Reporteros Sin Fronteras (RSF) instó a las autoridades venezolanas a permitir la entrada de periodistas extranjeros al país, en un momento marcado por una “profunda inestabilidad institucional y un deterioro acelerado de las condiciones para el ejercicio del periodismo”. Tras años de represión y estricto control de la información bajo el gobierno de Nicolás Maduro, la situación se agravó después de la acción militar ejecutada por Estados Unidos el pasado 3 de enero.
Según la organización, los periodistas enfrentan hoy riesgos “mayores e imprevisibles”, en un entorno donde la intimidación, las amenazas directas, la revisión de teléfonos y la eliminación forzada de contenidos —prácticas extendidas desde las elecciones de 2024— se combinan con nuevos peligros provenientes de múltiples actores, no solo de una autoridad estatal identificable.
RSF alertó que alrededor de 200 periodistas extranjeros permanecen retenidos en Cúcuta, Colombia, a la espera de autorización para ingresar a Venezuela. Periodistas colombianos residentes en la zona fronteriza, que hablaron con la organización bajo condición de anonimato por razones de seguridad, señalaron que incluso quienes poseen permisos de trabajo válidos podrían no lograr cruzar, debido a que el acceso depende de la discrecionalidad de soldados individuales. Muchos de los que logran entrar al país terminan siendo deportados.
Vacío informativo
Mientras tanto, el gobierno venezolano ofrece escasa o nula información oficial, y los medios independientes continúan debilitados por la presión política, las dificultades económicas y el exilio. Este escenario ha generado un vacío informativo profundo, aprovechado por campañas de desinformación que circulan principalmente en redes sociales.
RSF advirtió sobre la proliferación de contenidos manipulados, incluidos videos generados mediante inteligencia artificial que muestran a supuestos venezolanos celebrando el ataque estadounidense o deepfakes donde aparecen soldados estadounidenses junto a Maduro.
“Hoy existe una enorme opacidad en torno a lo que está sucediendo en Venezuela. (…) Sin acceso a la información y sin libertad de prensa, se dan las condiciones ideales para la guerra informativa”, afirmó Thibaut Bruttin, director general de RSF, quien reiteró el llamado a permitir el ingreso de periodistas extranjeros y a cesar las restricciones contra los medios nacionales.
Persiste la represión
Pese al aumento de riesgos derivados de la intervención militar, no hay señales de una reducción de la represión gubernamental. El 5 de enero, 14 periodistas fueron detenidos temporalmente durante la investidura de la nueva presidenta, Delcy Rodríguez, en la Asamblea Nacional, según el Sindicato Nacional de Trabajadores de la Prensa (SNTP).
En los días siguientes, otros cuatro periodistas extranjeros —dos españoles, uno mexicano y uno colombiano— fueron detenidos en la frontera. Aunque todos fueron liberados horas después, RSF recuerda que al menos seis periodistas continúan encarcelados en Venezuela.
Nicolás Maduro figura en la lista de “depredadores de la libertad de prensa” elaborada por RSF, y Venezuela ocupa el puesto 160 de 180 países en la Clasificación Mundial de la Libertad de Prensa 2025
*El periodismo en Venezuela se ejerce en un entorno hostil para la prensa, con decenas de instrumentos jurídicos dispuestos para el castigo de la palabra, especialmente las leyes “contra el odio”, “contra el fascismo” y “contra el bloqueo”. Este contenido está siendo publicado teniendo en consideración las amenazas y límites que, en consecuencia, se han impuesto a la divulgación de informaciones desde dentro del país.






