquier otro día. Así que seguí caminando y voy entrando al ambulatorio cuando me sorprenden varios guardias nacionales y me dicen que me detenga y lo hago.

Actué con mucha tranquilidad, ya que solo me venía a chequear con el médico, pero ellos actuaban de manera agresiva y me preguntan muchas cosas. Una de ellas era de dónde venía, para dónde iba y muchas más. Luego me hacen una requisa y me quitan el celular, los audífonos y sacan mi cartera y ven mi plata. Dicen entre ellos por qué con esta plata vine a comprar gasolina para guarimbear. Yo les digo ‘no, oficial’, esta plata me la gané con el sudor de mi frente y es por si me toca comprar un medicamento, pero uno de ellos me agarra por el brazo y me suben en la moto solo por tener un suéter negro y 400 Bs en efectivo.

Luego me llevan al destacamento de la GNB donde me obligan a hacer varios videos diciendo que me habían pagado para guarimbear junto a otro adulto que habían agarrado y yo no lo conocía. Luego escucho a uno de los guardias diciéndole al capitán ‘jefe, tuvimos que agarrar a este para disfrazar las cosas, ya que no hubo guarimbas para controlar. No tenía objetos de guarimbas, ¿cómo hacemos?’. Y el jefe le dice ‘agarren dos cauchos y sáquenle la gasolina al auto y se la sembramos’. Yo me quedo asustado en un rincón con malestar. Luego traen los objetos criminalísticos que ellos sacaron y lo pasaron a Fiscalía y que habían agarrado a un guarimbero.

Luego uno de ellos notó mi malestar y le dije que no me sentía bien. Luego habló con el jefe para que me trasladen al médico. Llegó la noche y me trasladaron, luego que el médico me chequeó y notó que de salud no me encontraba bien, ya que tenía mucha fiebre súper alta y con infección pulmonar no me podían trasladar. Yo soy un chico trabajador con sueños y metas. A pesar de mi detención seguí echándole ganas a mis estudios y terminé el tercer lapso con un promedio alto de 18,91 y fui el primero en mi salón.

Todavía sueño con estar en mi graduación con mis compañeros, pero no con grilletes en mis manos. Mis amigos y familiares me extrañan. Ya muchos saben de mi caso y saben que no soy ningún terrorista. Solo soy un buen joven que le están negando sus sueños. Espero esté al tanto de mi caso y me pueda ayudar. Sin más que decir, gracias por haber atendido esta carta y saber sobre mi injusto caso“.

*El periodismo en Venezuela se ejerce en un entorno hostil para la prensa, con decenas de instrumentos jurídicos dispuestos para el castigo de la palabra, especialmente las leyes “contra el odio”, “contra el fascismo” y “contra el bloqueo”. Este contenido está siendo publicado teniendo en consideración las amenazas y límites que, en consecuencia, se han impuesto a la divulgación de informaciones desde dentro del país

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